Globedia.com

×
×

Error de autenticación

Ha habido un problema a la hora de conectarse a la red social. Por favor intentalo de nuevo

Si el problema persiste, nos lo puedes decir AQUÍ

×
cross

Suscribete para recibir las noticias más relevantes

×
Recibir alertas

¿Quieres recibir una notificación por email cada vez que Pedroalberto escriba una noticia?

Entre luces que se regulan solas y carritos de la compra que persiguen al cliente

09/07/2012 20:30 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Hace dos años y medio uno de los miembros del equipo portugués de la Universidade da Beira Interior perdió la movilidad y quedó discapacitado

El equipo japonés ha entusiasmado el público con una divertida presentación. | Microsoft

El equipo japonés ha entusiasmado el público con una divertida presentación.

  • Las bombillas LED niponas saben distinguir las zonas más luminosas
  • El wi-Go luso permite a un discapacitado comprar con comodidad
  • Un guante ucraniano convierte el lenguaje de signos en letras y palabras

Taiwan, Ucrania, Japón, Nueva Zelanda, Portugal y Grecia son los seis países con representación en la final de la Imagine Cup de Microsoft que se celebra en Sidney. Seis equipos a los que sólo les separa del premio la decisión del jurado puesto que todos han presentado ya sus proyectos.

Aunque la Imagine Cup es, en esencia, una competición de 'software', es decir, de programación, es curioso ver como casi todos los finalistas han construido algo de 'hardware'. Desde Taiwan, por ejemplo, han traído un sensor corporal para el tratamiento de enfermedades y desde Ucrania unos guantes repletos de sensores para ayudar a escribir con gestos a personas mudas o sordas. Asimismo, los neozelandeses han elaborado una aplicación móvil para ayudar a desplazarse a personas ciegas y los griegos otra para el tratamiento del Alzheimer a través de una especia de caja de recuerdos.

Si bien todos los proyectos son originales e interesantes -varios incluso están en funcionamiento- hay dos que combinan todo lo necesario para hacerse con la victoria en esta décima edición de la Imagine Cup: el portugués y, sobre todo, el japonés. Dos equipos que derrochan simpatía y cuyos ingenios son al mismo tiempo originales, sencillos y útiles.

Ahorrar luz a la japonesa

La forma más sencilla de ahorrar energía es mantener la luz encendida el menor tiempo posible. Pero no es la única. Coccolo, el equipo nipón, ha presentado en esta Imagine Cup un proyecto en el que las luces se regulan solas en función de la luminosidad en cada punto de una habitación gracias a que pueden comunicarse entre sí sin necesidad de cables.

En una espectacular presentación, tras la que el auditorio ha terminado dando palmas al ritmo de la música, el equipo japonés ha mostrado cómo sus particulares bombillas LED son capaces de detectar las zonas con más luz de un recinto y reducir su intensidad en ese punto. También cómo, gracias a una aplicación móvil, se puede aumentar la intensidad de una determinada bombilla para, por ejemplo, leer con comodidad.

Este sistema, bautizado como 'All Light!', cuenta además con un panel de control donde toda la actividad de las bombillas queda almacenada. De este modo es posible visualizar el ahorro de energía logrado hora a hora o establecer diferentes modos de funcionamiento para determinados momentos del día. Y todo ello sin cables gracias al protocolo de comunicación Visible Light Communication (VLC).

Sus creadores lo ven en tiendas, supermercados, hospitales e incluso hogares

A estos cuatro estudiantes japoneses del Tokyo National College of Technology se les ocurrió la idea tras el terremoto y posterior crisis nuclear que vivió Japón en 2011. Un desastre que dio lugar a numerosos cortes de electricidad que quizás se podrían haber mitigado con un sistema más eficiente para ahorrar energía. De ahí el proyecto 'All Lights!' que, según su propia experiencia en su centro de estudios, podría ahorrar hasta un 28% de energía cada día. Aunque es algo caro de poner en marcha -unos 46 dólares por bombilla y 25 dólares por cada controlador-, por 570 dólares se puede iluminar una habitación entera y, gracias al ahorro y a la duración de las luces LED, en un año y medio se puede recuperar la inversión. Tanto es así que Panasonic se ha mostrado interesado en el proyecto.

Empujar el carrito es cosa del pasado

Hace dos años y medio uno de los miembros del equipo portugués de la Universidade da Beira Interior perdió la movilidad y quedó discapacitado. De repente se dio cuenta de que hacer la compra en silla de ruedas era todo un reto y algo frustrante porque, aunque hay algunas soluciones en los supermercados, ninguna era óptima. Y de ahí surgió la idea: ¿Por qué empujar el carrito o ir montado sobre él si es posible hacer que siga al cliente?

wi-Go es uno de los primeros proyectos que usaron el sistema de reconocimiento de gestos de Microsoft, Kinect, con un fin que iba más allá de los videojuegos. Sus creadores lo montaron sobre un carrito de la compra con su correspondiente cesta para construir un dispositivo completamente autónomo que sigue al usuario y le facilita la tarea de ir al supermercado. Con un simple gesto se activa y con otro se desactiva, y cada usuario puede personalizar todos los gestos necesarios para adecuarlos a sus necesidades o a su discapacidad.

Si bien funciona con batería, tiene autonomía suficiente para un día entero de compras. Gracias a sus diferentes sensores puede tomar decisiones con un sistema de inteligencia artificial y moverse de forma adecuada para evitar obstáculos o detenerse en una situación peligrosa. Y por si acaso hiciese falta más control, wi-Go cuenta con un mando para usarlo de forma remota. Incluso está diseñado de tal forma que su funcionalidad pueda crecer. Por ejemplo, a través de un programa en el que se pueda elaborar una lista de la compra para que wi-Go sepa dónde tiene que ir a recoger cada producto.

Sus creadores lo ven en tiendas, supermercados, hospitales e incluso hogares. Aunque este primer prototipo ha sido caro, creen que los 700 dólares que ha costado elaborarlo se pueden reducir a entre 250 y 350 dólares si fuese producido en masa, de modo que se pudiese comercializar por 550 o 650 dólares. Como en el caso nipón, ya hay empresas que se han mostrado interesadas en el prototipo. También lo ha hecho el jurado de la Imagine Cup y muchos estudiantes, que le han cogido cariño al ingenio luso y lo observan con admiración.


Sobre esta noticia

Autor:
Pedroalberto (1260 noticias)
Visitas:
559
Tipo:
Reportaje
Licencia:
Distribución gratuita
¿Problemas con esta noticia?
×
Denunciar esta noticia por

Denunciar

Comentarios

Aún no hay comentarios en esta noticia.