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El monje que dormía demasiado

02/12/2010 16:55 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Clearharmony.net

Buda Shakyamuni enseñaba a sus discípulos a estudiar atentamente y de todo corazón la doctrina budista, a no relajarse ni ser perezoso. La mayoría de sus discípulos seguían sus enseñanzas y cultivaban con diligencia, así obtuvieron el Tao y alcanzaron la plenitud total eliminando muchas de sus preocupaciones y sufrimientos.

Sin embargo, había un monje que simplemente no era diligente. Cuando los demás meditaban, él se iba a dormir. Sus condiscípulos trataron de razonar con él, pero no cambiaba.

La mayor debilidad del monje era dormir demasiado. Todos los días se iba a dormir después de comer. Mientras dormía, dejaba su puerta bien cerrada y dormía solo en su cuarto. No importaba cómo, nadie lo podía despertar.

Un día a mediodía, después de pedir comida en la calle, el monje regresó con su tazón de mendigar. Fue directamente a su habitación y se durmió. Los ronquidos que salían de su cuarto se prolongaron hasta la mañana.

Ilustración de Siddhartha Gautama, también llamado Buda Shakyamuni, mientras enseñaba a sus discípulos (Wikipedia)

Al día siguiente, Buda Shakyamuni enseñó la Ley Buda en público. Todos los discípulos estaban presentes, excepto el monje que prefería dormir. Shakyamuni preguntó: "¿Por qué el discípulo a quien le gusta dormir no vino?"

Un discípulo se levantó rápidamente y respondió: "Buda, él duerme desde ayer a mediodía. Lo intentamos todo, pero no pudimos despertarlo."

Shakyamuni recordó que al monje sólo le quedaban siete días de vida. Si moría después de dormir todo el tiempo, su muerte le traería desgracia. Shakyamuni se apiadó del monje. Instruyó a sus discípulos a recitar una escritura y llevó a Ananda con él a ver al monje en su dormitorio.

Podían oír los ronquidos antes de llegar al cuarto del monje. No abrieron la puerta para no oír los ronquidos aún más fuertes. El monje estaba aún en la cama en un sueño profundo.

Ananda llamó al monje por su nombre varias veces, pero no respondió y siguió durmiendo. Entonces, Shakyamuni fue a su cama y lo sacudió suavemente. El monje se despertó de inmediato.

Viendo a Shakyamuni de pie ante él, que lo miraba con compasión, el monje se levantó de inmediato y se postró ante Shakyamuni diciendo: "Venerado Buda, perdóname por ser irrespetuoso."

Shakyamuni le dijo: "Te quedan siete días de vida. No puedo soportar verte morir durmiendo tanto y sin poder llegar a la plenitud. Estoy aquí para despertarte."

El monje se sorprendió. Nunca se hubiera imaginado que tenía sólo siete días de vida. Estaba asustado y no sabía qué hacer.

Shakyamuni lo consoló y le dijo: "Está predestinado para ti. Hace varias vidas, cuando eras monje, eras adicto a la comida y al sueño y nunca pensaste en el significado de la Ley. No seguiste los preceptos budistas. No generaste ninguna bendición o virtud, así reencarnaste en un gusano de arroz durante 50, 000 años. Luego, reencarnaste en un caracol, en almeja y en polilla, durante 50, 000 años cada vez. En tus vidas anteriores, te gustaba vivir en lugares oscuros sin luz y valorabas mucho tu cuerpo y tu vida. Lo más insólito es que estos cuatro seres diferentes amaban dormir, y podían dormir por más de 100 años. No trataste de ser diligente. Después de 200, 000 años, por fin pudiste pagar el pecado que habías cometido. Entonces, reencarnaste en humano y te convertiste en monje."

"Ahora que te convertiste en monje, deberías cultivar y estudiar diligentemente para compensar lo que perdiste con anterioridad. No esperaba que estuvieras tan apegado a la comida y a dormir como lo estuviste hace 200, 000 años."

Shakyamuni dejó de hablar. El monje se sonrojó de vergüenza. Pronto se arrepintió delante de Shakyamuni. Cuando se miró profundamente se arrepintió, todos sus pensamientos extraviados desaparecieron. Pudo alcanzar el estado de Arhat (1) al final de su vida.

Sólo hay 24 horas en un día. La gente suele decir que el tiempo pasa en un abrir y cerrar de ojos. Una persona promedio duerme ocho horas al día. Las personas que duermen mucho pueden llegar a pasar la mayor parte de su tiempo durmiendo y soñando, por lo que realizan muy pocas obras en una vida.

Muchas décadas pasan rápidamente en el mundo humano. A veces, el hombre siente que la vida es larga, pero no sabe cuando vendrá la muerte. Al mismo tiempo, no hace una buena labor, no termina las tareas que se suponía debía llevar a cabo o las misiones que debía cumplir. Peor aún, ni siquiera se esfuerza en realizarlas. Nada lo puede ayudar, no importa el arrepentimiento. ¿Desearía realmente convertirse en un gusano dormido en su próxima vida?

El monje que dormía demasiado, finalmente se dio cuenta que tenía que aprovechar el tiempo que había perdido y que no debía estar somnoliento o dormido todo el tiempo.

(1)Término en sánscrito que significa un ser iluminado que pertenece a la escuela Buda.


Sobre esta noticia

Autor:
Lucia Aragón (984 noticias)
Fuente:
deorienteaoccidente.wordpress.com
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Tipo:
Reportaje
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