Globedia.com

×

Error de autenticación

Ha habido un problema a la hora de conectarse a la red social. Por favor intentalo de nuevo

Si el problema persiste, nos lo puedes decir AQUÍ

×
×
Recibir alertas

¿Quieres recibir una notificación por email cada vez que Luis Fernando Torres escriba una noticia?

Lecciones de la viuda cristina

07/11/2010 01:07 1 Comentarios Lectura: ( palabras)

La presidenta de argentina se quedó con la presidencia pero no con el partido

Además de una apreciable fortuna económica, Kirshner le dejó a su esposa, la Presidenta de Argentina, la parcela de poder que le faltaba para gobernar sin tutelajes maritales. Cristina ya no tendrá la sombra de Néstor en la Casa Rosada. En vida, su esposo no le permitía ni respirar. El controlaba el aparato político y orientaba a la Presidenta en todo, inclusive, en las fallidas inversiones en proyectos hidroeléctricos en Ecuador y en los turbios acuerdos económicos con el comandante Chávez.

Tuvo que morir Néstor para que Cristina pudiera ejercer el cargo de Presidenta, más allá del despacho presidencial y del respectivo protocolo.

Con tres días de un inexplicable duelo nacional a los ecuatorianos nos hicieron llorar el fallecimiento de un cuestionado ex_Presidente argentino, a quien debieron llorarle su triste cónyuge y los argentinos que le veneraban. Nadie más.

En Brasil, a la sombra de Lula se abrió el camino a la Presidencia Dilma Russeauf, una mujer desconocida y que, hasta hace unos años, no era otra cosa que una antigua guerrillera frustrada. Lula la escogió como su sucesora, en la oficina de la Presidencia, reservándose, para él, el control del aparato político, tal como lo había hecho, antes, el difunto Néstor Kirshner, quien no le entregó a su esposa la presidencia sino el despacho presidencial.

En Costa Rica, la señora Chinchilla, obra de Oscar Arias, gobierna sin iniciativa propia.

En Estados Unidos, se está desarrollando una experiencia diferente a la de Cristina, Dilma y Chinchilla. Desde las bases del Partido del Té, Sarah Palin, la simpática ex_Gobernadora de Alaska, ha comenzado a construir su camino a la candidatura presidencial republicana. En las elecciones de noviembre es probable que triunfen algunos candidatos a congresistas y senadores auspiciados por su radical movimiento político.

Su fuerza política no se deriva de un cónyuge fallecido o de un Presidente que deja el poder sino de sus ideas ortodoxas. Ella, al igual que los miembros del Partido del Té, una fuerza independiente dentro del Partido Republicano, con un nombre histórico asociado a los colonos que se rebelaron en contra de los impuestos establecidos en Inglaterra lanzando fundas de té por la borda de sus embarcaciones, lucha por lo que las clases medias sueñan: menos impuestos y menos gasto público.

Dilma va a recibir de lula el despacho presidencial, nada más

Los más radicales candidatos vinculados al Partido del Té proponen que se eliminen la Reserva Federal y el Servicio de Impuestos, equivalentes, en Ecuador, al Banco Central y al SRI, como una forma de graficar su inconformidad con el elevado gasto público y los altos impuestos.

Por su radicalismo, a los miembros del Partido del Té, levantado en tan sólo dos años de trabajo de base y de redes sociales, les llaman fanáticos. Con una plataforma política que, a veces, va más allá de lo económico, con una cerrada defensa de la moral cristiana, han puesto en jaque a varios políticos tradicionales que han apoyado los matrimonios homosexuales y han elevado los impuestos.

Las mujeres no van a ganar las elecciones por el simple hecho de ser mujeres. Tampoco serán gobernantes populares por vestirse a la última moda. Al final, lo que contará será lo que digan y hagan.

El más audaz de los presidentes europeos, el célebre Berlusconi, está por los suelos en Nápoles por no haber cumplido la promesa de recoger la basura de las calles napolitanas. Algo tan simple como la limpieza de una ciudad le ha puesto al magnate italiano en el ojo del huracán.

La señora Palin ha despertado atención por sus propuestas sencillas y directas, diametralmente opuestas a las de Cristina y Dilma, dos socialistas partidarias de los impuestos altos y del descomunal gasto público.

El tiempo dirá si la viudez le sirvió a Cristina para cambiar su gestión pública marcada por el derroche de los fondos públicos.


Sobre esta noticia

Autor:
Luis Fernando Torres (78 noticias)
Visitas:
6188
Tipo:
Opinión
Licencia:
Distribución gratuita
¿Problemas con esta noticia?
×
Denunciar esta noticia por

Denunciar

Comentarios

×
¿Desea borrar este comentario?
Borrar
0
+ -
Responder

Nix (26/11/2010)

Su artículo está totalmente adjetivizado y parcializado, careciendo de argumentación periodística.