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La prisa del cambio

21/12/2009 23:18 1 Comentarios Lectura: ( palabras)

Aprobación de leyes en cascada y publicidad permanente

Llegaron al poder con el ofrecimiento de ejecutar un cambio rápido y profundo. Salvaron obstáculos jurídicos y demolieron las instituciones animados por el deseo de sustituir “la larga noche neoliberal” por el reluciente día del socialismo del siglo XXI.

En menos de tres años nos dieron la más grande y voluminosa Constitución de América iluminada por los principios del Sumak Kawsay, ese controvertido sueño amazónico donde no tiene lugar el valor de cambio ni el mercado.

Además, ocuparon todos los espacios del poder nacional. Conquistaron y doblegaron a los poderes seccionales. Persiguieron los opositores acusándoles de traidores a la Patria “sagrada”. Instalaron un régimen de corte autoritario, abiertamente intolerante e irrespetuoso, dispuesto a invadir los momentos de quietud ciudadana con diarias cadenas nacionales de televisión y de radio para “deslegitimar” a comunicadores y adversarios.

Junto al control del poder político implementaron un plan para controlar los flujos de información que recibe el ciudadano. A su debido tiempo, tomaron los mandos de importantes medios de comunicación privados. Por razones estratégicas suspendieron la aprobación de la Ley de Comunicación, cuestionada, inclusive, por organismos internacionales de derechos humanos.

Construyeron nuevos conceptos de transparencia pública. Sin el menor pudor adjudicaron millonarios contratos en medio de sospechosas emergencias. Pasaron por alto las voces acusadoras sobre la entrega del campo Sacha a PDVSA. Terminaron unilateralmente los multimillonarios contratos de obra pública adjudicados “legalmente” al hermano mayor. No compraron, a tiempo, generadores eléctricos, cuando varias voces admonitivas anticiparon los apagones.

Nos convencieron que los recursos públicos había que gastarlos hasta el último centavo. Nos explicaron que la falta de dinero público era fácil suplirla con más impuestos y más endeudamiento. No tuvieron reparos en hacernos saber que gastaban para recibir el aplauso electoral. Trasvasaron, sin garantías, los dineros de la reserva monetaria a la banca pública. Con candidez se dejaron engañar por los préstamos chinos.

No conocen la serenidad. van porque van. se ofuscan y no se detienen

Se alinearon con la dictadura chavista y la aventura atómica de Presidente iraní. Le tomaron el pelo a “Reyes”, según la versión de su escribidor, el sociólogo Vizuete. Y, A los amigos caídos en desgracia, como Larrea y Chauvín, les abandonaron para que fueran despellejados en el último informe sobre Angostura.

En estos casi tres años de revolución ciudadana los cambios se hicieron con prisa. Quedó atrás la “larga noche neoliberal”. Apareció una nueva época, la del “círculo rosa”.

Gracias a este gran cambio, los socialistas del Siglo XXI y los miembros de ese “círculo” tienen trabajo estable y bien remunerado, mientras la gran mayoría de ciudadanos vive con las justas, asediada por la delincuencia, la inseguridad, el alto costo de la vida, el desempleo y los exagerados impuestos.

¿Por qué el cambio no favoreció al pueblo?.

Porque, en medio de la prisa, la preocupación fundamental de los revolucionarios ciudadanos fue una: preservar el poder conquistado. No se preocuparon de construir las condiciones para que los ciudadanos, “de a pie”, llevaran una vida próspera y digna. Sucumbieron ante los cronómetros de los sueños constituyentes.

El premio Nobel, Herman Hesse, en su opúsculo, “Pequeñas Alegrías”, nos recuerda que la “sobreestimación aritmética del tiempo, la prisa como estilo y fundamento de nuestro estilo de vida, es el más peligroso enemigo de la alegría”. Hace un llamado a la moderación y a la serenidad a los individuos nerviosos y ofuscados por la prisa del intenso trabajo.

A los nerviosos y ofuscados gobernantes habría que pedirles que moderaran la prisa de sus cambios y se detuvieran a reflexionar sobre las consecuencias de sus acciones. En un corto memento de serenidad y de contemplación, con seguridad descubrirían que no siempre acertaron y que sus reiteradas equivocaciones dejaron una secuela de inconformidad ciudadana.

Www.luisfernandotorres.com


Sobre esta noticia

Autor:
Luis Fernando Torres (78 noticias)
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Tipo:
Opinión
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Usuario anónimo (06/01/2010)

Seguro estos lideres necesitan hacer cambios a prisa, para que el pueblo ignorante la verdad. Estos seguiran empobreciendo al Ecuador, mientras ellos se llenan los bolsillos con cargos designados por la revolucion del XXI, para el favoritismo del circulo socialista.