Globedia.com

×

Error de autenticación

Ha habido un problema a la hora de conectarse a la red social. Por favor intentalo de nuevo

Si el problema persiste, nos lo puedes decir AQUÍ

×
×
Recibir alertas

¿Quieres recibir una notificación por email cada vez que Lola Duque escriba una noticia?

Josefina Manresa y Josefina Samper, dos mujeres que entendieron su papel en la historia

30/10/2010 15:07 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Se dice que detrás de toda persona carismática hay siempre alguien que le permite ser cotidiano en la sombra y tal vez Miguel Hernández y Marcelino Camacho, bien pudieran ser ejemplo de este dicho popular

"Camaradas, compañeros, amigos, despedidme del sol y de los trigos". Con estos versos, a modo de epitafio, se despedía Miguel Hernández. Escritos se dice que con las uñas, en el muro de yeso de la enfermería de la carcel de Alicante, Miguel Hernández, sabiendo que ya estaba próxima su muerte, por la tuberculosis que padecía, quiso que su familia y amigos supieran que nunca perdió la fé en la vida.

Hoy 30 de octubre, se celebra el centenario del nacimiento de Miguel Hernandez y esta semana, pensé en dedicar mi artículo a este poeta inmenso que pese a su corta vida, supo plasmar en multitud de versos una conciencia social auténtica que entremezclaba con la dosis de ternura necesaria.

Esbozando el mencionado artículo, ayer, el fallecimiento de Marcelino Camacho me hizo pensar en las coincidencias existentes en la biografía de ambos personajes. Dejando a un lado la pura casualidad de haber elegido como compañeras a dos mujeres que compartían nombre, su vida en la cárcel, marca profundamente su destino y lo que en Miguel surgía mediante versos en Marcelino eran largos coloquios y discursos sin necesidad de guión previo.

Marcelino Camacho ha sido en lenguaje puro y descarnado un obrero auténtico del sindicalismo, consecuente hasta la médula con cada una de sus ideas. Cuando abandona el Congreso de los Diputados, lo hace consciente de que su posicionamiento al lado de los trabajadores no es compatible con la férrea disciplina de voto que existe en el partido.

Con los años, el que fuera primer secretario General de CCOO y tras dejar su cargo y ser nombrado Presidente honorífico del sindicato, decide en sus últimos años, renunciar también a esta distinción pues entiende que el sindicato cada vez más entrelaza su destino al Gobierno y a la patronal quedando su independencia totalmente en entredicho.

Marcelino Camacho ha sido en lenguaje puro y descarnado un obrero auténtico del sindicalismo, consecuente hasta la médula con cada una de sus ideas

Seguramente, CCOO, tratará de borrar ahora esos últimos años críticos de Marcelino Camacho y de hecho, la frase más pronunciada en el día de ayer por el sindicato es que gracias a Marcelino, CCOO es hoy el primer sindicato español.

Hubo un tiempo en el cual, el dirigente fallecido que nunca renunció a ser lo que era ni a vivir de la manera que quería vivir, se dió cuenta de que las gastadas chaquetas de pana de algunos de sus seguidores, solo aparecían en escena las jornadas previas a los actos electorales y que lo que algunos llamaban adecuación a los tiempos modernos, no era más que una firma pactada donde toda reivindicación futura, dejaría de tener sentido.

El Alzheimer hizo que en la etapa final de su vida no sufriese ante la debacle del sindicato que con tanta ilusión puso en pie y ahora que no está, muchos podrán poner sentido diferente a sus palabras sin que pueda él rebatir tales afirmaciones, pero este hombre que anecdóticamente nunca renunció a su jersey de cuello vuelto, tejido con el cariño y la ternura de Josefina, que pasó los últimos años viviendo modestamente con su pesión y la de su mujer ( en total 1.500 euros) en su piso de 60 metros cuadrados de Carabanchel, es hoy un fiel ejemplo de autenticidad y carisma.

Josefina Manresa en su día y hoy Josefina Samper, han sobrevivido ambas a sus compañeros de vida y hoy, haciendo un ejercicio de imaginación, puedo casí ver a una joven madre viuda leyendo junto a su hijo los versos que su padre nunca pudo recitarle y a esa otra madre que tejía jerseys y esperaba el día en que ya no fuese necesario solicitar un permiso de visitas.

Más artículos en

http://www.fatiguitasdecai.es


Sobre esta noticia

Autor:
Lola Duque (130 noticias)
Visitas:
10051
Tipo:
Opinión
Licencia:
Creative Commons License
¿Problemas con esta noticia?
×
Denunciar esta noticia por

Denunciar

Comentarios

Aún no hay comentarios en esta noticia.