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La Fórmula Uno no es un deporte

05/08/2010 23:28 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Estimados todas/os/es

Estoy seguro que alguno de ustedes está esperando mi análisis erróneo sobre lo acontecido este fin de semana en Hungría. Lo siento, pero he pensado intentar elevar el ánimo de alguno de mis compañeros que tras los incidentes de Alemania está algo decaído. No sé si lo conseguiré, o por el contrario lo deprimiré más. A pesar de todo me arriesgaré.

Antes De empezar con la entrada propiamente dicha, he de decir que huyo de cualquier tipo de complejo Humpty Dumty. Este personaje infantil es muy popular en la cultura inglesa y apareció originalmente en un acertijo. Lewis Carrol lo incorporó a su novela "Alicia a través del espejo", desconcertando a la protagonista con el hecho de que las palabras significaban lo que él quería que significasen. Desde entonces, los ingleses acusan a las personas que cambian, o estiran, el significado de las palabras de tener el complejo de Humpty Dumty. Yo quiero que las palabras tengan un único significado y lo más claro posible, para evitar esas zonas grises que tanto gustan en la F1.

La mejor forma de saber el significado de una palabra es acudir, en el caso del castellano, al diccionario de la Real Academia Española de la Lengua. Según la RAE el deporte es una actividad física ejercida como juego o competición, cuya práctica supone entrenamiento y sujeción a unas normas.

Si buscamos en el sitio ideal de los estudiantes poco trabajadores no encontramos mucho más. Puntualiza que los chinos ya lo ejercían hace más de 5000 años, que los egipcios empezaron a darles forma y que fueron los griegos, hace unos 2800 años, los que realmente dieron el impulso mayor a este concepto. Yo sin ser antropólogo ni arqueólogo, me aventuro a decir que el deporte ha estado unido al hombre desde siempre; ya que lo que hace, o debió hacer, es fomentar ciertas habilidades físicas que eran imprescindibles cuando íbamos corriendo detrás de nuestra comida, o delante del que quería comernos.

¡Ya tenemos clara la definición! Ahora solo tenemos que ver si se ajusta a lo que vemos cada quince días por las distintas pantallas. El primer problema surge de si es una actividad física. No sé qué decir, es verdad que los pilotos consumen mucha energía durante un gran premio, luego desde ese punto de vista podríamos aceptarlo ¡Venga no se hable más! Se hace mucha actividad física.

En la definición aparecen los términos de práctica y entrenamiento. En la F1 actual las prácticas están totalmente prohibidas, así como los entrenamientos están estrictamente limitados. Luego este punto se cumple solo si empezamos con los complejos de Humpty Dumpty y somos muy benévolos con las definiciones ¡Y esto me pone nervioso!

Otro concepto que aparece es la de sujeción a normas. Aquí sí que podríamos escribir durante días sobre las normas en la F1. Podemos resumir que las normas son estrictamente flexibles en función del piloto, escudería, momento del campeonato. Son interpretables y algunas de ellas son directamente obviadas, aunque eso sí, de forma sigilosa, y muchas de ellas cambian en medio de la competición. Luego como resumen podemos decir que no hay normas claras, estables y duraderas en la Formula Uno. Incluso aquellas que pudieran parecerlo, a la siguiente temporada las cambian por mor de que haya más zonas grises donde empantanarnos y crear nuevas (viejas) polémicas, que es lo que realmente genera negocio.

Ya solo nos queda un sustantivo y este es competición. Competir implica contender entre varios para alcanzar un objetivo. En la misma idea está que los competidores deben de tener cierta igualdad, pero eso en la Formula Uno no existe, y además se huye de ello. Imagínense a Sergéi Bubka que en las olimpiadas le obligasen a usar una pértiga de tan solo 2 metros, mientras que a Steven Hooker le permitiesen usar una garrocha de 4 a 5 metros (lo reglamentario actualmente). El genio de Bubka jamás ganaría al norteamericano. Algo similar a eso es lo que ocurre entre Ferrari y HRT. Quizás en otras categorías automovilísticas (como la NASCAR, GP2, etc.) la diferencia en la pértiga es muy pequeña, pero en la F1 es inmensa e insalvable.

Además, de todo lo anterior, está el hecho de que en la F1 se utilizan automóviles. Sí, maquinas, y según la estimación de nuestro insigne ingeniero Villadelprat el 80% del éxito en una carrera se le debe a la maquina, mejor dicho a los ingenieros que diseñaron la maquina, y tan solo un 20% al piloto. Hay que decir que últimamente nuestro ingeniero tiene opiniones muy favorables al lobby inglés y menos independientes de lo que nos tenía acostumbrados (¿Querrá hacerse perdonar pasados pecados para que le dejen entrar en la F1?), pero podemos pensar que son unos números buenos. Personalmente, yo no le daría al piloto más de un 10% en el éxito de una carrera, pero todo el mundo sabe que no soy muy pilotero.

Luego creo que queda patente que la F1 no es un deporte. Entonces ... ¿Qué es?

Es un negocio, puro y duro. Las distintas escuderías son pequeñas empresas que buscan aumentar su cuenta de resultados económicos (no necesariamente campeonatos). Por ejemplo Ferrari, lo que ella quiere es vender imagen de lujo, de exclusividad, para vender sus coches, y por eso está en ese espectáculo llamado F1. Lo mismo podríamos decir de McLaren. Mercedes lo que quiere es mostrar que sus coches son buenos, tan buenos como los de los elitistas anteriores, y que con menos dinero puedes comprarte un coche de calle similar a los anteriores (¿Seguro?). Red Bull intenta vendernos agua a precio de oro (es verdad que con un poquito del ácido 2-aminoetanosulfonico, pero solo un poquito), diciendo que la taurina nos hará invencibles (¡No imbéciles!) como sus coches. Al ser un negocio, la empresa es la que manda y hace y deshace como mejor le viene en gana. Se imaginan en un partido que Magic Johnson le quitase las zapatillas a Larry Bird, pues eso es lo que hacen las escuderías las unas a las otras, robarse ingenieros, ideas e incluso pilotos, como hace cualquier empresa.

Los consumidores (aficionados) nos quejamos constantemente de la no claridad en la dirección de la F1, pero es que hay que mirarla como un sector económico cualquiera, y ver en ella a sus empresas. No hay que aplicarles la lógica deportiva, y por lo tanto su espíritu, sino la lógica económica capitalista. Aniquilación de la competencia, obtención de beneficios inmediatos aunque sea a costa del futuro, etc.

Por no torturarles con más argumentos en esta reflexión, analicemos eso que muchos aficionados quieren ver, los adelantamientos ¿Se podría aumentar su número? La respuesta es simple y afirmativa. Lo que hay que hacer a grandes rasgos es quitar aerodinámica y poner motor ¿Y por qué no se hace? Porque la imagen de los grandes equipos es elitista y su comportamiento calca estos estereotipos, y no quieren los grandes ser sorprendidos por los pequeños. La castración de la ingeniería mecánica vino por varias razones. Una de ellas es que los conceptos aerodinámicos son más complejos, y caros, y difíciles de alcanzar. En los años 80 y 90 nuestro anterior presidente, junto con otros señores de la F1, tenía prácticamente la única empresa de construcción de estos artilugios y lo impuso. En este momento la tecnología y las empresas capaces de diseñar y construir un excelente túnel del viento son muchas ¿Y qué está haciendo la F1? Pues disminuir las horas de trabajo en el susodicho túnel, ofertando programas informáticos y nuevas formas de cálculo que en estos momentos son incluso más caras, e inalcanzables económicamente para los equipos pequeños y medianos. Luego la dirección es clara, y es la dictada por cualquier conjunto económico actual, vencer poniéndole trabas en el mercado a las empresas rivales que alcanzan cierto nivel.

Sí, aunque nos duela, muchos hemos puesto nuestro corazón y esperanzas en empresas, y no deportivas. Y su negocio está en que hablemos de ellas (aunque sea mal). La única forma que veo para que no nos destrocen el corazón, tras cada inesperada polémica de todos los domingos, es que nos quitemos el complejo de Humpty Dumty, y seamos tan crueles con ellas, como lo son con nosotros y entre ellas.

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Sobre esta noticia

Autor:
Zeptem (399 noticias)
Fuente:
zeptem.com
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Opinión
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