Una neoyorquina se ceba para convertirse en la mujer más obesa del planeta

DONNA SIMPSON
La tendencia estética actual alecciona a las mujeres acerca del patrón de belleza que resulta más deseable y pretende convertirlas en grotescos esqueletos andantes.
Este paradigma de delgadez extrema no es una invención moderna patentada por Yves Saint Laurent, Galliano, Donatella o Stella Mc Cartney. Ya a mediados de los años 60 aparecía en escena una esquelética modelo británica llamada Twiggy que revolucionaría el mundo de las pasarelas.

Llegaron los años 80 y antes de que Pamela Anderson insinuara sus protuberancias bajo un sexy bañador rojo, acaparaban las portadas la cantante italiana Sabrina Salerno, la inglesa Samantha Fox o una jovencita desconocida que llegaba desde Polonia llamada Danuta Lato. Aquello prácticamente marcó el nacimiento de la silicona como aderezo anatómico.
Pasado el alborozo de tanta manifestación hiperbólica aquella moda efímera desapareció, de la misma manera que se desvanecerá en el olvido el actual culto a la hambruna y la ausencia de rasgos típicamente femeninos.
Volviendo a retomar el tema de la desmesura no puedo obviar, para abordar debidamente el meollo de mi noticia, a personajes sobresalientes en lo concerniente a su fisionomía aplastante, desmesurada, y si se me permite la licencia, casi "plantigrada".
El célebre Libro Guinness de los Records registraba en el año 1999 el nombre de la actriz americana Annie Hawkins-Turner, más conocida como Norma Stitz, como la mujer con los pechos naturales más grandes del mundo.

ANNIE HAWKINS-TURNER -NORMA STITZ-
Probablemente el insigne escultor colombiano, Fernando Botero, o el maestro de la pintura flamenca, Rubens, pensarían en ella como en una musa o una especie de esperpéntica diosa de un mundo distorsionado, donde el exceso carnal fuese un premio o una virtud sagrada.
Explorando esta vereda que conduce indefectiblemente a la deformidad antiestética del cuerpo se halla la protagonista de mi reportaje: Donna Simpson.
Esta neoyorquina de 43 años de edad sueña con convertirse en la mujer más obesa del planeta; toda una osadía que, aparte de aumentar su tamaño corporal, incrementará de manera exponencial sus probabilidades de contraer toda suerte de enfermedades o afecciones coronarias.
Una mujer neoyorquina de 43 años de edad consume 12.000 calorías diarias para proclamarse como la mujer más obesa del mundo
No soy yo sin embargo la persona más cualificada para hablar acerca de la obesidad mórbida, una enfermedad que conlleva diversos riesgos vitales y por supuesto condiciona totalmente la calidad de vida.
Para llevar a cabo este grotesco proyecto, Donna Simpson ingiere una media de 12.000 calorías diarias. Tenaz en su macabro sueño de transformarse en una mujer desfigurada por el exceso de masa corporal, lleva una vida sosegada y enlentecida para evitar que el dinamismo, el trabajo físico o la actividad puedan mermar sus posibilidades de convertirse en la mujer más obesa del planeta.
Como no podía ser de otra manera, Donna Simpson se atiborra de alimentos con alto contenido en grasas y calorías, y reconoce como su comida favorita las hamburguesas, si bien tampoco hace desprecios a pizzas o bollería industrial.
Su particular afición por la desmesura le reporta desde el pasado mes de Noviembre importantes beneficios económicos a la neoyorquina a través de su web.
Internautas de todo el mundo acceden a su página para observarla en tiempo real mientras devora toda suerte de alimentos y así, persigue su descabellada carrera hacia la expansión corporal sin límites.
Narra la propia Donna que su fanatismo por la gula comenzó a la edad de 24 años, cuando contrajo nupcias con un chef de cocina. Fue su marido quién le infundió ideas de expansión anatómica y comenzó a cebarla con los restos de comida de su propio restaurante.
Años más tarde aquella feliz unión acabaría y Donna encontraría consuelo en un nuevo amor, a quién conocería a través de un canal especializado de internet para mujeres con sobrepeso.
Su actual marido, lejos de disuadir a su esposa e instruirla en la mesura, apoya su causa y se siente orgulloso de ver como va ganando peso hasta rondar los 300 kgs actuales.
Donna Simpson es madre de una niña y, para su alumbramiento, fue necesario practicarle una cesárea en la que participaron una treintena de médicos.

DONNA SIMPSON JUNTO A SU PRECIOSA HIJA JACQUELINE.
VICTOR VIRGÓS.
Añade tu comentario
Comentarios de Una neoyorquina se ceba para convertirse en la mujer más obesa del planeta
Sobre esta noticia
Autor: Victor Virgós (505 noticias)
Fuente:
Visitas de esta noticia: 46974
Tipo: Nota de prensa
Esta noticia se publica con licencia: Copyright autor
-
1Antena 3 adquiere los derechos del Mundial de Fórmula 1
-
2'Cuéntame' pulveriza récords pese a la expectación por 'Gran Hermano 12+1'
-
3Penelope Cruz se desnuda
-
4Premios India Catalina 2012 – Nominados
-
5"Mónica Naranjo aparca su papel de diva por agotamiento" (Agencia EFE)
-
6Crematorio - Capítulo 1 y 2








