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Hijos agresivos o con dificultad de expresarse

09/06/2010 13:44 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Descontrol.Atención de necesidades. Causas de la agresividad .Frustraciones y adversidades.Permtir, castigar o comprender. Límites.Hablarles con calma sin agredir

HIJOS AGRESIVOS O CON DIFICULTAD DE EXPRESARSE

Los chicos pueden desarrollar comportamientos agresivos: pelearse en la escuela, decir palabras obscenas y hasta pegarle a los padres, convirtiendo en estas actitudes en conductas rutinarias, desencadenadas por las excusas más intrascendentes.

Descontrol

Los menores no poseen la madurez suficiente para controlar sus reacciones al ser contrariados y llegan a reaccionar con violencia.

Algunos lloran, otros lanzan patadas o muerden a quien esté alrededor. "Ese descontrol debe ser investigado", alerta la psicóloga Rita Romaro. "Todos los chicos tienen inconvenientes para controlar sus emociones, pero la manera como el tema sea tratado en el hogar es decisivo en la forma como se expresen tales sentimientos".

Atención de necesidades

En los primeros años de vida todos requieren ser atendidos inmediatamente en cuanto a la satisfacción de sus necesidades, lo que el psicoanálisis explica así: “el hombre, cuando nace, sólo tiene la primera estructura mental, que representa los instintos.”

Es decir, un bebé que tiene hambre, llora sin pensar, no va a esperar que esté lista la comida, como sería el caso de un adulto. A lo largo de los años se va formando el Ego, que es responsable de generar en el individuo la capacidad de enfrentar las adversidades o los deseos no respondidos.

"Cuanto mayor sea su tolerancia a la frustración, mejor el individuo podrá relacionarse consigo mismo y con el mundo que lo rodea. En el caso de los niños, los progenitores son fundamentales en ese aprendizaje", aduce la especialista Romaro.

Causas de la agresividad

No todos los menores son naturalmente agresivos, ni las causas se relacionan con ellos mismos; algunos factores externos están involucrados en el proceso. Por caso, si el niño convive cotidianamente con la violencia. "Los padres que no pelean con los hijos, pero se agravian entre sí, estimulan la violencia; los hijos aman a sus padres y por lo tanto tienden a copiarlos.

Los progenitores agresivos corren el riesgo de ser imitados por sus hijos", agrega la terapeuta.

Frustaciones y adversidades

Las frustraciones y las adversidades son posibles motivos para la agresividad. "Los niños que pasaron por situaciones muy difíciles pueden seguir dos caminos: o se aíslan o se manifiestan con agresiones constantes".

Permitir, castigar o comprender

Los padres que usan el castigo físico para inhibir los comportamientos agresivos de sus hijos, también están sirviendo como modelos de agresividad, demostrándoles que “la violencia es poderosa y útil”.

Al mismo tiempo, la permisividad ante la agresión (cuando se permite al menor la expresión abierta y libre de sus agresiones) ejerce el mismo efecto de una recompensa.

"Muchos padres temen que sus hijos se conviertan en personas "sumisas" y por eso terminan estimulando y reforzando la violencia", argumenta la psicoterapeuta.

“Sin embargo, más importante es mostrar al niño que, si su compañero de escuela lo agredió, estuvo mal. Y que agredirlo de vuelta es cometer el mismo error.”, añade.

Límites

Aunque la personalidad de los niños no está totalmente formada aún, son capaces de entender los límites que se les imponen. Los progenitores deben actuar y reaccionar con una mezcla de firmeza y cariño. "Un buen ejemplo en el día a día es privar al niño de algo que le guste mucho. Así comprenderá que sus acciones negativas provocan reacciones igualmente negativas, y desventajosas para sí mismo. Lo ideal es un llamado de atención serio, inmediatamente después de la agresión.”

Hablar con calma sin agredir

En casos menos graves, una buena salida es ignorar la agresión y recompensar el buen comportamiento con atención y elogios. Según la terapeuta, una de las opciones más eficientes es decirle al chico que se entiende la rabia que él está sintiendo, que sentir rabia es normal, pero que hay que expresarlo con calma, sin atacar a los demás.

MinhaVida

Ana Maria Madeira, psicoterapeuta


Sobre esta noticia

Autor:
Marcela Toso (3015 noticias)
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Tipo:
Nota de prensa
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