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Luchar contra el cáncer y decir que estás vivo. PARTE I

03/05/2010 15:16 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

El difícil momento de enfrentarse a una enfermedad tan grave ha llevado a Fran a querer compartir su experiencia, quizás por si puede servir de ayuda a otros que están pasando por lo mismo o, cuando menos, intentar servir de información para sobreponerse a momentos tan complejos

NO recuerdo el momento preciso en el que me dieron la noticia.No se si fue antes o depués de autoconvencerme de que todo era un mal susto y pasaría pronto. Sólo recuerdo que mi padre estaba a mi lado, y lloró. Me habían diagnosticado una leucemia; una enfermedad grave a los ojos del hematólogo de guardia, una enfermedad quizás insuperable en mi mente.

FRío, intenso frío.Recuerdo que me sentí como en aquellas escenas del "exorcista", -que en la época rodaron dentro de una cámara frigorífica- sólo que yo estaba en aquel "box" de urgencias y lo que iban a practicarme no era un exorcismo, sino un cambio de configuración de todo mi cuerpo.

TEngo que admitir que los instantes de duda fueron brutales y demoledores: primero no conoces nada sobre la enfermedad, y segundo casi no puedes creerte que a ti, un joven de apenas veintiocho años, te puedan suceder estas cosas.Pero suceden, vaya si suceden, y son estos primeros momentos, precisamente, los que creo que marcan tu devenir en el suceder de los próximos meses. Con la perspectiva del tiempo, y afirmando que yo no soy ningún valiente, puedo afirmar que la sensación más vívida que tengo de aquellos instantes (minutos, horas, no sabría decirlo) es como pasé de la congoja inicial a la pena. No pena por mi, no, sino por la gente que podía dejar atrás, mi novía, mis padres, mis abuelos, mis amigos...

AL principio te sientes como en uno de esos sketches de la tele, con sonrisas enlatas incluidas, donde un medico con una sonrisa perpetua (que no es tal, más bien gesto de compasión) te vuelve a examinar y te dice que si, que efectivamente, que tienes una sinusitis, que no te deja respirar bien y que te hace expulsar tal ingente cantidad de mocos.Respiras. Pero eso no es todo, -ahora es cuando empieza a juguetear con las hojas- y te suelta que tienes cáncer (cinco letras que aseguro imponen el mayor respeto del mundo), y es además un cáncer sanguíneo llamado "leucemia", relacionado con una malfunción de la médula osea y que es grave...pero SUPERABLE.He aquí una de las primeras palabras que se te quedarán marcadas a hierro hirviendo en tu cabeza.

Ahí es cuando mi cabeza empezó a grabar en modo automático todas las secuencias, con momentos melodramáticos y dosis de ese miedo que te deja pegado

PEro para entenderlo bien quizás haya que remontarse un mes atrás.Yo estaba en buena forma, venía de preparar unas pruebas físicas, y aunque no soy ningún portento en eso, puedo decir que estaba en unas condiciones aceptables, aunque llevaba unas semanas sin entrenar. Un día quedé para jugar al tenis con mi hermano pequeño, y para calentar decidimos correr un poco en las pistas de atletismo.Hacia un par de semanas que no dejaba de echar moco por las mañanas y estaba un poco atascado. Entonces empezamos a correr y a los cinco minutos comencé a marearme y tuve que parar.No era normal, me dije, pero respiraba con dificultad por culpa del moco y pensé que sería debido a eso. Tomé entonces la decisión de ir a mi médico de familia para pedirle que me diera unos antibióticos, para lo que yo presuponía que sería una sinusitis, pues tenia algún dolor de cabeza, estaba atascado por tanto moco, y estos últimos eran de color verde oscuro.Recuerdo que fue un lunes; y lo recuerdo bien porque aproveché la ocasión para irme a hacer uno de esos análisis rutinarios que siempre vas aplazando porque te encuentras perfectamente, y que como trabajas todo el día, pues no tienes ni pizca de ganas de madrugar aún más para ir a coger turno en atención primaria. Bueno, pues resignado me enfrenté al consabido pinchazo y me dirigí a la consulta del médico que tenía media hora más tarde. La buena doctora ratificó mi malestar y me dió uno de esos famosos antibióticos para quienes conocemos esto de padecer sinusitis.Y ahí quedó todo.

CUal fue mi sorpresa, mayúscula diría, cuando terminando de comer me llama mi doctora de atención primaria y me dice que me tengo que ir al hospital de la provincia a repetir un análisis.Que es probable que salieran erróneos, me dijo, y que tocaba sacar sangre otra vez. Mal fario.Ya es raro que te llame tu médico de familia de una población de 40.000 habitantes a casa, que no es amigo tuyo, ni siquiera conocido, y te diga que los análisis salieron "mal". Creo que en ese preciso instante es donde mi cabeza empezó a grabar en modo automático todas las secuencias, con distorsiones en algunos instantes, momentos melodramáticos y dosis, amplias dosis, de ese miedo que te hace tener escalofríos y sentirte inquieto en tu butaca cuando ves una buena película de terror.

REpasaré lo siguientes momentos y los contaré próximamente. A los que estéis en una situación parecida pediros que no desesperéis, que un año después aún estoy aqui para escribir estás lineas y que lo más fácil no es que esta enfermedad te mate, sino que te "coma" por dentro.Seguid cuerdos porque la vida bien vale la pena.Hasta pronto.

Enlaces interesantes:

http://www.cancer.gov/espanol

http://www.cancer.gov/espanol/pdq/.../leucemia.../Patient

http://www.FCarreras.org


Sobre esta noticia

Autor:
Tommy Gun (1 noticias)
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Tipo:
Opinión
Licencia:
Creative Commons License
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