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El laberinto cruel de la moda parte I

11/05/2009 14:24 1 Comentarios Lectura: ( palabras)

De como la moda nos usa, nos marca y nos guia hacia un camino donde nosotros mismos somos nuestros verdugos.

El cuerpo es inseparable del yo, y constituye su entorno (J.Entwistle). El vestir y adornar el cuerpo con complementos, perfumes, etc... es un hecho común en todas las culturas humanas según la antropología.

 

Hay diferentes significados en la vestimenta según sea esta, es el mensaje que das y que por ende, recibes, incluso el ir desnudo es una forma de comunicación en el vestir.

 

Los cuerpos han de ir vestidos adecuadamente para cada situación en la que el individuo se vea inmiscuido, de no respetar los códigos básicos de la sociedad, se corre el riesgo de ser excluido socialmente y estigmatizado.

 

El hecho de vestirse se puede considerar personal porque es el acto de preparar el cuerpo para ser aceptado socialmente, hasta el punto de ayudar a que sea más deseable.

 

El individuo vestido con la corrección apropiada para el momento se sentirá bien consigo mismo, no obstante el hecho de no ir vestido con los códigos establecidos, creará en él un profundo sentimiento de ridículo, veamos por ejemplo, cuando se rompe la cremallera de la bragueta del pantalón, o cuando nos manchamos al comer.

 

La forma de vestir es la forma de reconocimiento social, para ello se han de conocer las normas implícitas en el vestir y en el cuerpo, lo que Mauss definió como “técnicas corporales”. El individuo busca ser catalogado como “normal” en su entorno social, presentado su cuerpo de la forma debida.

 

Esta necesidad social de vestir conlleva la necesidad de presentar un cuerpo especifico, siendo manipulado por dietas, ejercicios, y un largo etc... que hacen que el individuo se responsabilice de su propio estado de imagen y salud actuales, Para ello la sociedad ha creado un sistema de vigilancia constante o panopticista, donde allá donde estés, serás observado y catalogado, como en los sistemas de prisiones.

 

En Occidente podemos ver como los medios de comunicación nos disparan mensajes a discreción sobre como vestirnos, como adelgazar, como hacer ejercicio y como hacer del cuerpo una obra de arte creada, cambiando su forma y peso. Además tenemos en el mercado otras formas de difusión del mensaje, así como libros de autoayuda donde explican como vestir para triunfar, revistas del corazón con secciones de moda, fitness y más ejemplos que nutren a una sociedad consumista en la que hay un gran mercado creado para satisfacer esta demanda inducida.

La forma de vestir es la forma de reconocimiento social

 

La sociedad es hedonista, narcisista, busca el placer y la gratificación a través del cuerpo..

 

La moda  ha cogido a la mujer como su mayor presa, el hecho de la supuesta disposición femenina a arreglarse y embellecerse ha servido para  hacer de ella un ser “débil” o “estúpido”, y por ende, merecedor de la condena moral (J.Entwistle).

 

La época del corsé era una prueba física de esta prenda en la que se sometía a la mujer a una prenda de presión, así como en el aspecto social de la etapa de la sociedad patriarcal del momento. La mujer usó su cuerpo para ascender en la escala social. Una vez investido este poder corpóreo, la mujer lo ha usado en su propio beneficio. (Kunzle, 1982).

 

El vestir es un acto de conciencia y atención con el cuerpo, es una dialéctica entre el cuerpo y el yo, una simbiosis entre el adorno del cuerpo y la psique para lograr un equilibrio, es una forma de estimular dicho equilibrio en el concepto del dualismo cartesiano.

 

Existen cursos de cómo vestir, o asesores de imagen, debido en que hay profesiones como la de presentador/a de televisión donde la imagen juega un papel esencial, y donde se ha de limitar o controlar la sexualidad potencial de los cuerpos de los profesionales.

 

La moda es temporal por definición, e impone las restricciones necesarias para que la persona encuentre su yo. Al no vernos a la moda nos sentimos ridículos, ejemplo de ello cuando vemos una foto de hace 10 años, y nos vemos a la imagen de algo que ya no es actual, algo desfasado, algo que nos invade un profundo sentimiento de ridículo.


Sobre esta noticia

Autor:
Francisco Morillo (9 noticias)
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Tipo:
Reportaje
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Distribución gratuita
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Belenli (12/05/2009)

todo estuvo muy bien presentado.