Globedia.com

×

Error de autenticación

Ha habido un problema a la hora de conectarse a la red social. Por favor intentalo de nuevo

Si el problema persiste, nos lo puedes decir AQUÍ

×
×
Recibir alertas

¿Quieres recibir una notificación por email cada vez que Tintinenelpaisdelosprogres escriba una noticia?

¡Mi aborto, qué alboroto!

23/06/2011 07:52 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

image¿Qué hay más moderno que el aborto? Sin duda pocas cosas. Cada aborto es un vale a un futuro mejor, libre de ataduras convencionales, cargas familiares y gravámenes económicos. Sin duda el sueño de un roquero. Lo que habría que preguntarse es si destruir todos los años a más de cien mil futuros seres humanos es un precio razonable para una sociedad moderna; aunque ¿quién soy yo para juzgarlo? Eso debe decidirlo el mercado: la ley de la oferta y la demanda. Si un ginecólogo quiere un mercedes y una fornicadora abortar ¿Quién es nadie para meterse en medio? Corrección: el Estado puede y debe meterse, porque España es un estado socialentrometido donde si hay negocio se comparte.

Que ninguno se equivoque: el aborto no es una guerra moral entre la 'rancia' tradición religiosa y la 'glamurosa' modernidad. Esa guerra la perdieron los curas hace lo menos treinta años. La batalla hoy es para ver cómo los socialistas hacen para controlar la lonja del aborto. En otras palabras: cómo hacer de 'cada aborto un voto'.

imageEsta cuestión la facilita mucho el que vivamos en una sociedad materialista narcotizada por el consumismo. Semejante sociedad da semejantes seres humanos. Muy distintos, desde luego, de quienes nos precedieron. Sin ir más lejos: hace doscientos y pico años unos reprimidos sexuales sentaron las bases de la Libertad del ciudadano, y lo hicieron sin nombrar siquiera la más importante de todas las Libertades de hoy en día: el derecho a ser accedido por vía coital. Ni se les ocurrió mencionar la 'libertad sexual'  del individuo ¿Pueden creerlo? Los socialistas no, por eso están a ver como lo arreglan.

Hemos creado una sociedad sin amor propio, de ciudadanos que valoran por encima de todo las conquistas sexuales; y cuya autoestima se fundamenta en el sexo. Una sociedad de fornicadores donde los atributos más cotizados son la belleza, la juventud, la ostentación, las tragaderas, las mentiras y las cintas de vídeo. En esta sociedad hostil, los pobres y feos salimos pitando a ponernos un tapón en el culo porque para los fornicadores esto es como la fiebre del oro del Yukón, y ninguno de  nosotros,   sencillos esquimales, queremos cruzar nuestro trineo con el blanco empalmado y febril.

Así es: el Código Civil, que vendría a ser como la Biblia del sheriff, santifica el que todos los fornicadores tengan un hueco reconocido por las leyes para manipular a todos, de cualquier manera y sacar siempre tajada por ello. En este contexto es fácil juntar a dos o tres degenerados y convertirlos en un colectivo: para eso están los medios de comunicación. Los socialistas sólo han de dar forma política a ese ciudadano nuevo, tan grosero y degradado, que no le importe unir su destino al del fracaso socialista.

Por supuesto, este hecho se manifiesta de muchas maneras, pero en concreto despunta en el tema del aborto. Desde un punto de vista objetivo y desapasionado, la fornicadora lo que pretende es que la sociedad se encargue de gestionar los desechos de sus fornicios. Nadie le puede reprochar que teniendo una oportunidad de beneficiarse legalmente del sistema la aproveche. Los socialistas lo que hacen es un 'ten con ten' para convertir una decisión amoral en una causa que provoque el voto... y que de los tropezones del regüeldo se puedan sacar media docena de funcionarios.

La cuestión es si la sociedad debe satisfacer esa demanda de las fornicadoras, o si por el contrario debe castigar semejante conducta y librarse de la burocracia del exterminio. Gente que destruye los mayores bienes sociales, que son los Seres humanos del futuro, no deberían tener cabida en una sociedad moderna. No me engaño pensando que se puede cambiar de la noche a la mañana. No soy tan naif como para creer que el mundo que conocemos va a moralizarse sin reticencias por parte de  quienes  se benefician de que todo vaya mal; pero eso no quita para que puedan exponerse alternativas u opciones moralizantes.

Personalmente volvería a considerar delito grave cualquier aborto. Por supuesto, eso obligará que la fornicadora lleve nueve meses al feto en su cuerpo, aunque eso le contaría como tiempo de mili. Por otro lado, el Estado debería proporcionar todos los beneficios sociales y asistencia sanitaria al nonato para que tenga una buena y saludable estancia prenatal. Seamos objetivos, un Ser Humano no será lo peor que le hayan metido dentro a la portadora, así que tampoco hay porque hacer ningún drama. En caso de que ésta decida que no quiere criar a ese futuro o futuros ciudadanos españoles, deberá firmar una renuncia antes de, pongamos, la semana 16 y en caso de que aún con éstas realice el aborto, dentro o fuera de España, se le tendrá en cuenta como agravante de delito de aborto.

¿Parece duro? Más duro debió resultar  la desnazificación  para estas mujeres que en su día también fueron las más modernas de su época. Sin embargo al final todos quedamos encantados del resultado ¿O no?  image


Sobre esta noticia

Autor:
Tintinenelpaisdelosprogres (23 noticias)
Fuente:
tintinenelpaisdelosprogres.blogspot.com
Visitas:
2791
Tipo:
Opinión
Licencia:
Distribución gratuita
¿Problemas con esta noticia?
×
Denunciar esta noticia por

Denunciar

Etiquetas
Lugares

Comentarios

Aún no hay comentarios en esta noticia.