El humor con el que amanecemos
Amanecieron gruñones o felices, espero que muy bien... o mejor excelentemente bien. Que tal si lo hacemos con una sonrisa radiante y reconfortante, diciendo gracias, en el baño, en el dormitorio, en donde hallamos amanecido. Cambiemos de actitud, por favor, es un nuevo día ¡ para vivirlo, para amarlo, para realizar, para lograr, para empezar, para compartir!.
Salgamos de la cama y que nuestro humor sea alegre, feliz, porque estoy vivo, porque soy un ser libre, porque logro metas y objetivos.
Fuera depresiones, ira, enojo, resentimientos, que se vayan de mí porque hoy, solo por hoy decido ser feliz, soñador, el mejor cantante, la mejor bailarina, un excelente ejecutivo, secretaria, profesor, contador, médico, estudiante, hijo, hermano, esposo o esposa, solo por hoy mi humor es diferente, creativo, inventivo, constructor.
Que estoy mal, no me siento bien, ¡fuera esas palabras de mí! Porque hoy decido por mí, sigo tras mis sueños, valoro a los demás, ayudo a quien lo necesite, comparto, y que tal que si me equivoco, está bien; también erramos, pero la diferencia es que enseguida busco las soluciones y las pongo en práctica.
Pero vamos... es hora de soluciones, al contrario de los problemas, ya es hora de hacer cambios a nuestra conducta o proceder
Que me duele la cabeza o tengo pereza, ¡mentira! si busco un lugar para descansar un momento, para escucharme, para aprender a sentirme, a saber lo que quiero, es correcto hacerlo. Pero vamos... es hora de soluciones, al contrario de los problemas, ya es hora de hacer cambios, que corro riesgo, por supuesto que sí, a veces son necesarios sino cómo aprenderíamos, pero por lo menos que lo hago, que lo intento, que evito quedarme cruzado de brazos o sin movimiento..
Igual siempre hay consecuencias esté yo estático o moviéndome, créanme las abrán, así que mejor que aquellas sean porque intenté hacerlo que no hacerlo... Ahora es suya la decisión con qué humor amanecerán el día de hoy.







