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14/06/2009 23:43 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

España se impone 5-0 a una Nueva Zelanda ingenua, consiguiendo once victorias consecutivas desde que debutó Del Bosque

Se esperaba una Nueva Zelanda agresiva y con jugadores de gran fortaleza física, con jugadas de estrategia peligrosas y efectivas, como demostraron en un reciente amistoso frente a Italia, la campeona del mundo, con quien perdieron por la mínima diferencia de 4-3. Sin embargo, los kiwis saltaron al campo de Rutenburgo sin garbo, sin agresividad, sin cantar y bailar la haka, la danza de guerra maorí que con gran sentimiento interpretan sus hermanos del rugby, los all blacks, y que infunde de inmediato, si no temor, un gran respeto en el contrario. Aunque si lo hubieran hecho, habrían añadido una nota exótica y emotiva al partido y nada más, porque les hubiera dado lo mismo, enfrente aguardaba España, el seleccionado que mejor fútbol practica desde la Eurocopa de 2008, por su estilo de juego, por la calidad de sus jugadores y por la efectividad conque resuelve los enfrentamientos.

En cuanto se puso a rodar el balón, España se fue a por el partido con ganas, haciendo su juego de dominio del espacio y posesorio de la pelota, sin generar desinterés, pues sabe darle progresiva aceleración al balón a medida que se acerca al marco rival: virtud inigualable. Durante toda la primera parte, la Roja volcaba su juego por la izquierda, Xavi y Xabi Alonso buscaban incursiones rápidas de Capdevila y de Riera o de Fábregas, maestro de la colocación, quien también se dejaba caer por allí, para asistir a los naturales de esa zona. Con esa estrategia fue suficiente para decidir el partido, hat-trick de Torres y otro de Fábregas sentenciaron la primera parte y el encuentro. Al poco de comenzar la segunda, Villa, que había dispuesto de varias ocasiones a lo largo del choque, consiguió el quinto gol para España, tras un clamoroso fallo del central neozelandés, a medio metro de la línea de meta contraria el delantero asturiano se encontró con la pelota, únicamente tuvo que empujarla . A partir de ese momento, otro equipo que no hubiera sido la España de estos jugadores, en un ambiente de tanta superioridad en el marcador y en el juego, fácilmente hubiera caído en la trampa del barroquismo, en la ornamentación innecesaria de la jugada, en la humillación ventajista del rival, pero los de Del Bosque no se dejaron llevar en su juego por la soberbia, siguieron a lo suyo, respetando en todo momento a la debilísima selección oceánica, quien únicamente inquietó a Casillas en dos tiros lejanos, de Mulligan y Elliott.

A medida que avanzaba el partido España bajaba el pistón cada vez a más bajo régimen, pensando en economizar esfuerzos para el siguiente encuentro, el rival lo permitía; ya casi al final, la atención se podía simultanear entre el partido y la fiesta contínua que vivía el colorista público sudafricano, que no llenó el Royal Bakefeng Stadium, ni mucho menos, pero que sí lo hicieron con sus alegres cánticos y bailes.

El partido no ha tenido historia, ha sido una especie de entrenamiento oficial, Nueva Zelanda está en pañales futbolísticamente hablando, esperemos que Irak - próximo oponente de España- sea otra cosa.


Sobre esta noticia

Autor:
John Mcmorrow (3 noticias)
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3827
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Suceso
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