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Londres: Te cuenta sus historias

01/08/2009 16:57 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Misticismo, tradición y glamour se dan cita en la capital del otrora imperio en el que no se ponía el sol..

Además de su arquitectura e íconos turísticos, la capital británica habla por sí sola a través de sus calles. sólo es cuestión de escucharla para descubrir sus secretos.

La vida nocturna está llena de glamour y un ambiente de bohemia.

¿Hablas español? –me pregunta aquella figura, que igual que un espectro apareció de la nada, sin que yo lo llamara.

—Sí... –le respondo, un poco desacostumbrado luego de varios días de no utilizar mi lengua natal.

—¿Sabes a qué hora empieza la misa? –vuelve a inquirir aquella mujer. No debe tener más de 40 años y carga una bolsa de tela en su brazo derecho.

La Catedral londinense es oscura, apenas se pueden reconocer los trazos de un rostro en medio de la penumbra. Lo cierto es que nuestras voces son las únicas que violentan aquel silencio de sepulcros, de imágenes sacras salpicadas de polvo y recuerdos.

—No, no tengo idea, soy turista y estoy de paso –le digo. Me falta comentar que, además, me asumo ateo y como dijera Woody Allen, desde el punto de vista de Dios, milito como un activo integrante de la oposición.

La mujer se voltea para preguntarle a una de las empleadas del templo. Entonces se entera que la siguiente ceremonia tendrá lugar a las once y media. Son las diez de la mañana entonces y la capital de Inglaterra disfruta de un calor veraniego fenomenal.

—Quiero pedir por mi hermana –me dice la fantasma –porque tiene 15 años y ya anda de novia con un hombre mayor y nosotros no queremos. Además, mi papá está muy enfermo.

La escucho por cortesía, pero creo que nadie tiene deseos de compartir tragedias ajenas cuando se encuentra de vacaciones en Londres.

—¿Eres mexicano? ¿Te gustan las telenovelas? –me pregunta.

El Santuario del placer

El Palacio de Buckingham.

“No hay nada de malo en querer ser una estrella de rock. Todos queremos tener esa sensación al menos una vez en la vida”, me explica Mark Fuller, el propietario de Sanctum Soho, un deslumbrante hotel boutique ubicado en el corazón turístico de Londres.

El sitio se hace llamar “un paraíso del hedonismo” y el mote no le viene grande: posee una sala de cine privada en su sótano, un bar terraza exclusivo para sus clientes, No. 20 (un restaurante de comida de autor) y sus exclusivas 30 suites cuentan con pantallas de plasma, estación de descarga para iPod, una consola Wii y, obviamente, Internet inalámbrico.

Ahora mismo nos tomamos una copa en el No.20. La noche anterior nos encontramos en una fiesta privada en el Embassy Club, en la que también tuve la oportunidad de saludar a su socio, Rob Smallwood, el manager de los célebres Iron Maiden, además de dos integrantes del grupo, el guitarrista Janick Gers y el baterista Nicko McBrian. También asistieron los integrantes de bandas como Steel Panther y The 69 Eyes.

Después, dormimos todos en el Sanctum luego de una brutal velada amenizada con música estridente, decenas de chicas hermosas y los más selectos tragos.

“El hedonismo es nuestra forma de vida. El hedonismo no tiene nada de malo, por el contrario, hay que buscar el placer. Una piscina llena de mujeres de desnudas es una imagen hermosa. Playboy sabe bastante bien de lo que hablo”, dice este hombre que conduce un Aston Martin, pero igualmente es apasionado de las motocicletas Harley Davidson.

Además de su arquitectura e íconos turísticos, la capital británica habla por sí sola a través de sus calles. sólo es cuestión de escucharla para descubrir sus secretos.

Los autobuses rojos son un símbolo de la ciudad.

En efecto, hoy he despertado con un dolor en la cabeza que nunca antes experimenté en mi vida: el de las estrellas de rock. Cómo no, si Inglaterra casi lo inventó.

Anarchy for 1 pound

No le pregunto su nombre, porque quizá también cobra por decirlo y prefiero guardarme un par de libras para tomar un café cerca de Picadilly Circus, bajo la célebre pantalla donde muchos se toman la foto del recuerdo, frente a la fuente de Eros.

La bautizo como la Punkalisa, en honor a la pintura de Leonardo, porque esta mujer también es poseedora de una sonrisa enigmática.

Está sentada en el puente a un costado del monumental London Eye, desde el cual se puede admirar el Parlamento y el majestuoso Big Ben con su corona viva de palomas –alguien me dijo que en Londres estas aves son como ratas con alas, pero que como se trata de una plaga bonita a nadie le molesta–, y su peinado a la mohicano, con el cabello pintado de un rosa psicodélico, llama fuertemente la atención de los caminantes.

La Punkalisa sostenía un letrero que dice: “Pictures: 1 pound”. Una libra cuesta tomarse la foto con una punk inglés, una punk de verdad en el país que dio origen al punk de la mano de los Sex Pistols. A su izquierda, se ubica también un escocés original, ataviado con su falda de gala y su gaita en las manos. Él también cobra una libra por dejarse tomar una foto.

Eso sí, los museos oficiales como el British Museum, donde se encuentran maravillas del mundo persa, japonés y griego, son gratuitos.

Banquete fotográfico

Te puedes acabar los pies de tanto andar. En estas calles hay tanto que ver que sencillamente no acabas de caminar. Los viste tantas veces en las películas que sencillamente te sientes dentro de una cuando observas en vivo el monumental Palacio de Buckingham, el Palacio de Westminster (reconstruido después del famoso incendio de 1834 y hogar de los Lores y los Comunes), la Abadía, el Río Támesis –en el que los Sex Pistols tuvieron el detalle de interpretar, desde un barco, su sencillo “God save the queen”, exactamente en el cumpleaños de la Reina Madre– o la Iglesia de Santa Margarita.

La lente de tu cámara puede volverse loca, atragantarse con tantísimas estampas que es obligada a devorar. Existen instantáneas que sería un pecado no poseer, como la de uno mismo caminando por la célebre Abbey Road, donde se ubican los estudios en que grabaron The Beatles, Pink Floyd y Radiohead.

Y sin duda, uno de los puntos turísticos más importantes es Candem Town, en el que se ubican las boutiques alternativas, donde se visten los punks y góticos de primer mundo. Mal llamado mercado de pulgas, porque sus precios distan mucho de estar al alcance de esos insectos, Candem es un espectáculo para la vista, por lo estrafalario de sus visitantes y por lo singular de su tianguis subterráneo; en él, lo mismo se pueden conseguir artesanías que una playera alusiva a la epidemia de influenza en México.

La capital británica tiene muchos tintes: el lujo exquisito de su arquitectura neogótica y sus flats verticales, la imperdonable puntualidad de sus trenes –la estación de St. Pancras representa, en sí misma, un espectáculo de impolutos ejecutivos que abordan vagones y, como autómatas, se conectan a sus laptops para teclear sin descanso hasta llegar a su parada.

También hay sujetos sospechosos, que apenas advierten los modos de turista que te delatan, se acercan a ofrecerte sustancias prohibidas. En su sistema de metro también hay artistas callejeros, sólo que uno de ellos ejecuta el stick.

El chiste es no dejar de caminar, porque Londres tiene muchas historias que contarte.

El fantasma de la soap opera

—No me gustan– le respondo a la mujer con el padre enfermo y la hermana seducida por un hombre mayor.

Después recorro con la vista, una vez, las escenas de la crucifixión de Cristo con las que se adorna cada una de las columnas de la deslumbrante construcción de la catedral.

—Es que yo las vendo, tengo de todo, desde La usurpadora hasta María Mercedes.

Esta mujer, que como espíritu del más allá apareció ante mí, me cuenta que sobrevive distribuyendo, entre los latinos que habitan esta ciudad, clones de DVD con las telenovelas que, al otro lado del Atlántico, causan sensación en la pantalla chica.

Después de despedirnos, salgo a la calle y me encamino hacia el centro, cerca de la zona de teatros del West End, en donde está la otra iglesia a la que he venido a rendir culto: la estatua de Freddy Mercury que anuncia la obra musical inspirada en Queen: “We will rock you”.


Sobre esta noticia

Autor:
Ariel (3890 noticias)
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Tipo:
Nota de prensa
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