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Lupus Eritematoso Sistémico, una enfermedad cada vez más común

25/11/2009 08:56 1 Comentarios Lectura: ( palabras)

Lupus significa lobo en latín y eritematoso quiere decir enrojecido, define así pues a una enfermedad caracterizada por un enrojecimiento de la piel semejante a la que ocasionaría la mordedura de un lobo..

El Lupus Eritematoso Sistémico (LES) está considerado una enfermedad auto inmune, hasta el momento se desconocen sus causas, aquí algunos alcances de la medicina natural.

Esta rara enfermedad produce lesiones en la piel y se manifiesta en cualquier tejido del organismo (por esto se dice que es sistémica). Básicamente es, pues, una enfermedad inflamatoria autoinmune. Es decir, que por alguna razón inexplicable el sistema inmunitario se "equivoca" y en lugar de combatir agentes agresores externos ataca a los propios tejidos.

Se trata, por otra parte, de una dolencia que se caracteriza además -como otras- por tener periodos de actividad -a los que se denomina brotes o crisis- y periodos de remisión, es decir, donde no se manifiesta.

El objetivo de la medicina es de prolongar al máximo posible los periodos de remisión ya que no puede hacer otra cosa mientras no se conozca qué provoca la enfermedad. En el caso de los enfoques naturales, sin embargo, se intenta también regenerar los tejidos dañados y lograr una remisión permanente.

En cuanto a los brotes o crisis, parece haber varios factores desencadenantes: la exposición al sol y a los rayos ultravioletas, el estrés, algunos medicamentos, la infección por algún virus... se ha constatado que algunas personas del mismo grupo familiar desarrollan otras enfermedades similares consideradas también de carácter autoinmune como la artritis, la esclerosis múltiple o la dermatitis. Lo que pareciera indicar que es posible que haya, efectivamente, algún elemento genético que provoque el desequilibrio del sistema de defensa del organismo.

Ahora bien, también se ha comprobado que algunas personas que conviven con los enfermos de lupus tienen una determinada variedad de anticuerpos contra los linfocitos y que ello se produce aunque no haya consanguinidad. De ahí que se entienda que podrían influir también en las enfermedades autoimunes factores medioambientales.

Es Importante que los que padecen esta enfermedad tengan una alimentación variada e integral que contenga abundantes frutas y verduras -preferiblemente crudas-, cereales, legumbres, frutos secos, algas, pescados de mar y aceites vírgenes de calidad. En cuanto a las carnes -rojas y blancas-, lácteos y huevos deben contener la menor cantidad de grasa posible y ser consumidos con moderación. Los embutidos, golosinas, edulcorantes, azúcar blanco o gaseosas deberían eliminarse totalmente de la dieta.

Otra de las claves es la complementación nutricional y el uso de hierbas medicinales. Y estos son los elementos más importantes que debería contener un tratamiento para combatir el lupus:

Aceite de pescado.

Parece que todas las enfermedades autoinmunes detienen su proceso degenerativo si se toman dosis de 3 gramos de aceite de pescado durante tres semanas. Sólo este aspecto terapéutico de los ácidos grasos esenciales Omega 3 presentes en el aceite de pescado lo convierten en un recurso inestimable en el tratamiento. Existen estudios clínicos que demuestran la capacidad de estos nutrientes para lograr remisiones de la enfermedad.

La carencia de ácidos grasos esenciales es una de nuestras carencias en la dieta actual, por eso es ideal promover el consumo de aceites vírgenes, pescado y frutos oleaginosos para prevenir enfermedades autoinmunes y otras de carácter epidémico como los trastornos cardiovasculares, el cáncer, la diabetes o el sida.

A diferencia de los antinflamatorios esteroides utilizados generalmente, la naturaleza nos brinda sustancias antinflamatorias que, inversamente a esas drogas, actúan como inmunoestimulantes

Por otra parte, cabe destacar la utilidad de los aceites de pescado en muchas condiciones asociadas al lupus como la nefritis, las alteraciones anímicas o la fatiga.

Cartílago de tiburón.

Los mucopolisacáridos presentes en el cartílago de tiburón han demostrado ser importantes agentes inmunorreguladores. De ahí que una terapia adecuada que combine su ingesta con el aceite de pescado puede incluso llegar a detener el proceso degenerativo.

Además, el cartílago de tiburón es muy útil para regenerar las articulaciones, habitualmente afectadas por esta enfermedad.

* Otras sustancias inmunorreguladoras de interés en el tratamiento del lupus son el Aceite de Prímula, la Morinda Citrifolia -Noni-, el Cetilmiristoleato, el Jengibre y el Metilsulfonilmetane (MSM). Una combinación inteligente de todas ellas reemplaza con ventajas y sin efectos secundarios el primitivo enfoque de los antiinflamatorios esteroides.

* Nutrientes inmunoestimulantes.

A diferencia de los antinflamatorios esteroides utilizados generalmente, la naturaleza nos brinda sustancias antinflamatorias que, inversamente a esas drogas, actúan como inmunoestimulantes. Se sabe que las crisis de las enfermedades autoinmunes aumentan tras una infección y los antinflamatorios esteroides -tan utilizados para combatir la inflamación- tienen la desventaja de debilitar las defensas predisponiendo al paciente a nuevas infecciones dando además paso a un nefasto círculo vicioso.

Entre los inmunoestimulantes naturales que cabe recomendar para mantener al paciente alejado de cualquier infección destacan el Propóleo, la Uña de gato y el Zinc.

* Alimentos antioxidantes.

Los elementos antioxidantes no deberían faltar en la estrategia de salud de cualquier persona que desee mantener la vitalidad y, por tanto, mucho menos en la de quien padece una severa enfermedad.

Entre los antioxidantes convencionales se hallan las vitaminas A, C y E, el betacaroteno -provitamina A- y los minerales zinc, selenio y cobre así como -aunque menos conocidos- la coenzima Q10 y el ácido lipoico. En cuanto a las mejores hierbas antioxidantes para estos casos destacaría la corteza de pino marítimo y el extracto de semillas de uva, ambas con potencia antiinflamatoria adicional.

No estaría de más hacerse una irrigación. Puede hacerla en casa con un irrigador de dos litros -se venden en farmacias- o, mejor aún, acudir a un profesional que realice un trabajo más profundo. Una hidroterapia de colon es muy saludable.

Como mantenimiento sería bueno tomar cada día una infusión de dos cucharadas de semillas de lino en ayunas; no sólo mantendrán nuestra regularidad intestinal sino que además nos aportarán otros nutrientes de interés. También podemos poblar nuestros intestinos con bacterias benéficas consumiendo jugo de chucrut o suplementos de acidóphilus.

Y como el hígado cumple un importante papel de apoyo en esta labor, estimulémoslo con infusiones de cardo mariano, alcachofa o boldo, o bien, tomando una o dos ampollas diarias de zumo de rábano picante.

Fuente: Discovery Salud


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Usuario anónimo (05/02/2010)

hay alguna dieta especifica para los pacientes con LED?