Máncora paraiso ancestral

Teniendo uno de los climas mas estables del mundo, durante los 12 meses del año, Máncora regala dias soleados, espectaculares puestas de sol y noches tachonadas de estrellas. La temperatura de sus aguas templadas es una invitación constante a compartir con ellas las bondades de un buen baño relajante y refrescante, descansando así del persistente calor llegando a los 40 grados bajo sombra en los dias mas soleados. El clima seco del lugar permite gozar de la temperatura sin bochornos ni aires acondicionados, permaneciendo siempre abiertas puertas y ventanas.
La riqueza de su mar brinda una pesca muy variada, conocedores de ello, Los Tallanes cultura que estuvo asentada en el lugar desde tiempos anteriores a los incas, salian a pescar en sus embarcaciones hechas con troncos de madera balsa, sus desendientes, los actuales pescadores lugareños siguen la tradición saliendo en sus balsillas, cuya orgullosa vela es empujada por el viento de la misma manera ancestral sacándole a la mar fortunos, robalos y hasta merlines como lo hizo el mítico personaje de Ernest Hemingway en su libro el "Viejo y el Mar".
Kon-tiki fué el nombre de la balsa utilizada por el explorador noruego Thor Heyerdahl (1914-2002), en su expedición de 1947 por el Océano Pacífico desde Sudamérica hasta la Polinesia
Se practica el buceo, la tabla hawaina y el kitesurf, este último encuentra muy buenos vientos en los meses de julio a octubre, sobre todo desde el medio dia hasta media tarde.
La oferta hotelera y gastronómica es realmente buena, no se encontrarán grandes cadenas hoteleras vociferando el happy hour y el horario de comidas, mas bien el visitante podrá escoger entre hoteles acogedores de no mas de 50 habitaciones, hermozas casas frente al mar con piscina y servidumbre incluida y buenos restaurants con menús de autor.












