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México va por el cosmo.

28/07/2009 00:57 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Son 6 los astronautas mexicanos, próximamente dos de ellos estarán inmersos en el reto más grande de la humanidad, la conquista de Marte

Ellos han tocado las puertas del cielo. Son mexicanos o descendientes de éstos. En total 6. Movieron cielo y tierra para lograrlo, y cuatro ya viajaron al espacio (Rodolfo Neri Vela, Sydney M. Gutiérrez, Ellen Ochoa y John "Danny" Olivas), uno está a punto de volar muy alto (José M. Hernández) el 7 de agosto (por primera vez viajarán dos méxico-norteamericanos, ya que también irá Olivas) y como no hay sexto malo, Rafael Navarro González participa en la conquista de Marte.

Todos fueron seducidos por el cosmos desde niños. Y cada uno, a su manera, sin poner el grito en el cielo, sino con superación, lo han logrado.

José Hernández. Foto: NASA

Por ejemplo, Rodolfo Neri Vela, cuyo nombre está inscrito desde 1991 en el Salón de la Fama del Espacio, fue el primer astronauta mexicano (único hasta ahora) y pertenece a la casta de los pioneros hispanos en la materia.

Este guerrerense, nacido en Chilpancingo, fue tripulante del Trasbordador Espacial Atlantis en 1985, el cual despegó del Centro Espacial Kennedy en Florida, con tres satélites a bordo, uno de sólo 17 kilos de peso, el Morelos II, construido en la Universidad Nacional Autónoma de México.

Así, a las 18:29 horas del 26 de noviembre de 1985, México ingresaba en pleno a la Era de las comunicaciones espaciales, al ser colocado en órbita el ligero artefacto, con el consecuente gran revuelo de los mexicanos. Pero como no todo es infinito, la deorbitación del Morelos II ocurrió el 14 de junio del 2004.

Neri Vela no sólo cumplió con el cometido satelital, sino con los demás estudios a realizar acerca del transporte de nutrientes en plantas en condiciones de microgravidez, influencia y relación de la microgravidez y la radiación visible sobre los movimientos geotrópicos en la germinación de las semillas, electrocupuntura y fotografías del territorio nacional, realizados en ese viaje de 3.8 millones de kilómetros en 108 órbitas a la tierra, durante 165 horas en el espacio.

En el desierto californiano del Mojave, en los alrededores de la Base Edwards de la Fuerza Aérea en California, el Atlantis aterrizó a las 16:33, hora local (21:33 hora peninsular) después de estar seis días, 21 horas y cuatro minutos en el espacio. Y se escribió una historia más.

* Ascendencia mexicana

Hay cuatro astronautas con ascendencia mexicana, como Sydney M. Gutiérrez, que ha viajado en dos misiones al espacio: en la STS-40 (Spacelab Life Sciences), Columbia, en 1991 y en la STS-59 Endeavour, en 1994 (Space Radar Laboratory), que estudiaba la Tierra y su atmósfera.

Es nativo de Albuquerque, Nuevo México, de madre mexicana y padre europeo. De acuerdo con la NASA, ha permanecido más de 20 días en el espacio.

Su carrera es la ingeniería aeronáutica, que estudió en la Academia de la Fuerza Aérea de Estados Unidos.

Gutiérrez es coronel de la Fuerza Aérea de Estados Unidos, ahora en retiro.

Alguien que merece un sitio especial en este selecto grupo es Ellen Ochoa, la única mujer de ascendencia mexicana en haber viajado al espacio. Nació en Los Ángeles, California, y sus abuelos paternos eran mexicanos.

Ella, quien además de ser astronauta es flautista clásica y piloto privado, juega voleibol y anda en bicicleta, es doctora en ingeniería eléctrica, doctorado que obtuvo en la Universidad de Stanford.

Es miembro de la Sociedad Americana de Óptica y del Instituto Americano de Aeronáutica y de Astronomía, y ha sido galardonada por la NASA con la "Medalla al Servicio Excepcional" en 1997. Además recibió el "Premio a la Herencia Hispana".

De acuerdo a su currícula, investigó los sistemas ópticos para mejorar el procesamiento de información y es coinventora de tres patentes en dicha área, independientemente de que en el Centro Ames lideró un equipo de 35 ingenieros y científicos en una investigación sobre la búsqueda y desarrollo de un sistema computacional para las misiones aeroespaciales.

Su sueño se cumplió en julio de 1991 cuando se convirtió en astronauta. Ha participado en cuatro misiones al espacio: la del Trasbordador STS-56 en 1993, la del STS-66 en 1994, la del STS-96 en 1999, y la del STS-1 10 en 2002, por lo que ha acumulado casi mil horas de vuelo.

John "Danny" Olivas no se queda atrás. El primer vuelo espacial de este astronauta, nativo de North Hollywood, California, nieto de mexicanos nacidos en Chihuahua, fue en 2007, entre el 8 y el 22 de junio, en la misión número 118 del trasbordador Atlantis. Allí acumuló 336 horas en el espacio, incluyendo 14 horas y 13 minutos de caminatas espaciales.

Su padre también colaboró con la NASA. Fabricó una pequeña parte de una de las naves que integró la flotilla de las cápsulas Apollo en la década de 1970.

"Danny" Olivas se encuentra listo para viajar el 7 de agosto próximo, junto con José M. Hernández y otros tripulantes en la misión STS-128 de la NASA, que volará a la Estación Espacial Internacional, a bordo del Discovery.

Este doctor en ciencias mecánicas por la Rice University ha intervenido en relevantes estudios y descubrimientos científicos. Además, ha desarrollando métodos para reparar daños estructurales al transbordador espacial.

* El campesino que se superó

José M. Hernández se cuece aparte. Su historia de superación es aleccionadora. Integrante de los niños trabajadores, como hijo de un campesino de La Piedad, Michoacán, experto en la pisca de jitomate, oficio que también llevó a cabo, este astronauta nacido en French Camp, California, es hoy un ejemplo para muchos.

Durante sus primeros doce años de vida no supo hablar inglés, pero se empeñó y con el tiempo y mucho esfuerzo obtuvo la licenciatura en ingeniería eléctrica en la Universidad del Pacífico en 1984 y una maestría en ingeniería eléctrica e informática en la Universidad de California-Santa Bárbara en 1986.

La NASA lo seleccionó en 2004 como astronauta. Pertenece a la Agencia del Centro Espacial Jonson, en Houston. Es ingeniero de investigación de materiales desde 2001.

En la cercana misión STS-128 del próximo agosto, en la cual estará acompañado por "Danny" Olivas, entre otros tripulantes, Hernández será el ingeniero de vuelo. Llevará una bandera mexicana y una imagen de la Virgen de Guadalupe. Por allá estará en órbita durante once días para colocar una mano robótica en la Estación Espacial Internacional.

En ese viaje, ha dicho, se realizarán tres caminatas espaciales para remplazar materiales del módulo Columbus, de la Agencia Espacial Europea.

* A la conquista del Planeta Rojo

Y uno de los científicos más reconocidos en el mundo, si bien no tiene cercano algún viaje al espacio, está participando activamente en la conquista de Marte.

Se trata de Rafael Navarro González, nacido en el Distrito Federal, egresado de la licenciatura en biología de la Facultad de Ciencias de la UNAM, especialista de laboratorio de química de plasmas y estudios planetarios del Instituto de Ciencias Nucleares de la misma casa de estudios, con doctorado y posdoctorado en la Universidad de Maryland y con otro par de posdoctorados en el Instituto Tecnológico de Massachussets y en la Universidad de París.

Este científico fue seleccionado por la NASA para proveer al Mobile Mars Science Laboratory, robot que será enviado a Marte en 2011, de instrumentación e investigaciones científicas asociadas para explorar una región marciana en la búsqueda de indicios de vida.

En esa incursión se utilizarán robots en forma de abeja que tomarán muestras y regresarán a su base para analizarlas.

El mencionado robot-laboratorio llamado "Curiosity" (nombre propuesto por una niña de 12 años, de Kansas, ganadora de un concurso para ello) operará generando su propia energía y quedará activo un año en ese planeta, equivalente a dos años terrestres.

Navarro González es quien descubrió en el desierto de Atacama, de Chile, una zona análoga al suelo de Marte, por lo cual recientemente fue galardonado con la medalla "Alexander Von Humboldt" de la Unión Europea.

Su trabajo en la NASA para la próxima misión, es un proyecto de terraformación para llevar a Marte bacterias y árboles que produzcan oxígeno y otras condiciones necesarias para desarrollar vida. El efectuó, junto a un grupo de científicos de la propia agencia estadounidense, de la UNAM, del Tecnológico de California, de la Universidad Veracruzana y de la Universidad Estatal de Louisiana, la investigación en el volcán Pico de Orizaba, en Veracruz, del bosque de coníferas más alto del mundo. La pretensión es introducir en Marte condiciones semejantes a las de la Tierra, para lograr un ambiente con oxígeno.

Este mexicano, pues, toma parte activa para que en el año 2030 el hombre llegue a Marte, cuando ya haya colonizado la L


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Ariel (3892 noticias)
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Nota de prensa
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