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Los juicios en Japón: homicidio y acoso

18/03/2011 18:46 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

La palabra de juzgado en japonés es SAIBANSHO, quizás haya sido el último lugar de la isla que hubiera pensado en visitar; no obstante una cosa lleva a otra y el viaje escolar de fin de año me llevó a este lugar.

Desde la entrada estaba puesto un cartel en rojo de "no se pueden tomar fotos", claro que no estoy haciendo una traducción textual por que este traía un dibujo de una cámara bajo un circulo rojo, imagen que no les puedo mostrar porque como dije desde dos líneas atrás: no se podían tomar fotos...

Durante toda mi estancia en la isla nunca había visto un cartel como estos, por lo general los nipones gustan de tomarle fotos hasta la sopa, y esto último es textual, novedad culinaria que se ponga frente a sus ojos es excusa para tomarle mil fotos que nunca imprimirán; tomar fotos es como un reflejo innato del ciudadano nipón

Pero no nos salgamos del tema que esto que les traigo esta muy bueno.

El edificio es gris por dentro y fuera, aislado de toda felicidad anime, manga o cualquier otra cosa que tenga colores chillantes y dibujitos "kawai" típicos de aquí; no recuerdo cuantos pisos tiene pero más de nueve sí, y en cada uno de estos hay centenares de salas donde se llevan a cabo diariamente cientos de juicios por infinidad de crímenes y demandas, a pesar de ser un país con bajos índices de inseguridad de que los hay los hay.

Finalmente y después de pasar muchas veces las hojas de los casos que ese día se presentaban, encontramos -mis compañeros de escuela y yo- uno interesante: un asesinato. Como de costumbre "gaijins" o extranjeros llegando tarde al lugar, al principio estaba lleno, por eso fuimos los últimos en entrar, no cabía unalfiler de toda la gente que quería saber ¿cómo lo mató?

Estudiantes extranjeros, ancianos y jovenes japoneses cuyas ropas los evidenciaban como estudiantes preparatorianos estábamos presentes esa mañana, también había otra clase de jóvenes (muy formales) que hasta un ciego notaría que eran estudiantes de derecho.

La sala de juicio es muy parecida a las que aparecen en las películas Holliwoodenses, solamente que en esta ocasión no había nada más un juez sino cinco, claro que el de en medio era -creo yo- el importante, por lo demás estaba un abogado defensor y su antagónico, quien toma nota de lo que se habla, dos policías y el acusado.

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Un caso de homicidio y acoso

Ha pasado una hora desde que entramos y solamente se le ha interrogado al testigo, quien una y otra vez le han mostrado fotos de los planos del lugar y una reconstrucción del ataque, a lo que este tipo ha dicho una y otra vez lo mismo; el juez ordena que se tome un descanso para luego regresar más tarde, hay quienes sales muy rápido y hay otros que nos quedamos un poco más a nada en especial, simplemente ver pasar al acusado esposado de pies y manos, escoltadopor dos guardias es una imagen que valió la pena quedarse sentado.

Como vimos durante una hora que este caso no tenía mucho movimiento, por así decirlo, regresamos a la planta baja a buscar más juicios, el siguiente caso al que fuimos -ya no tantos como al inicio- fue el de un acosador, un hombre que espiaba frenéticamente a una mujer del vecindario. ¿un acosador? qué raro aquí, tipos enfermos que acosan a las mujeres casi no hay... pensé.

En fin, el juicio duró lo que una sopa maruchan tarda en cocinarse, había escuchado hablar de muchas cosas express (secuestros express, bodas express, expreso con leche) o sin, pero ¿juicios express...? gran decepción. El acusado era un hombre no mayor a 35 años cuyas ropas lo delataban como un hombre sin oficio nibeneficio, al inicio el único juez en la sala (después de leer los cargos en su contra) le preguntó un par de veces si entendía porqué se le acusaba, a lo que el hombre afirmo con la cabeza y dijo: jai o sí en japonés.

En ese momento el acusado estaba sentado en medio de dos guardias del lado derecho de la sala, había solamente dos abogados y poca audiencia; el acusado se cambió de lugar a la silla que estaba frente al juez, siempre con un policía a su lado; cuando el abogado defensor empieza con las preguntas el hombre responde a un ritmo lento, poco usual pero quizás los nervios sean la causa, creo yo. Terminan las preguntas y el juicio se pospone para otro momento, los presentes salimos al igual que el acusado, el juez y los abogados, nadie se queda en la sala más que un frío húmedo que se respira en el ambiente.

El reloj seguia moviendo sus manecillas y había tiempo para buscar un caso más, aunque no había mucho interés en ir a escuchar juicios empresariales, demandas y esas cosas, así que mejor regresamos al primero.

El acusado era un hombre coreano que parece ser mató a su padre e intentó herir al hermano que estaba presente declarando en su contra, el mismo hombre que hace una hora y 20 minutos estaba siendo interrogando era la víctima, cuando regresamos él seguía con su declaración, vimos las fotos del cuchillo, la casa, el patio trasero donde la policía encontró pistas, sangre marcadas con un círculo rojo. Al final de que el abogado defensor -que no era muy bueno- terminara con el interrogatorio, el juez dio por terminada la sesión del día, pero antes le pidió a la parte acusadora que saliera un momento de la sala, él se fue sin decir palabra alguna, pero tomo mundo vimos como aquellos hermanos se miraron fijamente a los ojos antes de dejar la sala. La expresión fue como si Cain demandara a Abel.

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Sobre esta noticia

Autor:
Rodrigo R Marín (26 noticias)
Fuente:
rodrigomarinfoto.blogspot.com
Visitas:
8488
Tipo:
Reportaje
Licencia:
Creative Commons License
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