Globedia.com

×
×

Error de autenticación

Ha habido un problema a la hora de conectarse a la red social. Por favor intentalo de nuevo

Si el problema persiste, nos lo puedes decir AQUÍ

×
cross

Suscribete para recibir las noticias más relevantes

×
Recibir alertas

¿Quieres recibir una notificación por email cada vez que Sports Made In Usa escriba una noticia?

Kareem Abdul-Jabbar, un talento de otra dimensión

17/03/2016 00:50 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Hubo un tiempo en el que el baloncesto era un deporte de cinco contra cinco donde los jugadores destacaban más por lo técnico o por el acierto de cara al aro y, los que habían conseguido despuntar, sólo habían sido unos pocos. Con el avance de las décadas y la evolución de la NBA, fueron destacando aquellos que su talento natural les colocaba en el lugar que les correspondía. Y, en una época donde lo físico comenzaba a importar más que lo técnico, surgió una estrella que aunó ambos factores para convertirse en algo más que una leyenda histórica del baloncesto.

Ferdinand Lewis Alcindor Jr. nació un 16 de abril de 1947 en Nueva York y desde pequeño ya comenzó a jugar a este deporte. Su calidad por encima del resto se comenzó a ver desde su época en el instituto y se terminó de confirmar en la universidad. Jugó tres temporadas y ganó el título universitario en todas ellas, gracias en parte a su calidad, pero también a su filosofía de vida y de trabajo, muy vinculada a la religión. En 1971, Alcindor se convirtió al Islam y cambió su nombre al de Kareem Abdul-Jabbar, cuyo significado es "noble, sirviente poderoso", filosofía que aplicó a su vida profesional en las canchas de baloncesto.

Seleccionado en el número 1 del Draft de 1969 por los Milwaukee Bucks, jugó seis temporadas en la franquicia de Winsconsin para acabar recalando en el verano de 1975 en Los Angeles Lakers y escribir una historia imborrable en la NBA. Tras 14 temporadas en California, más las 6 en los Bucks, este talento de otra dimensión se retiró con seis anillos de campeón, seis MVP de la temporada regular, dos veces MVP de las Finales, miembro del mejor equipo de la NBA diez veces, 19 veces All-Star, miembro del Hall of Fame de la NBA y nombrado entre los 50 mejores jugadores de la historia de la liga en 1996.

Todo esto, y por supuesto su icónica marca de 38.387 puntos totales anotados ?la máxima de todos los tiempos y aún vigente? hicieron que los Lakers retiraran su dorsal número '33' un 20 de marzo de 1989, algo que seguramente hagan con Kobe Bryant una vez finalice la presente temporada, motivo por el que en Sportsmadeinusa.com estamos haciendo este serial de dorsales retirados de la franquicia de oro y púrpura.

Una aterrizaje perfecto

Como si de todo un veterano se tratara, su juego se adaptó muy rápido a la liga y no tuvo que pasar mucho tiempo para verle destacar por encima del resto. Las cosas fluyeron por su cauce y adaptación a la NBA fue muy rápida algo que, sumado a su inestimable calidad, le permitieron alzarse con el título de Rookie del Año en la temporada 1969-70.

Tal era la influencia de este jugador que hizo que el estreno de Milwaukee en la liga estadounidense fuera de lo mejor que se podía esperar. Abdul-Jabbar llegó a la franquicia de Winsconsin en el segundo año de existencia de la misma y consiguió llevarla hasta los Playoffs en todas las temporadas que estuvo menos en la última. La importancia de Kareem hizo que, tras su salida, los Bucks sólo visitaran la postemporada en dos de las cuatro siguientes campañas.

image

El poso que dejó en Milwaukee y la sensación (o certeza) del equipo o aficionados de que habían contado con un jugador único en su plantilla no sólo se certificó con su traspaso a los Lakers, sino unos años después de su retirada de las canchas. El 24 de abril de 1993, los Bucks retiraron también su dorsal '33' con motivos más que de sobra para hacerlo. Se retiró con un anillo de campeón firmando 30, 4 puntos y 15, 3 rebotes por noche. Además, sigue siendo el líder histórico de la franquicia en puntos totales anotados, rebotes totales capturados, porcentaje de tiros de campo, minutos por partido.

"¿Vivir en Milwaukee? Se puede decir que aquí solamente existo. Soy un soldado contratado para un servicio y voy a hacer bien esa tarea. El baloncesto me ha dado una buena vida, pero esta ciudad no tiene nada que ver con mis raíces" ? Kareem Abdul-Jabbar.

El cambio de aires de las frías tierras de Winsconsin por la cálida y placentera California se produjo por voluntad y petición del propio Kareem. No estaba a gusto en Milwaukee y pidió a Wayne Embry, general manager del equipo en aquel momento, que le traspasara a Los Ángeles o Nueva York. Profesionalmente hablando, Abdul-Jabbar estaba contento en aquella ciudad, pero personalmente no terminaba de encontrar su sitio y no veía que él encajara del todo en la ciudad que se encuentra a orillas del Lago Michigan.

Embry accedió y en el verano de 1975 Kareem se estableció en el lugar en el que terminaría la obra que había empezado seis años antes y que le encumbraría como uno de los jugadores más grandes de la historia de este deporte. Las siguientes 14 temporadas serían sencillamente espectaculares, donde el mítico '33' llevaría a otra dimensión el juego del pívot en el baloncesto, con mucha más movilidad, agilidad y rapidez de lo que se había visto hasta la fecha. Su trabajo constante lo complementaba con un estricto régimen físico y de fitness que le hacía estar muy por encima del resto de sus rivales en su misma posición y, su pasión por el juego sumado a su mítico lanzamiento de gancho ?muchas veces imposible de taponar?, encumbraron a este jugador a lo que llegó a ser.

image

De nuevo, su influencia en el juego y en el equipo para el que jugaba volvieron a ser determinantes. Tras su llegada a los Lakers, tardó cuatro temporadas en jugar sus primeras Finales con los californianos pero, desde las primeras ante los Philadelphia 76ers en 1980 (que además ganaron), viajaron a las series por el título en ocho de las siguientes diez ocasiones.

"El título de 1985 ha sido el más dulce de los seis que he ganado" ? Kareem Abdul-Jabbar

Kareem ganó seis campeonatos y estuvo presente en la época de mayor rivalidad entre Lakers y Celtics. Histórico fue él e histórico fue lo que vivió durante esta etapa. Entre muchas cosas, sufrió en sus carnes la dolorosa derrota del 'The Memorial Day Massacre' por 148-114 ante Boston en las Finales de 1985. Abdul-Jabbar hizo un mal partido y los dos días siguientes se los pasó enteros viendo vídeos de partidos y preparándose en intensísimas sesiones de entrenamiento con sus compañeros. Su capacidad de superación le hizo pasar de unos simples 12 puntos y 3 rebotes en aquel partido a firmar 30 puntos, 17 rebotes y ocho asistencias en el siguiente. Los Lakers acabarían ganando la series y proclamándose campeones de la NBA.

Treina y ocho mil trescientos ochenta y siete

Ni uno más ni uno menos. Todos esos puntos fueron los que metió Kareem Abdul-Jabbar a lo largo de su carrera, lo que cualquier aficionado a la NBA sabe que es sinónimo de la marca de puntos totales más alta de la historia, un récord que hoy en día continúa imbatido. Ni Michael Jordan, ni Larry Bird, ni Wilt Chamberlain o el propio Kobe Bryant, por mencionar algunos, han sido capaces de dar caza a este mítico y casi inalcanzable récord.

Porque si algo tenía de especial el juego de Abdul-Jabbar era su lanzamiento. Cómo tiraba a canasta, con qué técnica, suavidad y, sobre todo, acierto. Se retiró con prácticamente un 56% de acierto en tiros de campo y 24, 6 puntos por noche.

Para el recuerdo quedan los 34, 8 puntos que promedió en la '71-72 y los 31, 7 puntos que firmó justo la temporada anterior. En el ámbito de los rebotes, en cambio, se pueden diferenciar claramente dos partes en su carrera. Una hasta la temporada 1980-81, donde siempre cogió de media 10 rebotes e incluso llegó a los 16, 9 en su primera temporada en los Lakers, y otra a partir de entonces, donde su mejor registro fueron 8, 7 capturas en el curso 1981-82.

Las estadísticas y registros de Kareem dijeron mucho sobre su balance como profesional, pero sobre todo su forma de hacer las cosas y de marcar la diferencia en la cancha durante dos décadas. Su trabajo y dedicación le ayudaron a alcanzar la cima del deporte profesional, pero fueron su capacidad y aptitudes lo que encandiló, enamoró y convenció a millones de aficionados de que lo que veían en Abdul-Jabbar no era algo corriente, sino algo excepcional y único, sino un talento de otra dimensión,


Sobre esta noticia

Autor:
Sports Made In Usa (1364 noticias)
Fuente:
sportsmadeinusa.com
Visitas:
5653
Tipo:
Reportaje
Licencia:
Creative Commons License
¿Problemas con esta noticia?
×
Denunciar esta noticia por

Denunciar

Comentarios

Aún no hay comentarios en esta noticia.