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MEDITACIÓN ADVAITA II: El alma=Dios a nivel de sustrato de existencia

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29/01/2021 05:13 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

No hay división entre el Yo, el universo y lo Absoluto

Extracto del libro

*gentileza para los lectores de Globedia: solicita copia gratuita en PDF del libro a: yogi.mettatron@gmail.com

 

 

El alma humana es Espíritu, no ha sido creada de la nada y no es diferente de la esencia de Dios; a nivel de sustrato de existencia tanto el alma humana como Dios son idénticos. (2.1.11)

 

Debido a la ensoñación con el cuerpo físico imaginamos el mundo habitado por objetos y personas separadas. Así creamos mentalmente la sensación de aislación entre unos y otros. Esto no es todo, también nos proyectamos a través del tiempo, desde el pasado hacia el futuro. Siempre somos un proyecto en construcción, por lo que adolecemos de insatisfacción constante.

Buscamos en el mundo exterior algo que ponga fin a todo sufrimiento y dolor, pero sólo obtenemos respuestas transitorias, nada permanente. Hasta que miramos dentro de nosotros mismos y descubrimos la naturaleza no dual de nuestro propio Ser en el presente atemporal.

Entonces conocemos al "Yo" eterno y Único, aquel que es el mismo "Yo" de todos, donde todas las almas se reúnen en un solo Espíritu y se descubren por dentro de lo Absoluto. Y cesa la búsqueda, ya no debemos perseguir la felicidad dentro de un futuro inalcanzable; vivimos dentro del presente continuo y nos reconocemos como Conciencia Pura, completamente autoluminosa y esencia de todo conocer.

Es entonces cuando experimentamos que no existe separación alguna entre sujeto y objeto, entre el verdadero "Yo" y el universo y Dios. Dentro de esta apercepción gozamos de Existencia, Conciencia y Bienaventuranza ilimitadas.

Esta visión de la Unidad no es obtenida mediante técnica ni meditación alguna, sino por simple reconocimiento de la propia identidad como Conciencia Pura, descubriendo en el interior la Conciencia Ilimitada.

De esta forma el yo individual limitado al cuerpo físico se expande al Infinito y adquiere la verdadera individualidad de lo Absoluto, de lo que Es por Sí mismo. Así, desde la realidad del Ser, cesa todo conflicto con los objetos y los demás seres, porque están todos integrados en la misma Conciencia esencial.

La realidad del Yo, de la mente y del universo consiste en proyecciones de la Conciencia Pura; todo es Conciencia en última instancia y nada más que Conciencia. Siendo así el sujeto no es diferente de los objetos, ambos son manifestaciones aparentes del Sí mismo.

Mantenerse todo el tiempo centrado sobre esta conciencia de Sí mismo es estar iluminado y libre de toda ignorancia. En realidad todas las cosas están unidas e interconectadas, manteniendo su individualidad.

“Eso en quien residen todos los seres y que reside en todos los seres, que es el dador de la gracia para todos, el Alma Suprema del universo, el ser ilimitado – Yo soy Eso”. Amritbindu Upanishad

 

LA RESPUESTA

 

 

1.1- La contradicción permanece en el campo de lo verdadero y falso, es decir: Lo Dual... Allí donde la unión con el Yo Único es consumada, no existen dos y, por tanto, contradicción.

1.1.1. La contradicción, el conflicto, se encuentran en el plano de lo fenoménico, en el dominio del yo individual, por dentro del campo de lo Dual; en el Espíritu Único, hay total ausencia de contradicción.

 

1.1.2. Dentro de lo espiritual es usual caer en la ensoñación de que existe un camino por recorrer para llegar a la Unidad, una distancia que va desde donde uno está hasta otro punto más cercano a la luz o hacia un estado de más pleno despertar.

 

1.1.3. Sin embargo la iluminación consiste en el reconocimiento experiencial de esta misma Unidad y de nuestra unidad perfecta con la misma, que siempre se ha mantenido igual, nunca ha cambiado ni cambiará, sólo se modifica nuestra apercepción de la misma.

 

1.1.4. Siendo uno con la Unidad, carece de sentido recorrer un camino para llegar e identificarse con ésta, es una contradicción, un impedimento para la propia autorrealización.

 

1.1.5. Sin embargo, dado que ya nos encontramos desde siempre en identidad perfecta con la Unidad, entonces estamos despiertos todo el tiempo.

 

1.1.6. ¿Cómo puede ser esto, cómo puede iluminarse lo que ya está despierto?

 

1.1.7. Frente a esta contradicción, el camino espiritual tiene sentido, dado que permite una apercepción gradual del propio Ser, desviando la atención del fluir del tiempo en el pasado y en el futuro y fijándola en el presente, en el aquí y el ahora.

 

1.1.8. Otra contradicción se presenta en la figura del buscador, ¿qué busca? al Ser Único; mientras lo siga buscando afuera de Él mismo, la búsqueda continua, sólo al renunciar a la misma y reconocerse como lo buscado, encuentra la armonía con su propio Ser.

 

1.1.9. Caso contrario se corre el riesgo de caer en el autoengaño.

 

1.1.10. Todo camino espiritual se inicia en el sentimiento interno de insatisfacción, en el sentirse incompleto, en la necesidad de aproximarse a Dios; así uno busca el significado de la existencia.

 

1.1.11. Y dentro de esta búsqueda se involucra con una religión formal o con un sistema de creencias, con un maestro o con una comunidad; todo vale para encontrar Eso que nos falta.

 

1.1.12. Esta búsqueda refuerza el sentido de yo separado, intensifica la contradicción interna y define que existe algo afuera de uno mismo que habrá de convertirse en el milagro de concesión de la ansiada paz plena.

 

1.1.13. Así no sólo hay distancia, sino también hay tiempo; la esperada realización habrá de acontecer en un momento no determinado del futuro.

 

1.1.14. Bajo estas premisas surgen las prácticas espirituales que habrán de permitirnos transformar nuestra conciencia, producir el despertar anhelado; pero que en realidad actúan de reforzadores del sentido de yo separado e individual.

 

1.1.15. Sin embargo las practicas cuando son acometidas correctamente, con la intención correcta, propician la mente para advertir la verdad que uno ya es Aquello que tanto busca y no necesita de ningún esfuerzo especial para Ser lo que siempre Es.

 

1.1.16. Lo positivo de las prácticas es que predisponen la mente hacia lo desconocido, invitan a Dios a manifestarse por dentro de la propia conciencia.

 

1.1.17. Nos permiten liberarnos de la inquietud constante de los pensamientos y deshacernos de las emociones tóxicas, dejar de juzgar y establecernos sobre el momento presente. 1.1.18. Las practicas correctas permiten correr las nubes de la mente y así poder ver con claridad la luz del Yo eterno, que siempre estuvo, está y estará, Aquel que es uno mismo.

 

1.1.19. El sentido del yo individual, la mente, el ego, el mundo, son el nicho de los problemas; uno debe aprender a desentenderse de este nicho, pasar a habitar la realidad del Ser Único y Eterno, donde no existen problemas, donde impera la armonía.

 

1.1.20. En el Ser no hay contradicción, hay armonía y por tanto no hay problemas, todo fluye naturalmente.

 

1.1.21. Para mantenerse en este estado uno debe ejercitar la conciencia alerta constante, tanto en el estado de vigilia, sueño con ensueños y sueño profundo; ser consciente de todos ellos, pero sin identificarse con ninguno de ellos, mantenerse siempre observándolos, aun cuando se sueña.

 

1.1.22. En el camino hacia la autorrealización uno descubre que todas las cosas tienen raíz en su mente y así puede observar la condición de imaginación de las mismas y no identificarse con ellas, por lo que automáticamente se experimenta intensa libertad y felicidad.

 

1.1.23. Otro punto importante es que uno comprende que es Espíritu puro, innacido y que por tanto no puede morir, sólo el cuerpo que nace, muere; pero lo que uno Es perdura siempre.

 

1.1.24. El tercer paso es descubrir que todo es Dios, todas las cosas y todos los seres son Dios, todo se resuelve en Unidad, sólo Dios existe.

 

1.1.25. Para llegar al Ser hay tres métodos: uno es entregarse a Dios por completo, el otro es practicando la atención plena, observándose todo el tiempo y el tercero es mediante la autoindagación.

 

1.1.26. Así uno encuentra que su Ser es el Ser de todos.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Roberto Guillermo Gomes

Yogui Mettàtron

 

 

Arquitecto / Periodista / Ecologista / Escritor / Máster en Neurociencia Cognitiva, Psicología, Yoga, Acupuntura, Osteopatía, Yoga Terapéutico  y Mindfulness. Creador del NeuroYoga. Desarrollador del Programa FlashBrain para el incremento intelectual y de la técnica de Meditación Sináptica. Impulsor y líder de la iniciativa por el 2% del PIB mundial, en forma anual, para dar solución definitiva al triple flagelo del hambre, superpoblación y calentamiento global.

 

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Roberto Gomes (36 noticias)
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