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La mentira masiva de Blair, Bush y Aznar, llevó a la destrucción de Irak, pero las confesiones empiezan

08/07/2016 11:30 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

La confesón de Tony Blair sobre la guerra de Irak, iniciada en 2003, con el apoyo del Reino Unido, EE.UU. y España sin la autorización de la ONU, conmueve a Gran Bretaña.Pero el silencio se ha roto

 

El ex primer ministro del Reino Unido, Tony Blair, ha pedido perdón por la intervención británica en la guerra de Irak, reconociendo que la información que tenían era errónea.

Las consecuencias de la guerra de Irak, iniciada en 2003, con el apoyo del Reino Unido, EE.UU. y España sin la autorización de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), han permanecido bajo el silencio de Tony Blair amparándose en las matanzas de civiles por parte del exdictador iraquí Saddam Husein, pero un cable suelto de Wikileaks, publicado hace unos días, derivó en una entrevista a la cadena CNN del expremier británico.

Una entrevista perfectamente planificada en el tiempo con la intención de preparar a la opinión pública y a sus clientes de lo que pueda surgir del informe Chilcot, un informe encargado por el Parlamento y que analiza la actuación británica en la guerra.

Tony Blair ha realizado sus declaraciones por dos motivos, el primero de los cuales es la publicación hace poco más de una semana de unos cables en los que se mostraba la predisposición del Gobierno británico a apoyar al expresidente de EE.UU., George W. Bush, en una intervención militar en Irak incluso un año antes de que la misma se produjera. El segundo de los motivos es la próxima publicación del informe Chilcot.

La declaración sí arrojó, sin embargo, varias sorpresas, como la aceptación de Blair de que el origen del grupo terrorista EIIL (Daesh, en árabe) fue consecuencia de la invasión de Irak, o la de que la llamada Primavera Árabe podría haber acabado con el dictador.

El ex primer ministro del Reino Unido maneja su imperio como asesor político y financiero para distintas multinacionales. Quien fuera uno de los hombres más poderosos del mundo en su día, vive hoy pendiente de su pasado, sabiendo que el informe Chilcot podría volver su futuro tan negro como el petróleo.Ahora las amilias de los muertos en Irak le demandarán por  el daño producido a los suyos.

En 1980, Sadam Hussein utilizó armas químicas utilizadas por contra los kurdos. Saddam Hussein era internacionalmente conocido por el uso de armas químicas contra civiles kurdos durante y después de la guerra con Irán. Asimismo, según Tony Blair y sus aliados durante la década de 1980 Hussein llevó a cabo un extenso programa de armas biológicas.El presidente Bush, El premier británico y Aznar acusaron a Saddam Hussein de las posesión de “armas de destrucción masiva”.

La Comisión Especial de las Naciones Unidas encargada de inspeccionar al régimen iraquí localizó y destruyó grandes cantidades de armas de destrucción pero no clasificadas de armas de destrucción masiva a inicios de la década de 1990, con grados variables de cooperación y obstrucción iraquí. Washington retiró a los inspectores en 1998, resultando en la Operación Desert Fox, cuyo objetivo oficial era "rebajar esas armas”. Control sobre el potencial bélico, que efectúa Estados Unidos, para seguir siendo el país con mayor cantidad y potencialidad de armas de destrucción masiva.

En 2003 hubo una campaña intensa sobre las armas de destrucción masiva en Irak. Los Estados Unidos, España y el Reino Unido aseguraron que Saddam Hussein todavía poseía grandes reservas escondidas de armas de destrucción masiva en 2003 y que estaba procurando conseguir y producir más de manera clandestina. Las inspecciones por parte de las Naciones Unidas habían comenzado nuevamente en noviembre de 2002 y se desarrollaron hasta marzo de 2003 pero no se presentó ninguna evidencia de armas de destrucción masiva reales cuando los Estados Unidos y la "Coalición de la voluntad" invadieron Irak y derrocaron a Saddam Hussein en marzo de 2003.

La actitud de Aznar de guardar slencio va en contra de la histora, pero las verdad aparecerá

Surgió una gran controversia cuando no se encontraron reservas de armas de destrucción masiva, situación que llevó a acusaciones de que los Estados Unidos y, en particular, su presidente George W. Bush habían inflado deliberadamente informes de inteligencia y habían mentido sobre las armas de Irak para justificar una invasión del país. El Center for Public Integrity afirmó que el gobierno del presidente Bush hizo un total de 935 declaraciones falsas entre 2001 y 2003 sobre la supuesta amenaza de Irak a los Estados Unidos. Si bien han sido hallados diversos restos inertes de armas de destrucción masiva y componentes de armas de los años 1980 y 1990, la mayoría de los inspectores opinó que Irak habia cancelado el programa de armas químicas desde 1991.

 

Es curioso que el primer uso de armas sucias en Irak lo hizo la Royal Air Force británica por insistencia del premier Tony Blair. Y de una potencia desconocida hasta entonces que destruia barrios enteros de Bagdad.

La guerra de Irak empezó en marzo de 2003 con la intervención de EE.UU. en Irak y terminó oficialmente en diciembre de 2011, con un saldo de medio millón vidas, según un grupo de investigadores de EE.UU., Irak y Canadá.

55.800 de estas muertes se debieron a una migración extensiva causada por la guerra y se produjeron entre los desplazados y los refugiados, mayormente debido a unas condiciones inhumanas de vida. Y al hecho de que la aviación “aliada” tenia buena información de los blancos que debia bombardear. De los restantes 405.000, un 60% fue a causa de la violencia (tanto durante los combates, como en los atentados terroristas) y otro 40%, debido al colapso del sistema de sanidad y de las infraestructuras que mantenían el agua potable, la alimentación, el transporte, la gestión de residuos y la energía. El índice más alto de mortalidad se registró entre 2005 y 2006: durante ese periodo murieron una media de 766 personas a la semana.

Para llegar a estas cifras, Hagopian y sus colegas realizaron varios tipos de sondeos sobre unas 10.500 personas (unas 2.000 familias) llevado a cabo en las 18 provincias del país y las cifras cuadraban con los calculos oficiales de Estados Unidos y Gran Bretaña. Pero los medios británicos sobre todo prefirieron no referirse mas a una guerra tan sucia.

Semanas antes de que los "aliados" entraran en la guerra uno de los problemas que más les preocupaba era la imagen que iban a dar ante la opinión pública. Al menos era así en el caso del primer ministro británico Tony Blair quien tomó la iniciativa para llegar a un acuerdo sobre ese asunto con el entonces presidente del Gobierno José María Aznar. Ahora el Informe Chilcot ha empujado a Tony Blair a hacer la confesión que hemos citado. Blair estaba abrumado por las dificultades creadas por la impresión de que Estados Unidos quería ir a la guerra en cualquiera de los casos, de modo que el premier británico y Aznar "acordaron la necesidad de perseguir una estrategia de comunicación que mostrara que ellos 'habían hecho todo lo posible para evitar la guerra'". La frase viene recogida en la última cita en la que es mencionado José María Aznar. En el informe de 12 volúmenes elaborado a lo largo de siete años, hay 17 documentos en los que se menciona 24 veces a Aznar. En algunas ocasiones se trata de meras referencias de escritos a pie de página, pero otras detallan conversaciones telefónicas o textos confidenciales. La decisión de elaborar una estrategia de comunicación conjunta se produjo después de los intentos baldíos por conseguir que el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas aprobase una segunda resolución de la ONU sobre Irak.

El informe Chilcot acusa directamente al ex primer ministroTony Blair de haber declarado la guerra a Irak junto a el ex presidente George W. Bush "sin haber agotado las opciones de paz". Sir John Chilcot, que ha dirigido el informe en 12 volúmenes a lo largo de siete años, ha recordado el compromiso que el propio Blair adquirió con Bush meses antes de la invasión: "Hagas lo que hagas, estaré contigo".Blair pidió a los británicos que acepten "con humildad" su decisión de ir a la guerra. El ex primer ministro aseguró que en su momento creía que "el coste de la inacción sería mayor" que el de una intervención militar. Blair se mostró en desacuerdo con la principal conclusión del informe Chilcon -"no se agotaron las opciones para una solución pacífica"- y recalcó que la guerra "no fue una decisión precipitada" sino un largo proceso que fue debatido "hasta 26 veces" en las reuniones con su gabinete.

En estos dias se ha hablado muy poco de la actitud de Aznar frente a esa guerra que no produjo en España el eco que debió haber tenido, y Aznar lo ha arreglado todo estilo PP, es decir, silencio. Aquí no pasa nada. El primer ministro en funciones Mariano Rajoy ha dicho que todo eso de que hablan los periodistas ocurrió hace 13 años, y tendría que repasar los documentos oficiales para hacer una declaración. Pero un informe oficial de la guerra de Irak y de la participación española no lo veremos probablemente nunca.

 

 

 

 

 


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