Globedia.com

×

Error de autenticación

Ha habido un problema a la hora de conectarse a la red social. Por favor intentalo de nuevo

Si el problema persiste, nos lo puedes decir AQUÍ

×
×
Recibir alertas

¿Quieres recibir una notificación por email cada vez que Jaferlui escriba una noticia?

La culebra y el labrador

27/09/2009 07:10 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

No confíes en alguien a quien una vez hiciste daño

Un labrador que iba a sembrar pisó en el camino una culebra, la cual le dijo:

- ¡Mal hombre!”, ¿porqué me has pisado si yo no te había hecho ningún daño?

El labrador se hizo el desentendido y continuó su camino. Al año siguiente volvió el labrador por el mismo camino y le habló la culebra diciendo:

- ¿A dónde vas, amigo? Él le respondió que iba a sembrar el campo.

- A sembrar, respondió el labriego.

- No siembres la tierra de regadío, le dijo la culebra, - porque este será año de muchas aguas y ahogará la semilla. Pero tú no creas a quien hiciste mal.

El labrador se fue pensando que le engañaba y sembró en tierra de regadío. En efecto, aquel año hubo muchas lluvias y se perdieron los trigos y no cogió el hombre cosa alguna.

Al año siguiente, pasando el labrador por el mismo camino para sembrar el campo, le preguntó la culebra a dónde iba y respondió él que a sembrar.

Le dijo la culebra que no sembrase en lugar seco porque aquel año habría una gran sequía y se perdería cuanto se sembrara en lugares áridos, y le dijo al fin:

- Pero tú no creas a quien hiciste mal

El labrador, pensando que quería engañarle no hizo caso de lo que decía y sembró en lugar de secano. Sucedió como había dicho la culebra, de tal manera que se secó todo el campo y todos los trigos se perdieron.

El tercer año, pasando el labrador por donde estaba la culebra le volvió a preguntar ésta a dónde iba. Y respondiéndole que a sembrar, le dijo la culebra:

- Si quieres recoger pan este año, siembra en tierras comunes que no sean ni muy húmedas ni muy secas, sino templadas, pero te vuelvo a decir que no des crédito a quien hiciste mal.

No dices bien. Yo no te he engañado. Tú me pisaste y me heriste. Yo te he dicho muchas veces que no creyeras a quien habías hecho mal

El labrador hizo aquel año lo que la culebra le aconsejó y recogió mucho

trigo. Volviendo el hombre cierto día a sus campos le dijo la culebra:

- Amigo, ¿has visto cómo ha sucedido todo como yo te pronostiqué?

- Es verdad, -dijo el labrador- y por tanto te estoy muy agradecido.

Entonces la culebra le pidió que le hiciera un favor, y el labrador le dijo que pidiese lo que quisiera.

- Te pido que una mañana me envíes a tu único hijo con una olla de leche - Mostrándole el agujero donde estaba su guarida añadió - cuidado con lo que te he dicho muchas veces, que no des crédito a quien mal hiciste.

Con esto se fue el hombre para su casa y al día siguiente envió a su hijo con la leche a la montaña, tal y como se lo había prometido a la culebra.

El joven llegando al lugar que el padre le había mostrado, puso la leche en el agujero, salió de pronto la culebra, saltó sobre el muchacho y lo mató.

El labrador, afligido por la muerte de su hijo, fue en busca de la culebra y le habló así:

- ¡Maldita culebra!, me engañaste diciéndome que te mandara a mi hijo y le has matado de forma traicionera.

La culebra, poniéndose a buen recaudo le respondió:

- No dices bien. Yo no te he engañado. Tú me pisaste y me heriste. Yo te he dicho muchas veces que no creyeras a quien habías hecho mal.

Nunca será fiel amigo el que ha sido enemigo. A quien ofendiste alguna vez procura pedirle perdón, pero siempre guárdate de él, pues el mal que se recibe nunca se olvida.

El labrador se fue pensando que le engañaba y sembró en tierra de regadío


Sobre esta noticia

Autor:
Jaferlui (116 noticias)
Visitas:
6642
Tipo:
Opinión
Licencia:
Creative Commons License
¿Problemas con esta noticia?
×
Denunciar esta noticia por

Denunciar

Comentarios

Aún no hay comentarios en esta noticia.