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Publicada el 03-07-2009 15:10 0 2

La gerencia global

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El reto para los nuevos altos ejecutivos es demasiado grande, si partimos de que la única constante del mundo moderno es el cambio y la mayoría no pensamos y actuamos a la velocidad de estas transformaciones

El ciberespacio y las conexiones globales son los actores principales de esta era dominada por la información a tiempo y en donde se necesite. El cibertodo terminará afectando desde la manera en que aprendemos, hasta la forma en que socializamos, trabajamos y compramos. Estamos llegando al fin del monopolio de la información, el cual estaba concentrado desde la Edad Media en la Universidad.

El hombre moderno ha aprendido a recorrer el mundo, a pasearse por su propia historia y en contraposición permanecer en casa en el más profundo individualismo; precisamente esa libertad de movimientos nace, de que hay a nuestra disposición medios electrónicos para mantenernos en contacto con nuestra base, con nuestro hogar. Nadie necesita hallarse a una distancia de la oficina mayor que la de una llamada telefónica, una transferencia de datos o una transmisión facsímil. La independencia del espacio y del tiempo constituye, considerados uno por uno, el servicio y el producto más valioso que podemos, proporcionar a la humanidad. La tecnología emergente está cambiando las bases culturales de la sociedad, hasta el punto que desplazará la noción tradicional de espacio y tiempo. Las concepciones lineales de la historia están sometidas una fuerte crítica. Una cultura emergente toca nuestras puertas, en principio, estará vinculada a la reedificación de la sociedad: diversidad de canales, bidireccionalidad de las comunicaciones, interconectividad de los medios utilizados. Lo demás dependerá de los usos que hagamos con ella. El quiebre fundamental que la Revolución Informática ejerce en el mundo, de la gerencia radica en lo que se ha denominado la Coordinación Intensiva.

Es este mundo unido por los mercados globales y culturas viajeras y a su vez separado por abismales diferencias económicas entre los países, es importante aprender a moverse por todos lo entornos comerciales aunque no salgamos de nuestro propio entorno local, el cual puede ser muy diferente al de otros gerentes alrededor del mundo.

El reto para los nuevos altos ejecutivos es demasiado grande, si partimos de que la única constante del mundo moderno es el cambio y la mayoría no pensamos y actuamos a la velocidad de estas transformaciones; por esta razón aquel que no se adapte y cambie, por lo menos a la velocidad a la que cambia el cambio lo cambia el cambio.

Enfrentarnos entonces a un mundo cada vez más globalizado en todas las áreas, exige un gran potencial de la organización para crear nuevas ideas, producir bienes o servicios de calidad y educar nuestro recurso humano en una cultura de integración y generación de confianza mutua y coherencia de acciones en todos los ámbitos y circunstancias, que se vea reflejada en el ámbito global.

La Coordinación Intensiva.

La Coordinación Intensiva consiste en establecer conexiones, no solamente hacia la parte interna de la empresa, sino fundamentalmente hacia afuera. Hay que tener en cuenta que las empresas deberán escoger entre hacer los bienes o servicios ellas mismas o comprárselos a fabricantes externos. La compra de bienes a fabricantes externos permitirá a la empresa concentrar su esfuerzo en las oportunidades y ventajas competitivas, con lo cual se ahorrará la producción y podrá seleccionar los mejores productos del mercado. La tecnología facilitará y reducirá los costos de la coordinación interna y externa, ganando rápidamente en posicionamiento del mercado. El llamado modelo en cascada quedó obsoleto, debido a la rapidez con que la tecnología informática maneja los mensajes. Hoy casi nadie puede mantenerse a la cabeza durante mucho tiempo. En el mundo que vivimos ser el primero no implica ser el mejor, o ser el más grande, sino además de eso, ser el más rápido.

Esta advertencia es clave para los latinoamericanos, quienes siempre nos desgastamos en megaproyectos pluridimensionales a largo plazo, cuando de lo que se trata es diagnosticar las fortalezas y a partir de allí hacerse competitivos. En Venezuela debemos estar atentos a las políticas oficiales que buscan atraer capital extranjero, porque puede resultar un arma de doble filo. Y es que precisamente las trasnacionales no invierten en nuestros países para fortalecer la economía nacional, eso es lo que menos les importa, lo hacen sencillamente porque buscan mano de obra y materia prima a bajo costo. Ahora bien, eso no sería malo, sobre todo si pensamos que los llamados tigres asiáticos encontraron en ese variante una fortaleza. La debilidad estaría en ubicar esas inversiones en las llamadas zonas libres, con lo cual los inversionistas no aportarían a las economías nacionales en términos de incrementos al valor agregado, a los impuestos, y a la transferencia de tecnología. Sencillamente cuando las circunstancias dejaran de ser propicias, las compañías emigrarían dejando tras de sí niveles de sueldos más altos, inflación y desempleo.

En lo sucesivo, la redes llevarán, pues, a una mayor integración vertical (más comprar y menos fabricar) y a la proliferación de la pequeña empresa. La pequeña empresa puede ser una buena alternativa para nuestros países. ¿Por qué razón nos empeñamos en construir toda la casa?, cuando bien pudiéramos especializarnos en la fabricación de una puerta, incluso de un accesorio de esa puerta. Con una buena Coordinación Intensiva apoyada en el ciberespacio podríamos ubicar rápidamente nuestros clientes potenciales, y detectar en dónde podemos ser mejores y más eficaces.

La gerencia sufrirá un nuevo giro copernicano, pues deberá preocuparse más por las habilidades y competencias requeridas en la sociedad emergente que por la exclusividad en función del interés del mercado ocupacional. La Modernidad instrumentalizó al hombre, al ponerlo al servicio de la industria de consumo, al manejarlo como recurso humano, cual objeto inanimado. La postmodernidad integrará los valores humanísticos, intentará repensar un ser humano integral. La Sociedad Informatizada rige el ciberespacio como su eje de poder. Así como nadie reflexiona sobre el significado de una señal de tránsito o el indicador de piso de un ascensor, lo mismo está sucediendo con el ordenador, que se integra imperceptiblemente en nuestro entorno familiar y profesional. El ordenador pondrá al alcance de la mano productos y servicios para el ocio y el trabajo; transformando el mundo de los negocios, las redes modifican la relación entre fábrica y mercado con respuestas inmediatas a los movimientos de competencia. La cultura telemática fracturó la contradicción entre la gerencia global y la gerencia local, pues cualquier acontecimiento en el tiempo mundial puede al unísono tener resonancia en los espacios locales. Hoy lo global es local y lo local es global, por lo que sería oportuno hablar de gerencia “glocal”.

La Gerencia Glocal.

A medida que los sistemas educativos van permitiendo que un número cada vez mayor de personas se conviertan en usuarios de la tecnología, éstas tienden a parecerse más y más entre sí. La penetración de la televisión, que permite a toda persona que posea un televisor compartir instantáneamente complicada información conductual en cualquier parte del mundo, también ha venido a acelerar esta tendencia.

La cultura ¨glocal¨ terminará amaestrando a generaciones enteras que veneran dioses universales, como los bolsos Gucci, los Walkman´s Sony, las hamburguesas McDonald, y los pantalones Levi´s. Sus estilos de vida, sueños y aspiraciones se han homogeneizado. Ahora bien, ésta situación nos plantea un gran desafío: antes se pensaba que se debía ser fuerte en lo local para poder competir con éxito en lo global, hoy en día lo glocal penetra simplemente nuestros cimientos culturales a través del cibertodo, sin dar tiempo a reaccionar. Si no repensamos responsablemente los nuevos retos que plantea la glocalización, terminaremos siendo parte de los millones y millones de seres que cada día integran una nueva organización mental de la nacionalidad: ¨los sin patria¨.

En 1789 los franceses se empeñaron en cortar en dos partes su destino, separando de tal modo su pasado y su presente, interponiendo entre ellos un abismo. De esta forma, haciendo explícito lo que querían ser en el futuro, se cuidaron de desincorporar todo lo que significara una parte del pasado, y procuraron hacerse irreconocibles para encarar un futuro que les esperaba. Pero fracasaron en su empeño, sobre todo en la medida en que ellos lo confiaron en su éxito.

Hoy en día la historia parece repetirse, pero a escala mundial, y los innovadores desean enterrar todo lo que representa al Estado nacional e intentan transfigurar al mundo bajo la fórmula de la globalización. Pero como los franceses del pasado, pueden también fracasar.

La transformación de valores obedece a una mutación de prácticas gubernamentales que en muchos países están transformando a su presente, comenzando por intentar el abandono del pasado. Esta misión ha tenido límites poderosos en países con hondas raíces y tradiciones nacionales, sobre todo en Europa occidental, así como en los Estados Unidos, que siendo más joven, es un país consolidado sobre bases nacionalistas. Sin embargo, existe una estrategia mundial que predica la promoción de valores universales de tipo económico y que se pretende inculcar en todos los países, aunque sus destinatarias dilectas son las naciones subdesarrolladas.

Factores a Incluir dentro de la Gerencia Global aplicada al Estado.

I Lenguaje Global

La punta de lanza de la ofensiva globalizadota, es la elaboración de un léxico gerencial común para todas las naciones del orbe, a través del cual todos los paisanos, independientemente de su nación de origen, de cultura y de educación, puedan reconocer las mercancías administrativas globales y las puedan consumir. Para hacer fluir el nuevo léxico ya existe un idioma planetario, el inglés, que sirve como medio de intercomunicación planetaria. Existe una red comercial mundial encabezada por la Organización de Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE) para agilizar el intercambio mercantil, y ya han sido implantados los elementos de coerción y amenaza contra las resistencias nacionales, merced al control de la deuda pública externa que ejercen el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional.

El producto así creado es una mercancía personificada en un modelo estándar de gestión pública que se puede consumir en cualquier país, un clon gerencial cuyos elementos generales y más atractivos para los clientes potenciales, es la sublimación del espíritu empresarial privado dentro del gobierno; el establecimiento de mercados en el seno de la administración pública; la promoción de la competencia comercial entre las oficinas que brindan servicios públicos; y el aislamiento absoluto del management con respecto al contagio del virus de la política.

Lo novedoso del modelo es que substituye a la versión "tradicional" de la administración pública nacional, ya vetusta y propia de ese emisario del pasado que se llama Estado-nación. El modelo gerencial constituye, como lo ha calificado acertadamente un politólogo, el "management de la interdependencia global", pues personifica una pieza ajustable a las realidades de cada país para compatibilizarlos con el conjunto global. Es una refacción universal que se puede poner, y una vez gastada, reemplazarse por otra pieza idéntica para que el mundo global siga su marcha.

Muchas palabras forman ese léxico, pero aquí comenzamos por tratar sólo a algunas de ellas, donde la más relevante es la voz globalización. Como lo ha explicado ese mismo politólogo, este vocablo, tal como ha sido expuesto por los voceros del Banco Mundial y de la OCDE, sugiere grandes novedades cuando debajo de sus presupuestos subyace un mero reciclaje de añosas categorías hegemónicas reformuladas a la luz del neoliberalismo, así como la democracia propietaria de los estadounidenses y la tecnología cibernética, que le han conferido un carácter "apabullante e incuestionable". Con la globalización arribaron nuevas categorías, tales como el mercado, la bolsa de valores y la asamblea de accionistas, que acentúan la mercantilización del proceso político.

La globalización ha traído consigo la universalización mitológica del mercado que homologa inusitadamente las condiciones económicas y sociales en el seno de la aldea mundial, elevada a la condición de artículo de fe. Inexorablemente, bajo la teología macroeconómica del Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, el complejo financiero global impone a los gobiernos nacionales, para la "recuperación" de su mercado, el requisito del control de la inflación, de los deficitarios y de la deuda, con miras evitar los movimientos desestabilizadores del capital. Es de tal modo cómo se fijan las nuevas reglas del juego que han sido hurtadas a la voluntad de los gobiernos nacionales.

II El Cambio y la Interdependencia Global

El modelo gerencial de la interdependencia global es un paradigma sobre el modus operandi de la administración pública nacional, orientado a mejorar su implementabilidad en el cosmos financiero mundial, sin modificarla totalmente. Alterando los sectores hacendarios, bancarios y comerciales de la administración pública, ese cosmos asegura la incorporación del Estado globalizado a los mecanismos del mercado planetario, sin solicitar aún la extinción de un Estado nacional, que siendo un arcaísmo, todavía es funcional a la globalización.

La gerencia de la interdependencia global, por consiguiente, está constituida de manera polarmente opuesta a la administración pública nacional. Esta tiene como unidad de objeto al Estado, su foco organizativo en el gobierno y su núcleo procesal en la política; en tanto que en aquella gerencia, la economía es la unidad de objeto, la empresa el foco organizativo y la cadena producción-circulación su núcleo procesal. El corazón activo de la administración pública es el servicio público, para la gerencia global lo es el mercado; la primera tiene una vocación regulatoria y está normada por el derecho administrativo, la segunda está inspirada en la desregulación y su escenario formal es el derecho mercantil.

La administración pública detenta sus valores en la ética y produce un efecto social de bienestar colectivo, en tanto que la gerencia global exalta la eficiencia y se efecto económico se orienta a la acumulación de riqueza en pocas manos. La primera es pública y colectiva, la segunda privada e individualista. La una está basada en una disciplina dentro de las ciencias sociales, la otra es una transdisciplina económica que ha colonizado a la administración pública. Esta es una ciencia ancestral que hunde sus raíces en el siglo XVIII, aquella otra entraña un modelo de técnico que se surge a la década de 1990, aunque sus raíces primitivas se remontan al decenio de 1930. En fin, la administración pública es cosmopolita y políglota, en tanto que la gerencia global es un modelo anglosajón unilingüe (que preferentemente se habla en inglés).

III Los dos Tipos de Estado

La globalización se empeña en producir dos tipos de Estado que son contrapuestos, pero interdependientes y complementarios. Uno es el Estado globalizador que impone las reglas a los organismos económicos internacionales. Consiste en un Estado supranacional que induce su modo de vida y sus intereses, que son los mismos que detentan las corporaciones transnacionales, y que inculcan en otros estados. El Estado globalizador está personificado por los Estados Unidos, así como países tales como Japón y Alemania, y paradójicamente, en su seno perdura un nacionalismo a toda prueba, la administración pública nacional goza de salud plena y la cultura política florece sin trabas.

La hegemonía mundial de este tipo de países deriva en el control sobre los organismos económicos internacionales y la creación de un poder supranacional que se ejercita a través de esas organizaciones, usándose como red globalizadora y de supeditación de las naciones débiles.

El otro tipo, el Estado globalizado, se materializa en las naciones subdesarrolladas que la globalización se empeña por expropiar de ciudadanía, y poner a clientes como sus habitantes. Éstos, siendo receptores de los servicios de la administración pública, ante ellos esa administración asume la condición de empresa y los servidores públicos de gerentes. Naturalmente, ella debe operar en el mercado, calcular precios, hacer de sus oficinas centros productivos y, como corolario, estimular que estas últimas agencias sean competitivas entre sí, como con otras del exterior.

En el Estado globalizado las estrategias globalizadoras tratan al nacionalismo como una rémora del pasado, la administración pública nacional está siendo desmantelada, y la cultura política se marchita porque los nutrientes que le alimentan se desplazan para sustentar a los clientes, en vez de a los ciudadanos.

El Gerente y la Empresa Global.

El reto para los nuevos altos ejecutivos es demasiado grande, si partimos de que la única constante del mundo moderno es el cambio y la mayoría no pensamos y actuamos a la velocidad de estas transformaciones; por esta razón aquel que no se adapte y cambie, por lo menos a la velocidad a la que cambia el cambio lo cambia el cambio, un gerente capaz de elegir, gestionarse a sí mismo y preparar su gente para esto.

Es tan evidente el cambio sin precedentes que podríamos apoyarnos en la historia misma para comprenderlo, supongamos que esta la comparáramos con un año, la edad de piedra ocupa los meses de enero a noviembre, luego un gran desarrollo de la agricultura y en diciembre 31 apenas a eso de las 11:30 podríamos encontrar una civilización como la Griega, la muralla China y a la 1:30 el imperio Romano y los Mayas, siguiendo un lapso casi uniforme hasta las 23:30 que se produce la revolución industrial. Los últimos 25 minutos más trascendentales todavía con la aparición del avión y el automóvil, 8 minutos para la computadora, teoría de la relatividad y energía nuclear y desde ahí una expansión tecnológica sin limites que nos ha llevado a acontecimientos como los viajes espaciales, la exploración espacial, la micro electrónica ingeniería genética, proyecto genoma, GLOBALIZACIÓN y por ende una Crisis económica mundial. Que exige una contribución muy importante por parte de los líderes y es aumentar la productividad del trabajo del conocimiento.

Una sinergia de aptitudes y actitudes que buscando un beneficio mutuo nos permitan ser competitivos en un entorno global.

Las empresas que quieran globalizarse deben trabajar en su recurso humano y pueden construir tres capacidades estratégicas: Eficiencia y competitividad a escala global, reacción y flexibilidad en el ámbito nacional, y la capacidad de cruzar distintos mercados para utilizar el aprendizaje de manera global y un componente que distingue los seres humanos de la tecnología, la capacidad de reinventarse y crear nuevas alternativas.

Pocas empresas han reconocido el pleno alcance de las mejoras de desempeño que posibilita la globalización, y menos aún han desarrollado estrategias sólidas para captar esas oportunidades; porque no se evalúa en qué parte del espectro de la globalización está la empresa, ya que no todos los sectores encaran los mismos desafíos y oportunidades al mismo tiempo. Tampoco se presta atención a las barreras de producción, reguladoras y organizacionales que enfrenta la globalización. Si cualquiera de éstas puede cambiar, evaluando las oportunidades de ahorro de costos (y de generación de ingresos) que surgirá para la empresa a raíz de esos cambios. Por eso para entrar eficientemente en el mercado competitivo de hoy hay que entrar al mercado, especializar productos, desagregar la cadena de valor, hacer una reingeniería de la cadena de valor y crear nuevos mercados.

La Globalización implica operar con costos relativamente bajos, como si el mundo entero o las regiones más importantes, fueran una sola. Vender lo mismo y de la misma forma o buscar la interdependencia comercial, traerá como consecuencia un cambio significativo de decidir adoptar nuevas formas de gestión dentro de las empresas enmarcadas en la nueva corriente del mercado global, ya que la base de apoyo de este proceso es un alto nivel de competitividad. Por otro lado, la Integración Económica está orientada a la eliminación de las barreras económicas del comercio de bienes y servicios entre países.

Este proceso de mercado dependiendo de muchas variables como la conducta de los clientes, de la estructura de los canales de distribución, el crecimiento de canales globales y regionales; movimiento para el desarrollo de una publicidad global; incremento de viajes, lo que crea consumidores globales; organizaciones que se comportan como clientes globales y nivelación de estilos de vida y gustos, la innovación tecnológica acelerada; el esfuerzo continuo por lograr economías de escala; el surgimiento de países industrializados con capacidad productiva y bajos costos de mano de obra; el costo creciente de desarrollo de productos con respecto a la vida en el mercado; las leyes que dicten los gobiernos de las distintas naciones, así, podríamos hablar de la reducción de barreras arancelarias; la creación de bloques comerciales; la privatización de economías antes dominadas por el estado. El aumento continuo del volumen del comercio mundial; La conversión de más países en campos de batalla competitivos claves; la aparición de nuevos competidores resueltos a volverse globales; Aumento de compañías que sé globalizan en vez de mantenerse centradas; y la revolución de la informática y de las comunicaciones.

Basándonos en esta realidad los líderes del siglo XXI en el área empresarial debemos implementar mecanismos de planeación, organización y control que sean lo suficientemente flexibles para permitirles adecuarse a las nuevas condiciones.

Las empresas deberán orientarse hacia el futuro, con una mentalidad a largo plazo y con una estrategia de carácter expansionista orientada al crecimiento, por medio de la innovación y el cambio.

Gracias a la búsqueda continua de mejoras, tanto en los procesos industriales como en los comerciales, se llegan a encontrar formas de aplicación que se traducen en resultados positivos para las empresas. Tal es el caso del “Benchmarking”, un proceso de investigación constante que busca nuevas ideas para llevar a cabo métodos, prácticas y procesos de adaptación.

El Benchmarking se puede llevar a cabo tanto en la parte industrial como en la comercial y administrativa, pues no se limita a una área en especial. Se basa firmemente en contemplar y comprender no solo el mundo interno de la compañía, sino más importante aún, evaluar constantemente el externo. Es una forma de comparar lo que usted hace con las mejores practicas (best practices) implementadas por otras empresas de éxito reconocido para evaluar el desempeño y determinar los cambios. La palabra Benchmarking proviene del inglés “bench marck” que significa marca o punto de referencia; Es decir, se toma un punto de comparación para medir lo hecho por nosotros y por los demás.

Enfrentarnos entonces a un mundo cada vez más globalizado en todas las áreas exige un gran potencial de la organización para crear nuevas ideas, producir bienes o servicios de calidad y educar nuestro recurso humano en una cultura de integración y generación de confianza mutua y coherencia de acciones en todos los ámbitos y circunstancias, que se vea reflejada en el ámbito global.

Las empresas requieren de ejecutivos con capacidad para mantener e incrementar la satisfacción de los clientes, la participación de mercado y las utilidades. Ser competitivos primero para desarrollo de nuestra tierra y exportar nuestra riqueza intelectual y de recursos transformada al ritmo del cambio. Es decir este siglo exige líderes comprometidos con ellos mismos y el entorno.

Estamos desenvolviéndonos dentro de un nuevo Siglo XXI en donde se manifiestan grandes transformaciones en muchas disciplinas que requieren ser tomadas en cuenta a fin de enfrentar las repercusiones de la Globalización, especialmente en lo concerniente a lo económico, tecnológico, social, cultural.

Desde luego, la gerencia no puede ignorar esta realidad, sobretodo, cuando se nota, se siente como caen rápidamente todo tipo de muros y barreras entre las naciones al mismo tiempo que se amplía la brecha en el nivel de desarrollo humano al que acceden los distintos pueblos y en donde Venezuela, caso nuestro, no puede esto ignorarse, más en su presente, que es crítico en lo político, cultural y social.

De ahí, la relevancia de este tema de analizar cómo la Globalización debe ser interpretada por la gerencia.

El mundo se ve invadido por formas de producción y consumo, manifestándose una preocupación por el deterioro incontenible de los recursos naturales, el avance de la pobreza, la penetración cada vez más dinámica de la Globalización que engloba un proceso de creciente internacionalización del capital financiero, industrial y comercial, nuevas relaciones políticas internacionales y el surgimiento de nuevos procesos productivos. Distributivos y de consumo deslocalizados geográficamente, una expansión y un uso intensivo de la tecnología sin precedentes.

Lo cierto, de que la gerencia moderna, debe considerar en este presente, la identidad cultural de los diversos pueblos en la actualidad que se va homogenizando o generalizando según ciertas pautas comunes en marcha hacia una cultura estandarizada. Sin duda alguna, este proceso es propiciado por los poderes generadores de nuevas necesidades de consumo, que manejan a su vez los medios de comunicación social y la producción ofrecida.

No se puede ignorar tampoco, de que la nueva escena sociocultural que se presenta ante nuestros ojos en este siglo, dentro de la cual desfilan ciertos procesos reveladores del cambio, como ser una creciente pérdida de peso de las instituciones públicas locales y nacionales en beneficio de los conglomerados empresariales de alcance transnacional, la reformulación de los patrones de asentamiento y convivencia urbanos, la reelaboración de lo propio, debido al predominio de los bienes y mensajes procedentes de una economía y una cultura globalizadas sobre los generados en la ciudad y la nación a las cuales se pertenece, la consiguiente redefinición del sentido de pertenencia e identidad de los pueblos y el pasaje del ciudadano como representante de una opinión pública al ciudadano como consumidor interesado en disfrutar de una cierta calidad de vida, de aquí entonces, de que cabe cuestionarnos acerca del impacto negativo que éstos provocan sobre diversas realidades culturales de los pueblos, en particular sobre sus respectivas identidades, aceptando como un hecho ineludible la marcha hacia la aldea global, como paradigma de constitución del mundo con miras a la homogenización del planeta en lo político, lo económico y social.

No olvidemos como se nos recuerda además, de que la globalización es fundamentalmente un suceso social, una forma distinta de establecer las relaciones entre las personas y una manera distinta de organización del trabajo. Es también una cuestión cultural, dado que hoy las distintas identidades de los pueblos son interdependientes, y unas se enriquecen culturalmente con las otras mediante el intercambio de experiencias.

Lo cierto, es que la gerencia debe tener presente, de que hoy en día, las empresas ya no se encierran tan solo en sus estrategias de producción, importación o exportación, sino que diversifican su acción re-exportando a otros países los productos que importan, o exportando su producción nacional aunque sea en pequeña escala en un proceso inicial de globalización.

A todo ello se puede agregar, de que la gerencia debe considerar, que el proceso de globalización plantea la oportunidad de mejorar las condiciones de acceso a los mercados que anteriormente se hallan fragmentados; es decir, de que los flujos de información, tecnología y capital han sido los que han incrementado su movilidad y por consiguiente constituyen los mercados donde más han mejorado las condiciones de acceso para economías con menor capacidad relativa de generación interna.

Además, de lo anteriormente expuesto, consideramos importante el que la gerencia tome en cuenta, de que el sector empresarial tiene la oportunidad de adoptar y desarrollar una filosofía de la calidad en función de mejorar y diversificar los proceso productivos o de servicios según seda el caso, para abarcar nuevos mercados internacionales y logra un posicionamiento competitivo y estratégico.

Por último, no hay que descuidar el hecho, de que la globalización económica está redefiniendo los procesos de manufactura al localizar las fábricas en diferentes partes del mundo, abriendo las oportunidades pero también significando amenazas para las Pymes, las cuales además de verse presionadas a cambiar sus paradigmas gerenciales requieren diseñar nuevos mecanismos de interrelación con el entorno.

BIBLIOGRAFIA

La gerencia ante la globalización

AUTOR: Carlos Mora Vanegas

Orozco, José Luis. "Globalización". Orozco, José Luis y Consuelo Dávila (Coords.). Breviario Político de la Globalización. México, Fontamara-UNAM. 1997. p. 193.

EL "MANAGEMENT" DE LA INTERDEPENDENCIA GLOBAL

Un Modelo de Gerencia Pública Estándar en la Era de la Globalización: Dr. Omar Guerrero

31 de Marzo de 2000 Vol. 1 No.0 Revista Digital UNAM http://www.revista.unam.mx/vol.0/art1/intro.htm

Stephen Covey. El octavo habito de la efectividad a la grandeza.

Compárate con la competencia Por Luis Gómez .entrepeuner.com

¿QUÉ ES UN GERENTE GLOBAL? Christopher A. Bartlett y Sumantra Ghoshal. Harvard business review américa latina.

COLOMBIA: ESTRATEGIAS DE MARKETING EN UN ENTORNO GLOBALIZADO. De gerencia .doc

¿Dirigir o liderar? Alexis Codina. De gerencia .com

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