Globedia.com

×
×

Error de autenticación

Ha habido un problema a la hora de conectarse a la red social. Por favor intentalo de nuevo

Si el problema persiste, nos lo puedes decir AQUÍ

×
cross

Suscribete para recibir las noticias más relevantes

×
Recibir alertas

¿Quieres recibir una notificación por email cada vez que Sixtojavier escriba una noticia?

Islote de Lobos, un refugio salvaje

27/07/2019 09:00 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Por Leodesinquieto

Un miniparaíso de apenas 4, 6 km2. Visitar el Islote de Lobos supone una relajante evasión, con la comodidad de encontrarse a sólo 15 minutos en barco de Corralejo, en la parte nordeste de Fuerteventura. Dada su condición de Parque Natural, y con el fin de preservar su riqueza de flora, fauna y patrimonial, recuerda que desde el 15 de enero de 2019 debes obtener un permiso online del Cabildo Insular majorero para acceder; ahora está limitado a dos pases diarios de 200 personas cada uno, con una duración de 4 horas.

Tenemos tiempo más que suficiente para dar una enriquecedora vuelta a Lobos. Según desembarcamos, se encuentra un busto que recuerda la figura de la escritora y profesora Josefina Pla, nacida aquí en 1903 (¿imaginas cómo sería la vida entonces?), aparte de unas representaciones de lobos marinos -o focas monje-, que habitaban en estas costas y fueron el origen del nombre del islote. Tampoco falta un modesto Centro de Interpretación para conocer mejor los valores del lugar.

No hay ninguna carretera, pero sí senderos habilitados y señalizados. Empezaremos este recorrido por la cara oriental, dirigiéndonos hacia su único núcleo, El Puertito, que nos espera a unos 7 minutos de distancia.

image

En un espacio tan salvaje, resulta curioso encontrar algunas viviendas de pequeñas dimensiones, cuya población de antaño se fue extinguiendo. Pero más aún llama la atención el contacto con sus tentadoras aguas, que manejan unas bellas variantes cromáticas de azules y verdes. Perfecta ocasión para darse un primer baño, sin olvidar la pasarela de El Puertito que ha ganado tanto protagonismo en las redes sociales.

image

Junto a la modernidad digital conviven vestigios de la tradición pesquera. Y algunas de esas delicias del mar se pueden saborear en el único restaurante del Islote de Lobos, llamado 'Antoñito El Farero'; lo regentan familiares de este conocido personaje, que estuvo al frente del Faro de Punta Martiño hasta 1968 (en un rato llegaremos hasta allí).

Reanudamos la marcha disfrutando de un paisaje más cambiante de lo esperado, en cuanto a vegetación y tonalidades, y nuestra siguiente parada son Las Lagunitas. Una caseta de observación de aves, con su correspondiente panel explicativo, ofrece un nuevo atractivo natural en este Islote de Lobos.

image

Hablando de observar, la silueta de la Isla de Lanzarote hace acto de presencia durante el posterior tramo costero. Y será todavía más perceptible una vez lleguemos al Faro de Martiño, inaugurado en 1865 en su primera versión y automatizado desde hace décadas, aunque mantiene ese especial encanto.

image

A su vez, regala unas preciosas vistas que incluyen justo debajo un amplio saladar; un llano que se inunda con frecuencia por las mareas y sirve de interesante hábitat vegetal. Existen más paneles informativos para que tengas completos detalles sobre los hitos zonales.

image

La ida, de punta a punta del Islote de Lobos, ha llevado algo más de 1 hora y 15 minutos a un ritmo pausado, y toca volver porque nos esperan otros estímulos para los sentidos en esta ruta circular. Entre ellos, sobresale la Montaña de La Caldera, el lugar más elevado con 127 metros de altitud; hay un sendero para subir a este cono volcánico que se hace en menos de media hora. Y una vez más, se agradece la perspectiva privilegiada tanto del Islote en sí, como de Fuerteventura y Lanzarote.

image

De camino hacia el embarcadero, nos podemos desviar para ver una antiguas salinas y darnos otro baño refrescante en la Playa de La Calera, también conocida como La Concha (que tiene un yacimiento arqueológico por si fuera poco). El regreso ha durado algo más que la ida, por la visita a La Caldera, pero queda margen antes de coger el barco.

image

La delicada arena blanca y ese mar tan sugerente hacen irrechazable la invitación para concluir esta deliciosa vuelta al Islote de Lobos. ¿Te ha gustado? ¡Hasta pronto!

También puedes seguirme en: Facebook: Leodesinquieto Instagram: @leodesinquieto Twitter: @leodesinquieto

Sobre esta noticia

Autor:
Sixtojavier (1061 noticias)
Fuente:
revistabinter.com
Visitas:
1488
Tipo:
Reportaje
Licencia:
Distribución gratuita
¿Problemas con esta noticia?
×
Denunciar esta noticia por

Denunciar

Empresas
Personaje

Comentarios

Aún no hay comentarios en esta noticia.