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Netanyahu volverá a gobernar

12/04/2019 16:20 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Tras el escrutinio de las elecciones llevadas a cabo en Israel, el parlamento israelí seguirá igual de fragmentado que en la anterior legislatura, aunque todo parece indicar que de los dos grandes partidos podrán gobernar

Y ello a pesar de que, con los votos escrutados, existe prácticamente un empate entre el líder del partido Blanco y Azul, Benny Gantz, el que fuera el jefe del Estado Mayor General del Tshal, esto es, las Fuerzas de Defensa de Israel.

Es más, la situación, en estos precisos momentos, es de empate técnico, con el 97% de los sufragios ya han sido contabilizados, y todo apunta a que nuevamente el Knéset estará balcanizado.

Una nueva gran coalición

A pesar de ello, existe una probabilidad real que Netanyahu vuelva a ser primer ministro con el apoyo de una coalición electoral en la cual su partido, el Likud, será la fuerza política mayoritaria.

Se reeditaría otra coalición electoral de los partidos de la derecha, con apoyos esenciales, como «bisagra», de pequeños partidos confesionales que son los que llevan marcando décadas la agenda política del estado que pergeñase Theodor Herzl.

De hecho, Gantz, lejos de amilanarse, ha reivindicado para su partido político la primacía para formar gobierno, ya que sus sondeos demostrarían que son la formación política más votada de todas las que han participado en los comicios.

Por su parte, el actual premier ha llamado a la movilización electoral de todos los israelíes, con una hiperactividad que habla muy bien de un hombre talludo que ya tiene casi 70 años.

Una jornada electoral y lúdica

Además de playera, ya que muchos israelíes, tanto personas que trabajan como las que estudian, aprovecharon el día para acudir a los arenales israelíes, obviando, algunos de ellos, sus obligaciones electorales.

De hecho, el premier y su partido, el Likud, llegaron incluso a programar un acto electoral en el famoso arenal de Netanya, donde el todavía primer ministro arengó a los bañistas conminándoles a votar por él, si no quieren que su puesto sea ocupado por un político de izquierdas.

Un Netanyahu dispuesto a gobernar

Con el 97% de los votos escrutados, el parlamento israelí sigue muy fragmentado, de manera que, con partidos de sesgo religioso que son capaces de articular mayorías que permiten a los dos grandes partidos poder gobernar.

Sin embargo, es muy posible que se vuelva a articular una mayoría de derechas que permita gobernar a Netanyahu.

Además, muy mucho se ha cuidado Netanyahu en agitar el «espantajo» de que viene la izquierda, cuando Benny Gantz es todo menos izquierdista.

Por otro lado, no es la primera vez que Netanyahu utiliza algún tipo de «pañuelo rojo» para espantar la votante israelí, como ya hizo en los anteriores comicios, advirtiendo que los árabes israelíes irían a votar en masa.

Informaciones falsas

La calificación de izquierdista con el que el equipo electoral de Netanyahu ha querido connotar a Gantz no se ajusta a la realidad, porque la calificación política más aproximada del exmilitar es la de centrista.

Sobre la cuestión palestina, el que fuera jefe del Estado Mayor General, es también bastante tibio, de manera que es solo partidario de una negociación para que se modifique en poco el statu quo que actualmente existe en ese país bañado por el Mediterráneo.

En temas sociales y económicos se le puede calificar como un progresista, sobre todo en lo que tiene que ver con asuntos económicos y sociales, no siendo partidario, como Netanyahu, de un estado plenamente liberal de economía de mercado.

La calificación de izquierdista con el que el equipo electoral de Netanyahu ha querido connotar a Gantz no se ajusta a la realidad, porque la calificación política más aproximada del exmilitar es la d

Una aritmética parlamentaria que favorece a Netanyahu

A pesar de lo fragmentado que está el parlamento israelí, en el cual, con los debidos apoyos, tanto la coalición electoral a la que representa Benny Gantz, como el Likud de Netanyahu podría gobernar, los resultados de estos comicios dan una ligera ventaja a Likud.

Sin haber entrado en negociaciones poselectorales, en principio Netanyahu contaría con el apoyo de 65 diputados, muchos más de con los que puede contar la alianza de centroizquierda con la que contaría Azul y Blanco, el partido de Gantz.

Ni siquiera puede contar con el laborismo, dado que las fuerzas del que fuera primer ministro Ehud Barak, esto es, el Partido Laborista Israelí, han obtenido la quinta parte de actas de diputado que obtuvo en el 2015.

Otros que han sufrido un buen «batacazo» electoral sería la izquierda pacifista de Meretz, que deja de ser decisiva para poder apuntalar un gobierno del que fuera premier Edhud Barak.

Baja participación de los árabes con nacionalidad israelí

Los que tampoco han cosechado un buen resultado electoral son los partidos políticos a los que mayoritariamente votan los árabes que poseen nacionalidad israelí.

Esos dos partidos son Haddas-Taal y Raam-Balad, de los cuales el primero de ellos ha obtenido seis escaños y el segundo está a punto de la irrelevancia política, ya que no ha logrado ni un solo acta de diputado.

Una sopa de siglas

La coalición electoral más viable, aquella que llevaría como «cabeza de cartel» al Likud, está formada por lo que se puede calificar como una «sopa de siglas», ya que estaría compuesta por partidos de diverso corte: desde las diversas ultraderechas que existen en el país hasta varios partidos religiosos.

Esos partidos confesionales tienen una larga trayectoria en el chantaje permanente al Likud, que sería perpetrado por los partidos políticos de Unión por la Tora y el Judaísmo y Shas, ninguno de los cuales superan los ocho diputados.

Estos dos partidos religiosos logran que toda su «parroquia» vaya a votar, permitiéndoles unos resultados con los que se convierten en «bisagras» de cualquier gobierno.

Como contrapartida por su apoyo, Unión por la Tora y el Judaísmo y Shas, logran pingües presupuestos económicos para sus centros educativos, la mayoría yeshivás donde enseñan la Tora a los fieles.

La ultraderecha se recupera

Uno de los partidos ultras que han logrado recuperar sus apoyos, habiendo estado en tesitura de desaparecer, es Israel Nuestra Casa, que está liderado por el que fuera ministro de defensa, Avigdor Lieberman.

Se trata de un pequeño partido que solo responde a la defensa de los israelíes emigrados desde los territorios de la extinta URSS, siendo de tendencia laica y ultraconservadora.

Inclusive existen partidos que representas los intereses de los colonos en lo que los palestinos definen como «territorios ocupados», como es el caso de Fuerza Judía, centrada en defender los asentamientos en Cisjordania.

No está todo dicho

Aunque el Likud tiene mayor probabilidad de gobernar que una coalición liderada por Azul y Blanco, todas las opciones están abiertas, por lo que todavía no se puede in aventurar quien gobernará.

Lo único que se puede asegurar a día de hoy es que el parlamento israelí seguirá estando tan fragmentado como lo ha estado en décadas pasadas, lo que redundará, indirectamente, en que el conflicto palestino – israelí siga estando en la agenda política.

Fuente - EL PAÍS


Sobre esta noticia

Autor:
Gonzalo Sánchez Del Pozo (179 noticias)
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2648
Tipo:
Reportaje
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