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Lo nuevo de Chile

26/05/2010 17:26 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Lo que hace un pais organizado e institucionalizado

Aquí le transcribo algo que me gustaría que mi seguidores leyeran. -No es de mi autorìa-

La estrategia de Chile para financiar la reconstrucción, a debate

La decisión por parte del Presidente de Chile, Sebastián Piñera, el pasado mes de abril, de subir los impuestos a las grandes empresas para financiar el 40% de la reconstrucción del país, tras el terremoto del pasado mes de febrero, está causando diferentes –y acaloradas- reacciones entre los académicos y empresarios. Con ella, el que fuera un exitoso empresario y propietario del canal de televisión Chilevisión y de la Clínica Alemana, entre otros negocios, está ganándose la impopularidad de buena parte del mundo empresarial.

La medida contempla la subida del impuesto de Primera Categoría -que grava directamente las utilidades de las empresas- del actual 17% a un 20%, a partir de 2011, y la bajada a 18, 5%, en 2012, para luego volver al 17%, en 2013. Piñera aseguró que la iniciativa será transitoria y no afectará a las pymes, y apunta a recaudar 3.231 millones de dólares, que equivale a casi al 40% de los 8.431 millones de dólares que se necesitan para la reconstrucción, de acuerdo a los últimos cálculos de la autoridad.

El 60% del financiamiento restante se obtendrá mediante la aplicación de un paquete de medidas, que incluye el cobro de un impuesto adicional del 0, 25% a quienes posean viviendas valoradas en más de 97 millones de pesos (unos 178.850 dólares). De igual forma, el royalty minero -impuesto específico que grava el 5% de las utilidades de las mineras- ahora variará entre un 3, 5% y un 9% dependiendo del precio internacional del cobre, mientras que los fumadores también deberán pagar un 3% más por el tabaco.

Paralelamente, el Gobierno venderá una parte de las acciones de las empresas sanitarias públicas y emitirá un bono soberano a 10 años de plazo en el mercado internacional, por un valor de 1.000 millones de dólares. Todas estas iniciativas están actualmente siendo discutidas en el congreso chileno para su aprobación.

Entre los expertos que apoyan la decisión de Piñera de apostar por un importante componente tributario a las grandes compañías para financiar la reconstrucción está Javier Bronfman, profesor de políticas públicas de la Escuela de Gobierno de la Universidad Adolfo Ibáñez. Para él, la medida va en la dirección correcta, ya que “la actual tasa impositiva del 17% que se cobra a las empresas, es relativamente baja si se compara a Chile con los países que conforman la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), que en promedio pagan un 24, 3%”. Por lo que, a su juicio, las compañías pueden enfrentar este mayor coste tributario por un tiempo.

Sin embargo, este argumento no es válido para Jorge González, profesor de estudios políticos y electorales de la Escuela de Gobierno de la Universidad Adolfo Ibáñez, quien aclara que los impuestos que pagan las naciones que integran la OCDE, son más altos en comparación con Chile, porque se trata de países industrializados que poseen políticas económicas más eficientes y un elevado ingreso per cápita, “una realidad que se aleja mucho de la de Chile”.

Asimismo, comenta que el alza tributaria anunciada por la autoridad es “una muy mala medida, porque hay que considerar que el gasto público en Chile ha crecido cerca del 10% en los últimos años, por sobre el crecimiento de la economía”. Por lo tanto, dice, el gasto público es una fuente de financiación importante que puede ser utilizada por el gobierno, mediante la reasignación de los recursos públicos, sin tener que recurrir al alza de impuestos. Y advierte que es muy probable que las grandes empresas traspasen el aumento tributario a sus clientes finales, mediante un alza en los precios de sus productos y servicios.

El impacto sobre la inversión de las empresas

Al candente debate también se han sumado empresarios de la escena local, como Daniel Daccarett, gerente general de Producto Protegido, compañía chilena que ofrece un avanzado servicio de protección de bienes contra robos. Daccarett ha aplaudido el alza tributaria, ya que en su opinión, es una buena forma de financiar la crisis económica y social que dejó el terremoto, sin afectar los proyectos de inversión de las compañías. “Los tres puntos que subirá el impuesto a partir de 2011 pueden ser una dificultad, pero dudo que vaya a limitar los planes de inversión de las empresas”, indica, añadiendo que las expectativas de un alto crecimiento económico en 2011, es un aliciente para que las compañías inviertan más. El Banco Central de Chile recientemente proyectó en un 6% el crecimiento económico del país para ese año.

No obstante, hay un sector del empresariado que teme que el aumento impositivo anunciado como transitorio se torne permanente, escenario que de concretarse sí podría impactar negativamente en las decisiones de inversión de las empresas, asevera Juan Pablo Swett, gerente general de Trabajando.com, el portal líder en la búsqueda de empleos de Chile. “Hay antecedentes históricos que hacen prever que la medida terminará siendo permanente, ya que en 1985 la autoridad aumentó transitoriamente el impuesto específico a las bencinas, a objeto de financiar la reconstrucción tras el terremoto que tuvimos ese año, pero ésta se convirtió en una medida permanente”.

De igual forma, comenta que, en los años 90, el Gobierno aplicó un aumento transitorio al IVA (impuesto directo al consumo) del 16% al 18%, y con el tiempo esta subida acabó siendo permanente e, incluso, subió al 19%. “En consecuencia, es bastante difícil de creer que una medida de este tipo, que se anuncia como transitoria, realmente lo vaya a ser”. Siendo así, lo más probable que ocurra, advierte, “es que las empresas aplacen o suspendan la inversión en proyectos, dejando sin ejecución la compra de insumos, la generación de infraestructura y la contratación de mano de obra, todo lo cual tendrá un efecto negativo en la economía”.

Es más, en cualquiera de los dos escenarios -sea el alza tributaria transitoria o permanente-, las empresas van a optar por dos alternativas para contrarrestar el mayor pago de impuestos, anticipa Swett. “O traspasarán el incremento impositivo a los consumidores a través de un alza en los precios, o bien, aplicarán técnicas legales para eludir el alza, como dividir una sociedad en dos, y así acreditar menores utilidades y quedar exentas del aumento tributario".

Chile un paìs grande

La elusión tributaria y la desigualdad en la distribución de la riqueza

La elusión tributaria implica evadir el pago de impuestos a través de una serie de mecanismos legales, debido a que el marco legal del país presenta ciertas deficiencias, señala el profesor González. Esto junto al hecho de que no existe una adecuada fiscalización, hará que “sin duda, los empresarios utilicen la elusión tributaria como estrategia para evitar el pago de más impuestos”, comenta.

Aunque Ricardo Ffrench-Davis, profesor de comercio internacional y desarrollo económico del Departamento de Economía de la Universidad de Chile, cree que el aumento tributario es lo suficientemente modesto como para evitar los esfuerzos de elusión por parte de las empresas. Además, considera la iniciativa muy necesaria no sólo para la urgente tarea de la reconstrucción, también para resolver la desigualdad en la distribución de la riqueza. Por lo que, en su opinión, “debería ser una medida permanente para combatir la desigualdad que presenta Chile en la distribución del ingreso”.

En 2009, la OCDE advirtió en un informe al gobierno de Chile, que el país era uno de los que registraba la mayor desigualdad en la distribución de la riqueza de la OCDE, precisando que el 10% del segmento más rico tenía ingresos 29 veces superiores en comparación con el 10% más pobre de la población. Mientras, que dicha brecha en las naciones que conforman la OCDE, promedian una diferencia de sólo 9 veces.

Sin embargo, para González, el objetivo de reducir la desigualdad en la distribución de la riqueza vía alza de impuestos, “es una medida que nunca ha resultado, nunca”, recalca. A su juicio, la política más eficiente para redistribuir equitativamente el ingreso dentro de un sistema económico, es mantener una estructura tributaria baja para incentivar la inversión en las empresas, disminuir los subsidios a la población más rica y aumentar los subsidios a la clase socioeconómica de menores ingresos.

En este sentido, el aumento al impuesto territorial a las propiedades de más de 97 millones de pesos, es la única iniciativa de todo el paquete anunciado por el gobierno que realmente causaría un efecto positivo en la reducción de la desigualdad en Chile, opina Jorge Fábrega, profesor de políticas públicas de la Escuela de Gobierno de la Universidad Adolfo Ibáñez. “Se trata de un verdadero acierto, porque a diferencia del aumento tributario, cuyo impacto siempre es muy probable que las empresas traspasen a los clientes vía precios, el incremento del impuesto al bien raíz afecta directamente al patrimonio de la población con mayor ingreso”, señala, enfatizando que dicha medida produce un efecto redistributivo real “entre los que más tienen a los que menos tienen”.

El efecto sobre la economía

Aunque algunos expertos han reconocido que la medida representa una amenaza para el crecimiento económico de Chile en el corto plazo, Bronfman plantea que su carácter transitorio mitigará dicho efecto negativo. Y destaca que “la utilización de los recursos recaudados en la reconstrucción del país, tendrá un impacto positivo en la actividad económica. Como es de esperar habrá industrias que saldrán beneficiadas y otras perjudicadas”.

Entre los sectores que saldrían perdiendo con la medida, el ejecutivo Juan Pablo Swett, menciona a la industria del tabaco, debido al impuesto especifico que tendrá que pagar (del 3%), aunque piensa que el retail, al traspasar el alza tributaria a los consumidores, vía aumentos de precios, no se va a ver afectado. En este punto, Fábrega precisa que “en productos cuyos consumidores son menos sensibles a los cambios de precios, serán ellos los que terminarán pagando el aumento tributario”.

En cuanto al aumento transitorio del impuesto que grava la actividad minera, dice Fábrega, “parece ser más una forma de hacer caja que un verdadero incremento del impuesto, ya que hay que recordar que por ley rige una invariabilidad tributaria hasta 2017 para las mineras. En consecuencia, las empresas tendrán que llegar a un acuerdo con el Gobierno para acogerse voluntariamente a la nueva política tributaria”. En todo caso, el impacto en la industria será mínimo, prevé, debido a las elevadas utilidades que históricamente ha obtenido el sector.

Autofinanciamiento o endeudamiento externo

No obstante, González cree que el Gobierno de Piñera está enviando una “pésima señal” al resto del mundo al querer financiar con sus propios recursos la tarea de la reconstrucción, “porque está demostrando que no cree en la economía de mercado, en circunstancias de que el país puede, perfectamente, emitir más deuda externa. Actualmente, la deuda externa de Chile es muy baja”. Según cifras oficiales del Banco Central de Chile, a diciembre de 2008, la deuda externa del país alcanzó un monto de 64.768 millones de dólares.

Aunque para Manuel Agosin, profesor de desarrollo económico del Departamento de Economía de la Universidad de Chile es bueno que Chile siga manteniendo una deuda externa baja, “dado que el endeudamiento externo implica mayor vulnerabilidad con el mercado internacional. Además, al ingresar mayor cantidad de divisas al mercado doméstico, el precio del dólar cae impactando negativamente en los ingresos del sector exportador. En síntesis, sería un duro golpe para la economía”. De igual forma, el paquete anunciado por la autoridad, dice, es una medida bastante completa y razonable, dado que incluye un componente tributario y también endeudamiento exterior. El gobierno emitirá un bono soberano a 10 años plazo en el mercado internacional por un valor de 1.000 millones de dólares. En su opinión, la iniciativa del Gobierno podría haberse quedado, incluso, algo corta. “Podría haber aumentado otros impuestos, como el Global Complementario -que grava directamente la renta de las personas-, el impuesto a la gasolina y el IVA”. Y a diferencia de González, cree que el gobierno de Chile va a ganar credibilidad internacional, “porque hay un esfuerzo serio por llevar a cabo un programa de inversión pública para financiar la reconstrucción”, comenta.

No obstante, el ejemplo que estaría dando Chile al resto de las naciones, no sería tan positivo para Swett, “ya que hemos visto cómo otros países que han entrado en crisis, ya sea por desastres naturales o no, recurren a la comunidad internacional para pedir ayuda”. En su opinión, los días que siguieron al terremoto la autoridad dio una señal de demasiada autosuficiencia al decir que el país contaba con los recursos propios para superar la tragedia, en circunstancias de que “Chile además necesita de otro tipo de ayuda como expertos en terremotos y en reconstrucción, maquinarias y vidrio, entre otros insumos”.


Sobre esta noticia

Autor:
F. Amparo (6 noticias)
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3863
Tipo:
Reportaje
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