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Ha nacido el Robonauta cósmico R-2. ¿Progreso real o ciencia ficción?

05/07/2010 12:30 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Los robots japoneses más bien industriales o domésticos ocupaban la atención del usuario. Ahora los robonautas de la NASA se han robado el espectáculo. Aquí el porqué y el cómo

El primer robot androide de la NASA ha nacido ya y en septiembre comenzará a ayudar a los tripulantes de la Estación Espacial Internacional. Veamos un poco primero sus características.

El nuevo humanoide desarrollado conjuntamente por la NASA y una empresa industrial automovilística poderosa GM se llama Robonauta-2 (R2). También existió un Robonauta-1, pero nunca llegó a viajar al espacio al espacio.

Su sucesor es un robot antropomorfo con manos iguales a las de astronauta humano

Su sucesor R2 debe llegar a ser el primer robot antropomorfo como los que aparecen en películas de ciencia ficción. Las manos de R2 tienen la particularidad que trabajan de forma idéntica a las de un astronauta, pueden manejar las mismas herramientas que utilizan los cosmonautas durante sus actividades extravehiculares.

En condiciones de la gravedad terrestre, el robonauta levanta fácilmente un peso de más de 9 kilogramos. A diferencia del ser humano, el R2 puede trabajar en el espacio sin escafandra. Esto supone una ventaja enorme que el astronauta no tiene.

Las escafandras rusas Orlan-MK más bien parecen una nave espacial monoplaza, con su sistema de soporte de vida, ordenador y propulsores desmontables. Todo el conjunto pesa más de cien kilos.

Al principio, el androide trabajará sólo dentro de la Estación Espacial (ISS), especialmente en el laboratorio Destiny del segmento norteamericano de la estación. Se le someterá a pruebas para comprobar la compatibilidad de sus dispositivos electrónicos con los de la ISS, y en otoño comenzarían los ensayos en el espacio.

En opinión de los especialistas, la futura generación de robots podrá trabajar tanto en el espacio como en la Tierra y cumplir un papel auxiliar clave.

Diez años de pruebas para los nuevos Robonautas

Tras una década de pruebas a que han sido sometidos los de su especie, el modelo R2, de 140 kilogramos, ha recibido el aprobado será enviado y su primera misión será la última del transbordador Discovery antes de fin de año. Eso si las cosas no se tuercen.

Como los necesarios trabajos de mantenimiento continúan en la ISS, la idea es agregar a la tripulación un asistente que no se canse de las tareas mecánicas mundanas, al principio en el interior de la nave, pero luego fuera de ella, también.

R2 incluye cabeza y torso humanoides, con brazos y manos muy hábiles. Sus padres son científicos de la NASA, bien asesorados por otros especialistas en robótica. Aunque hemos encomiado mucho a las dos últimas familias japonesas de robots, éstos son norteamericanos. Digamos que no sabemos qué idioma hablarán los cosmorobots, pues en la Estación Internacional lo corriente es entenderse en inglés o ruso. Después de ser colocado firmemente en una pieza de la infraestructura de la Estación, R2 puede utilizar las mismas herramientas, tales como destornilladores y llaves inglesas, al igual que los astronautas.

Una de las razones de la misión, dice la NASA, es ver cómo se comporta o se las arregla Robonauta con la radiación cósmica y la interferencia electromagnética en el interior de la estación espacial. Todavía eso es una incógnita aunque los cosmonautas digan siempre que "todo está previsto"

El reto principal, sin embargo, será garantizar que el robot sea seguro para trabajar con herramientas que pueden flotar con facilidad en condiciones de microgravedad, dice Chris Melhuish, del Laboratorio de Robótica de Bristol en el Reino Unido. ‘ Los robots tienen que ser seguros tanto en lo físico como en su conducta’ , dijo.

La colaboración de la industria espacial y la del automóvil han fructificado en un robot que juran será práctico en la tierra y en el cosmos

Los ocupantes de la Estación Espacial Internacional esperan poder enseñarle a R2 diferente tipos de actividades.

En el Centro Espacial ‘ Johnson’ en tierra, que trabaja en conexión con la estación espacial lo explican:

‘ Aquí tenemos un robot que puede ver los objetos. Posteriormente percibirá el ambiente en el que se encuentra para adaptarse a él según sea necesario. Eso es muy humano. ¡Se abre un sinfín de posibilidades!’ , señala Ron Diftler, Gerente del Proyecto Robonauta del Centro Johnson, donde los prueban como si fueran humanos...

R2 será probado para conocer su desempeño en gravedad cero y otros efectos propios del ambiente. Posteriormente se le irán asignando progresivamente sus distintas tareas, desde las más simples a las más complejas.

Será como trabajar con un nuevo empleado a quien le asignas y enseñas su trabajo para después solo supervisarlo con alguna regularidad, comenta Diftler.

R2 podrá ser operado a través de una computadora y un botón de navegación. También le podrán ser enviada una secuencia de comandos, muy similar a los utilizados con los robots Spirit & Opportunity en Marte.

Pero una ventaja sobre éstos será que R2 podrá tener el video casi en tiempo real, 2 y 6 segundos de retraso en comparación de los 10 minutos de los robots marcianos.

Con la simple adición de ruedas o piernas, R2 podrá explorar un planeta o asteroide donde los humanos puedan aterrizar. También podría instalar o desmontar una estación de trabajo.

Será un excelente compañero de trabajo de la tripulación, pero, ¿podrá hablar?

Podrá tener esa función, pero de momento no es una prioridad, explica Diftler. ‘ R2 estará trabajando muy duro a solas. No le será necesario conversar’ . Pero el interrogante persiste ¿podrá el robonauta superar al astronauta en todos los campos?

Nuevas tecnologías aplicables al avance del Cosmos y de la industria automovilística

NASA y General Motors trabajan actualmente juntos para acelerar el desarrollo de una nueva generación de robots y nuevas tecnologías aplicables tanto en la industria aeroespacial como en la del automóvil.

Ingenieros y científicos de la NASA y la GM trabajan en equipo en el marco del Space Act Agreement en la sede del Centro Espacial Johnson en Houston tal como se ha explicado antes.

Tecnología punta creemos beneficia no solo desde el punto empresarial sino desde el lado humano. No sé sabe si mañana aprovecharemos los progresos realizados en otros campos, la medicina del cosmos u otro, comentó Doug Cooke, administrador asociado para los Sistemas de Exploración, de la oficina central de Washington.

En el mismo sentido se expresó Alan Taub, vicepresidente de la Global Research and Development, de la GM. La idea de usar la destreza y habilidades de los robots humanoides al lado de los humanos, no es nueva. En la primera década de este siglo la NASA y agencias de otros países lo han hecho con un esfuerzo firme y constante. Esta colaboración empezó en los EE.UU. en 1960 con motivo de la Misión Apolo. En otros empezó incluso antes.


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