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Juliana, la alíen del planeta Carax

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30/12/2018 04:41 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Llegué a la estación para echar combustible, y cerré los compartimientos por los ladrones,

Fuente Literaria/ Relato de Ciencia- Ficción.

Tome a Zoila a paso ligero para que las mutantes no la captarán, estoy a salvo por el salvoconducto, pero ella, no.  Luego de transitar por el viejo camino, afloje el paso hasta encontrarnos con la nave y ya en la distancia, se adivinaba la noche. Mis manos, estaban manchadas de cenizas y le coloque el viejo manto, acostándola en mi pequeña habitación, afuera, me deje arropar por la noche, en el pueblo, se ocultaba las lágrimas de terror del carnicero que me resbalaban por las mejillas.

De verdad, la oscuridad es de cuidado, me quedó paralizado, cuando debo emprender un desplazamiento. Sentí que el aire frio se deslizaba sobre mi piel. Todo es silencio, no había oído nada. Algo salta sobre las sombras, buscando cerrar el paso de la nave, pero, la puerta principal siempre esta cerrada, solo un rectángulo de luz, nos deja ver, la tripulación ya descansa, excepto dos que están en misión en el pueblo, haciendo cola para ver, si le dan dos kilos de pernil.

Llegué a la estación para echar combustible, y cerré los compartimientos por los ladrones, acá, llegan cualquier número de viajeros, aproveché para cerrar los ojos, no había dormido, cuidando a Zoila, quiero llegar a mi planeta en el otro amanecer y enseñarle a Zoila a cocinar nuestros alimentos. Aquello, era una ciudad embrujada y los aullidos duraban día y noche sin detenerse.

No pudimos traer papelón, sacado de la caña de azúcar, aunque Carax, es un planeta productor de caña

Aquel día, cumplí veinte y cuatro horas sin dormir, sabiendo que lo mejor de mi vida, había quedado atrás, soy viudo.

Ha Zoila, la habían tomado por muerta, la confundieron con un cuerpo quemado. El fuego le había devorado la piel, manos y los pelos. Las llamas les habían arrancado la ropa y piel a latigazos y, todo su cuerpo era una herida en carne viva que supuraba entre las vendas. Lo importante que ya Zoila, tendrá otro nombre, el de aquella mujer y el de ella, la muerta, logré pasarla por el registro y ya ha medianoche, despegue y eleve alto la nave para tomar un solo horizonte.

Aproveche en ir al closet y sacar varios libros y dárselos para que leyera, son tres meses de regreso al Castillo del Cerro Azul, pero, antes, debo buscar a los niños que eran cuidados por los minotauros. Me preocupaba el estado de las niñas, hay que cuidarlas de tanto depredador.

Su nuevo nombre será Juliana.

No pudimos traer papelón, sacado de la caña de azúcar, aunque Carax, es un planeta  productor de caña, como café y cacao, los guardianes del dictador no lo dejaban  traficar entre fronteras, solo ellos podían hacerlo, para encarecerlo y venderlo a un costo alto, los guardianes, tenían el control agroalimentario y el presidente es tomado como un títere o espíritu burlón, perdió credibilidad y, al pueblo mutante se le repartió perniles sin refrigeración.

Su nuevo nombre será Juliana


Sobre esta noticia

Autor:
Emiro Vera Suárez (896 noticias)
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Tipo:
Opinión
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