Una hierba china para curar el alcoholismo y paliar sus efectos ¿es la noticia del año?

Científicos de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA) han identificado un antiguo remedio herbal chino como el principal componente de un compuesto que contrarreste algunos de los síntomas de una intoxicación aguda por ingestión de alcohol y de la resaca subsiguiente. Ese componente, la dihidromiricetina, está presente en la planta conocida como Hovenia. El estudio ha sido financiado por los Institutos Nacionales de Salud en Estados Unidos.
El equipo del profesor Richard W. Olsen y la doctora Jing Liang, ambos del departamento de farmacología médica y molecular de la Escuela David Geffen de Medicina en la UCLA, ha comprobado en un estudio realizado en ratas que la dihidromiricetina bloquea la acción del alcohol sobre el cerebro y las neuronas, y también reduce el consumo voluntario de alcohol, sin tener efectos secundarios importantes, lo cual detallaremos en párrafos siguientes.
En un portal norteamericano se dice como comentario a los párrafos anteriores: “Al parecer a las ratas se les dio a comer frutos del “arbol de las pasas, hovenia dulces”, originario de Japón, y se obró el milagro”. Esto no es así de simple.
La planta es originaria y abunda en Japón desde donde hace siglos se extendió a lo largo del este de China y Corea y en el Himalaya (hasta una altura de 2.000 m). Crece de preferencia en una posición soleada, en arena húmeda o en suelos limosos. Aunque en principio, se introdujo como árbol ornamental en varios países, sus drupas aparecen en los extremos de sus tallos como fruta carnosa comestible, un tipo de infrutescencia.
Específicamente, la dihidromiricetina inhibió el efecto del alcohol sobre los receptores GABAA del cerebro. El alcohol normalmente refuerza la influencia que los receptores GABAA tienen para aquietar la actividad de las células cerebrales, reduciendo la capacidad para comunicarse y aumentando la somnolencia, algo típico de la embriaguez.
En la próxima etapa de la investigación se realizarán ensayos clínicos sobre humanos.
El equipo de investigación ha determinado, por tanto, que la dihidromiricetina puede ofrecer una vía para contrarrestar la intoxicación por alcohol y la dependencia a éste, lo que conduciría a tratamientos terapéuticos esencialmente nuevos, aunque basados en un antiguo remedio que ha sido usado durante al menos 500 años. Efectivamente la dulce y fragante fruta de la hovenia es comestible en estado crudo o cocido.
En condiciones secas, su aspecto y sabor es como las pasas. Un extracto de las semillas, rama y hojas jóvenes se puede utilizar como edulcorante natural.

Según la Organización Mundial de la Salud, los trastornos por consumo excesivo de alcohol afectan a más de 76 millones de personas en todo el mundo. Se estima que sólo el 13 por ciento de las personas a las que se les detecta un trastorno por consumo de alcohol recibe tratamiento médico, debido en parte a la falta de medicamentos eficaces sin efectos secundarios importantes. Aunque el alcohol afecta a la mayoría de los órganos, su efecto sobre el cerebro resulta especialmente grave, debido, entre otras razones, a que puede matar indirectamente a otras personas si el sujeto ebrio está al volante de un vehículo y provoca un accidente de tráfico o en otra profesión u oficio de gran responsabilidad que entrañe peligro para las personas.
Los ensayos realizados por la Dra. Liang, el cerebro del DHM como píldora de la sobriedad
Para bebedores cuensotudinarios, para los alcohólicos y hasta para los bebedores sociales la noticia de la Universidad de Los Angeles suena demasiado bien para ser verdad: una substancia natural que les mantiene sobrios al margen de lo que hayan bebido, neutraliza la resaca y, eventualmente hasta interrumpe el ciclo de la adicción.
El alcoholismo es globalmente el mayor problema, en cuanto a vicio dañino, que enfrenta la humanidad. Y los intentos de la Ciencia para lograr de alguna manera-vacuna o remedio de los efectos demoledores del consumo-han sido infructuosos. También para intentar que el alcohol no comience a sembrar su veneno a edades cada vez más tempranas. La Universidad de Los Angeles parece haber encontrado feliz respuesta a esas angustias.
Pronto se pondrá a prueba un preparado que contenga la droga DHM en el hombre. “Voy a poner a prueba a los bebedores que no pueden pasarse el día sin entrar al bar” comentó la farmacólogo Jing Liang de la Universidad de California, (Los Angeles), que dirigió el equipo investigador.
"DHM reducirá el grado de ebriedad en proporción a la cantidad de alcohol ingerido y terminará con el “hangover” -la resaca- dijo Liang. Con tiempo reducirá también el deseo de probar alcohol.
Demasiado ebria para mantenerse de pie
Lo primero que probó Liang fue si DHM bloquea la torpeza y la falta de coordinación producidos por el exceso de alcohol. Para comprobar esto, midió el tiempo que necesitaban las ratas en observación para ponerse de pie después de haber estado un tiempo tumbadas sobre su espalda en una especie de camilla en forma de V.
Después inyectó a las ratas en el abdomen una dosis de alcohol proporcional a la cantidad que un humano que hubiera bebido de 15 a 20 cervezas en 2 horas. Y les llevó de promedio unos 70 minutos el mantenerse erguidas. Sin embargo, cuando les inyectó una dosis con la misma cantidad de bebida a la que había añadido un miligramo de DHM por kilogramo de peso corporal, los animales recuperaron su compostura y estaban de pie en unos cinco minutos…

DHM evitó a las ratas colocadas en un laberinto el comportarse de una forma que pareciera que estaban presa de la ansiedad o borrachas. Las ratas a las que inyecto cantidades altas de alcohol se acobardaron y buscaron esquinas del laberinto como refugio. Sin embargo aquellas a las que se inyecto el extracto (con DHM) se comportaron normalmente y estaban tan inquisitivas como otras a las que no se inyecto ningún alcohol en absoluto, y con las del segundo grupo exploraban abiertamente los pasillos del laberinto, sin síntomas de ansiedad.
Se trata de unasubstancia natural que mantiene sobrios a los bebedores al margen de lo que hayan bebido, neutraliza la resaca y, eventualmente hasta interrumpe el ciclo de la adicción
Finalmente, DHM pareció desanimar a las ratas para beber alcohol cuando les puso enfrente una solución de alcohol y otra con agua simplemente endulzada. Las ratas tuvieron entera libertad para elegir entre el agua con alcohol o sin él.
Durante un ensayo de tres meses, las ratas normalmente suelen decidirse pronto por el material más duro y se vuelven adictas a cantidades cada vez mayores del mismo, por ejemplo alcohol. Pero, las ratas a las que se dio DHM, bebieron sólo más o menos un cuarto de lo que eventualmente toman las ratas “bebedoras”. Más todavía, las ratas bebedoras que se han acostumbrado a los niveles más altos en cantidad de alcohol, bajaron de repente de esos niveles altos a un beber moderado, cuando se les suministro DHM, después de seis semanas.
Todos los efectos beneficiosos del DHM se perdieron ipso facto -de forma espectacular- cuando Liang dio a las ratas una droga llamada flumazenil, que se sabe no bloquea sino que inhibe a los receptores del cerebro al neurotransmisor conocido como ácido aminobutírico (GABAa). De acuerdo a la doctora Liang eso prueba que el DHM impide al alcohol el acceso a los mismos receptores (de cerebro) Eso, subrayó la farmacóloga explica por qué el DHM mantuvo sobrias a las ratas incluso cuando tenían alto nivel de alcohol en su sangre.
"Eso confirma otros datos complementarios de que los receptores GABAa son la clave de los efectos del alcohol y que el objetivo de esa interacción es el enfoque viable para reducir la toma de alcohol” -añadió.
“Es la mejor forma que se ha encontrado para evitar el alcohol excesivo." dijo David Nutt del Imperial College de Londres, exjefe del Consejo sobre Drogas del Gobierno británico. "Esperemos que la droga sea segura para su uso sobre humanos”-añadió.
Otros expertos en el uso de alcohol temen que el acceso a la “píldora de la sobriedad” empujará a beber más alcohol y no a dejarlo o consumir menos. Markus Heilig, director clínico del US National Institute on Alcohol Abuse and Alcoholism (Instituto sobre el abuso del Alcohol y el Alcoholismo) en Bethesda, Maryland, dijo que la Casa Roche abandonó el desarrollo de un compuesto similar llamado Ro15-4513. "Hubo una gran inquietud filosófica de que un 'alcohol antidote'(un antídoto del alcohol) atraiga a la gente a consumir más alcohol contando con poder controlar sus efectos intoxicantes a voluntad” -comentó Heilig.

Ro15-4513 producía efectos secundarios muy serios, incluyendo ansiedad y convulsiones. Liang dice que no hay indicios de que DHM acarree efectos colaterales parecidos, en los humanos.
El periódico “the Lancet” (La lanza) -hace tiempo que dictaminó que en el ranking de las drogas más duras, el alcohol figura firmemente en cabeza. “The Lancet” lo considera el "most harmful" (el más dañino) en una lista de 20 drogas. Bate al crack y a la heroína y se impone por su daño potencial por todas sus características, incluso la de ser tolerado y publicitado libremente frente a todas las demás. Y incluso, antes de publicarse los resultados del estudio, la revista había entregado sus resultados al Britsh Medical Journal. Es su enésimo y último estudio condenando al alcohol.
También un panel de expertos del Independent Scientific Committee on Drugs sopesó los problemas físicos, psicologicos y sociales causados por las drogas acordando sumarse a “The Lancet” en su campaña contra el máximo culpable, el alcohol.
Utilizando esta vez una nueva escala para evaluar a los bebedores corrientes y a otros, el alcohol recibió una puntuación de 72 en una escala de 1 a 100, según el artículo. Se le comparó a las otras 19 drogas utilizando 16 criterios: nueve relacionados con sus efectos adversos sobre el individuo y siete por el daño que causan a otros.
Eso sitúa al alcohol tres veces más perjudicial que la cocaína o el tabaco, según el informe. La heroína, el crack, la cocaína y las metanfetaminas resultaron las más dañinas para las personas individualmente, mientras el alcohol, la heroína, el crack y la cocaína fueron clasificadas como las más destructivas para otros.
En ese artículo, los miembros del panel afirmaban que según sus investigaciones, el sistema de clasificación
de Gran Bretaña en grupos de tres drogas sitúa las diferentes categorías según lo que determinan las penas criminales por posesión y tráfico, y apenas tiene relación con la evidencia de daños”
Los panelistas confirmaron otros estudios que dicen que “los daños por agresividad por el alcohol son válidos y necesarios en la estrategia de la salud pública”.
David Nutt fue coautor del trabajo publicado en “The Lancet”. El científico que ha sido anteriormente consejero y jefe de la Comisión Antidroga de Gran Bretaña, produjo controversia el pasado año al afirmar que la droga Extasis no era más peligrosa que montar a caballo.
"Así pues por qué están permitidos determinados deportes peligrosos, mientras que hay drogas relativamente menos peligrosas no lo están?”. escribió Nutt en The Journal of Psychopharmacology (El diario de la Parapsicología) “Creo que tal cosa refleja el criterio de la sociedad que no contrapesa adecuadamente los riesgos relativos de las drogas frente a sus daños reales”
Nutt se disculpó más tarde ante cualquiera a quien pudiera haber ofendido por este artículo y ante quien haya perdido algún ser querido por culpa del Extasis. Dijo que no había tenido la intención de trivializar los peligros de esa droga y que solo quería comparar riesgos. En el repetido artículo “The Lancet” clasifica el Extasis con el número 9 mientras el Alcohol figura en primera posición. Así que el Extasis es nueve veces menos peligroso que el alcohol.
El estudio estaba basado en datos del Centro para el Crimen y la Justicia de Londres.

Añade tu comentario
Comentarios de Una hierba china para curar el alcoholismo y paliar sus efectos ¿es la noticia del año?
Sobre esta noticia
Autor: Diasporaweb (469 noticias)
Fuente:
Visitas de esta noticia: 1115
Tipo: Reportaje
Esta noticia se publica con licencia: Distribución gratuita









