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Las mujeres y sus armas. Los senos, con o sin cirugías son adorables armas letales

24/12/2009 18:59 1 Comentarios Lectura: ( palabras)

Es TIEMPO de saber que de acuerdo a las tradiciones o a la cultura, varía el atractivo de las mujeres por sus senos

En algunas culturas los senos largos y como péndulos son considerados bellos; otras comunidades prefieren los senos redondos y firmes; hay algunas que a los pechos pequeños los distinguen como los más bellos, mientras que en otras el ideal es un seno amplio. Del STILO que sean tus senos, esta semana en Tiempo & Stilo…”Los senos, atractivo visual de dominio”.

Para la nuestra cultura occidental, los senos constituyen en la mujer un símbolo de feminidad, son un imán de atracción hacia los hombres y poseen un atractivo erótico muy particular. Al descubierto, bien cubiertos, o asomaditos contribuyen a aumentar esa carga erótica. Ocultarlos tras una prenda o tejido muy delgado y pegadito, invita al sexo masculino a conocerlos, ya que su mente reconoce que son un centro de energía para el orgasmo. Soy Sissí Merchánd y esta semana investigué para Tiempo & Stilo “todo acerca de esas polémicas protuberancias llamadas senos”.

Nuestros senos, siempre irán ligados a los valores de la cultura que vivimos

Las mujeres cuentan con dos protuberancias, que son el primer punto que miran los hombres en ellas y que a lo largo de la historia han tenido varios nombres como: senos, pechos, tetas, chichis, mamas, busto y lo mas moderno “bubis”.

Sean cuales sean los apelativos, motes o nombres que demos a nuestros senos, siempre irán ligados a los valores de la cultura que vivimos, pero es indiscutible que los significados que se les han atribuido a lo largo de la historia, mediante los cuales “los hombres” se han apropiado de ellos, raramente han expresado los sentimientos de las mujeres.

Los “senos buenos” nadie los mira ni los toca, ya que son aquellos con los que fueron alimentados de niños

Igual que al resto del cuerpo y la sexualidad de las mujeres, la “cultura machista” ha “etiquetado” a los senos como, “buenos o malos”. Para muchos hombres, a los “senos buenos” nadie los mira ni los toca, ya que son aquellos con los que fueron alimentados de niños, al igual que los que alimentan a sus hijos; son única y exclusivamente para alimentar al recién nacido o, simbólicamente, a toda una comunidad religiosa o política, comenta la psicóloga Sandra Ahumada especialista en sexología del Departamento de Ginecología y Obstetricia del Hospital Clínico de la Universidad de Chile.

Es así como la mujer de pechos desnudos que personifica a la revolución francesa y su consigna de ¡Libertad, Igualdad, Fraternidad! o aquella con los ojos vendados y un solo seno a la vista, que representa a la Justicia, tienen senos “mágicos”, son representaciones simbólicas de “alma mater” que significa literalmente "madre nutricia" por su función proveedora de ideología o valor.

“Senos malos” se convierten en una causante de seducción o agresión

Los “senos malos” es cuando estas protuberancias se convierten en una causante de seducción o agresión. Este patrón es hoy en día más evidente y usual en series televisivas, cine e Internet, y es cuando se combina sexo y violencia, que da como resultado la pornografía y hasta un estilo de publicidad no permitido hace un par de años.

De acuerdo a nuestros valores encontramos diferencias en el significado social y simbólico de los senos femeninos. De hecho el hablar de los senos se convirtió en algo contemporáneo y casual, “la mujer moderna del siglo XXI” conoce que los senos son zonas erógenas muy importantes en la mujer. "La manipulación y estimulación de los senos provoca en la mujer la excitación de otras zonas del cuerpo aunque no hayan sido tocadas", vuelve a comentar Sandra Ahumada, agregando que "la manipulación y estimulación” tienen dos funciones: una nutricional y otra erógena, las dos se dan para la satisfacción de otra persona o sea, para el bebé y para la pareja.

Las mujeres tenemos senos abultados constantemente, como una forma de atraer la atención del hombre

Las mujeres somos los únicos seres vivos que, a partir de la pubertad, tenemos los senos abultados constantemente. En las demás hembras mamíferos, los senos se hinchan solamente cuando están amamantando. Algunas teorías antropológicas citan que tal vez esto sucede en las mujeres como una manera de confundir al hombre sobre el periodo fértil, una forma de atraer su atención logrando que permaneciera siempre al lado de la mujer.

El hecho de que las hembras primates, seamos mujeres o simios, sólo tenemos un par de senos, se debe a que solemos tener sólo uno o dos hijos a la vez. Sin embargo, aunque ya no la usamos, conservamos la línea mamaria original en nuestro cuerpo, común en otras hembras mamíferas de partos múltiples, línea que se encuentra localizada a los costados, y que va de la axila a la ingle, siendo esa la razón por la cual algunas mujeres (y hombres también) tienen manchitas similares a un pezón debajo de los senos, o a veces incluso hasta pequeños abultamientos.

Los senos forman parte muy importante en las relaciones eróticas y sexuales

Para algunas mujeres los senos son un símbolo de elegancia y sensualidad, mientras que para otras son un arma de seducción y un pasaje al placer. Muchas no sólo los ven, sino que sienten en sus redondeces más excitación que los mismos hombres, constituyéndolas en parte importante del autoerotismo.

Las mujeres saben que sus mamas son importantes para los hombres, porque reflejan intimidad, vulnerabilidad y porque son estéticamente agradables. Y según Sandra Ahumada, en un estudio realizado a hombres de diferentes estatus sociales, edades, y nacionalidades, demostró que la gran mayoría siente un impulso de atracción por los senos, ya que el inconsciente recuerda el primer placer que vive el ser humano que es el “alimento mamario”; así, abrazar las mamas, refleja, protección y seguridad.

Su consistencia, forma, color y tamaño cambian en cada mujer

Los pechos son muy diferentes de mujer a mujer, y no hay dos similares y mucho menos iguales. Es más, entre un seno y otro de la misma mujer, existen grandes diferencias que pueden descubrirse observándolos de cerca y en detalle. Su consistencia, forma, color y tamaño cambian en cada mujer. Hay quienes los tienen muy pequeños, mientras que otras ostentan bustos muy prominentes, los hay caídos y flácidos, otros duros y muy estables. Pero aunque los senos de una mujer pueden ser diez veces más grandes que los de otra, más redondos o mas cóncavos, todos son perfectamente funcionales.

Grandes o chicos, todos tienen glándulas mamarias aproximadamente del mismo volumen. Lo que los hace diferentes es el tejido conectivo y la grasa, resultado de la carga genética que cada quien tiene. Entonces, la textura, el tamaño, la forma o la dureza no tienen nada que ver con la esbeltez o la obesidad de cada mujer.

Para algunas mujeres la estimulación de los senos es tan intensa que logran alcanzar el orgasmo

Al ser los senos un lugar donde hay muchas terminales nerviosas, son muy sensibles. Sabiéndolos rozar y acariciar, cuando la excitación es muy fuerte, al igual que sucede con el frío, los pezones se tensan, y el seno completo se hace más firme, redondo y aumenta un poco de tamaño.

Para algunas mujeres la estimulación en senos y pezones es tan intensa que logran alcanzar el orgasmo tan sólo con ella; así lo plantea Lou Paget en su libro El Gran Orgasmo, comentando que “ésta parece ser la segunda forma más frecuente de clímax femenino”.

Los senos reconstruidos o con implantes, pierden un porcentaje de su sensibilidad y sensaciones

En el tamaño y apariencia de los senos no radica realmente la identidad femenina, ya que nuestro atractivo y nuestra capacidad de placer no tiene nada que ver con los senos. Si bien son una característica que distingue a las mujeres, dicha característica es ajena al placer sexual y la capacidad de sensualidad que cada mujer pueda tener. Así, una mujer no deja de ser mujer y sentir placer cuando le falta un seno o ambos.

En cambio, un cierto número de cirujanos plásticos afirman que algunas mujeres que se han realizado reconstrucciones en los senos o bien aquellas que llevan implantes, pierden un porcentaje de su sensibilidad y sensaciones, y que les da más trabajo lograr estimular sus senos. Esta aseveración no es compartida por otros que por el contrario, reportan que en algunas mujeres que se encuentran en estos casos, su estimulación se ha incrementado.

Hay estímulos capaces de despertar intensas sensaciones en los senos sin tocarlos

Para muchos hombres y mujeres, los pechos tienen un significado sexual especial. Ahora bien, según su educación, valores, nacionalidad, historia y vivencias, la preferencia de ambos hacia algún tipo de seno en particular varía ampliamente.

Por tanto, si los senos no son muy grandes, son cóncavos, redondos o poco sensibles, eso es lo de menos, ya que lo primordial es y será sentirse orgullosa al mostrarlos. Además, no olvidemos que contamos con otras zonas de estimulación como los genitales, los labios, el cuello, la espalda, los pies, los aromas y la misma imaginación, que logran despertar intensas sensaciones en los senos… sin tocarlos.


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Autor:
Ariel (3890 noticias)
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miguel lop (04/02/2010)

bueno las mujeres con los senos grandes som interesantes verda sabri