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Las Nueve Virtudes del Asatruar

21/04/2010 13:47 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

2.000 años han sido más que suficientes para casi borrar todo vestigio de las autóctonas religiones europeas, principalmente la Wicca Celtica y el Odinismo

Independientemente de considerarse uno creyente o no, lo cierto es que mirando hacia atrás durante los últimos 2.000 años y ver como ha evolucionado nuestra sociedad, es triste comprobar como las religiones monoteístas de Oriente Medio: el Islam, el Cristianismo y el Judaismo han impuesto sus valores de o blanco o negro en todos y cada uno de los aspectos de nuestra rutina diaria.

El concepto cielo e infierno, salvación y perdicion, bueno y malo, ángeles y demonios y las interpretaciones que a lo largo de los siglos se han ido dando sobre el asunto, solo ha provocado que a medida que pasa el tiempo y nos hacemos mayores pensemos si realmente ha valido la pena vivir, dudemos de nuestra trayectoria vital en este mundo y los miedos a un mar de fuego se hagan latentes y constantes, mientras otros iluminados se empeñan en orientarnos por el buen camino y tenernos bien sujetos.

Esas religiones dogmáticas que podemos denominar y definir como mesopotámicas, a lo largo de los siglos han sido la mayor fuente de conflictos, terror, guerras, miedo, ejecuciones en nombre de un Dios misericordioso y sobre todo herramienta para el absoluto sometimiento. Mientras las cosas van bien y tienen las riendas del poder, se les llena la boca de PAZ, pero cuando ven peligrar su entorno, todo se convierte en sangre y fuego por lo más sagrado de este mundo.

Pese a que los tiempos han cambiado, en este mundo civilizado, los viejos valores de siempre como la honradez y el honor parecen ser menospreciados, mientras que el engaño, la intriga, la estafa y la mentira reciben mayores alabanzas.

Los mal llamados herejes y paganos, negamos ese patrón, totalmente exento de honor y falta de ética. Los viejos valores cuando la palabra era sinónimo de verdad pueden ser llevados a la práctica aún en tiempos adversos como los de hoy. Los odinistas, por ejemplo, mantenemos nuestra Fe en los cimientos de las nueve virtudes, luchamos y nos enfrentamos a nuestra rutina diaria de esa manera, con uñas y dientes si es preciso.

No hablamos a nuestros dioses como seres supremos a quien debemos temer, ellos son nuestros iguales y por lo tanto no levantamos templos en su honor, no presionamos ni convencemos a nadie para que se una a nuestra "iglesia"; simplemente es nuestra forma de vivir, e intentamos hacer lo mejor posible para, de una forma u otra, cumplir nuestros deberes.

Citemos pues, de una forma concisa y breve, las virtudes que no son ni más ni menos que un código de conducta, habitual y cotidiana, no es un camino difícil pero si comporta un sacrificio pues nuestros detractores intentan abusar de nuestra buena fe para usarlas a la contra. Ser noble no implica ser dócil, pues los primeros paganos desde niños lo primero que aprendían era a blandir una espada y defender su tierra, su casa y su familia, en nombre de los dioses y de nuestros antepasados a quienes nos debemos pues habitan y permanecen en nuestros corazones.

Coraje: Debemos ser valientes, sin dudarlo. Nos levantamos todos los días recibiendo críticas malintencionadas sobre nuestras creencias. Debemos luchar contra nuestros más grandes miedos, sean cuales sean. Debemos defender a nuestros hermanos y hermanas, a todo aquel digno de nuestra confianza y aquellos que son incapaces de defenderse solos. En nuestra pobre sociedad vemos a diario delincuencia in-crescendo contra la honrada ciudadanía: atracos, asaltos, tirones, violaciones, asesinatos y homicidios. Una buena manera de demostrar coraje es luchando y no callar contra aquellos que dañan a nuestros vecinos. Sin miedo, pues Heimdal cuida cada uno de nuestros pasos, ¿y si algo malo nos llegase a pasar? Bueno, entonces alégrate, pues nos veremos en el Valhalla. Pero atención que coraje no es lo mismo que estupidez; hay una delgada línea que los separa y que debemos ser lo suficientemente inteligentes para discernir. También puedes demostrar coraje manteniendo una opinión y actitud cuando sabemos que estamos en lo correcto y permanecemos firmes, la verdad por delante, aunque todos nos ataquen por ello. Recuérdalo siempre, el Asatruar es valiente por naturaleza.

Verdad: A veces nos vemos en situaciones complicadas, y el camino más fácil para ello es la mentira. Pero nosotros no acostumbramos tomar el camino más fácil. En nuestra ciudad no es raro ver la mentira y el engaño por todas partes, y acostumbrados a eso cerramos los ojos haciéndonos los tontos. Pues esta no es la manera de actuar. Nosotros siempre luchamos por la verdad, y nos comunicaremos con ella en todo momento, no solo cuando conviene. La tentación de Loki puede ser grande, pero nuestra férrea voluntad nos sacara fácilmente de apuros. Pero también debemos recordar que aunque Loki sea el dios desencadenante del Ragnarok, ayudó a Thor en más de una ocasión, incluso a recuperar su martillo. Si debes mentir, hazlo solo por el bien común, no por maldad y sólo en casos excepcionalmente raros. La ayuda de Loki no debe nunca convertirse en costumbre.

En este mundo civilizado, los viejos valores de siempre como la honradez y el honor parecen ser menospreciados, mientras que el engaño, la intriga, la estafa y la mentira recibe mayores alabanzas

Honor: Pese al anacronismo que parece evidenciar la palabra, por encima de todas las cosas, el Honor. Olvida el orgullo cuando sabes que has perdido la batalla, y nunca ataques a traición por la espalda, enfréntate y hazte valer frente a amigos o enemigos. Estas alegorías son validas en muchísimas situaciones cotidianas, y es perfectamente posible llevarlas a cabo en el mundo de hoy. Es la virtud que más valora el Asatruar de cualquier parte del mundo, y la que más nos esforzamos en observar.

Fidelidad: Debemos ser fieles a nuestros dioses, a nuestros hermanos de creencias, y a todo aquel que estimemos conveniente. Nuestra fidelidad, al igual que nuestra confianza, no se regala ni se entrega a cualquiera: se gana con hechos. Tu serás el juez pues es imposible, y además ridículo, establecer un perfil de quien es apto o no para ganarse la fidelidad. Creo que está muy claro. Además, la fidelidad no es eterna. Si tú la entregas desinteresadamente a alguien, esa persona debe ser capaz de retribuirla de la misma forma, demostrando ser digno de ella. Si no lo es, pues no es tu obligación seguir atado.

Disciplina: En toda acción a seguir, es necesaria la disciplina y la constancia para llevarla a cabo de buenas maneras. El Asatruar no hace cosas a medias ni abandona proyectos a medio construir, llega al final de sus objetivos aunque sepa de antemano que es un fracaso y de eso aprende. Esta es una de las virtudes más difíciles pues siempre la desazón y el desánimo nos conduce al abandono. De nuevo, luchar con constancia por lo que creemos es justo y necesario.

Hospitalidad: Somos anfitriones en todo el sentido de la palabra. Cuando alguien llega a un grupo de conversación, por ejemplo, y mire hacia todos lados sin saber que hacer, ser la primera voz amiga que lo saque de la confusión. Cuando alguien llega a tu casa, ofrécele asiento, dale de comer si tiene hambre, y de beber si tiene sed, escucha el doble y habla poco al principio. Pero tampoco dejemos que se aprovechen de ti, pues un buen anfitrión sabe de inmediato reconocer a un buen invitado de uno malo. Se aplica entonces la misma premisa que en virtudes anteriores: ser hospitalario con quien demuestre ser digno invitado.

Laboriosidad: El Asatruar nunca rehuye el trabajo, pese al cansancio si es nuestra obligación. El trabajo es alimento para la mente y el cuerpo, engrandece a quienes lo ejecutan. Hoy día impera la ley del mínimo esfuerzo, el escaqueo, pasar el muerto y obtener máximo beneficio como parásitos. Nunca entreguemos nuestra responsabilidad a personas ajenas, pero tampoco aceptaremos realizar trabajos que no nos corresponden solo por que terceros no han cumplido. Es nuestra obligación absoluta acabar nuestro trabajo siempre, y hacer el trabajo de otros siempre y cuando exista una razón totalmente justificada. Recuerda, no somos sirvientes de nadie.

Confianza: Debemos siempre confiar en nosotros mismos antes que los demás, pues cada uno de nosotros somos nuestro mejor amigo y tenemos total capacidad para sacar adelante los proyectos personales. Luego, debemos confiar en nuestros hermanos de Fe, pues comparten nuestros mismos valores. También debemos confiar en todo aquel que ha demostrado ser digno de nuestra confianza, pues no podemos confiar seriamente en nadie que no nos lo haya demostrado con hechos. Es algo muy difícil, especialmente inmersos en una era de traiciones y engaños saber en quien confiar, así que debemos ser totalmente cautos. Nadie quiere terminar con un cuchillo clavado en la espalda, ¿verdad?

Perseverancia: Nuestros objetivos deben llegar a un fin. Ahí afuera hay muchas cosas y personas que intentarán impedirlo, pero con disciplina, laboriosidad y perseverancia, nada es imposible, esa palabra no existe en nuestro vocabulario. Nunca debemos dejar de luchar por nuestros ideales y proyectos, después de todo, no todo esta en manos de los Dioses: primero debemos ayudarnos a nosotros mismos.

Para los que nunca han oído de las nueve nobles virtudes, espero que esta exposición sirva para un acercamiento amistoso. Pueden existir diferencias de interpretaciones con otros paganos, normalmente defectos de forma, pues la libre interpretación hace más rica nuestra Fe.

En Resumen, los valores de nuestros antepasados tienen mucho que ver con los propios.

¡Que el buen Balder ilumine vuestra senda!

He aquí que veo mi padre. He aquí que veo a mi madre, a mis hermanas y a mis hermanos. He aquí que veo el linaje de mi pueblo hasta sus principios, y he aquí que me llaman. Me piden que ocupe mi lugar entre ellos, en los atrios del Valhalla, el lugar donde viven los valientes,

Ser noble no implica ser dócil, pues los primeros paganos desde niños lo primero que aprendían era a blandir una espada

¡para siempre!


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Gilwellian (61 noticias)
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