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A los que hoy claman justicia

19/05/2018 22:20 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Sepa el que pide justicia, que ésta le será dada según la limpieza de sus manos

A LOS QUE HOY CLAMAN JUSTICIA.

 

Justicia piden muchos, ¡Cuan utilizada es esta palabra, mas cuan desconocido su significado en el entendimiento de muchos! Justicia, para que alguien la pida ¿No es necesario primero que sepa lo que realmente es justicia? ¿Cómo puedo yo pedir algo que no conozco? ¿Debo tomar veneno solo porque alguien me dice que es bueno tomarlo? ¿Puedo yo pedir un carro en una tienda de dulces? ¿No se compran los dulces en las tiendas de dulces y los carros en las tiendas de carros? ¿Por qué pides lo que no conoces? ¿No sabes que si pides lo que no conoces quizás no te guste cuando te lo den? Por lo tanto, se pide lo que se conoce, se pide lo que se da; He aquí, pues, esta es mi reflexión de hoy, te daré a conocer la Justicia, y luego que la conozcas,  entonces pídela si la deseas, pídela,  aunque su resultado no te guste,  si eres valiente:

 

Justicia hay para todos, sí, aunque te sea difícil creerlo, para todos hay justicia, para los buenos hay justicia y para los malos hay justicia, a los buenos y obedientes les es dada la justicia de recompensa,  y para los malos, impíos y rebeldes les es dada una justicia a su medida; Para todos hay justicia, para los que hacen injusticia hay justicia, y su justicia es su castigo, mas para los que practican justicia y son por ende justos, hay justicia, y su justicia es premio.

 

La justicia no es un término jurídico común a como muchos creen, sino que justicia es término divino, salido de la boca de Dios; No es una palabra que el hombre haya ideado en su mente, sino más bien una palabra que ideó Dios en su corazón, donde radica también su sabiduría; Hay dos tipos de justicia, una es imperfecta, esta justicia es de hombres, en esta justicia siempre una de las dos partes (La injusta y la justa) quedan inconforme, y a veces las dos partes quedan inconforme; Pues, quizás hay una sentencia favorable al justo, pero este siempre querrá más, pues, claro está, el hombre come y come y no se sacia, así pues, el hombre en tiempo soleado dice “hay mucho sol” y en tiempos de lluvia dice “Hay mucha lluvia”, porque el hombre en la carne es insaciable, NO SE CONFORMA; Véalo usted mismo, el hombre tiene a su esposa, y aún así, muchas veces anda buscando otra mujer fuera de su matrimonio; En la justicia imperfecta de hombres hay mucha confusión, pues muchas veces el justo es visto como injusto, y el injusto como justo; Otras veces y casi siempre, el justo alega que es justo, y el injusto alega también que es justo, a fin de confundir al juez, pues, hemos también de estar claros, que la palabra divina de Dios dice “Todo camino del hombre es recto en su propia opinión; Pero Jehová pesa los corazones” Así que, de ninguna manera hay hombre injusto desde su propia opinión, pues, para él, lo que siempre hace es recto y correcto; Ningún hombre es capaz de reconocer por su propia voluntad que ha caído en error, ninguno lo reconoce. La otra justicia es la que es perfecta, esta justicia es la que viene de Dios, esta justicia ¿porqué es perfecta? Porque Dios no escucha los argumentos del hombre, pues ya sabe él que el hombre siempre alegará a su favor, siempre dirá que tiene razón, siempre encontrará una excusa para justificarse, pero Dios no escucha sus argumentos ni su palabrería, sino que Dios ve directo a su corazón; La justicia de Dios es perfecta, porque no se deja llevar por los argumentos humanos, ni por las pruebas humanas, sino que pesa directamente el corazón de cada hombre, es perfecta porque Dios no ve lo que ve el hombre, sino que ve el corazón del hombre, lo cual el juez común que es hombre común,   no puede ver en otro, ni el hombre mismo puede verse a sí mismo en su corazón, y por eso siempre se auto juzga como justo, porque es incapaz de verse a sí mismo en su corazón,   pues el corazón de los hombres no está a la vista de los hombres comunes, sino que está a la vista únicamente de Dios, esta justicia de Dios es perfecta, porque las partes siempre quedan conformes; Así como tú no puedes ver tu propia espalda, así el hombre es incapaz de ver a su corazón, por eso, así como usas un espejo para ver tu espalda, así también debes acudir a Dios, para que te sirva de espejo y puedas ver tu propio corazón.

 

Palabra sensata del hombre cuando recibiere   justicia debería ser aquella que se escribe de esta forma: “Jehová me ha premiado conforme a mi justicia; Conforme a la limpieza de mis manos me ha recompensado” Así que, es conforme a la limpieza de nuestras manos que de Dios recibimos justicia de la buena, pero, también esto quiere decir, que es conforme a la suciedad de nuestras manos que también recibimos justicia de castigo; Si tenemos limpias nuestras manos entonces reclamemos justicia de recompensa, pero si tenemos sucias nuestras manos entonces pidamos justicia de castigo, pero te aseguro que esta última son pocos los que la reclaman, aunque todos la deberíamos reclamar, pues, si pedimos justicia aunque sea la justicia de castigo,  habiendo reconocido nuestra suciedad, ¡créeme! Un tiempo después, cuando te hallas arrepentido habiendo reconocido la suciedad de tus manos, y cuando por el castigo hayas sido limpiado, la recompensa te será dada. Pero, hoy vemos personas que reclaman justicia, y quieren justicia de la buena, mas ni siquiera han revisado sus manos a fin de saber si las tienen limpias o las tienen sucias, ¿A caso no se dan cuenta? Las manos sucias contaminan el alimento que comemos, así, pues, si con las manos sucias hoy reclamas justicia, entonces quizás te sea dada, pero cuando la tomes con las manos sucias, esa justicia que recibirás será contaminada, y te provocará alguna enfermedad, que incluso te podría llevar a la muerte.

El que hoy clama Justicia, sepa, que Dios concede según su juicio

 

El que clama y grita por justicia, antes de hacerlo, pregúntese ¿Lo que yo pido hoy, lo he hecho por alguien más? ¿He hecho yo justicia para con mi prójimo? ¿He dado amor a mi prójimo sin distinción ni acepción de personas? ¿He visto igual a mi prójimo aunque no coincida con migo en mis ideas mortales? ¿He amado sin distinción para que a mí se me ame sin distinción? ¿He dejado de odiar para que a mí me dejen de odiar? ¿He perdonado? ¿He pedido perdón? ¿Todo lo que he hecho hasta hoy para pedir la justicia que según yo merezco es correcto? ¿No he causado daño a nadie en mi lucha? ¿No he hecho pasar hambre a otros que no tienen nada que ver con mi lucha? ¿No he violentado el derecho de otros durante mi lucha? Si de todas estas preguntas el resultado es que tus manos están limpias, entonces, la justicia que consigas no te dañará, pero, si el resultado de tus preguntas es que tienes sucias tus manos, ¡Créeme! La justicia que recibas te dañará, aunque de entrada se vea buena, te dañará, aunque a la vista tuya y a la de los demás tú hayas ganado, te dañará, y las consecuencias las sufrirás, quizás no de inmediato, pero las sufrirás, quizás no tú, pero tus hijos o los hijos de tus hijos, la sufrirán.

 

Toda justicia que se pida en verdad que será dada, según la limpieza de tus manos; Se escribe también Guardad derecho, y haced justicia; porque cercana está mi salvación para venir, y mi justicia para manifestarse” (Isaías 56:1) La justicia en su bondad  ¿A quien llega? Al que guarda el derecho, y guardar el derecho ¿Qué es? Guardar el derecho es subordinarse a la ley, respetar los límites entre la libertad y el libertinaje, buscar mi derecho respetando el de los demás, dando a cada parte según el derecho corresponda, si de la autoridad demando, entonces, debo preguntarme ¿He respetado el derecho de la autoridad? ¿He guardado la distancia entre la autoridad y yo? ¿He dado a la autoridad su lugar de autoridad? ¿He pedido a la autoridad conforme el procedimiento que la autoridad ha establecido para escucharme? ¿He respetado a la autoridad? Porque ¿Cómo he de pedir a la autoridad si yo no he dado a la autoridad  lo que ésta demanda de mí? Porque yo he visto como muchos piden a Dios, gritan incluso para pedir, pero ¿Crees tú que estos han dado a Dios lo que Él les ha demandado? Entonces estos piden, y ¿Sabes algo? Dios no los oye, y si alguno cree que por recibir de Dios lo que han pedido a Dios es porque Él los ha escuchado, en verdad no es así, pues, muchas veces Dios concede peticiones vanas a fin de que aquel que vive por su vanidad sea ahogado por la misma vanidad, por eso se escribe esto “Deteneos y maravillaos; ofuscaos y cegaos; embriagaos, y no de vino; tambalead, y no de sidra” (Isaías 29:9) y otra vez nos dice el Señor “Y embriagaré a sus príncipes y a sus sabios, a sus capitanes, a sus nobles y a sus fuertes; y dormirán sueño eterno y no despertarán, dice el Rey, cuyo nombre es Jehová de los ejércitos” De manera pues, que no porque Dios te da riquezas, tranquilidad, prosperidad, y otras vanidades, es porque Él te ha escuchado, sino porque se dispone a embriagarte de todas tus lujurias a fin de que te pierdas si es así tu deseo; Así que Dios te da aunque tengas las manos sucias, sabiendo Él de antemano que todo lo que recibas te será dañoso.

 

El que hoy clama Justicia, sepa, que Dios concede según su juicio, no según el juicio de los hombres, Dios nos da lo que nos merecemos, si nos da premio y bendición, es porque eso merecemos, si nos da muerte y perdición, es porque eso merecemos, según la limpieza de nuestras manos; Pero el que hoy grita y protesta por justicia de hombre, entonces este recibirá la justicia de hombre, la cual es imperfecta, en la cual muchas veces lo justo es injusto, y lo injusto es lo justo; Pero, un día recibirá la retribución que viene de Dios, y quizás la justicia que recibió por medio de sus métodos sea utilizada por Dios mismo a fin de retribuir su recompensa según la limpieza de sus manos.

 

El rebelde que muere en su rebelión, comparecerá un día ante el juez, y preguntará el juez las razones por la cual renunció o perdió la vida que Él le proveyó, y cuando éste conteste, dirá que murió en su rebelión, entonces el juez le dará justicia de rebelde, y el rebelde ¿Qué justicia merece? Justicia de impío es lo que merece, pues no se conformó con  la autoridad de Dios, ni con la autoridad que Dios le mandó por medio de los hombres, fue rebelde y cometió rebelión de la misma manera en que lo hizo Satanás, por lo cual, siendo Dios justo, aplicará la misma pena que para Satanás está prevista; Hoy, vemos a familiares que reclaman por muertos que murieron en su rebeldía, entonces, quienes reclaman por justicia sobre estos muertos, pregúntense ¿Qué tanto hice yo para que mi hijo no cayera en rebeldía? ¿Mostré a mi hijo la obediencia que Dios manda? ¿Enseñé a mi hijo el camino correcto por el que debe caminar? ¿Advertí a mi hijo que para la rebelión hay penas divinas? ¿No dije yo a mi hijo que cuando nos entregamos a la rebeldía valientemente, con la misma valentía debemos afrontar sus consecuencias, aunque esta consecuencia sea la muerte?¿Supe yo mostrar el amor de Dios a mi hijo que murió en rebeldía? Si tus manos están limpias en esto, entonces clama y se te dará, pero, si tus manos están sucias, ¡Créeme! La muerte de tu hijo rebelde también te será reclamada a ti mismo de parte de Dios, Dios también te demandará la sangre de tu hijo, porque está escrito “Cuando yo dijere al impío: De cierto morirás; y tú no le amonestares ni le hablares, para que el impío sea apercibido de su mal camino a fin de que viva, el impío morirá por su maldad, pero su sangre demandaré de tu mano.”; Porque obligado está tu hijo a honrarte a ti, y conforme a la enseñanza que tú le diste así vivió, y por lo tanto, murió en el camino que tú le has enseñado, y si el camino que tú le enseñaste fue el camino de la rebeldía, entonces, es porque tú mismo eres rebelde, y te harás también merecedor de la pena de rebelde, porque fuiste rebelde tú,   e hiciste rebelde a tu hijo, al cual sin saberlo tú, lo has entregado y ofrecido en sacrificio a la causa de Satanás. Por tanto, si pides justicia hoy, quizás te sea dada, pero, cuando la tomes con tus manos sucias, te será dañosa.

El rebelde que muere en su rebelión, comparecerá un día ante el juez

 

 


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