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Las dos Evas

25/04/2018 06:00 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

¿Quién es realmente Eva? La humanidad entera está llamada a ser Eva, pero no la Eva terrenal sino la celestial, pero sabemos que los llamados son muchos mas pocos los escogidos

LAS DOS EVAS.

 

Empezaré mi reflexión diciéndote: Dos mujeres hay, la una es primera y la otra es segunda, mas la primera es engañadora y la segunda es virtuosa y verdadera, la primera es Eva y la segunda ¿Quién es? Esta segunda mujer es la que da a luz verdad, la que  deberá sufrir para dar a luz a dos olivos; Esta segunda mujer es la Iglesia, novia del cordero, ella es el cuerpo de Cristo; La primera mujer fue tomada de una costilla del primer hombre, la segunda también es formada por la carne y la sangre del segundo hombre que es el cordero; La primera está a la vista de todos, la segunda sólo está a la vista de Cristo y de aquellos que están en Él; La segunda no es evidente a cualquier ojo, por eso aquella pregunta “Mujer virtuosa, ¿quién la hallará?” Ciertamente la respuesta a esta pregunta es: El novio la hallará, y el novio es Cristo, porque ¿No dice a caso su palabra No me elegisteis vosotros a mí, sino que yo os elegí a vosotros”? La Iglesia es la mujer verdadera y no Eva, de la Iglesia hablaba Dios cuando dijo “No es bueno que el hombre esté solo; le haré ayuda idónea para él”  De modo que,  cuando habla del hombre a su imagen y semejanza no es éste Adán sino Cristo, y cuando habla de la ayuda idónea, no es ésta  Eva sino la Iglesia; Adán ¿Qué es? Sombra de Cristo, Eva ¿Qué es? Sombra de la Iglesia, no fue Adán a quien Dios hizo caer  en profundo sueño sino Cristo en tanto la Iglesia es edificada; Todo esto ¿Cómo se explica? ¿De qué estoy hablando?

 

La alegoría del primero y del segundo hombre es grande, inmensa en sus dimensiones de entendimiento, ciertamente Adán fue el primero en manifestarse en el mundo, mas no el primero en el corazón del Señor; Fue el primero en mostrarse bajo el sol, mas no el primero en la gloria de nuestro Dios; Adán goza de primogenitura mas no de la primogenitura agradable al Señor, Adán es tal Esaú o tal Manasés, y Cristo es tal Jacob o tal Efraín, quienes siendo menores fueron bendecidos como mayores, quienes siendo segundos fueron reconocidos como primeros; Así que, Adán es sombra de Cristo, el cual es el hombre hecho a imagen y semejanza del Dios viviente, y se escribe “El primer hombre es de la tierra, terrenal; el segundo hombre, que es el Señor, es del cielo” , De manera que, la verdad radica en entender la creación y las señales puesta en cada cosa hecha, porque ¿Acaso no está escrito “Porque las cosas invisibles de él, su eterno poder y deidad, se hacen claramente visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas por medio de las cosas hechas”?  Toda la creación incluso el hombre mismo, está puesta a la vista para que podamos entender los Misterios de nuestro Señor, y he aquí uno de ellos:

 

El hombre terrenal (Adán) es sombra del hombre celestial (El Señor), por tanto, Eva, la mujer terrenal es sombra de la mujer celestial (La Iglesia), mas también sabemos que según se escribe “Se siembra en corrupción, resucitará en incorrupción”  y que por lo tanto, pese a que el hombre terrenal es sombra del celestial, también sabemos que el hombre terrenal es lo que fue sembrado en corrupción a fin de que resucite en incorrupción, de forma que toda sombra es defectuosa, borrosa, confusa; La sombra no es perfecta, porque la perfección está en la imagen que es fuente de la sombra; Así que, Adán no es perfecto, pues es sólo sombra del nuevo Adán, y Eva no es perfecta pues es sólo sombra de la mujer virtuosa que es la imagen fuente de aquella sombra.

 

De Adán hablaré mucho en otra ocasión, pero, hoy hablaremos de Eva, la terrenal, y de Eva, la Celestial; Eva fue tomada de Adán, y la segunda Eva fue tomada de Cristo; Eva es la mujer insensata y engañadora de la que se escribe “La mujer insensata es alborotadora;  Es simple e ignorante”Esta mujer, Eva, no es tan sólo la Eva que engañó y convenció y condujo a Adán hacia la desobediencia, sino que también es la Falsa Iglesia, porque Eva es la mujer visible a como la falsa Iglesia es la Iglesia visible; Eva tomó el fruto, lo comió ella primero, y luego fue donde Adán a ofrecérselo, y lo engañó, éste desobedeció a Dios y fue echado de su heredad; Así también, la falsa Iglesia fue tentada por Satanás, éste le ofreció bienes, ciencia de hombres, dinero, reinos, comodidad, palacios, influencias, estabilidad, cese de persecución, le ofreció paz del mundo, aquella aceptó todo, los comió, sintió placer al comerlos, y lo ofreció a sus miembros quienes comieron, comen y comerán del fruto de la desobediencia, pues así se escribe de ésta mujer insensata “Se sienta en una silla a la puerta de su casa,   En los lugares altos de la ciudad,   Para llamar a los que pasan por el camino,   Que van por sus caminos derechos.  Dice a cualquier simple: Ven acá.  A los faltos de cordura dijo: Las aguas hurtadas son dulces,   Y el pan comido en oculto es sabroso”  La mujer insensata, la Eva visible, la Falsa Iglesia, se ha sentado en los lugares altos de la ciudad que son sus santuarios, sus prominentes templos, sus institutos bíblicos, sus universidades; Y desde ahí llama a los que pasan por el camino, incluso a los que van por sus caminos derechos, y les ofrece del fruto del engaño, el mismo fruto que Eva ofreció a Adán; Y así como la lluvia, como el día y la noche, como el sol y la luna, como las estaciones del año, como los años y como los meses, la historia se repite en ciclo; Primero fue Eva engañando a Adán, y ahora la mujer insensata que es la falsa Iglesia engañando a los hombres de buena voluntad, los cuales al igual que Adán están sumergidos en la ignorancia, entonces los ciegos guían a los ciegos.

 

La falsa Iglesia es la Eva terrenal, la que oyó la voz de la serpiente y no la de su marido, la que engolosinó sus ojos de vanidad y amó la belleza superficial, y la sabiduría temporal, y dio de beber la misma copa a su marido; La falsa Iglesia, la Eva terrenal, no es una religión ni una secta, sino todo fundamento humano que se ha hecho llamar Iglesia, y aunque unos alardeen de ser diferentes a otras, todas siempre se enlazan con algo en común, sea un rito al que le cambian el nombre y el método para hacer creer que es otro y es el mismo, sea una doctrina a la que cambian palabras y orden para hacer creer que es otra, sea el nombre el cual han cambiado para hacer creer que es otra Iglesia, en fin, sea protestante o no sea protestante, sea religión o no sea religión, sea cultura o no sea cultura, siempre que sea visible y admirada, esta es la mujer insensata, la Eva terrenal; De manera que la Eva terrenal, la Falsa Iglesia, esta tiene muchos nombres y es una ramera pues tiene muchos amantes, y es gobernada por muchos y es dirigida por muchos, por eso se dice “Y tú, destruida, ¿qué harás? Aunque te vistas de grana, aunque te adornes con atavíos de oro, aunque pintes con antimonio tus ojos, en vano te engalanas; te menospreciarán tus amantes, buscarán tu vida” y otra vez nos dice “He aquí que yo suscitaré contra ti a tus amantes, de los cuales se hastió tu alma, y les haré venir contra ti en derredor”y de nuevo nos dice “Y Ahola cometió fornicación aun estando en mi poder; y se enamoró de sus amantes los asirios, vecinos suyos,   vestidos de púrpura, gobernadores y capitanes, jóvenes codiciables todos ellos, jinetes que iban a caballo.  Y se prostituyó con ellos, con todos los más escogidos de los hijos de los asirios, y con todos aquellos de quienes se enamoró; se contaminó con todos los ídolos de ellos”; La mujer insensata tiene muchos nombres por la muchedumbre de sus amantes, no es uno, sino muchos sus vestidos y sus nombres, pero la misma mujer es; Es tal ramera que en cada calle o en cada esquina de la ciudad encuentras uno de sus santuarios, es tal ramera que el nombre de prostituta no va con ella, pues a como se escribe “A todas las rameras les dan dones; mas tú diste tus dones a todos tus enamorados; y les diste presentes, para que de todas partes se llegasen a ti en tus fornicaciones” Pues hoy en día, la mujer insensata, la falsa Iglesia, esta dio sus dones a sus enamorados, no esperó a que ellos le ofreciesen sino que ella pagó para que se llegasen a ella, esto es lo que vemos, mas sabemos que lo que vemos es vanidad, y todo está sujeto a ella, no por mano del hombre sino por la de Dios.

 

No me canso de sufrir cuando escucho a unas decir “Somos la verdadera Iglesia” y a otros decir “Aquellos mienten, nosotros somos la verdadera”, porque en honor a la verdad, ningún fundamento humano, ninguna Iglesia visible, ninguna organización por más bonito que luzcan sus templos, por más blancos que sean los cuellos de sus líderes, es la verdadera Iglesia; Porque La verdadera Iglesia es la mujer virtuosa, sobre esta mujer hay una pregunta “¿Quién la hallará?”  Porque ningún hombre la encuentra, sino que aquel hombre que ha de pertenecer a ella más bien será hallado; Nadie busque en el mundo de las cosas visibles, lo que está en el mundo de las cosas invisibles; Porque el pueblo de Dios, el Reino de Dios, está entre el mundo, mas no está por el mundo.

 

EVA IGUAL QUE ISRAEL.

 

Así como Israel es la sombra de un pueblo santo que vendría tras él, que es la Iglesia, así también Eva es la sombra de la mujer virtuosa y santa, que es la misma Iglesia; Pero así como Israel es la imagen de un pueblo desobediente que se dejó tragar por las corrientes doctrinarias de sus dignatarios, así también Eva es la imagen de la mujer insensata, sucia, engañadora, ignorante, y fornicaria, en la que se convirtió todo fundamento humano que se ha hecho llamar Iglesia; Eva es Israel, pues Eva fue extraída de un costado de Adán e Israel fue extraído de un costado de la humanidad, de un costado del género humano; Eva es la Iglesia, pues Eva es del cuerpo de Adán y la Iglesia es el Cuerpo de Cristo; Eva es por tanto la mujer insensata, pero también Eva es la Mujer virtuosa; Mas Eva la Insensata es visible, pues está entre las cosas visibles, las cuales son vanas, las cuales son temporales, las cuales han de perecer; No así Eva la mujer virtuosa, pues esta Eva no es visible a los ojos humanos, sino sólo a los ojos de Dios, por eso aquella pregunta ¿Quién la hallará?, ésta Eva es la Iglesia, la cual es un pueblo del que también se dice “Y no será contado entre las naciones”, por eso con justa razón es la pregunta “Mujer virtuosa ¿Quién la hallará?” Pues ningún hombre podrá hallarla, porque a ningún hombre se le ha puesto a buscarla, sino más bien convertirse en ella, para ser hallado por aquel que está facultado para hallarla; Al hombre no se le ordenó buscar a la mujer virtuosa, es decir, no se le ordenó buscar a la verdadera Iglesia, sino que se le ordenó convertirse en esa mujer virtuosa para ser hallado por el novio; ¿Quién la hallará? Sólo Dios puede hallarla, pues esta no es contada entre las naciones.

 

LLAMADOS A SER LA MUJER VIRTUOSA.

Los hombres estamos llamados a ser Eva, la mujer virtuosa, no Eva la Insensata y engañadora; Los hombres todos, varones y mujeres, estamos llamados ser la novia del cordero, pues a como está escrito “…y tu deseo será para tu marido, y él se enseñoreará de ti” De manera que, si cuando nos convertimos a Cristo nuestro deseo ya no es nuestro sino de Cristo, y si cuando nos convertimos a Él lo llamamos Señor, ¿no somos nosotros la Iglesia, los llamados a ser la novia? En Cristo, pues, ya no hay hombres y mujeres, sino hombres todos hechos novia del cordero, hechos un solo cuerpo, el cuerpo de Cristo; Porque en el hombre espiritual ya no hay sexo, no hay género, así como nos fue dicho “Los hijos de este siglo se casan, y se dan en casamiento;  mas los que fueren tenidos por dignos de alcanzar aquel siglo y la resurrección de entre los muertos, ni se casan, ni se dan en casamiento.  Porque no pueden ya más morir, pues son iguales a los ángeles, y son hijos de Dios, al ser hijos de la resurrección” De forma que aquel que entra en el reino, ya no es más hombre y ya no es más mujer en razón del género, sino que se ha hecho igual a los ángeles, donde no existe el ego de mujer ni el ego de varón; Aclarado este asunto, entonces, digo: Entre las tantas cosas en las que debemos de humillarnos, está esta, que dejemos nuestra preponderancia masculina o femenina, y los hombres todos nos hagamos novia del cordero, y que los hombres no sean más hombres y que las mujeres no sean más mujeres, sino que seamos todos novia del cordero; a como en cierta ocasión fue dicho “Cuando hagáis de los dos uno, y hagáis el interior como el exterior y el exterior como el interior y lo de arriba como lo de abajo, y cuando establezcáis el varón con la hembra como una sola unidad de tal modo que el hombre no sea masculino ni la mujer femenina, cuando establezcáis un ojo en el lugar de un ojo y una mano en el lugar de una mano y un pie en el lugar de un pie y una imagen en el lugar de una imagen, entonces entraréis en el Reino” De manera que, a como también se escribe Cristo es la cabeza de todo varón, y el varón es la cabeza de la mujer, y Dios la cabeza de Cristo” Por lo cual razono: Cristo es la cabeza de todo varón, todo varón es cabeza de la mujer, si la Iglesia es la mujer, si la Iglesia es la novia, ¿Quiénes son los llamados a ser mujer? ¿A caso no lo son los varones? Y si los varones son las cabezas de las mujeres, si la Iglesia es el cuerpo de Cristo,  ¿A caso los varones no somos llamados a ser la mujer? Porque ¿No hay acaso concordancia entre cuerpo y cabeza? ¿Habrás visto alguna vez una cabeza de mujer en el cuerpo de un hombre o viceversa?, los varones somos cabezas de mujeres, así que, todos, seamos hombres o mujeres, estamos llamados a ser la Eva virtuosa, porque si los varones somos cabeza de las mujeres, estamos todos llamados a ser mujer, de manera que seamos una sola carne, un solo cuerpo, un cuerpo perfecto, y si perfecto, entonces la cabeza no puede ser una cosa y el cuerpo otra cosa, sino que todos somos la mujer, pues el cuerpo del que somos cabeza es de mujer; Como un solo cuerpo debemos pensar y sentir, por eso se dice “Los dos serán una sola carne” así que, ser una sola carne implica que lo masculino no sea masculino y que lo femenino no sea femenino, porque en el Espíritu no hay tales, pues en Él, la cabeza es el hombre y la mujer es el cuerpo; Así que de alguna manera todos somos varones y todos somos mujeres, porque todos tenemos cabeza y todos tenemos cuerpo, pero la cabeza es sobre el cuerpo, así que nuestra cabeza nos gobierna y nos señorea, nuestra cabeza es por tanto nuestro hombre, y nuestro cuerpo es nuestra mujer, de manera que Cristo es nuestra cabeza, y nosotros somos su cuerpo, su novia, todos juntamente somos un solo cuerpo, y ya no una sola carne, sino un solo espíritu a como se escribe “pues os he desposado con un solo esposo, para presentaros como una virgen pura a Cristo”  y también se dice “Pero el que se une al Señor, un espíritu es con él” , De manera tal, que el que ha entrado en el espíritu ya no se jacta de hombría, o de feminidad, sino que nos hemos convencido que la humanidad entera es un solo cuerpo, y que de este cuerpo fue sacada la mujer virgen (Israel) que una vez dio a luz al hijo del hombre, la verdad y la luz del mundo, a partir de cuyo cuerpo es sacada la mujer virtuosa, la Iglesia cuyos miembros son hombres y mujeres, que habrá se der su compañía idónea por toda la eternidad que durará su reino.

 

Hombres y mujeres, todos Iglesia, todos cuerpo de Cristo, todos compañera idónea de Cristo, todos humillados a ser un solo cuerpo guiados por una sola cabeza, todos espirituales y por tanto sabidos que: El hombre es la cabeza y la mujer el cuerpo, el hombre es Cristo y los hombres su cuerpo, la mujer, la novia; En Cristo morimos a la carne, por lo cual, no hay orgullo de carne, el cual es ser macho o ser hembra, ser rudo o ser fuerte, ser alto o ser bajo, ser delgado o ser robusto; Ya no hay tales jactancias, sino que nos humillamos a ser cuerpo, a ser mujer todos, a ser cuerpo de Cristo, y ya no brillamos con luz propia, sino con la luz de Cristo que es nuestra cabeza, que es nuestro varón; Nadie que sea verdadero se jacta entonces al saber que el varón es cabeza de la mujer, pues en todos los casos, la cabeza al final de cuenta es Cristo, porque si Cristo es la cabeza del varón, y el varón la cabeza de la mujer, entonces tanto el varón como la mujer han venido a ser una misma carne, un solo cuerpo, una misma novia para Cristo.

La falsa Iglesia es la Eva terrenal, la que oyó la voz de la serpiente y no la de su marido

LA MUJER INSENSATA.

La mujer insensata es la mujer que vemos, la mujer común y natural que vemos y tocamos, que percibimos mediante nuestros ojos carnales; La mujer insensata es la Iglesia carnal que se disfraza de espiritual; La mujer insensata es la que se cubre de engaño, cuya boca habla palabras lisonjeras, es la Iglesia que se cuenta entre las Iglesias del mundo; La mujer insensata es la mujer común, aquella que estando en la carne ha alzado su voz diciendo que hombres y mujeres son iguales; Y quizás muchos dirán ¿No acaba de decir éste que ya no hay jactancia entre varones y mujeres por razón de género porque todos somos llamados a ser cuerpo, a ser mujer? Si, así es; Pero sabemos que aquello es en el Espíritu, pero los hijos de éste siglo carnal no son espirituales, por lo tanto, nadie en la carne puede llegar a ser una misma carne, sino que tal hazaña se logra únicamente en el Espíritu, por eso un matrimonio de personas que no conocen a Cristo, no pueden llegar a ser una sola carne, porque aun no son espirituales; Así que, mediante la mujer común e insensata observamos a la falsa Iglesia, porque la mujer común y carnal dice ser igual a los hombres comunes, así también la Iglesia falsa al creer que son un  cuerpo con Cristo, se han hecho iguales a Él, al dictar sus propias doctrinas, sus propios planes, sus propias interpretaciones, sus propias reformas, sus propias leyes, su propia ciencia, sus propios pastores, sus propias convicciones; Mediante la mujer común y natural observamos falsa belleza, se cubren de cosméticos sus rostros, hacen operaciones en su cuerpo, buscan la manera de lucir bonitas a los ojos humanos a fin de atraer la atención de los hombres; Así también es la falsa Iglesia, la cual tiene muchos nombres, habita en templos hermosos, en palacios, se maquillan mediante símbolos que aparentan ser procedentes de la santidad de Dios, se cubren bajo nombres bonitos que suenan a divinos, sus pastores, sacerdotes, reverendos, obispos, papas, y demás dignatarios visten con elegancia y perfumados, se visten de integridad y de respeto ante los gobernantes y sus conciudadanos, y lucen como de Dios para engañar a los hombres que pasan por sus caminos y que van por sus caminos derechos; Mediante la mujer natural y carnal observamos a la falsa Iglesia, porque la mujer natural una vez que fue engañada por la serpiente tomó el fruto del árbol prohibido y lo llevó al hombre convencida de que mediante aquel fruto llegaría a ser igual que Dios, así también la falsa Iglesia ha tomado del fruto del árbol de la ciencia de los hombres, ha revuelto el pan puro con levadura filosófica y teológica y lo ha dado de comer a los hombres, haciéndoles creer que este fruto los conducirá a la semejanza de Dios la cual únicamente se alcanza mediante Cristo; Mediante la mujer carnal e insensata es visible la falsa Iglesia, pues, aquella una vez que salió de Adán engañó a Adán, así también la falsa Iglesia una vez que salió de Cristo engañó a los de Cristo; La mujer insensata, la Eva terrenal es la falsa Iglesia, porque así como Eva una vez fue engañada por la serpiente, así también esta falsa Iglesia una vez fue engañada por Satanás mediante una serpiente que imperaba sobre la tierra, y la cola de aquella serpiente fue lazo para muchas hijas de aquella Iglesia engañada, y mediante aquel lazo comparten su maldición; Eva la terrenal es la falsa Iglesia, pues así como Eva parió al hijo malo primero y posterior parió al hijo bueno, así también la falsa Iglesia, parió primero a los falsos y malos hijos, pero ella misma parirá al bueno, el cual repudiará a su madre y se avergonzará de ella, por lo cual se escribió “Contended con vuestra madre, contended; porque ella no es mi mujer, ni yo su marido; aparte, pues, sus fornicaciones de su rostro, y sus adulterios de entre sus pechos” y una vez que su hijo haya contendido con ella, entonces será limpiado del lazo que a ella lo ataba, y entonces será acepto ante Dios su ofrenda, como la ofrenda de Abel fue acepta.

 

LA MUJER VIRTUOSA.

Esta mujer no se ve, esta mujer la componen hombres y mujeres desechados y silenciados, aislados por aquellos que llamándose de Cristo los han llamado falsos, y los han desacreditado; La mujer virtuosa es pura, se alimenta de la pureza de la palabra, ésta rechaza toda levadura, es virtuosa porque le son dadas virtudes mediante las cuales mantiene su pureza, le son dados dones, ha saboreado la verdad plena de Dios, conoce el principio y conoce el fin, habla con certeza y con autoridad, esta es la verdadera Iglesia, la cual no figura en la publicidad del hombre, ni hace pactos con los que dicen que son y no son; La mujer virtuosa es el hijo de luz, el cual obedece a Dios en la pureza de su palabra, éste no agrega ni quita, ni se inventa doctrinas, ni se deja llevar por todo viento de doctrina humana, éste tiene una lucha distinta a la lucha del falso hijo, porque mientras el falso hijo pide por las cosas evidentes, el hijo de luz pide por las cosas no evidentes; La mujer virtuosa es la Eva celestial, surgida del costado de Cristo, es el cuerpo de Cristo, es la mujer fiel y obediente, es el cuerpo que se conduce según su cabeza lo ordena, no es un cuerpo que se conduce por sus propios atributos, leyes, decretos, estatutos y planes; La mujer virtuosa es celestial, y como todas las cosas celestiales, ella es invisible a los ojos carnales; La mujer virtuosa es la Iglesia, sufriente en este tiempo, no es una mujer que se goza de este tiempo, sino más bien se goza del nuevo tiempo del cual recibe primicias en este tiempo.

 

La  mujer virtuosa es sufriente, sumisa, gobernada y no gobernante; Es una mujer distinta a la insensata y falsa que es la falsa Iglesia, la cual tiene poder en este tiempo, tiene influencia con sus amantes, los gobernadores de éste siglo; Porque esta mujer falsa e insensata es traficante de influencia, es guía de las masas, ella como imán atrae a las multitudes y toma parejo cantidad y calidad; Pero la mujer virtuosa, es decir, la verdadera Iglesia, esta no trafica influencias porque no las tiene, no pacta con gobernantes ni con magistrados, ni con ministros de éste tiempo, porque ella más bien es aborrecida y odiada; La mujer virtuosa no recibe nada que proceda del mundo, mas recibe todo lo que de Dios proceda para bien o para mal; La mujer virtuosa conoce el verdadero amor que es en Dios y que es Dios mismo, el cual todo lo sufre, y sin reclamación se somete al dolor y sufrimiento que procede del Dios altísimo; No se opone a la voluntad de Dios, sino más bien se somete a ella, así que, no pide porque cese el sufrimiento, sino que pide fortaleza para afrontarlo de la mejor manera; La mujer virtuosa conduce a la verdad, mas la insensata al engaño; La mujer virtuosa, la Iglesia de Dios, la verdadera e invisible Iglesia de Dios todo lo juzga, las cosas visibles y las invisibles, porque no juzga por sí misma, sino que juzga con juicio de Dios, porque en ella se cumple lo escrito “En cambio el espiritual juzga todas las cosas; pero él no es juzgado de nadie.  Porque ¿quién conoció la mente del Señor? ¿Quién le instruirá? Mas nosotros tenemos la mente de Cristo” (1ra COR. 2:15, 16) porque la mujer virtuosa ha sacado la viga de su ojo, y tiene limpio los ojos para poder ver la paja que hay en los ojos de los demás; La mujer virtuosa es pura, y en esa pureza nadie la puede vincular con nada de este mundo, ni con religiones, ni con pensamientos filosóficos o teológicos, ni con pensamientos políticos; Esta mujer virtuosa es como el viento, del cual nadie sabe de dónde viene o para dónde va, únicamente sabes que es necesario para respirar y que sin él no hay vida para nadie en este tiempo; Como el viento es la mujer virtuosa, la Iglesia verdadera, que no tiene fundamento humano, que sus leyes y estatutos no están escritos sobre papel alguno sino sobre su corazón, que sopla hacia donde Dios le indique, que es indomable a los hombres, que ningún hombre lo puede parar, ni encerrar, ni tocar, ni mirar, que es libre verdaderamente, que sopla sobre la tierra sin importar guerras, amotinamientos, violencias, huracanes, terremotos, tormentas; La mujer virtuosa es como el viento, que no tiene ley humana que la regule, ni sopla a favor de unos o en contra de otros, que por igual sopla sobre buenos y malos, sea para bien o sea para mal; Como el viento es la mujer virtuosa e invisible, es decir, la Iglesia de Dios, que no mira colores, ni raza, ni nacionalidad, que a todos les da una porción de su justicia, ; que no tiene nacionalidad en este mundo, que no se jacta de ser de aquí o de ser de allá, o de militar aquí o militar allá; La Iglesia real es como el viento, que no tiene vínculo alguno en la tierra ni se genera por fuente terrenal, que le da lo mismo el tiempo de la guerra como el tiempo de la paz.

 

De la mujer virtuosa se dice Morena soy, oh hijas de Jerusalén, pero codiciable  Como las tiendas de Cedar,  Como las cortinas de Salomón” (Cantares 1:5) Ella dice que es morena, y ¿Qué es ser morena sino ser la menos vista entre las mujeres, la menos apreciada entre las mujeres ante los hombres? Ser morena es ser sufrida por habitar en el desierto de este mundo, por recibir los rayos del sol, por no habitar entre cómodas habitaciones que este mundo ofrece (Los templos de mármol y marfil); Pero aún así, siendo ella morena, siendo la menos valorada por los hombres de éste tiempo, ella se ha vuelto codiciable a los ojos del Rey (Cristo), ella es la deseada por Cristo; Así que la Iglesia es la mujer virtuosa porque ella es la amada del Mesías, porque ella fue a quien Cristo codició de entre los hombres.

 

La mujer virtuosa viste ropas no de este tiempo ni de este mundo, sino ropas celestiales, ella no va tras las huellas de los hombres, sino que va tras las huellas del verdadero rebaño, porque ha oído la voz que le ha dicho “Si tú no lo sabes, oh hermosa entre las mujeres,   Ve, sigue las huellas del rebaño”  porque la verdadera Iglesia se detiene y observa todos los caminos, y busca entre ellos el camino verdadero, el camino donde pinten las huellas del rebaño verdadero, y no se deja llevar por cualquier viento de doctrina, sino que su instinto, su don de discernimiento le permite hallar el camino pintado por las huellas del rebaño.

 

MUJER VIRTUOSA FRENTE A LA INSENSATA.

La mujer virtuosa contiende contra su madre, porque escuchó la voz que le dijo Contended con vuestra madre, contended; porque ella no es mi mujer, ni yo su marido…” (Miqueas 2:2) y aquella voz que le dijo “Si alguno viene a mí, y no aborrece a su padre, y madre, y mujer, e hijos, y hermanos, y hermanas, y aun también su propia vida, no puede ser mi discípulo” (LC 14:26), y de nuevo aquella voz que le dijo “Por tanto, dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán una sola carne” Así que, la mujer virtuosa es la que ha abandonado por completo todo lo que la vincula con este tiempo y con este mundo, para unirse al hombre virtuoso, Cristo; En cambio la mujer insensata, la Falsa Iglesia, pretende a Cristo pero tiene otros amantes en el mundo que la vinculan con el mundo, pretende a Cristo pero lo confunde con ídolos, con santos, con dinero, con prosperidad temporal, con días, con noches, con sábados o con domingos, con comidas y con bebidas, con lunas y con soles, con países y con ciudades; Esta mujer insensata mezcla la voz de Cristo con la voz de filósofos y de teólogos, ha echado el vino nuevo en odres viejos, ha remendado la ropa vieja con tela nueva.

 

La mujer virtuosa es franca, sufrida, humilde, humillada, desechada, pero sabia e inteligente, conocedora de la  ciencia perfecta y de la voluntad perfecta de Dios, en cambio, la insensata es jactanciosa, orgullosa, influyente, no gusta del sufrimiento sino de la paz de este tiempo, lo que la ha conducido a la ignorancia y a su aferramiento  a la ciencia de los hombres.

 

Aquel que desea ser Iglesia, que desea ser cuerpo de Cristo, hágase en mujer virtuosa, deponga lo masculino o lo femenino, deponga primogenitura, deponga orgullo humano, deponga familia humana, deponga patria humana, deponga lucha humana, deponga bandera humana, y emprenda la lucha de Cristo, la cual no coincide con ninguna lucha de este mundo y de este tiempo.


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