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Jugadores patolológicos: consecuencias psíquicas, físicas y sociales

11/10/2009 01:41 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Mentiras, deudas, incomprensiones familiares, las causas que "eloquecen", qué hay detrás de la dependencia a los juegos de azar, cómo encontrar una salida, síntomas de la enfermedad

JUGADORES PATOLÓGICOS:SUFREN CONSECUENCIAS PSIQUÍCAS, FÍSICAS Y SOCIALES

Cientos de miles de jugadores devorados por la fiebre de los juegos de azar, exponen sus vidas -sacándolas de improviso de su curso normal-, consumiéndose en el riesgo y perdiendo el sentido de la realidad. Entonces, surgen las mentiras, las deudas y las incomprensiones familiares.

Esta dependencia se incrementa por la múltiple y continua concurrencia a los casinos, videojuegos, tragamonedas, loterías, quinielas y bingos. Jugar de vez en cuando no es el problema, sino cuando el pasatiempo se convierte en manía y provoca dependencia, tornándose una enfermedad.

Esta perturbación se incluye en las así llamadas "new addictions", o sea, perturbaciones compulsivas como la cleptomanía (dificultad recurrente para controlar los impulsos de robar), la piromanía( necesidad incontralada de provocar incendios), entre otras.

Las causas que enloquecen

"La dependencia del juego de azar creció en los últimos años a causa de los videopoker", -explicó Luis Ravizza- docente del departamento de Neurociencias de la Universidad de Estudios, en Turín (Italia).

"La franja de edad más afectada va desde los 18 a los 25 años, pero numerosos estudios han dado como resultado que la edad media del jugador patológico alcanza los 34 años y con un nivel elevado de cultura. Pero también afecta a mayores de 50, que arrastran la dependencia desde años atrás, y prefieren el bingo y la lotería.

La perturbación va acompañada con frecuencia por otras patologías: ansiedad, desórdenes afectivos y abusos de sustancias como las drogas y el alcohol. La patología se caracteriza por la incapacidad de resistir a un deseo impulsivo, motivado por la necesidad de alcanzar mayores sumas de dinero para un período cada vez más largo", sostuvo el investigador.

Detrás de los juegos de azar

Al principio el individuo juega esporádicamente, y se siente capaz de abandonar el juego con facilidad, pero luego la tendencia a probar fortuna se hace cada vez más compulsiva y cede al desafío de recuperar el dinero perdido.

"A menudo el jugador se enreda en el juego por aburrimiento e insatisfacciones de fondo", dijo Cesare Guerreschi, psicólogo y fundador del Centro de Recuperación para Jugadores Patológicos de Bolzano (Italia). "Algunos jugadores patológicos han declarado haber empezado con su cónyuge para vivir emociones diversas esperando un golpe de fortuna".

Con todo no se ha de olvidar que la dependencia puede nacer de una base orgánica. "El gusto del riesgo en la tabla verde - explicó Guerreschi -, como la atención hipnótica ante la pantalla de los videopoker o el síndrome obsesivo por los casinos virtuales en internet, indican que una modificación bioquímica se está realizando en el cerebro.

La actividad de los neurotransmisores, las sustancias químicas responsables del humor, sufren alteraciones a causa de la fijación en el juego, lo mismo que sucede con la dependencia de la droga y del alcohol. Bajan más del 50% los niveles de serotonina, mientras los de adrenalina y dopamina registran picos elevados durante la fase del placer bioquímico, para derrumbarse poco después estos químicos cerebrales por efecto del estrés. Las consecuencias en este punto son desastrosas".

Agegó el psicólogo: "Pasado el momento de extrema embriaguez, de placer sublime, se presentan la ansiedad, la depresión, los temblores, hasta las crisis de abstinencia, con insomnio y agresividad."

Cómo encontrar una salida

El cuadro clínico es nefasto, pero lo que más duele es la rapidez con que se destruyen las relaciones personales: además de agotar los patrimonios, se destrozan las familias, se pierde el empleo, se cometen acciones ilegales, se abusa de los narcóticos y la vida se vuelve un infierno. Resulta muy difícil salir por sí solos de esta espiral devastadora. Es fundamental pedir ayuda a personas expertas.

"La familia, al principio, puede privar de la posibilidad del dinero", continuó Guerreschi. "Aunque de este modo se corre el riesgo de humillar a la persona y de llevar una gestión del dinero rígida y que genere el sentido de culpa. Asimismo, a menudo, el jugador pertenece a una familia con problemas, donde han saltado las dinámicas familiares y se ha producido un cambio de roles.

Para salir de la dependencia es necesario seguir un recorrido psicoterapéutico, sostenido por terapias familiares. Se usa el modelo de la terapia para el alcoholismo, procurando robustecer la fuerza de la voluntad mediante el ejemplo de sus semejantes."

"Para desmontar el mecanismo de la dependencia, es preciso actuar en diversos frentes a la vez, incluida una terapia farmacológica. "Se han dado buenos pasos con el uso de los nuevos antidepresivos, los inhibidores selectivos del rescate de la serotonina (SSRI), que parece tienen eficacia para reducir el deseo de apostar y para restablecer el equilibrio mental que la perturbación obsesivo-compulsiva ha derrumbado", concluyó Ravizza.

"El objetivo consiste en lograr la sobriedad, la condición de plena conciencia sobre el riesgo de recaídas y emprender un profundo cambio en el estilo de vida para no ser devorados de nuevo por el vértigo del juego".

Los principales síntomas de la enfermedad

-Psíquicos: obsesión por el juego, sentido de omnipotencia, presunción, nerviosismo, ansiedad, alteración del tono del humor, sentirse objeto de persecución, sentido de culpabilidad, alteración de la autoestima, tendencia a la superstición, aumento de la impulsividad, distorsión de la realidad.

-Físicos: disfunciones alimenticias, cefalea, insomnio, síntomas físicos de la ansiedad: temblores, sudoración, palpitaciones.

-Sociales: perjuicios económicos, daños sociales, daños laborales, daños familiares, mala gestión del dinero (gastos impulsivos), aislamiento en el contexto social en que vive.

Revista Club 3, Año XIV, nº 9, Milán, San Paolo.


Sobre esta noticia

Autor:
Marcela Toso (3015 noticias)
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Nota de prensa
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