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Luis Cabello Muñoz
Publicada el 08-01-2012 15:32 0 3

La homeopatía

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La homeopatía comenzo hace doscientos años como una medicina alternativa, en sustitución de una médicina tradicional poco acertada

LA HOMEOPATÍA : ¿Ciencia o religión?

Desde muy antiguo, el homo sapiens, ha intentado resolver sus problemas de salud, de muy diferentes maneras; algunas de ellas muy pintorescas y todas basadas en principios filosóficos, religiosos y no científicos; es evidentemente más sencillo, hacer elucubraciones religioso-filosóficas que estudiar con bases científicas .

Este ha sido siempre el método de los curanderos, de los chamanes, de los videntes y de los religiosos; de los charlatanes , de los que utilizan la ignorancia ajena como ciencia propia; una de las leyes que los dirige es la llamada “ley de la susceptibilidad”; esta ley afirma que un estado mental negativo, podría ser causa de enfermedad, ya que nos atraerían los “miasmas”; que sin definir lo que son, nos provocarían las enfermedades; si todo esto fuera tan sencillo, no sé para que tiene que estudiar tantos años un médico o cualquier otro científico allegado a la sanidad; sería más fácil y más barato para el estado, simplificar la ciencia de esta forma.

Otra de sus leyes, llamada “ley de la similitud” de Hahnemann ; esta ley anuncia que “ similla similibus curantur ”; es decir: Lo similar se cura con lo similar; pero parece ser, que han considerado, que las leyes y los principios no hay que demostrarlos, que es suficiente con enunciarlo en latín y que suenen bien.

A la teoría homeopática de la enfermedad, le sucede como a las religiones, que es espiritual, filosófica; no necesita base científica alguna ni demostración de nada, basta con la fe , con creer ciegamente en las palabras de un iluminado, de un curandero, de un sacerdote de alguna religión inventada por un engañador de ignorantes.

Para ellos, no hay agente patógeno alguno en la enfermedad, se trata de una falta de armonía en la naturaleza del individuo; evidentemente esto tira por tierra todas las investigaciones, los trabajos científicos de los últimos dos siglos; todo ello en aras de la fe, de la creencia filosófico-religiosa; hay que tener en cuenta, que cuando comenzó la homeopatía hace 200 años, no se conocía la existencia de virus, bacterias y demás microorganismos.

Sin duda, el hombre, es un ser crédulo, dado a ser engañado por cualquier charlatán, en nombre de creencias, de fe en no se sabe bien que cosas; aseguraba Hahnemann, que nadie podía ver la naturaleza de la gota; pero algunos años más tarde, tuvo que ser Garrod, el que demostrara que la naturaleza de la gota era el urato monosódico; También tuvo un éxito similar el tal Hahnemann con su afirmación: ¿Quién conoce el veneno de la escrófula? Pero vino Koch y demostró que ese veneno era el Micobacterium tuberculosis, que infectaba los ganglios del cuello ( este Hahnemann es el creador de la homeopatía).

Solo es necesario el conocimiento, el trabajo, la ciencia, para destruir la ignorancia y la fe en teorías que solo están sustentadas en la ignorancia , en las creencias en cosas basadas en la charlatanería, en lo sobrenatural.

Desde que hace más de dos siglos, se comenzó con esta medicina alternativa, y desde entonces, se han realizado por parte de las administraciones, en España, en Alemania, en Estados Unidos y otros países con la suficiente tradición científica, decimos que se han realizado pruebas científicas, para comprobar los supuestos beneficios de los principios homeopáticos; tras largas experiencias, pudo determinarse, que sus beneficios, no conseguían sobrepasar al efecto placebo.

Este ha sido siempre el método de los curanderos, de los chamanes, de los videntes y de los religiosos

Nació la homeopatía, de la misma forma que nacen las religiones , aprovechando la enorme ignorancia que dominaba la medicina de finales del siglo XVIII, surgió una medicina que procuraba causar menos daños al paciente de los que causaba la medicina tradicional o científica; términos que en aquellos tiempos dejaba bastante que desear; ya que si lo de tradicional, podía tener cierta explicación, lo de científica, resultaba absolutamente infumable.

Pero evidentemente, la ignorancia, no puede ser la bese de partida para nada que pretenda tener una base científica; por lo que a partir de una medicina que ya era desastrosa en el siglo XVIII, nació una medicina alternativa, que era aún peor que la original.

Hahnemann, afirmaba que los efectos curativos de sus preparados, provenían de un fenómeno que él llamaba “sucución ”, es decir, que el beneficio no viene de la materia activa, si no de la dinamización, es decir de la energía que adquiere el producto mediante una adecuada, larga e intensa agitación; el propio Hahnemann, para incrementar el efecto curativo de sus preparados, golpeaba los tubos con su Biblia, con la energía suficiente para inducir en ellos los efectos curativos de su santo libro.

En los preparados homeopáticos, aseguran sus seguidores, que tiene mucha más importancia la energía de la agitación que el propio principio en sí; ya que es evidente que en diluciones de más de doce veces de 1:100, difícilmente encontraremos una sola molécula de principio activo inicial; estas diluciones, siguen el siguiente orden: Tomamos 1 ml. de sustancia original y lo diluimos en 100 ml de agua destilada; esto es una dilución 1 Ch (centésima de hahnemann); si luego tomamos 1 ml. De esta dilución y lo llevamos de nuevo a 100 ml. De agua destilada, obtenemos 2 Ch.

Cada vez que realizamos una de estas diluciones, diluimos cien veces; por lo que es fácil deducir, que un preparado 12Ch. No contendrá ninguna molécula de preparado original; pero no es raro ver preparados homeopáticos que son 30 Ch. Evidentemente, en este preparado no queda ni rastro del original por mucho que lo hayamos agitado y golpeado con la Biblia.

No hay que ser un experto científico, para imaginar las conclusiones de un estudio serio sobre los beneficios curativos de los preparados homeopáticos; difícilmente se puede ir más allá del efecto “placebo”.

Suele la homeopatía utilizar con frecuencia el adjetivo de natural, pero suceden dos cosas; lo primero: “todo lo natural no es bueno ”; natural y bueno no son en absoluto sinónimos; pero además, la homeopatía utiliza productos de síntesis química, lo que sucede es que como se diluyen tanto, al final, solo estamos tomando agua destilada “evidentemente el agua destilada es natural” ¡Faltaría más!

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Autor: Luis Cabello Muñoz (89 noticias)

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