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Matjas Smodis

18/07/2011 01:29 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

MATJAS SMODIS

Ahora que suena con fuerza la posibilidad de que Matjas Smodis regrese al baloncesto esloveno, puede ser un buen momento para repasar su carrera.

Nacido el 13 de Diciembre de 1979 en la pequeña localidad de Trbolvije, Matjas se traslada a los pocos meses de edad a Novo Mesto la ciudad natal de su madre y lugar donde toma contacto por primera vez con el mundo del baloncesto. Aunque en un principio donde realmente destaca es como lanzador de peso, llegando incluso a varias finales a nivel nacional, con apenas 10 años Matjas es captado por Slavko Senicar para su escuela de basket, vinculada al Krka Novo Mesto.

A partir de ese momento su carrera es fulminante y con poco más de 15 años debuta en primera división. Con ciertos problemas de peso pero con una actitud excelente, Smodis va subiendo su jerarquía en un equipo en el que pronto se convierte en una referencia destacando por su capacidad de mezclar el juego en el poste bajo con el tiro exterior. Poco a poco el equipo va creciendo y en la temporada 97/98 con la llegada del triple campeón de Europa Ivo Nakic, el krka certifica su clasificación para jugar en Europa.

Ese mismo verano, Smodis, que había disputado algunos partidos clasificatorios tanto en junior como en sub 22, debuta con la selección en un gran torneo participando en el europeo de Trapani. Con jugadores como Lakovic, Brezec, Hafnar o Maravic, Eslovenia debuta derrotando a Israel por 74-63 con 19 puntos y 7 rebotes de Smodis. Con números similares de Matjas, se suman nuevas victorias ante Lituania (Songaila, Kaukenas, Javtokas...) y Letonia. Sin embargo en los últimos minutos ante los bálticos y tras sumar 20 tantos y 12 rebotes Smodis sufre una torcedura de rodilla que le hace perderse el resto del torneo. Pese a su ausencia, Eslovenia consigue plantarse en la final, donde los 37 puntos de Rakocevic sentencian el oro a favor de Yugoslavia.

Superada la lesión, la temporada 98/99 comienza con resultados irregulares a nivel de conjunto pero con sensaciones ilusionantes para un Smodis que debuta en Europa anotando 15 puntos...que son solo el principio del primer gran año de Matjas. En Enero, la irregular marcha liguera provoca la llegada al banquillo de Ivan Sunara que desde un principio apuesta por Matjas como referencia clara del equipo. Individualmente, Smodis es seleccionado para un all star donde es elegido Mvp, y se mantiene en el top 3 de los maximos anotadores de la competición, mostrando además unos porcentajes de tiro extraordinarios.

Un par de semanas después del all star, la carrera del de Trbolvije da un nuevo paso adelante con su debut en la selección absoluta.

En Charleroi, dentro de un partido de clasificación para el eurobasket de Francia, Smodis suma en su debut 21 puntos superando a la Bélgica de Struelens por 72-76. Tres días más tarde, en su segundo partido como internacional, Matjas se va hasta los 26 tantos siendo clave en el triunfo ante Bulgaria que certifica el pase de Eslovenia a la fase final del eurobasket, liderando su grupo por encima de Grecia y Alemania.

Tras quedar apeados en Europa por el Barcelona, al que en la ida Smodis endosa 24 tantos, y ser terceros en la competición liguera, Smodis es llamado para formar parte de la selección eslovena que competirá en el eurobasket de Francia, aunque su verano comienza marcado por la polémica. Con ofertas de España e Italia, la norma que impide salir a los deportistas eslovenos hasta los 25 años parece encaminarle hacia el Olimpija Ljubljana, pero contra pronostico el jugador decide permanecer un año más en su club de origen desatando una fuerte discusión entre el club de la capital y el Novo Mesto.

Ya en Francia, Eslovenia debuta en el torneo cayendo claramente ante Rusia por 67-48 pese a los 19 puntos de un Smodis, que al día siguiente se muestra imparable para con 27 tantos y 8 rebotes doblegar a España. El resto del torneo ya no será tan idílico ya que unas molestias en su rodilla lastran su minutaje en pista y con él las opciones de una Eslovenia que deja escapar sus opciones de llegar a los cuartos de final, cayendo ante Israel por 1 punto y dejándose remontar ante Francia en la última jornada de la segunda fase.

La 99/00 arranca con el Krka de nuevo entre la elite de la liga eslovena y con Smodis yendose por encima de los 20 tantos por noche, lo que acabarían por situarle como segundo máximo anotador de la temporada y de nuevo con unos porcentajes excelsos (62% en T2, 43 en triples y 82% desde el 4´60). En Europa, los de Novo Mesto llegan hasta los octavos de final de la copa Saporta donde caen ante el Addeco Milan, con la ausencia en la ida de Smodis victima de un proceso gripal. Con todo, la segunda experiencia europea es d nuevo fructífera y Matjas cierra su periplo con 19´7 puntos de media y actuaciones para el recuerdo como los 33 puntos endosados al Sakalai.

Tras ausentarse unas semanas con permiso del club para probar en un campus de Rookies en la nba, Smodis regresa a tiempo de los play-off donde tras superar los cuartos de final, las semifinales deparan un cruce con el Olimpija Ljubljana.

Fundado en 1946 como parte de la asociación deportiva Svoboda, el actual Union Olimpia de Ljubljana (a lo largo de su historia ha tenido nombres sonados como Iskra o Brest) disputo ese mismo año su primer partido, imponiéndose por un claro 37-14 al Udarnik. Aquellos primeros años la sede de juego era el pequeño y angosto Tabor Arena, aunque en 1963 el equipo se traslado al, por entonces, espectacular Tivoli Arena, sede en 1970 del mundial que coronaría por primera vez a Yugoslavia como campeona del mundo.

Tras consolidarse en la Yuba, el primer éxito llega con el subcampeonato de 1953, donde solo el Estrella Roja que dirigía Nebojsa Popovic superaba a los eslovenos, aunque justo es recordar que en aquella temporada la YUBA solo contó con 4 participantes. Tres años después, y ya con 10 participantes, el Olimpija repite puesto quedando solo por detrás del Proleter Zrenjanin.

Llegados a este punto surge el primer gran nombre propio de la historia del Olimpia y posiblemente de todo el baloncesto esloveno, Boris Kristancic. Natural de Montenegro, Kristancic fue uno de los primeros jugadores de relevancia en Yugoslavia, con la que disputaría tres europeos y los juegos olímpicos de 1960. Con todo, será su labor como entrenador y formador la que le reservaría un hueco en la historia, ya que con sus métodos modernizo todo el baloncesto de Ljubiana y por extensión el de toda Eslovenia. Amen de su labor como entrenador, Kristancic simultaneo durante un tiempo el cargo con el papel de jugador, aunque en la cancha su labor tenía más que ver con la ascendencia grupal que con el juego en sí. Tras media vida en Eslovenia, Kristancic cerraría su etapa en los banquillos de primera fila en la lega dirigiendo durante varios años al Snaidero Udine.

Tras el exitoso el 56, 1957 sería el de la consagración definitiva y con solo 4 derrotas en 18 partidos, el Olimpia de Ljubiana, dirigido por Kristancic, se proclamaba por primera vez campeón nacional. Los héroes de aquel triunfo serían Janez Bajc, Primo? Bri?nik, Ivo Daneu, Bogo Debevc, Matija Dermastja, Igor Jelnikar, Marjan Kandus, Peter Kralj, Boris Kristan?i?, Jo?e Lampi?, Miha Lokar, Rudi Pertot, Jo?e Podboj, Sa?o Polj?ak y Janez ?krjanc.

Entre todos ellos destacaba la figura de Ivo Daneu, probablemente el jugador más importante de la historia de Eslovenia. Formado en el Branik de su Maribor natal, Daneu se consagró en un Olimpia al que guió a 6 títulos de la Yuba pero adquirió relevancia universal con su participación en una selección yugoslava (donde aparte de unos juegos mediterráneos y varios balcánicos) cosecho 8 medallas:

3 Mundiales: oro 1970 y plata 1963 y 1967 (donde fue elegido MVP del torneo)

1 olímpica: Plata en 1968

4 europeas: 3 plata (1961, 65 y 69) y una de bronce 1963.

Al margen de Daneu, solo un jugador del Olimpia Ljubiana ha cosechado tantos metales, Vinko Jelovac, mientras que Jure Zdovc y Petar Vilfan se "conformaron" con 4. Aljo?a ?orga (3), Vital Eiselt (3), Borut Bassin (3), Tine Logar (1), Miha Lokar (1), Jo?e Papi? (1), Radosav ?ur?i?(1) and Marjan Kandus (1), son los otros "dragones" que lograron colgarse alguna medalla con los "plavi".

Lejos de ser una excepción, el título de 1957 inauguraba el periodo más glorioso de la historia del Olimpija sumando otros 5 títulos ligueros (1959, 61, 62, 66 y 1970). Tras el título de 1970, el cambio generacional menguo las opciones de un Olimpia que si bien se mantenía con dignidad, ya no superaría el cuarto puesto: 1978 (con Cosic y Jelovac) y 10 años después (Zdovc, Kotnik, Curcio o Vilfan) donde caerían en una dura semifinal ante la Jugoplastica que estaba en la antesala de la historia.

Los éxitos ligueros no tuvieron su correspondencia en la copa, donde pese a sus 5 presencias en la final, el Olimpija no logro título alguno. En cuanto a las competiciones europeas el mayor éxito llegaba en 1962 donde de la mano de un excelso Daneu el Olimpia alcanzaba las semifinales de la Copa de Europa cayendo ante el Real Madrid. En el partido de ida, y con 45 puntos del gran Ivo, los de Ljubiana cosechaban una interesante renta de 14 puntos (105-91), pero insuficiente ante la victoria blanca en la vuelta (69-53) donde dos tiros libres errados en el ultimo minuto por Kandus y un tapón de Hightower acababan por dictar sentencia.

Cuatro años después, en la final four de Madrid (la Fiba probó en el 66 y el 67 el formato de final a 4... aunque por entonces no cuajo), la historia se repetía y en las semifinales el Olimpija volvía a caer en las semifinales por tan solo dos puntos (88-86) y de nuevo ante un Real Madrid, que durante muchos minutos sintió el vértigo de una inesperada derrota (a la postre sería campeón ante el Milan de Chubin, Riminucci o Vianello) ante el empuje del genial Bassin (28 puntos) y de, como no, Ivo Daneu que se iba a los 22, eso sí lejos de los 42 que había anotado en Malinas para certificar el pase a semifinales.

En un plano menor, el Olimpija alcanzaba otras dos semifinales de la Recopa: en el 69 ante el Slavia de Praga de Jiri Zidek, a la postre campeón ante el Dinamo, y en 1983 ante el Scavolini, también campeón (en Mallorca) de la mano de Kikanovic y Jerkov.

Tras la independencia de Eslovenia, Radovan Lorbek en la dirección (padre de Erazem y Domen) y Zmago Sagadin en el banquillo sentaban las bases de la modernización del club, que, con el lógico descenso de nivel de su competición domestica, repercutió en un absoluto dominio capitalino. Hasta este año 2000, y con la excepción de la copa de 1996, el Olimpia Ljubiana lograba todos los títulos nacionales disputados. En esa temporada, el Olimpija llegaba a las semifinales ligueras tras conseguir el título copero (con Jasikevicius como Mvp), y realizar una excepcional euroliga donde se quedo a las puertas de la final four. Tras eliminar en los octavos de final al Olympiakos, con 30 puntos y 7/7 en triples de Jasikevicius en el partido decisivo, los de Ljubljana acabaron cayendo por solo 5 puntos en el último partido de cuartos ante un Barcelona que accedía de esa manera a su sexta final four.

Pese a los precedentes, la semifinal arranca marcada por la igualdad y por un tono defensivo que se le atraganta a un Olimpija que en el tramo final deja escapar 6 puntos de ventaja para caer por 73-74. Con el play-off al mejor de 3 partidos, el Krka tiene la oportunidad de voltear la historia en su terreno y en otro partido brusco como pocos confirman la machada venciendo por 57-56. En la final, y de nuevo con el factor pista, el Krka firmaba un 1-3 ante el Pivovarna Lasko sumando así el primer título liguero de su historia.

Finalmente tras varias reuniones la federación da luz verde a la salida de Smodis del país (aun años después Vujacic llegaría a juicio por su pase a Udine) y opta por firmar por el Kinder de Bolonia que dirige un Ettore Messina empeñado en hacerse con sus servicios, como una de las piezas claves en la reconstrucción de un equipo que viene de perder la final de la copa Saporta ante el Aek de Atenas.

Tras perderse el primer partido de la temporada, Smodis debuta en la segunda jornada ante el Imola quedándose sin anotar, pero en su segundo partido contribuye con 11 tantos en la derrota ante el Udine. Evidentemente su protagonismo baja al estar rodeado de una colección de jugadores de primera fila, pero no obstante el esloveno firma unos interesantes 8´6 puntos con un 60% en tiros de 2 y algo más del 40% en los triples. En cuanto a la euroliga, donde debuta anotando 10 tantos al Aek, sus números son algo más modestos.

Pero más allá de los números, Smodis pasa a ser pieza clave de un equipo que deslumbra por su juego...y por sus resultados. Ante el Scavolini, en la copa, llega el primer triunfo del año, aunque el premio gordo llega en la recién creada euroliga. Tras perder el partido inaugural ante el Aek, los de Messina se plantan en la final sin mayores apuros que los pasados en la eliminatoria de cuartos ante el Olimpija de Ljubljana. Frente a un Tau heroico, los italianos terminan por hacer valer su mayor profundidad y en el quinto encuentro suman la segunda euroliga de su historia. Para rematar la gran temporada, en la final, repiten el resultado de la semifinal europea endosándole un 3-0 al rival vecino una Fortitudo incapaz de parar la avalancha blanquinegra.

La temporada siguiente parece empezar bajo los mismos cauces, con la Kinder sumando de nuevo el triunfo copero, ante el Siena en esta ocasión, y con la ilusión de albergar la final four como local. Sin embargo la temporada comienza a enrarecerse desembocando en una situación de tensión entre Messina y la directiva que parecen situar al técnico fuera de los banquillos. Pese a las divergencias ya notables, la Kinder consigue colarse en "su" final four y tras deshacerse de la brillante Benetton de Mike DÁntoni en semifinales (90-82), parte como clara favorita en la final. Ya en el partido decisivo, Smodis encadena 13 puntos en el segundo cuarto disparando las diferencias hasta los 13 puntos, pero en el segundo periodo un Obradovic magistral coloca a Bodiroga como falso 4 y termina por llevarse la final asestando un golpe a una Kinder que no reacciona lo que le lleva a caer en las semifinales ligueras ante una Benetton que se proclama campeona.

El verano resulta demoledor con infinidad de salidas lo que redunda en una temporada para olvidar donde en los personal Smodis se pierde media temporada, aunque luego firma sus mejores números en la Virtus, y en lo colectivo el equipo contempla el cese de Tanjevic un caos tras otro y el mazazo final de su exclusión de la lega por el proceder del club en el affaire Becirovic.

Con ofertas de media Europa, Smodis decide continuar en la ciudad enrolándose en el Skipper de Bolonia que dirige Jasmin Repesa. Tutelando a su joven compatriota Erazem Lorbek, Smodis forma parte de un conjunto dinámico y que practica un baloncesto rápido, alegre y preciosista. Pozzeco, Basile, Delfino...poco a poco la Fortitudo va labrándose un camino ganador en el que Matjas es parte fundamental. A mitad de temporada, el ala-pivot, vive uno de sus momentos más emotivos al volver a la pista de un Novo Mesto, dirigido por Petar Skansi, que le recibe como un héroe.

Contra todo pronostico, el equipo se cuela en la final four y tras una apasionante semifinal ante el Siena, llega incluso a la final donde un Maccabi arrollador no tiene piedad. En el ámbito domestico, el resultado se repite sumando un nuevo subcampeonato en este caso ante el Siena de David Andersen.

La temporada siguiente las cosas no marchan tan bien a nivel continental, donde, tras un triple empate con el Panathinaikos y el Baskonia, la Fortitudo dice adiós en el top 16. A cambio las cosas en la lega si sonríen a los de Bolonia, y tras vencer en el cuarto partido de las semifinales a la Lottomatica (62-63 con 19 tantos de Smodis), el Skipper repite final por segundo año consecutivo y este vez lo hace con el factor pista a favor. En formato alterno, los tres primeros partidos tienen sino local, pero en el cuarto, y de la manera más emocionante posible (recurriendo incluso al Instant replan), la Fortitudo consigue alzarse con el segundo título de su historia (el anterior databa del 2000 con Recalcati en el banco, con un equipo liderado por Myers, Fucka, Karnisovas, Basile, Jaric o Vrankovic.

Tras sumar su segundo scudetto, Smodis decide aceptar la oferta del Cska para volver a encontrarse con Ettore Messina. Tras tres derrotas consecutivas en la final four, los moscovitas dibujaban un proyecto de plantilla más corta pero más experimentada donde el técnico italiano encontraba tres apoyos bien conocidos: un David Andersen que ya había llegado la temporada anterior y sus dos fichajes Trajan Langdon y Matjas Smodis, con el claro objetivo de llevarse la euroliga.

Sin embargo las cosas no comienzan como se esperaba, y tras anotar sus dos primeros intentos de canasta Smodis tiene que retirarse por un problema en un tobillo tras solo cuatro minutos disputados en la euroliga. En ese debut, el Cska termina perdiendo por 69-74 y cayendo de nuevo en la segunda jornada ante el Panathinaikos, retomando la senda de la victoria en la tercera jornada, coincidiendo con la vuelta del ala-pivot esloveno. Con todo, el mayor contratiempo llega a mitad de temporada con la grave lesión de un David Andersen que deja al equipo cojo para el resto de la temporada, lo que lleva a la contratación de Thomas Van Der Spiegel (ex compañero de Matjas en la Fortitudo).

Poco después llega el primer reto de la temporada y con él, el primer éxito ya que el Cska logra el título copera imponiéndose al Khimki por 79-76 con 24 tantos de un Smodis que es elegido MVP. En la euroliga, y sin hacer mucho ruido, el Cska muestra una solidez sin parangón y sin mucho ruido se cuela en la final four de Praga.

Ya en la bella ciudad bohemia, el Cska arranca las semifinales a remolque de un Barcelona más enchufado pero poco a poco va limando diferencias hasta acabar llevándose el partido con Matjas como gra referente (17 puntos y 12 rebotes). La final se plantea como el choque de estilos entre un Maccabi que viene de ganar las dos ultimas ediciones y un conjunto de Messina menos espectacular, pero que termina llevándose el gato al agua por 73-69. Como colofón, en la final liguera un 3-0 al Khimki confirma al Cska como el equipo del año.

Con ese buena dinámica, Smodis opta por volver a la selección eslovena para disputar el eurobasket de 2007 donde pese a lo limitado de la plantilla, el conjunto de Pipan sorprende por su orden defensivo consiguiendo pasar a la segunda fase de manera invicta.

En la segunda fase 22 tantos del propio Matjas confirman el pase a cuartos, donde una enorme remontada griega aleja a Eslovenia de la lucha por las semifinales, aunque al menos en la repesca el conjunto verde logra su objetivo de clasificarse para el preolímpico.

La 06/07, vuelve a resultar una temporada esplendida, en la que solo la euroliga se le resiste al Cska tras caer en Atenas ante el Panathinaikos por 93-91 en una de las mejores finales de la reciente historia europea. Smodis que anota 18 tantos en esa final, es elegido en el segundo mejor quinteto de la temporada. A nivel domestico, el Cska firma un nuevo doblete teniendo como rival al Unics de los hermanos Lavrinovic y Stombergas como rival. En la copa Smodis es el máximo anotador con 21 tantos, condición que repite en una final liguera donde promedia 20 puntos por noche.

Un año más tarde, el fichaje de Siskauskas parece completar un equipo poco menos que invencible, pero una nueva lesión aparta a Smodis varias semanas de las pistas de juego. Coincidiendo con su ausencia, el Cska pierde la final copera ante el Khimki victima de una exhibición de un Maciej Lampe poco menos que imparable.

Pese a la vuelta del esloveno, la marcha moscovita sigue siendo irregular y en el arranque del top 16 solo un milagroso triple de Langdon salva al Cska de caer como local ante la Lottomatica.

Pasado el trance, en el inicio de los cuartos de final, la suerte no es la misma y una canasta ganadora de Lyin Greer obliga al Cska a ganar en el Pireo si quiere devolver la serie a Moscú.

A la habitual presión se le añadía el revoloteo de una de las historias más siniestras de la historia del basket europeo moderno:

Mediados los años 90 el eje central del baloncesto heleno había virado de Salónica hacia Atenas, haciendo que el tradicional dominio en los últimos años de Aris y Paok pasara a manos de Panathinaikos y Olympiacos. A su eterna rivalidad los atenienses sumaban ahora otra y es que ambos buscaban con locura el primer cetro continental par Grecia.

Con estas premisas no es de extrañar que la semifinal que les enfrentó en 1.994 fuera tensa y competida a más no poder. Símbolo del traspaso de poder Gallis y Fassoulas, otrora lideres de Aris y Paok, lideraban ahora a Panathinaikos y Olympiacos, aunque una extraordinaria defensa de Sigalas dejaba al primero en unos míseros 8 puntos, haciendo estériles los 32 de Volkov y llevando a los portuarios a su primera final europea. Con un Paspalj, que afrontaba su tercera temporada, y el ex nba Roy Tarpley como pareja de extranjeros sólida y millonaria, poca gente concedía oportunidades a la Penya, que había entrado en la final a la chita callando. Pero cuando el inolvidable triple de Corny Thompson besaba la red y Zarko Paspalj fallaba desde el 4´60 el proyecto se desmoronaba.

De nada sirvió que llegados los play-off el equipo del Pireo se mostrara intratable y sumara el segundo titulo liguero consecutivo a costa del PAOK y que además supusiera el tercer doblete (se habían llevado la copa ante el Iraklis) de su historia (casi 20 años después del segundo), ya que la gran obsesión era Europa. Paspalj cambia de acera y se va al Panathinaikos, desde el cual recala Volkov y además Tarpley también es dado de baja. Para sustituir al americano se busca de nuevo a un jugador de cartel NBA y tras sopesar varias opciones el elegido resulta ser Eddie Johnson. Jugador elegante y sobrio se había formado en la universidad de Ilinois, para después ser elegido en segunda ronda del draft de 1981(el de Isiah Thomas o Mark Aguirre entre otros) por los Kansas City kings, franquicia en la que permaneceria durante seis temporadas promediando cerca de 20 puntos por noche (si exceptuamos su año rookie donde no llego a 10) antes de emprender un periplo por Phoenix, Seattle y Charlotte. Prueba de que pese a sus 35 años aun es un jugador valido es que en los Hornets promedia 11´5 puntos con un 40% en triples, en su última temporada previa a su aventura europea. Como curiosidad cabe recordar que Johnson había sido elegido mejor sexto hombre justo un año después de que lo hiciera el propio Tarpley. Con la guinda de Johnson, el equipo del Pireo creía acariciar el sueño europeo, más aun al comprobar la rápida adaptación de este, que en el tercer partido de la temporada europea, contribuía con 32 puntos a vengar la final de la temporada pasada con la victoria del Olympiacos en Badalona.

Pese a mostrarse un tanto irregulares, los rojos acaban por asegurarse el segundo puesto de su grupo tras vencer en casa cómodamente al Kinder de Bolonia (89-64 con 34 ptos de Johnson y 20 de Volkov) en la penúltima jornada de la primera fase, lo que les garantizaba la ventaja de campo en el cruce de cuartos de final, ultimo escollo antes de la final four.

El rival resulta ser el CSKA de Moscú, 3º del otro grupo que presentaba igual balance de victorias y derrotas que los griegos, pero se había visto relegado por el basket-average tras su empate con Madrid y Scavolini. Entrenados por Eremin, los moscovitas vivían tiempos de cambio y habían iniciado la competición con dos americanos: el diminuto base Evans, eléctrico y gran pasador y el rocoso pivot Patrick Eddie, aunque eso si acabarían por ser cortados. La base del equipo la formaban parte del núcleo duro que había llevado a Rusia a la meritoria plata del mundial de Canada, destacando sobre todo Karaseev un base escolta de gran capacidad ofensiva, Koudeline un impredecible escolta zurdo capaz de armar el brazo desde cualquier lado, el efectivo Panov y el resolutivo y talentoso ala-pivot Kissourine, armas estas que en cualquier caso parecían insuficientes para detener a la millonaria maquina ateniense.

Por aquel entonces los cuartos de final de la liga europea tenían la particularidad de que el primer partido se disputaba en casa del equipo con peor balance, así pues el 9 de Marzo de 1995 se disputa en Moscú el primer partido de la serie. Hasta el descanso todo transcurre con normalidad (45-44 para los locales), pero la segunda parte se salda con una memorable exhibición ofensiva del CSKA, que con Karaseev y Koudeline anotando una y otra vez se apuntan el primer tanto por un inapelable 95-65.

Las críticas de la prensa griega fueron feroces y, exceptuando a Johnson que se había ido a los 28 puntos, no respetaban a ninguno de los componentes de la fuerte plantilla roja. Pese al logico desencanto por la abultada derrota, más de 15.000 personas llenaron el palacio de la paz y de la amistad (o de las dos mentiras como sabiamente decía el gran Ernest Rivera) y pudieron presenciar uno de los mejores partidos del año, con grandes defensas, emoción y tres jugadores rayando a un nivel sublime: Johnson de nuevo 28 ptos, Volkov 22 y 11 reb y el moscovita Karaseev cuyos 31 puntos finales resultaban estériles en el marcador final (86-77).

Hasta este punto, y dentro de la relativa sorpresa que suponía el gran rendimiento ruso, todo marchaba dentro de unas pautas habituales pero, desgraciadamente, todo estaba a punto de quebrarse.

Tras disputar el segundo partido el Martes 14, y estando previsto el tercero para el Jueves 16, el Miércoles 15 ha quedado grabado como uno de los más vergonzosos de la historia reciente del basket europeo. Tras poco más de una hora de entrenamiento, varios jugadores moscovitas comenzaron a sentirse mal, pero lo que no parecía más que un problemilla se torna rápidamente en todo un drama: en poco más de un minuto y ante la incredulidad del cuerpo tecnico, Morgunov, Panov y Koudelin pierden el conocimiento y tienen que ser trasladados a un hospital. A medida que pasa la mañana el resto de jugadores va sintiendo distintas molestias, mareos o dolores de cabeza y apuntan a las botellas de agua que la organización les había facilitado. Examinadas las que aun no se habían abierto, se observó que presentaban varios agujeros en los respectivos tapones y se decide llevarlas a un laboratorio. El dictamen es rápido y concluyente, presentan un fuerte componente químico ajeno a la composición normal y cercano al ácido lisérgico. La situación va empeorando y Panov tiene que ser trasladado a la UCI mientras Morgunov entra en coma. Poco a poco su situación mejora, pero simultáneamente Karaseev y Kornev caen también gravemente enfermos y tienen que ser ingresados. Llegado el jueves, la estupefacción es total porque la FIBA se niega a aplazar el partido.

El CSKA llega al encuentro con solo cinco jugadores: Kissourine, Vadeev, Grezin, spiridonov y un semi-recuperado Kodelin que apenas se puede mantener en pie. En una demostración de coraje, los moscovitas llegan al descanso con tan solo 5 puntos abajo, pero en 5 minutos Koudelin cae eliminado y 10 después lo hace Grezin. Con 5 minutos por jugar, la megafonía helena pide al público que anime a los heroicos jugadores rusos, pero por entonces todo suena ya a burla y el Olimpiacos gana cómodamente. Por suerte los jugadores rusos fueron recuperándose poco a poco, pero la fechoría quedo indemne. La FIBA alego que si no había reclamación especial no podía hacer nada y desde Rusia, pese a la insistencia de Eremin, pesó más la "alianza ortodoxa" con Grecia que la sed de justicia.

De una manera ensombrecida, el Olimpiacos llegaba de nuevo a la final four, donde habría de repetir la actuación del año anterior: semifinal victoriosa ante el Panathinaikos (la FIBA obligaba, en sus competiciones aun lo hace, a que los equipos de un mismo país se enfrentaran en semifinales), favoritismo y posterior derrota en la final ante un equipo ACB entrenado por Obradovic (esta vez el Madrid). Pese a que volvieron a hacerse con la liga, Johnson (que volvió a buen nivel a la NBA) y Volkov salían del equipo para dar entrada a Walter Berry (que regresaba) y a David Rivers.

¿Justicia poética dirán algunos? Quizás, pero si hay que buscarla quizás se encuentre en que en la nueva temporada (95-96), CSKA y Olimpiacos fueron encuadrados en el mismo grupo y pese a que al final presentaron el mismo balance (10-4) el hecho de que los moscovitas ganaran su doble enfrentamiento hizo que, en un triple empate con el Benneton, el CSKA fuera primero y el Olimpiacos fuera tercero. Lo que puede parecer irrelevante, no lo es tanto al comprobar que al amparo de su publico el CSKA lograba el pase a la final four (caerían ante un Panathinaikos con el mejor Wilkins del año, 30 ptos) mientras que los del Pireo caían ante el R.Madrid.

Sin condicionantes extradeportivos esta vez, el Olympiacos arranca el segundo partido de la serie dominando claramente hasta el punto de que cierra el primer cuarto con 12 puntos arriba. Pero a partir de ese momento la tripleta Siskauskas (20 puntos), Smodis (17)Langdon (18) asume las riendas y dirige una autentica exhibición que una semana más tarde es ratificada en Moscú de manera contundente (81-56), para acceder a la final four de Madrid. Ya en la capital de España, el Cska sobrevive a una dura semifinal ante el Baskonia para terminar sumando un nuevo título de euroliga ante el Maccabi, con seis jugadores por encima de los 10 puntos : Holden, Papaloukas, Langdon, Siskauskas, Smodis (máximo reboteador del partido) y Andersen.

Tras la final four, el Cska sella el pase a la final liguera imponiéndose en el tercer partido al Dinamo por 62-76 con Matjas firmando 21 puntos y 7 rebotes. Dos días más tarde, arranca una final que ha de servir para vengar la final copera y que ya en su primer acto quede definida: 97-76 para el Cska con 26 puntos de Smodis por 9 de un Lampe muy lejos del nivel copero, y primera piedra para un definitivo 3-0.

La 2008/09 llega marcada por la salida del club de David Andersen para el que como sustituto llega un Erazem Lorbek que pasa a formar una pareja de lujo con Smodis. Colectivamente el Cska cae en las semis coperas ante el Unics y, lastrado por una horrible primera parte, en la final de la euroliga ante el Panathinaikos, dejando como consuelo un nuevo triunfo liguero al derrotar al Khimki de nuevo por 3-0.

En verano y dirigido por Jure Zdovc, Matjas Smodis es elegido capitán de la selección eslovena que ha de afrontar el eurobasket de Polonia, en lo que ha de marcar un punto de inflexión en su ultimo tramo de carrera. En uno de los últimos amistosos, Smodis sufre un problema de espalda que acaba por limitar su presencia en Polonia a unos escasos minutos en la primera fase, lo cual circunscribe su labor a la de liderazgo de un grupo que de manera épica llega a acariciar las medallas.

Para Matjas la espalda se vuelve un tormento que le obliga a pasar por el quirófano y por consiguiente a perderse buena parte de la temporada, hasta el punto de que en euroliga solo disputa los dos partidos de la final four. La única satisfacción llega con un nuevo triunfo liguero.

Tras ausentarse de la selección en el mundial, Smodis llega al inicio de esta ultima temporada a un gran nivel, visiblemente más delgado y fino en el tiro, pero tras un buen inicio el club entra en problemas y la inestabilidad lleva a que se sucedan hasta tres entrenadores, empezando por un Vujosevic que paga el fracaso en la euroliga. Por su parte Smodis, recuperado de la espalda, sufre distintos parones y su temporada se muestra de lo más irregular con picos muy altos como en los meses de Enero o Abril junto a otros en los que cuenta con pocos minutos. Con todo, y pese a jugar con la nariz fracturada, Smodis cierra su etapa en el Cska contribuyendo a un nuevo título liguero (16 puntos en el 2º partido de semis ante el Lokomotiv y 7 en cada uno de los dos últimos de la final).

Cerrada esta etapa, Matjas se dispone a preparar el eurobasket de Lituania ilusionado con pelear por un billete a los juegos de Londres, mientras todo apunta a una posible vuelta a Eslovenia bien al Olimpija o bien a su Krka Novo Mesto, donde por cierto también llego a debutar su hermano Necj, hoy famoso por sus cuadros de temática siniestra y uno de los pintores más cotizados de Eslovenia.

Http://www.nejcsmodis.com/


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