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Lápices sobre Fusiles

06/05/2010 19:54 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Me llamo Ricardo, soy comunicador y trabajo en publicidad. Hasta hace 3 meses me consideraba conservador. Creía que el azul y la derecha eran lo mío, pero últimamente he redefinido mi posición en el espectro partidista. He aquí el porqué

Ley Número 1: "amamantar es fácil, dar comida sencillo, enseñar a conseguirla: complicado".

Cuando tenía 14 años creía que el presidente ideal para Colombia era Andrés Pastrana. Lo veía como un señor reconocido y que había tenido las agallas de sacar aquellos cassettes a relucir, no veía razón para que cargara con las culpas de su padre; además, como estabamos en la epoca del elefante, de las historias de espaldas peludas, boteros y ocho miles; para mí cualquier cosa era mejor que Samper y su séquito de tramposos. (Juan Manuel Santos también lo creía, por eso intentó sacarlo de palacio)

Pasaron 4 años. A Colombia llegaron el Plan Colombia, el despeje, el fin de los diálogos de paz y Uribe; a mí me llegaron la U (por universidad, no por lo otro), la lectura y la desconfianza. Yo quería cualquier cosa menos a Uribe (a quien veía como un campesino guerrerista disfrazado de estadista) y esta vez podía votar, así que empecé a preguntarme qué pensaba del resto de figuritas en el album. De Noemí sabía que era una voltearepista (sí, desde esa época) y que había censurado a la prensa durante la toma del palacio de justicia; de Lucho no sabía nada, se le veía decente, pero, no tenía experiencia alguna gobernando y eso me generaba dudas; Ingrid, ¿en serio?, nunca fue de mis afectos. Me parecía bastante imprudente e impulsiva como para dirigir el país (luego la secuestraron, punto). Ahora, ahí estaba mi preferido: Juan Camilo Restrepo (cómo le hacés de falta al partido Juan, no te imaginás). Para mí él siempre fue el mejor. Era más o menos lo que es Pardo hoy: un tipo preparado, con experiencia y aparentemente decente que no tiene ni pizca de carisma. Yo quería votar por él pero a la belleza se le ocurrió aplicarme la puñalada trapera y ZAZ (por: onomatopeya) renunció. Los conservadores apoyan a Uribe. QG. Quietos. Se me movió el piso político y tocó aliarse con el diablo:

"Señor Horacio Serpa: su tono de voz es un atentado contra mis oídos, su bozo no me gusta, sus gafas son feas (tuve algunas así) y su pasado Samperista me revuelve el estomago. Sin embargo, señor Serpa, salve usted la patria. Admiro su lealtad (a veces mal enfocada), su patriotismo y su perseverancia. Le daré mi voto porque Uribe me da miedo, usted apenas me da pena".

Oráculo #1. "El enemigo de tu enemigo tal vez pueda ser tu amigo, sin dejar de ser precisamente tu enemigo".

Pasaron otros 4 años. A Colombia llegan la Seguridad Democrática, la confianza inversionista, la desmovilización, la reelección y empiezo a creer que mientras en el gobierno haya alguien aliado con al menos un conservador, nunca volveremos a un mundial de fútbol. Barco: Italia 90, Gaviria: USA 94, Samper: Francia 98, Pastrana: Nanai Cucas. (HP).

Uribe había llegado a la presidencia; se había presentado a sí mismo como el presidente anti-farc, el adalid de la paz a traves de la guerra, el hombre (de carnitas, huesitos, goticas y tinticos) que por sí solo acabaría con Las Farc y casi me convence. A finales del 2005 yo ya había pasado de odiarlo a entenderlo. Gracias a él sentía menos miedo cuando viajaba a mi Manizales del alma, el medio en el que me movía permitía cada vez más que gente como yo tuviera trabajo (sin prestaciones sociales, sin jubilación cercana y sin cesantías, pero trabajo en últimas), y gracias a él la oposición en Colombia había dejado de ser un tema individual para ser uno coléctivo. No, en serio. Yo no soy ni Uribista ni Antiuribista, soy consciente. De Uribe me gusta su empeño por la seguridad e inversión en el país, me gusta que no deja que se la monten y me gusta que hace respetar a Colombia y a los colombianos. No me gusta que le gusten los atajos, no me gusta que predique anticorrupción y politiquería y haga lo contrario, y no me gusta que se rodee de gente voltearepista. Yo creo firmemente que sin seguridad no hay nada, pero es que el fin no justifica los medios. Creo en el libre comercio, pero creo también en que debe haber condiciones de igualdad para todos: igualdad en oportunidades de recibir educación digna, remuneraciones dignas y creo, sobre todo, en la necesidad de un estado digno. Punto.

Y esto de la dignidad me lleva a lo siguiente: la reelección. La reelección inmediata (y por un solo y único período) para mí era necesaria, sí, pero no en las condiciones que se dio. Lo más lógico (ético, sano, decente, digno, prudente y imprescindible) era que se aprobara pero que él no pudiera presentarse inmediatamente, por decencia, digo, al menos. Y llegamos de nuevo a lo de los atajos, los rodeos, las triquiñuelas, la indecencia y la Yidispolítica ¿en serio?, eso debería darle verguenza.

Convirtieron lo que era un hervidero gigante de odios, afanes, trancones y malas en energías en otro hervidero (aún hervidero, sí, pero mucho más pequeño) que además tenía esperanza, futuro

Ahora ¿por quién voté?. Sí, conservador y todo volví a buscar donde no debía. Carlos Gaviría me parecía un tipo sabio y me prometía un estado respetuoso de la constitución, de la igualdad, de la dignidad. Seguí soñando Ricardo, seguí soñando. Uribe volvió a arrasar y vuelve y juega.

Ley #2: "Los cambios son buenos porque te dan perspectiva, la perspectiva es buena porque te permite cambiar cuando es necesario el cambio".

4 años más. A Colombia parece que nunca le llegará el TLC, la Emergencia Social se cae y ya no están ni Tiro Fijo ni Reyes. Los Falsos Positivos son pan de cada día, las chuzadas del DAS hacen de 'watergate' un chiste del Cuentahuesos y éste gobierno no aguanta un escándalo más. Yo me casé, soy feliz y tengo perro. Mi hermana tuvo que emigrar a España porque en Colombia no hay trabajo para una mujer con dos carreras, dos especializaciones y una hoja de vida intachable. (QG). Y estando cansado de Invercolsas, Corruptos, Recchis, Obdulios (o Kissingers, pare el efecto es como lo mismo), Carimaguás, Agro Ingresos Seguros, Chuzadas, Santos (de los dos), secuestros, liberaciones, Falsos Positivos, Uribitos, Consejos Comunales, Chavez, Correas, Canos, Monojojoys, robos, atajos, muertes, desempleos y pobrezas, aparece la figura del Partido Verde con Antanas Mockus en el listado de candidatos a la presidencia. En este momento veo la luz.

¿Por qué? Antanas no es un mesías, ni quiere encarnar esa figura. Antanas es el representante (elegido en consulta popular) de un grupo de personas que creen que la política colombiana necesita un cambio de maneras y yo creo en ese cambio y en esas maneras.

Hace 7 años llegué a Bogotá como cualquier otro jóven colombiano que busca en la capital un lugar donde desarrollar sus destrezas sin ser subvalorado ni desempleado. Esperaba encontrarme una ciudad hostil, cerrada y atascada pero no fue así. Encontré una ciudad en la que cada vez había más gente decente y educada. Encontré gente que aceptaba usar el paso de cebra y encontré una ciudad con ganas de progresar. Eso en realidad me impactó. Ví con mis propios ojos (8 años después de mi última visita prolongada) que tenían un sistema de transporte masivo organizado y que muchos de los que aquí vivían se sentían cada vez más bogotanos que rolos, ciudadanos de la capital, no sus únicos propietarios. ¿Qué había pasado en esta sociedad desde aquella vez?, pues pasaron primero Antanas, luego Peñalosa, Mockus otra vez y luego Lucho Garzón (prometo no hablar de Samuel, no tiene nada que ver y no se lo merece) y convirtieron lo que era un hervidero gigante de odios, afanes, trancones y malas en energías en otro hervidero (aún hervidero, sí, pero mucho más pequeño) que además tenía esperanza, futuro.

Ahora ¿qué me están ofreciendo los verdes para que vote por ellos?. Pues no es mucho pero con eso quedo contento: Legalidad, Educación, Anticorrupción, Decencia, Política Limpia, Oportunidades para todos, Respeto por la Vida. Estoy con los verdes porque creo que la única posibilidad que tenemos de hacer de este un mejor país es respetando la constitución, cumpliendo la ley y asumiendo nuestras responsabilidades. Yo pago impuestos, cumplo la ley y quiero un país educado. No quiero un presidente que me ofrezca 5000 mil empleos, quiero uno que me ofrezca una salida a esta magnicida cultura del atajo. Yo prefiero un presidente con parkinson, un tanto excéntrico pero con una hoja de vida limpia. Yo quiero un presidente con experiencia en un cargo público de elección popular, no uno con experiencia en lobby y lagarteo. Quiero un presidente que prefiera actos simbólicos sobre asesinatos, que prefiera lápices sobre fusiles. Quiero un presidente constitucionalista, no uno oportunista, deliberativo, no impositivo.

Votaré por Mockus porque estoy convencido de que es necesario un cambio en la cultura política de este país. Votaré por los verdes porque la única manera de que salgamos adelante es reconociendo nuestros errores, aprendiendo de la historia y queriendo un futuro mejor. Yo ya reconocí algunos de los míos, ¿y usted?

Empiezo a creer que mientras en el gobierno haya alguien aliado con al menos un conservador, nunca volveremos a un mundial de fútbol

Oráculo #2: "A cada bombero le llega su incendio, a cada policía su crimen y a cada criminal su juicio".


Sobre esta noticia

Autor:
Richitelli (18 noticias)
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