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Hepatitis y nutrición

24/09/2009 08:44 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

La hepatitis es una causa frecuente de ausentismo y muerte. El tratamiento nutricìonal es vital para evitar serias consecuencias y lograr una rápida recuperación, descubra como hacerlo..

La hepatitis es una inflamación del hígado que puede deberse a una infección, a una intoxicación o a un proceso alérgico si bien las más frecuentes son de origen vírico. Las hepatitis tóxicas suelen ser de origen alimentario o medicamentoso.

RECOMENDACIONES GENERALES

-Intente reposar y dormir suficientemente y evitar realizar esfuerzos.

-Procure controlar el estrés, las tensiones nerviosas y emocionales.

-Evite en la medida de lo posible una dieta compleja y de difícil digestión.

-No consuma grasas saturadas, azúcares refinados o alimentos fritos ya que generan demasiados residuos metabólicos.

-Sustituya los hidratos de carbono simples por complejos.

-Consuma abundantes alimentos con marcada actividad depurativa: frutas y vegetales.

-Aumente el consumo de fibra vegetal ya que facilita la eliminación de residuos tóxicos y medicamentosos.

-Evite todos aquellos alimentos que puedan sobrecargar la función hepática.

-No tome bebidas alcohólicas ni ingiera aditivos o contaminantes químicos y, en la medida de lo posible, medicamentos.

-Aumente la ingesta de alimentos con poder antibiótico -ajo, cebolla, rábanos, puerros, etc.-, de aquellos que estimulan la actividad del sistema inmune y de los que poseen acción alcalinizante, como el limón.

ALIMENTOS BENEFICIOSOS:

- Aceites de semillas de primera presión en frío.

Excelentes para la salud por muchas razones pero no abuse tampoco de ellos. Lo mejor es consumir diariamente aceite de oliva, rico en ácido oleico capaz de mantener el equilibrio entre las grasas saturadas e insaturadas.

- Acerola.

Es la fruta más rica en vitamina C y además contiene flavonoides (hesperidina y rutina) y ácidos orgánicos. Mejora la función inmunitaria y la producción de interferón, una proteína antivírica.

- Ajos, puerros y cebollas.

El ajo es un antibiótico natural merced a su contenido en aliína, compuesto sulfurado que se transforma en aliicina. Es activo frente a numerosas bacterias, virus, hongos y parásitos además de ser rico en vitaminas y sales minerales. El puerro posee también acción antibiótica pero más suave. En cuanto a la composición de la cebolla es similar a la del ajo; además es muy rica en flavonoides, enzimas, fitosteroles y sales minerales.

- Alcachofa y cardo.

Su contenido en cinarina y otras sustancias mejora la función hepática y desintoxica el hígado eliminando las sustancias de desecho.

- Alfalfa.

Rica en oligoelementos y minerales que favorecen la síntesis de anticuerpos.

- Arándanos, cerezas, fresas y grosellas.

Contienen importantes antioxidantes y mejoran la circulación a nivel portal.

- Berros.

Contienen un glucósido sulfurado y favorecen la recuperación y el buen funcionamiento hepático.

- Cereales integrales.

Hidratos de carbono complejos que aportan vitaminas del grupo B necesarios para el buen funcionamiento hepático.

- Chucrut.

Favorece el metabolismo hepático.

-Ciruela.

Es muy baja en sodio, grasas y proteínas por lo que es adecuada en los casos de afecciones hepáticas ya que facilita su trabajo.

- Cúrcuma.

La curcumina que contiene es un pigmento amarillo con efectos protectores del hígado similares a la silimarina y la cinarina del cardo mariano y la alcachofa.

- Diente de león.

Al igual que la alcachofa y el cardo constituye uno de los alimentos imprescindibles en la alimentación del enfermo hepático. Es un gran desintoxicador y depurativo de este órgano.

- Frambuesa.

Facilita la eliminación de las sustancias de desecho que se producen en las infecciones. Proporcionan además vitaminas especialmente importantes como la C y el ácido fólico así como hierro, potasio y flavonoides.

- Jalea real.

Ejerce una acción revitalizante y tonificante de todas las funciones orgánicas, incluida la inmunitaria.

- Kiwi.

Inmunoestimulante por su contenido en oligoelementos, minerales y vitamina C.

- Lecitina.

Contiene colina, un factor vitamínico necesario para el metabolismo hepático.

- Legumbres y verduras foliáceas verdes.

Aportan ácido fólico que ayudan a la recuperación de los hepatocitos.

- Levadura de cerveza.

Fuente importante de vitaminas del grupo B, selenio, zinc, inositol y colina.

- Limón.

Es un alimento inmunoestimulante y alcalinizante de gran utilidad en todo tipo de infecciones. Contiene vitamina C y carotenoides.

- Litchi.

Es muy útil en enfermedades infecciosas por su acción inmunoestimulante. Los frutos son analgésicos, antipiréticos y antiinflamatorios aunque las hojas son más efectivas. Contiene gran cantidad de vitamina C y una importante proporción de todas las demás excepto de la A y de la B12.

- Manzana.

Descongestivo hepático.

- Melón.

Es hidratante y remineralizante. Favorece la reposición del agua y de las sales minerales, que se pierden en los casos de enfermedades infecciosas.

- Miel.

Contiene fructosa que facilita la formación de glucógeno y mejora el funcionamiento hepático.

- Nísperos.

Descongestionante hepático capaz de mejorar la hepatomegalia. Contiene provitamina A y minerales.

- Rábano.

Es rico en compuestos sulfurados entre los que destaca la rafanina, de gran poder antibiótico, antivírivo e inmunoestimulante, sobre todo a nivel hepático.

- Sésamo.

Contiene vitaminas del grupo B que facilitan el buen funcionamiento y la regeneración de las células hepáticas.

- Setas chinas: shii-take, mai-take, etc.

Estimulantes de la producción de interferón endógeno.

- Tapioca.

Es la harina de un tipo de mandioca que aporta hidratos de carbono (mucílagos) de fácil asimilación y apenas nada de grasa lo que facilita la función hepática.

- Tomates.

Ricos en carotenoides antioxidantes y en minerales de acción inmunoestimulante.

- Uvas.

Aportan azúcares naturales y vitaminas antioxidantes activando la función desintoxicadora. Estimula también la producción de bilis lo que descongestiona el hígado y facilita la circulación de sangre por su interior. Facilita el retorno de la sangre del aparato digestivo al hígado con lo cual disminuye la hipertensión portal.

ALIMENTOS PERJUDICIALES

- Alimentos fritos.

No son recomendables por su riqueza en grasas que además se han oxidado.

- Alimentos refinados.

Debilitan las defensas orgánicas al privarnos de nutrientes importantes.

- Alimentos tiramino-liberadores.

Quesos y carnes fermentados, fiambres, alimentos ahumados, vino blanco y chocolate.

- Azúcares.

Todos ellos, en exceso, logran disminuir la respuesta inmunitaria frente a las infecciones.

- Bebidas alcohólicas.

Resultan altamente perjudiciales para el hígado. La abstinencia debe ser total si se persigue una regeneración hepática. Además agrava la ictericia.

- Café.

Está demostrado que puede reducir la capacidad inmunitaria además de ser un tóxico para el hígado.

- Carne y embutidos.

Contienen grasas saturadas, sal y proteínas en abundancia por lo que deben evitarse.

- Chocolate.

Contiene azúcares y grasas por lo que está contraindicado en las infecciones pero además es un alimento nada adecuado para el hígado pues puede agravar su situación.

- Especias. Las especias sobrecargan el hígado y empeoran las hepatopatías.

- Grasa total.

La cantidad de grasa de los enfermos hepáticos debe estar sumamente controlada y provenir de aceite de oliva y algunos aceites de semillas prensados en frío y consumidos en crudo.

- Leche y derivados.

Sobre todo cuando no son desnatados exigen del hígado un esfuerzo extra que no conviene cuando existen alteraciones hepáticas.

- Mantequilla, hígado de animales y lácteos grasos.

La vitamina A preformada que contienen estos alimentos podría acumularse en el caso de padecer alguna hepatopatía y provocar o aumentar la inflamación del hígado.

- Marisco.

Contiene muchas toxinas y su consumo en una de las principales causas de hepatitis A.

- Nata.

Contiene una gran cantidad de grasa láctea por lo que su digestión implica un esfuerzo adicional para el hígado.

- sal.

Favorece la ascitis por lo que debe limitarse su consumo o evitarse totalmente.

COMPLEMENTACIÓN

- Complejo B.

Sus vitaminas son indispensables para el mantenimiento del hígado en buen estado.

- Vitamina B12.

Su deficiencia dificulta la capacidad del sistema inmune, sin olvidar que también es necesaria para sintetizar distintas enzimas, colina y material genético.

- Ácido fólico.

Además de favorecer la actividad hepática es indispensable su presencia en el metabolismo de los ácidos nuclaicos (ADN y ARN).

- Selenio.

Es deficiente cuando existe cualquier alteración hepática pero además tiene una importante actividad sobre la función inmune ya que estimula la actividad de los leucocitos.

- Factores lipotrópicos.

Evitan la infiltración grasa del hígado y favorecen su función. La metionina es un aminoácido esencial sulfurado que forma parte del componente lipotrópico más importante de nuestro organismo, la SAM (S-adenosilmetionina). La metionina es fuente importante de numerosos compuestos azufrados como los aminoácidos cisteína y taurina. La metionina es convertida en cisteína y ésta en glutation, péptido de gran importancia en la defensa contra numerosos agentes tóxicos. El glutation se combina directamente con las sustancias tóxicas, forma compuestos solubles en agua y se produce más fácilmente su excreción a nivel renal.

- Ácido lipóico.

Es un potente antioxidante, protege al hígado de los daños causados por la acumulación toxémica y, a la vez, actúa como potente detoxificador.

- N-Acetil cisterna.

Es un potente protector hepático con capacidad para neutralizar diferentes compuestos tóxicos.

- Vitamina C.

Tiene un importante papel por su actividad frente a los contaminantes; además es fundamental su papel en la actividad del sistema inmunitario. Protege al ácido fólico de la oxidación, en particular, y a otras sustancias, en general. Tiene una conocida actividad antivírica aumentando la actividad linfocitaria e incrementando los niveles de interferón natural.

- Alga clorella.

Además de ser una excelente fuente de nutrientes tiene una importante actividad detoxificadora.

- Betaglucanos.

Fibra soluble procedente de algunos cereales y hongos. Son conocidos por su importante actividad inmunoestimulante y antiinfecciosa.

Mas información en la pagina del Instituto de Longevidad www.longevidad.com.mx


Sobre esta noticia

Autor:
Dr. Pedro Galo Aguilar (54 noticias)
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Tipo:
Opinión
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