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La Miel, sus mitos y realidades,

08/02/2011 11:40 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

La miel es un producto al que se le atribuyen gran cantidad de propiedades beneficiosas de las cuales, muchas, independientemente de la variedad de miel a la que nos refiramos o si ésta es más o menos industrial o natural, no están científicamente contrastadas

La miel es un producto que ha utilizado el ser humano desde sus orígenes. De hecho, las pinturas de la Cueva de la Araña, en Bicorp (Valencia), que datan de 7.000 años antes de Cristo, muestran como un hombre está recolectando miel. Esto demuestra que ya los primeros pobladores de la tierra descubrieron los beneficios de este alimento.

Imagen blogysalud.com

La Miel, sus mitos y realidades,

Forma parte de la dieta mediterránea desde la época de los egipcios. Según el papiro de Tebas, escrito en 1870 a.C., los egipcios alimentaban y cuidaban a sus hijos con miel. Para los egipcios, proviene de las lágrimas del Dios Ra y forma parte de todas las ofrendas religiosas del Egipto faraónico.

Cuando los antiguos egipcios hacían sus expediciones, conservaban la carne en barriles llenos de miel. Su uso está muy bien relatado en los papiros encontrados; entre otras cosas, empleaban la miel para tratar las cataratas, llagas, cortes, quemaduras; en cosmética y como alimento fortificante. También fabricaban cerveza a partir de la miel fermentada.

En la tumba del faraón Tutankamón fueron encontradas, en 1922 en perfectas condiciones, varias vasijas con miel, a pesar de los 33 siglos transcurridos.

Hipócrates, (siglo V antes de C.), el padre de la medicina, alabó sus poderes terapéuticos y la utilizó para curar diversas afecciones de la piel, úlceras y para aliviar el dolor en general. La recomendaba a sus pacientes para alcanzar la longevidad (Hipócrates vivió 107 años), los griegos consideraban que una dieta constituida por miel era muy importante para alcanzar una espiritualidad profunda.

En la mitología griega, es el alimento de los Dioses del Olimpo, símbolo de conocimiento y de sabiduría, reservada para los elegidos, los iniciados, los seres de excepción, en éste mundo como en el otro.

Cuando Augusto, emperador romano, le preguntó a su amigo Asinio Pollión Romilis a qué atribuía él su longevidad y su estado saludable (había cumplido 100 años) éste le contestó lacónicamente como era su costumbre "aceite por fuera y miel por dentro".

Los médicos la utilizaron para ayudar a sus pacientes a adormecerse. La llamada luna de miel tiene su origen en la costumbre romana de que la madre de la novia, dejaba cada noche en la alcoba nupcial a disposición de los recién casados, una vasija con miel para "reponer energías". Esta práctica duraba toda la luna de miel

Se aconseja en pacientes diabéticos, aunque también es cierto que eleva su nivel de colesterol

Hasta el siglo XVI que apareció el azúcar de caña, fue el único edulcorante conocido. Al principio fue muy apreciada por su sabor dulce.

En un experimento realizado en 1971 se demostró que trozos de pescado, riñón, hígado y otros tejidos de origen animal, cubiertos con miel, conservaron su frescura a temperatura ambiente durante 4 años, mientras que los trozos cubiertos con "miel artificial" (mezcla de azúcares como glucosa y levulosa) comenzaron a descomponerse al quinto y octavo día.

Las abejas tienen que volar hasta 150 kilómetros y visitar más de dos millones de flores, para recolectar el néctar suficiente para producir un kilo de miel.

Desde Consumer aclaran que se trata de un alimento rico en azúcares sencillos, que aportan energía "rápida", aunque el resto de su valor nutricional es bastante limitado ya que el aporte de otros nutrientes (antioxidantes, vitaminas, minerales, etc.) aunque presentes, es escaso. De manera que para lograr cifras significativas de antioxidantes, vitaminas o minerales se debería ingerir una cantidad poco recomendada, con el consecuente riesgo de aumento de peso.

En definitiva, la miel es rica en hidratos de carbono, sobre todo en glucosa (31%) y fructosa (39%), pero su aporte en minerales y vitaminas es escaso.

Sus cualidades nutricionales variarán según diferentes factores: condiciones meteorológicas, las distintas especies vegetales en las que las abejas recolectan el néctar, las enzimas que aportan las propias abejas al néctar durante su transporte, el tiempo de maduración... lo que afecta a la concentración de los diversos nutrientes, vitaminas o minerales. Hay algunos tipos de miel que cuentan con cantidades significativas de sustancias de carácter bacteriostático con potencial para limitar el crecimiento de bacterias, así como algunos compuestos con propiedades antioxidantes.

Mitos y realidades

Bebés: no es aconsejable dar ningún tipo de miel a los niños menores de un año, debido a que el tracto gastrointestinal no ácido de los bebés favorece la germinación de esporas del Clostridium botulinum y la producción de su toxina, provocando el botulismo en el lactante.

Obesidad: muchos tienden a sustituir edulcorantes con calorías por miel. La diferencia calórica entre miel y, por ejemplo, el azúcar, no es significativa.

Diabetes: por su contenido en fructosa, la miel se recomienda con frecuencia entre diabéticos porque no provoca picos tan elevados en la glucemia (concentración de glucosa libre en sangre), sin embargo, una investigación publicada en 2002 en la revista Diabetes Care establece que puede aumentar los niveles de colesterol en pacientes diabéticos, y los niveles de colesterol y triglicéridos en sujetos sanos.

Mejora del sistema inmune: la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA en sus siglas en inglés), máxima autoridad en cuanto a la legalidad en las declaraciones sobre salud a través del consumo de alimentos, declara que no hay suficiente evidencia científica como para poder atribuir a la miel la propiedad de mejorar el sistema inmune. De hecho, afirma: "La relación causa-efecto entre el consumo de miel en panal y la mencionada declaración no ha sido establecida". Bibliografía consultada fuentes varias. www.20minutos, .es

Efecto laxante: para conseguir el efecto laxante a través de la miel habría que consumir cantidades muy por encima a las recomendadas.


Sobre esta noticia

Autor:
Graciela Parra Chacon (714 noticias)
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11807
Tipo:
Nota de prensa
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