Globedia.com

×

Error de autenticación

Ha habido un problema a la hora de conectarse a la red social. Por favor intentalo de nuevo

Si el problema persiste, nos lo puedes decir AQUÍ

×
×
Recibir alertas

¿Quieres recibir una notificación por email cada vez que Guardiana escriba una noticia?

El maltrato emocional. 3ªparte

27/09/2009 20:41 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Padres. Pareja. Trabajo. Hijos

3. TRABAJO. Los que hemos tenido la suerte de salir a batallar en el campo de la vida, sobre todo los que lo hicimos en lo que nos gustaba, yo he tenido esa suerte, también observamos o sufrimos el maltrato más inhumano, el laboral. El trabajo es bello si te gusta lo que haces, aunque lo tengas que hacer por necesidad, si lo amas, te da satisfacciones imborrables. Yo amaba mi trabajo, tanto como escribir. Creo en la comprobación empírica de las frases célebres, los dichos populares y los refranes, como las palabras de nuestros patriarcas, casi les doy el valor de una verdad revelada, por lo que considero cierto que ‘el que sabe, sabe y el que no… es jefe’ Pareciera ser que en el ámbito laboral, en cualquier rubro, un ascenso importante implica una cuota de poder, que marea a quien lo obtiene y obnubila su pensamiento hasta hacerle creer que Calígula… un poroto a su lado. He visto hombres y mujeres afables, considerados, transformarse en monstruos, literalmente, que después de conseguir un cargo jerárquico de envergadura, trataban a quienes hasta ayer consideraban amigos, con desprecio y dureza inusitada. Pasar de ser Fulanito o Menganita a ser el Sr. Doctor o la Sra. Doctora e impedir el tuteo o la confianza, imponer una distancia glacial y mostrarse duros como piedra. Yo decía que habían empezado a desayunarse con bronce. Los amigos de otrora de menor rango, comenzaban automáticamente a integrar la lista de esclavos, lacayos o esbirros. Estos tres términos que acabo de escribir no son inocentes ni elegidos al azar, fueron por mí escuchados de boca de dos señores ex-jueces de la Nación Argentina. Obviamente que no son todos, hay excepciones… Actualmente, la masa laboriosa es tan prescindible, cuando uno se va hay cuatro que quieren su puesto, por lo tanto, la tentación es grande para estos sujetos con poder, ante la indefensión de los pobres laburantes, entonces surge inevitablemente el síndrome de víctima y victimario. Patrones que abusan exigiendo horarios desmedidos, sobrecargas de trabajo exorbitantes, gritos ante la menor falta o error y el trabajador calla, sufre, se agobia, cada día un poco más. Perversos narcisistas que canalizan su perturbación en el trabajo, tomando como objetivo uno, dos o todo un elenco de personas a su cargo. Hasta se le ha puesto nombre a esta nueva modalidad, se le llama ‘mobbing’, es el famoso acoso laboral, que no necesariamente esta vinculado con el acoso sexual, es tanto o más grave, porque el sujeto pasivo, ve minada su personalidad, va al trabajo con miedo, si señores y señoras con MIEDO, tiembla ante la mera presencia del monstruo, que lo vitupera, que lo insulta, que desmerece ante todos lo que hace, por más bien que lo haga. Generalmente la víctima es uno de los mejores y nunca conforma al perverso, el perverso lo envidia y busca su destrucción. Hay un libro muy interesante al respecto escrito por Marie-France Hirigoyen “el acoso moral”-El maltrato psicológico en la vida cotidiana. Que con meridiana claridad y en breve síntesis hace un profundo análisis de estos siniestros personajes. Esto conlleva a innumerables trastornos en la psiquis del sujeto pasivo, trastornos del sueño, insomnio, taquicardia, depresión, ataques de pánico, paranoia y, en algunos casos, puede llegar al suicidio. Vale decir, por un lado no es nada fácil enfrentar a estas personas; por otro, ante quién denunciarlos?, generalmente son personas de prestigio, apoyadas en forma incondicional por sus pares que ven lo que hace y callan, siempre callan; el hilo se corta por lo más delgado y el trabajador lo sabe. Ustedes dirán, pues que cambie de trabajo!!! Fácil resulta decirlo, pero, esto es Argentina, el trabajo no abunda precisamente, además, si el sujeto pasivo hace treinta años que está trabajando en el mismo lugar, va a perder todos los beneficios adquiridos? El perverso hace lo imposible para evitar que se vaya, le boicotea cambios, ascensos, pases. Es una trampa… una trampa fatal. He aquí otro caso de maltrato emocional y no es el último, por desgracia.

‘el que sabe, sabe y el que no… es jefe’Se le llama ‘mobbing’, es el famoso acoso laboral


Sobre esta noticia

Autor:
Guardiana (117 noticias)
Visitas:
6024
Tipo:
Nota de prensa
Licencia:
Copyright autor
¿Problemas con esta noticia?
×
Denunciar esta noticia por

Denunciar

Comentarios

Aún no hay comentarios en esta noticia.