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Joan Báez la voz pacifista de la protesta que atraviesa varias generaciones

17/03/2015 11:50 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Lo más meritorio y ejemplar es seguir siendo la misma que a los 15. La única diferencia estriba en que ahora el “todo Hollywood” le aplaude desde Leonardo di Caprio hasta Tom Hanks pasando por Camerón Diaz, Billy Cristal, Angelina Jolie y Susan Saradon, etc

Con las entradas agotadas, Joan Báez inició en el Auditorio Baluarte de Pamplona su esperada gira por la península.

Joan Báez, la intérprete folk más destacada de los 60, pero también de las décadas siguientes ofreció en la capital foral un concierto denominado An Evening With Joan Báez (Una tarde con Joan Báez), en el que fue recorriendo los caminos de su largo repertorio.

Para una cantante cuyos 30 álbumes muchos de ellos bestseller, se extienden a lo largo de más de medio siglo; para una mujer que ha sido primero idolatrada en los Estados Unidos excepto por la Casa Blanca y asociados, escuchada en todo el mundo en cinco idiomas, insultada y hasta agredida por totalitarios y racistas,    encarcelada y multada por los poderes “constituidos” de su país, con premios internacionales que se le podían haber subido a la cabeza, a los que nos referiremos al final, la paz de que goza ahora no es poco. Y que al parecer no ha querido perder tampoco aquí denunciando todos lo que hay que denunciar como el paro, la corrupción y todo lo demás. Quizás antes de terminar la gira se decida a hablar y si no lo hace es principalmente por no poner en peligro a su familia.

”Il Corriere de la Sera” la definió muy bien hace dos años como “…la amiga del pastor Luther king, la musa y descubridora de Bob Dylan, la enemiga del presidente Bush y del militarismo, la voz femenina más famosa de la década del 60, 70 y 80, el símbolo de una generación, inimitable, universal, diferente, que trascendió culturas, religiones y etnias para encender el ánimo de millones de jóvenes de esos años que iban en pos de un futuro distinto, mejor, sobre la huella de su “We Shall Overcome” (Nosotros Venceremos), que sigue perdurando aún hoy como un himno de los oprimidos de la Tierra..

Y ahí le tenemos aún hoy a los 74 bien cumplidos trepando a un nogal en pleno centro de Los Angeles, para salvar, con su eficaz protesta a una pequeña comunidad de 350 inmigrantes  latinoamericanos a quienes querían expulsar y arrancar de  un terreno agrícola de apenas seis hectáreas. Lo más meritorio y ejemplar es seguir siendo la misma que a los l5. La única diferencia estriba en que ahora el “todo Hollywood” le aborrecía y ahora le aplaude desde Leonardo de Caprio hasta Tom Hanks pasando por Camerón Diaz, Billy Cristal y Susan Saradon, etc..

Elegante siempre, elocuente ante la prensa, luce un pelo que fue negro sedoso y ahora es muy blanco, un rostro y una figura proporcionados y atractivos que parecía, antaño, y parece todavía ablandar el corazón de sus fans en cuanto hace oir su voz.

Ella se autocataloga de “activista de la no-violencia”, artista y compositora. Después de mucho luchar por causas imposibles en las décadas del 60 y 70 creó el “Humanitas Internacional”, ya en el umbral del 2000. auspiciada por Amnesty Internacional. Antes de que Amnesty le ayudara, se inició con una carta abierta al gobierno de Vietnam al recibirse pruebas definitivas de que en Hanoi se torturaba también a los presos políticos, aún después de la independencia. Pero nada ha cambiado, porque aún sigue hoy Guantamo, tras mil promesas del actual presidente Obama.

“Humanitas” consiguió  levantar más de un millón de dólares para ayuda urgente del pueblo camboyano, bajo la sangrienta tiranía de Pol-Pot. Y otro millón por el pueblo de Irak. El tiempo le ha dado la razón, porque existen los yihadistas porque antes existieron el kukluxkan, los nazis blancos, los marines, y la policía también blanca de Ferguson los racistas de todas las leches. “La violencia, engendra violencia”- canta Joan Báez. Lo ha plasmado a través de una organización local independiente  Asian Emergency Relief Fund. A raíz de eso la Báez rompió definitivamente con Jane Fonda, quien sostenía que las masacres y atrocidades de Cambodia no se habían probado. De todas formas  Jane Fonda no colaboró con Joan Báez sino en algunos aspectos humanitarios de la campaña contra guerra en Vietnam e Irak, y la cantante  no se sumó a las manifestaciones políticas de la actriz..Y Joan no responde a preguntas al respecto de los periodistas.

A partir de l982, ha viajado veinte veces ó al sudeste asiático, en un esfuerzo por llevar alimentos, medicinas y sangre a las regiones occidentales de Vietnam, Kampuchea, las más afectadas por el hambre, la malaria y las enfermedades, muchas contagiosas, aún después de haberse retirado de ese país las tropas vietnamitas que lo habían invadido… Toda esa campaña recibió eficaz colaboración de otras organizaciones internacionales, pues “Humanitas” en esos momentos recibía ataques desde todos los ángulos. Eso   llevó a Joan a participar activamente en la Conferencia Humanitaria de las Naciones Unidas sobre Cambodia.

La gran labor de la organización “Humanitas internacional”

Su organización “Humanitas International” ayudó durante casi quince años a sostener la investigación, caso por caso, de los abusos cometidos contra los refugiados de muchos países, sobre todo del Tercer   Mundo, sin distinción de color de piel religión o filosofía política. Su labor más difícil fue en Chile y Argentina desde el golpe de Pinochet en el 73. Porque sus intentos de penetrar  en esos países del cono sur de América fueron abortadas siempre por la policía “ antiterrorista” dirigida por, los especialistas más avezados de las Américas, duchos también en torturas, supervisados o enemigos- según les convenga a unos u otros- como ahora Venezuela, Brasil  o poco antes Colombia, y aunque Amnesty International logra establecerse e informar, lo logra solo fragmentariamente. Ella misma viajó personalmente a Chile, Brasil y Argentina en 1981, en una gira artística pero en los tres países le prohibieron siquiera cantar. Fue sometida a una intensa vigilancia y recibió varias amenazas de muerte. Este tipo de coacción no pareció hacerle mella nunca, aunque la procesión iba por dentro. Es sólo por eso que en las canciones de protesta de la época no se incluyeron nunca las se necesitaban contra los Cóndor de todas las especies o países.

En su primera gira por España en 1970, en los días del juicio de Burgos, contra muchos vascos a pesar de las restricciones que sufrió tanto en la selección de canciones como en los sitios  que  elegía para actuar, durante un programa transmitido en directo por TVE, cantó la canción-mensaje “No nos moverán” (We shall not be moved), prohibida por la censura española desde la guerra civil y “El Preso Nº 9”, de la revolución mexicana, en su español con acento, pero muy inteligible. No hay noticia de que fuera amenazada antes o sancionada después. Todo allí parecía girar en torno al proceso mismo y las manifestaciones en pro de las penas de muerte y en contra. Joan Báez, por otro lado, no era, lógicamente, muy popular bajo el régimen de Franco.

En l97l recibió una distinción del Movimiento por la Paz en Asia de los Ejecutivos de Empresas de Chicago, por su acción por la pacificación. Y ese mismo año en el Teatro  Griego de Berkeley participó en un concierto a beneficio de la resistencia griega contra los coroneles con la asistencia de ilustres exiliados como Melina Mercouri y Jules Dassin. Y al poco recibió una nominación para el Grammy como Mejor Vocalista Femenina del año.

Al año siguiente ayudó en la organización del Anillo Alrededor del Congreso”, una manifestación pacifista en que participaron 2.500 niños con sus madres.

Pero su credibilidad sigue intacta gracias a su objetividad en cualquier circunstancia aún en los grandes conflictos del pasado como el de Irak, sobre todo porque cuando las víctimas por quienes  luchó, se convertían en verdugos.  Joan sabía  negarles su favor, a sabiendas de que sería tachada de traidora e insultada. Ponía la otra mejilla. Ese fue el caso de los irakíes que hemos mencionado y se dieron otros sobre todo en África. Hanoi, por ejemplo,   dijo que lo que pasaba era que la Báez estaba ahora al otro lado de la barricada y ella contestó que siempre había estado en la barricada de los derechos humanos y de los oprimidos.

Al poco recibió el premio “Earl Warren” del American Civil Liberties Union y el premio Jefferson conferido por el Instituto Americano de Servicio Público y semanas después ofreció un concierto gratuito frente a la Catedral de Notre Dame de Paris.

Esto ocurría ya  hacia el 2000 es decir siete años después de que Joan Báez viajara a Asia como miembro de una delegación en pro de una paz negociada y trabajara sin descanso contra las guerras del Vietnam, Camboya e Irak. Nada había cambiado.

Hija de un doctor mexicano, cuáquero, pacifista y buen padre. Su madre era profesora en una escuela de drama y literatura inglesa y su padre fue un consagrado doctor mexicano. Es eso lo que dicen secamente las biografías oficiales. “Diáspora” quiere añadir algo más a una biografía tan importante.  Su abuelo fue pastor metodista en una congregación de  Brooklyn, pero su padre, Albert prefirió la física nuclear. Fue un estudiante distinguido (co-inventor del microscopio de rayos X) y autor de muchos libros de texto de física avanzada que actualmente se estudian en algunas universidades americanas.

Cuando surgió el “Proyecto Manhattan”(principios de los 40) para fabricar la primera bomba atómica (lanzada en agosto de 1945 sobre Hiroshima), su padre fue seleccionado y convocado a  Los Alamos para formar parte del equipo de físicos atómicos para ponerse a la labor de investigación de la pira atómica. Albert Báez no quiso acudir. Era pacifista. En 1941 nació Joan Báez, en Staten Island, Nueva York.

Tampoco quiso Albert formar parte o colaborar con el Ministerio de la Defensa de los Estados unidos, a fines de esa década, para el estudio de nuevas armas derivadas de los descubrimientos nucleares, al comenzar la guerra fría, por la misma razón. Eso hubiera asegurado a la familia Báez un brillante porvenir económico y social, pero Albert Báez y su esposa Joan, prefirieron seguir como estaban. Esta decisión y vida produjeron un profundo efecto en la pequeña Joan, que empezaba a adivinar algo de lo que era el mundo pacifista y los sacrificios que entrañaba. Sus continuos viajes acompañando a sus padres, no sólo en localidades del estado de Nueva York, sino en Francia, Suiza, Italia y Oriente Medio, le hicieron captar los sufrimientos de las clases desposeídas, que apenas había conocido en  los Estados Unidos.

Su padre escribía textos de física para la UNESCO. Era cuáquero, lo que quiere decir pacifista comprometido, lo cual hace comprender que Joan bebió de fuentes realmente extraordinarias y directas de lo que era la no-violencia activa y pasiva. Alguien a quien los padres de Diásporaweb  conocieron personalmente en Londres a fines de los 60 Phillip Noel-Baker, diputado laborista británico, muy solidario con los vascos en la guerra civil española, era también cuáquero, pacifista y atleta olímpico. Tuvo la perspicacia de adivinar hacia dónde podía llevar al mundo el militarismo y el rearme nuclear que denunció en su libro “The Arms  Race”(La Carrera de las Armas). Ganó el premio Nobel de la Paz l959.

La madre de Joan Báez, Joan Bridge, nacida en Edinburgo (Escocia) conocida como Joan Senior, “Big Joan”, es hija de un pastor episcopalista escocés y se dedicó siempre a la enseñanza. Conoció a Albert Baez en una escuela de baile en Madison, New Jersey, y al de dos años se casaron.

En 2004, se cumplió un sueño de Joan, cuando sus padres, (ambos tenían más de 90 años), fueron a vivir a su casa en Woodside (California). Su madre también  aprueba la línea no-violenta de Joan y hasta ha aparecido en imágenes en la red, retratada junto a su famosa hija. Su padre falleció hace seis años.

En 1959, Joan junto con otros artistas del área de Cambridge que solían presentarse en el Club 47, grabaron un álbum llamado Folksingers Round Harvard Square, y ese mismo año conoció a Bob Gibson y Odetta, a quienes cita entre sus principales influencias, junto a Marian Anderson y naturalmente Pete Seeger.

A instancias de su tía, asistió a un concierto de Pete Seeger; el “padre de la música folk” y también pacifista. Y pronto Joan estaba ya ensayando sus canciones, con su guitarra, después de lo cual se aventuró a interpretarlas en público. En una de sus primeras apariciones, en una residencia de retirados, en un film de 8 mm recién encontrado de aquel concierto, aparece la figura espigada de un jovencito que resulta ser Bob Dylan.

En l957, emprendió su campaña privada de “desobediencia civil”, es decir de “no colaborar”, en su escuela de “Palo Alto”. El Pentágono estaba organizando en todo el país simulacros de defensa pasiva contra posibles ataques aéreos nucleares “del enemigo”. El ejercicio consistía en que los alumnos, cuando sonaran las estridentes sirenas, abandonaran la clase en calma y se instalaran en el refugio antiaéreo. Sólo así- les dijeron- sobrevivirían a un ataque atómico, que podía llegar en cualquier momento de la Unión Soviética. Se vivían momentos de psicosis generado en parte por la intransigencia de los líderes mundiales, que pensaba en el poder político y en ellos, ante un enfrentamiento irracional con armas atómicas desatado por el “enemigo”. Era parte de la guerra fría el diálogo era el del espionaje y los montajes. Pensaban en la paz sólo los pacifistas, a alto precio. Ese era a su nivel, el panorama de la escuela californiana de Palo Alto.

Todos los alumnos cumplieron  las órdenes, menos una  jovencita que se quedó en su pupitre leyendo. Un conserje de edad, muy excitado, le instó a unirse a los demás y ella ni se movió. Se sabe que por este inusitado acto de protesta que provocó en la escuela más comentarios que el ejercicio en sí, Joan  fue “severamente sancionada” tras comparecer ante una especie de tribunal de profesores. Ella dijo que no había visto a ningún enemigo por ninguna parte y que todo aquello le sonaba a propaganda política. No fue expulsada de la escuela. Pero en la población local le hacían el vacío y le tildaban de “agente comunista infiltrada”.

En esta época conoció a Ira Sandperl, un estudioso y profesor atento de la doctrina de Gandhi con quien conversaba con frecuencia y que le motivó profundamente. Era además persona de mucha influencia en los medios políticos pacifistas y  le defendió siempre. Con él había de fundar ocho años después, el Instituto para el Estudio de la No-Violencia en Carmel Valley (California), con grandes problemas de convivencia con los vecinos, pero muy eficaz.

En l978 su padre fue destinado a Belmont (Massachsetts), donde la joven contactó con el ambiente de cafés de Cambridge, donde dio donde pululaban los cantantes, algunos “hippies” y otros no-Todos contestatarios. No estaban de acuerdo sobre todo con los políticos. Joan Báez dio a conocer su voz de soprano, con un estilo vocal muy atractivo y personal: allí aprendió los secretos de la música folk. Su padre la inscribió en la Universidad de Boston, pero a los pocos meses ella abandonó sus estudios para dedicarse de lleno a cantar como solista. Por entonces recibió su título de graduada de la High School de Palo Alto, como si nada hubiera pasado. Empezó a actuar regularmente en el Club 47 de Cambridge, en música folk. Su carrera profesional de verdad empezó al año siguiente.

Su compromiso con Martin Luther King y los derechos civilesdesde el día en que oyó hablar al joven líder

En l956, cuando cumplió los l5 años, le ocurrieron dos cosas importantes: se compró una guitarra muy buena, marca “Gibson” por solo 50 dólares y asistió a una conferencia en que hablaba un joven llamado Martin Luther King. Quedó fascinada, lloró mucho al descubrir que había alguien que no solo pensaba sino que actuaba con energía pero sin violencia, por los derechos humanos y el cambio social. Aunque no pudo hablar con el conferenciante, se sumó a su doctrina. También empezó a cantar sola ante un espejo y a componer a su manera.

Aparte de sus dos matrimonios Joan Báez está casada con el activismo

Su compromiso tácito con Martin Luther King cristalizó en hechos importantes. En marzo de l962, en la Marcha sobre Washington por los derechos civiles y ante una abigarrada audiencia de 250.000 personas después que el líder expresara en palabras sus “sueños”, Joan cantó “We Shall Overcome” en medio de un imponente silencio. El propio Pete Seeger había popularizado “We Shall Overcome” escrito por él mismo e interpretado por ella en esa Marcha como el mensaje no sólo de todo el movimiento sino de todos los desheredados de la tierra, y fue entonces cuando quedó como fundido en la voz inconfundible de Joan Báez y la causa de siempre.

Lo ideal para aquella inmensa y abigarrada masa de gente llena de esperanza Luther King y Joan Báez es que el reloj de la historia de la lucha por esos derechos se hubiera detenido en ese instante y no se necesitaran nuevos sacrificios ásperos porque todo lo ya expuesto era más que suficiente para los no egoístas... Pero eso era sólo el comienzo, luego habían de venir la muerte de Luther King y otros sucesos terribles, en Sudáfrica, por ejemplo, que enlutaron la no- violencia y generaron extremismos armados, aunque la virtud de Joan Báez, Pete Seeger, David Harris. El mismo Dylan y los de esa cepa, es que jamás cantaron a una repuesta armada, a pesar de amenazas y provocaciones.

Pero lo que Luther King le agradeció más fue el cumplimiento de su compromiso de tratar de proteger a los niños negros de las humillaciones y el trato de los blancos en el Sur profundo. Joan participó en una movilización convocada por el reverendo en Grenada (Mississipi) para protestar no sólo por la segregación en los Zinder sino por los golpes asestados a niños de cinco o seis años sistemáticamente en las escuelas del sur.

Cuando para probar la buena o mala fe de los enseñantes blancos, la propia Joan aceptó el intento de inscribir personal y simbólicamente a cinco niñitos de color en un establecimiento escolar desde siempre segregado, los directores blancos no dijeron nunca que no, pero le encaminaron entre pasillos hacia rejas y vallados, que no conducían a ningún sitio. Marearon la perdiz y no hubo inscripción, sin una negativa definitiva. Luther King comprendió que por el momento todo eso era imposible. Había que caminar todavía por senderos de muchos espinos, entre pasillos enrejados.

Lo más sonado de la Marcha por la Libertad desde Sela a Montgomery (Alabama), en que Joan Báez participó al lado del reverendo es que no se produjeron esta vez  incidentes temidos (por las amenazas del Ku Klux Klan) y la movilización fue realmente un paso hacia adelante.

La década de los 60: la voz activa de una generación y su matrimonio con Bob Dylan

Durante los años ’60, Joan Báez fue la reina virtual del folk, la cantante más representativa e influyente de toda la región surgida del boom de ese estilo musical, distinguiéndose desde el comienzo por su personalísima y original expresión vocal, una soprano con un rango de tres octavas y distintivo vibrado dotada de un extraño carisma y poder de convicción heredado quizás de sus antepasados predicadores. Cuestión de genes.

Ella dio a conocer a Bob Dylan, cantando sus canciones y presentándolo a sus audiencias cuando aún no era famoso, además de mantener una publicitada relación sentimental con el autor del inmortal “Blowing In’ The Wind”, con el cual se volvería a reunir artísticamente a mediados de los ’70 en la Rolling Thunder Revue ahora sin lazos afectivos. Y en l975 realizó una gira de nuevo con Bob Dylan y asistió al encuentro artístico titulado “The War is Over” (la guerra ha terminado!)

Bob y Joan estuvieron casados de 1962 a 1965. Fue una separación no anunciada y sorpresiva pero definitiva. (En cuanto al descubrimiento de  Bob Dylan como talento en ciernes se lo atribuye personalmente John Hammond de la CBS, quien fue el primero en ofrecerle un contrato formal).

Joan Báez, evoluciona, conservando intacto su agradecimiento

Famosa por su activismo no-violento pero ardiente en lo político y social, derechos civiles y humanos, Joan supo evolucionar con los tiempos, profesionalmente. Además de modificar su música incorporando acompañamiento eléctrico y canciones de nuevos cantantes-compositores (además de convertirse ella misma en  compositora), fue enriqueciendo sus intereses hacia causas como la lucha antinuclear, ecología, medio ambiente, educación etc..

Se ha presentado en público durante casi 60 años,   cantó en por lo menos ocho idiomas, (cinco de ellos bien inteligibles) y aunque es conocida como folksinger, su trabajo incursionó en todos los terrenos de la canción, incluyendo pop, country, gospel, r&b y folklore latinoamericano. Su carrera continuó con fuerza hasta hoy, convirtiéndose en fuente de inspiración para sucesivas generaciones de cantantes –desde Bonnie Raitt y Emmylou Harris hasta las Indigo Girls y Tracy Chapman– y editando nuevos discos, mientras las reediciones de su catálogo continúan suscitando amplio interés. (Al final de este reportaje, publicamos una entrevista actual con ella atrapada hoy también en temas como Irak y los errores del presidente Bush y su camarilla).

Se han hecho largos resúmenes de su extensa carrera, como si fuera Bach o Chopin, con clásicos de su primera época y grabaciones contemporáneas, tanto en vivo como en estudio, y muestran la versatilidad de la cantante para encarar un repertorio de inusitada amplitud temática y estilística, tamizándolo a través de su voz única y su poderosa personalidad como intérprete.

Tiene tres canciones en castellano y sus mensajes se entienden más que si fuera Nat King Cole en su español sui generis. Son ellas “Gracias a la Vida”, “No nos moverán” y “El preso Nº 9”que hemos mencionado.

Para Joan Báez es fundamental una buena canción, cualquiera sea su género, y por eso puede integrar en su repertorio desde George Michael (“Hand To Mouth”) hasta el gran Leonard Cohen (“Famous Blue Raincoat”), pasando por el himno de Bob Marley, “No Woman, No Cry”, incluido en una bella interpretación en vivo tomada, al igual que otros temas incluidos en este álbum, durante una actuación en Bilbao, Euskadi, a fines de los ’80.Allí fue ampliamente felicitada por los fans vascos con el alcalde de la ciudad, José María Gorordo, al frente.

Lucha contra el Tesoro: lucha contra los gastos militares de Pentágono. A partir de 1964, cuando supo que el 60 por ciento de los ingresos provenientes de impuestos fiscales se destinaba a gastos militares, Joan Báez comenzó a retener ese porcentaje de sus contribuciones de impuestos, y a pesar de un embargo declarado por el IRS sobre sus propiedades y hasta de su coche, continuó haciéndolo durante los 10 años siguientes. Lo que nadie sabía es que todo ese dinero “retenido” iba a parar a instituciones benéficas, por decisión de Joan.

Durante 1967 fue detenida dos veces, por bloquear la entrada del Centro de Reclutamiento de las Fuerzas Armadas en Oakland, California, junto a 118 personas. Sentenciada, debió prestar servicio de rehabilitación de diez días en un centro de ese tipo en Santa Rita. Pero en es navidad, detenida con 49 militantes por esa misma causa, recibió una condena de 90 días en prisión. Al año siguiente, todas las grabaciones de sus discos fueron retiradas sistemáticamente de los almacenes y supermercados, economatos militares que proveían a oficiales y soldados del ejército, marina y aviación.

En 1968 se casó con el maestro y activista David Harris y poco después editó Baptism, donde recitaba y cantaba poesía. Le siguió Any Day Now, un álbum doble dedicado a las canciones de Dylan, que se convirtió en Disco de Oro. En 1969, su marido comenzó a cumplir una sentencia de tres años por resistirse a la recluta, lo que le impidió asistir a la presentación de Joan en agosto en el legendario Festival de Woodstock (parte de su actuación sería incluida luego en el film y el disco homónimos). Al nacimiento de su hijo, Gabriel Earl, ella le dedicó su David’s Album. Harris fue liberado “on parole” en marzo de 1971, tras cumplir 20 meses de su sentencia. Al salir dijo”en prisón perdí todos mis ideales, aunque no mis principios”.  David y Joan se divorciaron en 1973. Pero el libro que escribieron juntos “Coming Out” fue publicado.

A partir de mediados de los ’70, comenzó a componer muchas de sus propias canciones; la que se hizo más popular fue “Diamonds And Rust” (1975), una melancólica evocación de su idilio con Bob Dylan, que se convirtió en el disco más vendido de su carrera. Al año siguiente participó al lado de Jackson Browne en una vigilia ecuménica en memoria del arzobispo de El Salvador, Oscar Romero, asesinado por los “paramilitares” en ese país, y por sus compañeros igualmente sacrificados por el diálogo y la convivencia (entre ellos Ignacio Ellacuría).

En l978 participó en varias movilizaciones multitudinarias a favor del Desarme Nuclear. E hizo famosa la balada “What Have They Done to the Rain? (“¿Qué le han hecho a la Lluvia?”).Esta bella canción de Malvina Reynolds expresa los peligros de las precipitaciones radiactivas de la atmósfera y de las enfermedades y muerte que acarrean las mismas empujadas por un viento que arrastra partículas radiactivas.

Su concierto con Santana en Leningrado, fue cancelado en el ultimo minuto por las autoridades soviéticas, pero siquiera pudo saludar en Moscú a varios disidentes entre ellos Andrei Sajarov. Al regresar a Estados Unidos amparándose en el Acta de Libertad de Información, se presentó judicialmente en la Agencia Nacional de Seguridad para pedir lo legal de los archivos relacionados  con su persona. Por fin un juez federal tuvo que intervenir para liberar todos los documentos-excepto dos párrafos-de un informe, lo cual fue retenido mediante  apelación por la Agencia, que sostuvo que eliminar las restricciones impuestas a esa información ponía en peligro la “seguridad nacional”.Y la gente pensará que si eso ocurría en la década del 80, es imposible imaginar cómo estuvieron, para Joan Báez, las cosas en el 2008 en el tema “seguridad”, con George Bush en la Casa Blanca.

En 1986 integró la gira Conspiracy of Hope (La Conspiración de la Esperanza), auspiciada por Amnesty International. Su regreso discográfico se produjo en 2003 con Dark Chords On A Big Guitar, mientras que su actuación de noviembre 2004 en el Bowery Ballroom de Nueva York, se editó al año siguiente como Bowery Songs, donde incluye temas tradicionales, con autores contemporáneos y clásicos incluyendo otra vez a Bob Dylan, a quien por lo visto no olvidaba tan fácilmente. Y así hasta el 2006 en que como hemos dicho al principio desde lo alto de un nogal de Los Angeles, para intentar salvar un terreno para 350 agricultores inmigrantes latinoamericanos,   entonó de nuevo “We Shall Over come” y volvió a ganar. Hace  dos años, una periodista italiana entrevistó a Joan Báez. En ella, con inusitada sinceridad, ella. Habla sobre la censura en los Estados Unidos, Irak, su situación y esperanzas, y dice que Michael Moore es su héroe. Esta es la mejor entrevista de las que se han publicado en los últimos años.

- El activismo y yo somos una misma cosa –explica Joan Báez-.

¿Cómo se puede permanecer callado frente a una administración que ha causado tantos daños en este país y en el mundo entero? Jamás hubiera imaginado que iba a ser testigo del renacer de una dictadura aquí, en los Estados Unidos, y en pleno siglo XXI. El tono profundo de sus últimos mensajes refleja los tiempos en que vivimos. El dolor que tengo a causa de la guerra es muy personal.

- Hoy existe censura en Estado Unidos, dice, mucho peor todavía que en los tiempos de Vietnam e Irak. La censura está por todas partes y  afecta inclusive a periodistas que están más allá de cualquier sospecha, impotentes frente a semejante virus. La gente no reacciona porque tiene miedo de perder el trabajo.

-De acuerdo con su experiencia, ¿hay paralelismos entre Vietnam e Irak?

- Muchísimos. Los soldados, una vez más, son jovencísimos y pobres, gente ignorante sin estudios superiores que se enrola en el ejército sólo para poder pagarse la universidad. Y también hoy ya en el siglo XXI, como en los tiempos de Vietnam, van a combatir en un país y en una guerra que ignoran y desconocen que les explotó en la cara. En fecha posterior a esta entrevista tuvo lugar un incidente con el propio George Bush. Bush se negó a darse por enterado. No quería saber nada.

A Joan Báez no le extrañó nada de lo que vio y menos la actitud de Bush. Es por todo eso que apoya vigorosamente a Michael Moore y le ha dedicado su última canción según hemos dicho.

- Hace poco fui entrevistada por la cadena CBS, que al emitir la nota omitió todas las partes en las que yo hablaba de Bush y de la guerra. La charla quedó tan floja que cuando la vi me dio la impresión de que yo era una especie de pusilánime incapaz de tener una sola idea política.

- También estoy muy unida a mi familia. Hasta el punto que hace muy poco mi anciana madre, de 90 años, y mi padre, que tiene 91, volvieron a vivir conmigo. Fue una de las decisiones más sabias que tomé en toda mi vida. La vejez y la muerte en la cultura occidental son todavía dos tabúes, pero mi madre y yo nos parecemos tanto que a través de ella puedo observar, día tras día, todo lo que me ocurrirá en los próximos años.

 

 

 

 

 

 

 

 

 


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