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Este médico pudo hacerse una curigía él mismo y salir con vida

06/05/2011 08:27 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

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imageEn abril de 1961, el doctor Leonid Rogozov, residente en una base rusa en la Antártida junto a 12 hombres, estaba aislado del mundo exterior a causa del extremo frío polar. Nadie contaba con que él mismo -responsable de la salud del equipo científico- iba a enfermarse de apendicitis aguda. "Si quería sobrevivir debía someterse a una operación", recuerda el British Medical Journal en una nota donde recuerda aquellos días estremecedores.

No era posible trasladar al médico por la virulencia de las tormentas de nieve. Pero él sabía que debía operarse urgentemente: el dolor era insoportable y a cada hora empeoraba aún más.

Escribió en su diario: "No dormí en toda la noche. ¡Me duele como el diablo! Todavía no hay síntomas evidentes de que la perforación es inminente, pero una sensación opresiva de aprensión se cierne sobre mí. Tengo que pensar sobre la única solución posible: operarme a mí mismo. Es casi imposible, pero no puedo cruzarme de brazos y darme por vencido".

Rogozov trabajó durante 1 hora y 45 minutos. Se abrió el cuerpo para extirparse el apéndice.

Para lograrlo, descansaba cada 5 minutos mientras combatía el vértigo y la debilidad. "He trabajado sin guantes. Era difícil ver. El espejo era una ayuda, pero también dificultaba. Trabajé principalmente a través del tacto. El sangrado era bastante, pero me tomé mi tiempo. Al abrir el peritoneo, lesioné el intestino y tuve que coser. De repente se cruzó por mi mente que había más lesiones y no las había notado... Me sentí cada vez más débil, mi cabeza comenzó a girar. Por último, ahí estaba, ¡el maldito apéndice! Con horror me di cuenta de la mancha oscura en su base. Eso significaba que sólo un día más y habría estallado...", escribió.

En el peor momento de la operación, su corazón se paralizó y se desaceleró. Pensó que eran sus últimos minutos. Pero con ese último respiro logró suturar la herida y salvar su vida. Dos semanas después, Rogozov estaba de vuelta en su país. Murió en San Petersburgo, en el año 2000, a los 66 años.

El suyo no fue el único caso, hay otros ejemplos de médicos que se operaron a sí mismos y sobrevivieron a la experiencia para contarlo.

Fuente: Cronica


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elcuartodelyc.blogspot.com
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