Globedia.com

×
×

Error de autenticación

Ha habido un problema a la hora de conectarse a la red social. Por favor intentalo de nuevo

Si el problema persiste, nos lo puedes decir AQUÍ

×
cross

Suscribete para recibir las noticias más relevantes

×
Recibir alertas

¿Quieres recibir una notificación por email cada vez que Marco Zaragoza escriba una noticia?

La importancia de las competencias laborales en el siglo XXI

25/09/2015 01:10 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Las competencias laborales son indispensables para cualquier empresa que quiera mantenerse y conquistar nuevos mercados globales, de ahí la importancia de la capacitación especializada y el dominio total de herramientas específicas

Marco Antonio Zaragoza Moreno

Univa, La Piedad, Michoacán

Maestria en Administración

mzaragoza_m@hotmail.com

La creciente globalización ha puesto en un estado de constante competitividad a las empresas a nivel no solo local, sino mundial, generando con ello la necesidad de mantenerse siempre a la vanguardia estratégica para mantener y obtener nuevos clientes, los cuáles cada vez son más exigentes y buscan que los productos y servicios cubran por completo sus necesidades. Por lo tanto gran parte de las empresas que compiten a un nivel global modifican sus estándares para cubrir nuevos objetivos, entre los que destacan aumentar la calidad de sus productos o servicios como ya se mencionó, incrementar la productividad respaldada en la demanda del mercado, reduciendo costos de producción para obtener una mayor ganancia, así como eficientar sus procesos.

En la actualidad las empresas están reformando su ideología, rompiendo paradigmas que les permitan posicionarse en el nuevo mercado global y seguir compitiendo de manera adecuada, para el logro de estos propósitos las empresas buscan gente especializada en cada una de las áreas y no trabajadores multifuncionales, es decir buscan gente competente que domine su respectivo trabajo y sepa actuar de manera correcta ante una situación o contingencia. Ser competente implica, tener la capacidad de ejecución, es decir el conocimiento procesal o las destrezas intelectuales y psicomotoras para en efecto llevar a cabo la ejecución sobre el objeto, es tener actitud o disposición (conocimiento actitudinal) para querer hacer uso del conocimiento declarativo y procesal y actuar de manera que se considera correcta,   (Villarini, 1996).

 

El hecho de que cada individuo debe de tener conocimientos específicos en el área de trabajo, mostrar una actitud positiva y tener los valores necesarios para a llevar a cabo sus funciones, nos lleva a otro concepto importante que es la competencia laboral. Para Ducci, (en Arellano 2002) la competencia laboral es la construcción social de aprendizajes significativos y útiles para el desempeño productivo en una situación real de trabajo que se obtiene no sólo a través de la instrucción, sino también -y en gran medida- mediante el aprendizaje por experiencia en situaciones concretas de trabajo.

 

En un entorno laboral dentro de la empresa, puede suceder que a pesar de la disposición de los trabajadores y su buena voluntad y compromiso por aprender, tengan el inconveniente de la habilidad, es decir mostrar dificultad al momento de realizar una tarea a pesar de la capacitación, y la cual claro, puede mejorar a través de la práctica por la misma experiencia que se va adquiriendo, pero en un mundo laboral tan competitivo las empresas buscan a aquellos que muestren mayores aptitudes, pues el momento actual es acelerado y no pueden permitirse perder ese tan valioso tiempo esperando a que uno u otro trabajador sea experto en determinada área. De acuerdo a Bunk, (1994) un individuo posee competencia profesional – dándole un giro a la concepción de competencia laboral - si dispone de los conocimientos, destrezas y aptitudes necesarios para ejercer una profesión, puede resolver los problemas profesionales de forma autónoma y flexible y está capacitado para colaborar en su entorno profesional y en la organización del trabajo.

 

Todo lo anterior no sería posible, si el director de la empresa, no es un persona que también trabaja en base a competencias, pues al ser el líder de la organización deberá ser el primero en demostrar los conocimientos necesarios a un nivel experto para dirigir; deberá mostrar una actitud de compromiso, responsabilidad, lealtad, entrega, servicio, etc., en todo momento y esto demostrarlo no solo con los clientes, colegas o demás competidores, sino en el ámbito interno de la empresa, mostrar interés por sus empleados y necesidades, respeto, gratitud y demás valores que posee un buen jefe.

 

Las competencias de los directivos del siglo XXI, las podemos clasificar en cuatro grupos, que son:

  • Competencias Técnicas, que dependen del área y son los indicadores de calidad.
  • Competencias Estratégicas, está a su vez se clasifican en: Liderazgo, visión estratégica y global, Orientación al cliente, Networking, Iniciativa y venta, Compromiso con la organización.
  • Eficacia, la cual a su vez se clasifica en: Desarrollo y Habilidad del pensamiento, Innovación, creatividad, Administración del tiempo, Negociación y adaptabilidad, Manejo de conflictos, Análisis de problemas y toma de decisiones, gestión del tiempo, cambio personal y aprendizaje, autocontrol y equilibrio, focus.
  • Competencias Sociales, entre las cuales se encuentran trabajo colaborativo, comunicación, delegación, couching, motivación, inteligencia emocional.

 

Todas las competencias que mencioné anteriormente son importantes, pero desde mi punto de vista y las que considero podrían funcionarle a un servidor son las siguientes:

 

Liderazgo: cualquiera puede ser jefe, pero no cualquiera puede ser líder, son dos conceptos que parecen son el mismo, más sin embargo son completamente diferentes, liderazgo entonces es influencia, es comunicar, es tener el poder de crecimiento y consolidación paulatina y constante, es aquel que motiva, hace relaciones, y tiene un amplia visión, un líder es aquel que persevera, tiene capacidad, objetividad, congruencia entre lo que dice y hace, tiene principios y valores, tiene su rumbo claro, el líder es el mayor servidor, capaz de trabajar en equipo, es la base de la pirámide y no el de arriba, el líder no nace, el líder se hace, porque nadie nace con todas sus capacidades desarrolladas, ser líder es tener vocación de servicio a los demás.

 

Orientación al Cliente: no hay cliente pequeño, ni un cliente es mayor a otro cliente, es decir debemos de entender las necesidades de los clientes y ponerlas en correspondencia con servicios o productos adecuados a ellas, buscando maneras de aumentar la satisfacción de los clientes y su fidelidad, para esto debemos ofrecer en buen grado una asistencia adecuada que comprenda el punto de vista del cliente y actuar como asesores de confianza.

 

Networking: se refiere al establecimiento de relaciones personales "de mutuo beneficio" con determinadas personas, con la finalidad de obtener un beneficio; la idea es establecer "contactos" para apoyarte a alcanzar tus objetivos, es algo así como una red de contactos. Se hace de manera organizada tomando datos de cada uno de tus contactos y manteniendo la relación con ellos.

La globalización demanda directivos competentes para sus empresas, con el fin de mantener los productos o servicios en el gusto de los clientes y que brinden entera satisfacción para estos

 

Compromiso con la organización: Considero es la competencia más importante de todas, pues de aquí se desprende que hagas tu trabajo y lleves las demás competencia por convicción y no por compromiso, es la lealtad que necesitan las empresas de sus buenos líderes, gracias a esto se logra el crecimiento conjunto de todas las áreas.

Desarrollo y habilidad del pensamiento: No hay buen director si no tiene la suficiente inteligencia para afrontar las situaciones difíciles en la empresa, para plantear nuevas estrategias de crecimiento y sobre todo tener la capacidad para razonar y tomar una decisión acertada. Otro componente de la habilidad del pensamiento del líder es ser asertivo, es decir ser educado al momento de responder, buscar un punto de equilibrio entre el ser agresivo o ser demasiado pasivo, aprende a decir sí y a decir no, con cautela.

Innovación y creatividad: competencias que aunque parecen son la misma, son diferentes, pero van de la mano, la creatividad va más con el pensamiento original, imaginación constructiva, es la asociación entre nuevas ideas y conceptos y que habitualmente producen soluciones originales; en otro orden de ideas la innovación se refiere en reinventar algo que ya ha sido creado.

Negociación: La negociación es trascendental para cualquier empresa, pues de una buena o mala estrategia de negocios se determinará el triunfo o fracaso de un proyecto en la compañía.

Manejo de conflictos: dentro de esta competencia puedo englobar otras como autocontrol y equilibrio y focus, pues todas ellas básicamente son un conjunto de estrategias que procuran prevenir una escalada de tensiones y nos ayuda a transformar y mejorar relaciones de colaboración y confianza, para la convivencia pacifica, justa y pacífica.

Trabajo colaborativo y comunicación: es claro que para lograr un buen trabajo en equipo dentro de un área de la empresa, se necesita tener una buena comunicación afectiva que permita el buen entendimiento de los procesos y reduzca de manera efectiva los desperdicios de tiempo.

Inteligencia emocional: Otra de las competencias más importantes pues es sabido que las personas que son inteligentes emocionalmente llegan más lejos que los que son inteligentes intelectualmente, un buen líder es capaz de percibir las emociones de manera precisa y es capaz de aplicar las emociones para facilitar el pensamiento y el razonamiento, es decir es capaz de dominar sus emociones y antepone ante todo la razón y el sentido común.

 

Villarini, A. (1996). El currículo orientado al desarrollo humano Integral. Río Piedra, Puerto Rico: Biblioteca del Pensamiento Crítico.

Arellano García Carlos. Teoría General del Proceso. Onceava Editorial Porrua, S.A., Ed., México, 2002.

Bunk, G. P. (1994). La transmisión de las competencias en la formación y perfeccionamiento profesionales en la RFA. Revista CEDEFOP, Nº1, pp. 8-14.


Sobre esta noticia

Autor:
Marco Zaragoza (1 noticias)
Visitas:
4938
Tipo:
Opinión
Licencia:
Distribución gratuita
¿Problemas con esta noticia?
×
Denunciar esta noticia por

Denunciar

Comentarios

Aún no hay comentarios en esta noticia.