Globedia.com

×
Recibir alertas

¿Quieres recibir una notificación por email cada vez que Diasporaweb escriba una noticia?

¿Guerra civil en Venezuela? No, es el legado de 14 años en el poder de Chavez. Reinan la violencia, la inseguridad y el miedo

07/05/2013 20:00

0 Este reportaje motivado por las elecciones en Venezuela, tiene como transfondo las cifras de asesinatos, toda una guerra civil peor que las civiles de otros siglos

0

El clima político y social en Venezuela entró en sus horas más oscuras. El presidente electo Nicolás Maduro sigue afirmando que el "intento de golpe de Estado perpetuado por la derecha ha sido bloqueado" y el Colegio Nacional Electoral reitera que los resultados de los comicios deben ser reconocidos.

El punto que complica el escenario actual en Venezuela es el dudoso papel de la CNE y el cruce de opiniones entre sus miembros. Vicente Días, el único rector opositor del organismo, solicitó que se haga una auditoría de los votos tras dar por hecho el triunfo de Maduro. Sin embargo, su pedido no fue oído y el resto de sus colegas decidieron proclamar al heredero de Hugo Chávez como presidente electo.

La situación puede parecer rara, pero así se maneja el CNE en Caracas, que es un órgano totalmente pro chavista. En efecto, se sabía de antemano que esto iba a suceder. Durante la breve campaña electoral, el CNE no movió un dedo para controlar el abuso del gobierno chavista en materia de propaganda y utilización de fondos del estado.

A ese respecto la analista política Colette comenta: "El sistema automatizado de votación refleja normalmente la voluntad del elector por ser electrónico. Pero eso no quiere decir que el sistema electoral venezolano sea justo o ni siquiera democrático: el Estado, es decir, el gobierno, controló todas las condiciones iniciales o previas a la emisión del voto, y la validación posterior. El día de las elecciones mismo se documentaron 3200 irregularidades y delitos electorales, incluyendo sistemas de intimidación y coacción al elector, a los miembros de mesas electorales y a los testigos del comando de Capriles".

Y agrega cifras al respecto : "Por ejemplo, el candidato del gobierno figuró más de 47 horas en los medios públicos en 12 días de campaña, mientras que el candidato Capriles apareció 17 minutos en total en esos mismos medios.‘

Por su parte, el líder de la oposición, Henrique Capriles, se ha mantenido firme en su postura y ha alentado a sus seguidores a que sigan saliendo a la calle pacíficamente a defender su voto. En efecto, fuentes de la oposición le confiaron a Cronista.com que el Comando de

Capriles ha presentado los alegatos necesarios para impugnar los votos de alguna de las mesas que considera "de dudoso resultado".

Así lo explica Mercedes De Freitas, de la ONG 'Transparencia Venezuela': "Hay una situación grave de inconstitucionalidad. La oposición está pidiendo algo que se enmarca en el proceso jurídico venezolano. La apertura de actas y el conteo del 100% de los votos para detectar las mesas en las que hubo problemas. Hubo cientos de denuncias de voto asistido, abusos impartidos por los motorizados del gobierno (una élite paramilitar que recorrió armada los barrios arengando a la gente para que fuera a votar. Por todo esto, la oposición tiene motivos suficientes para dudar sobre el resultado final de las elecciones por coacción en el empleo de publicidad chavista.

En Venezuela reina la incertidumbre, que aumenta con un tercero en discordia, Diosdado Cabello, favorito de un sector militar

En un país donde el “Caracazo” ocurrido en 1989 vive en el recuerdo cercano de miles de venezolanos, la incertidumbre sobre la estabilidad política aumenta con el correr de los días. Para Colette, la oposición sólo encuentra en las protestas pacíficas una forma de hacer oír sus reclamos: "El mismo Maduro, lejos de ofrecer diálogo ante un país dividido en dos o en tres, afirma que hay "una mitad mayoritaria" que se impondrá frente a la "mitad más pequeña (sic) que es burguesa y golpista“. Esto contrasta con sus palabras del 14 de abril, una vez conocido el boletín del CNE con los resultados, en las que daba acogida a la posibilidad de contar cada voto. Un tercero en discordia, Diosdado Cabello, presidente de la Asamblea Nacional, que también petende la silla presidencial, afirmó en twitter que había que hacer una autocrítica con los resultados electorales, no exactamente que había que impugnar la elección de Maduro. Cabello tiene gran influencia en sectores del

brazo militar, lo cual suma un condimento de presión más a la desfragmentación que parece sufrir el chavismo.

Para Mercedes De Freitas, por otra parte, el llamado a movilizaciones de la oposición ha crecido notablemente porque los seguidores de Capriles están buscando una respuesta a su pedido de conteo de votos. "Cuando se cierran las puertas del dialogo político se abren las puertas de la violencia social", comenta.

Así lo explica el politólogo Miguel Angel Meucci: “Los competidores de Maduro tienen ahora la excusa perfecta para señalar que él no es el hombre adecuado para suceder a Chávez. Es probable que Cabello quiera ahora, dados los malos indicadores económicos y las perspectivas de ingobernabilidad creciente del pías, jugar la carta del 'hombre fuerte y pragmático', el 'único' capaz de poner orden en un país que parece acercarse al caos“. Más allá de las aspiraciones de Cabello, existe el riesgo de que los militares asuman un protagonismo mayor del que ya ejercen en la política venezolana, aún con sus divisiones internas, perder el poder con sus privilegios adquiridos en casi dos décadas puede hacerlos despertar para algo así como “asumir su misión histórica”.

Venezuela entró ya en una guerra violenta, incivil, desde que el comandante Hugo Chávez dio un golpe militar en 1998

Las advertencias del presidente Hugo Chávez de que si la oposición llegara al poder se abriría en Venezuela un período de desestabilización que podría derivar "hasta en una guerra civil" repetidas desde hace más de diez años hasta su muerte han buscado en las sucesivas elecciones la conquista a los indecisos.

La Agencia France Press ha informado en varias ocasiones que el mandatario, ha advertido varias veces que un hipotético gobierno opositor eliminaría entre otros los programas sociales de alimentación, salud o vivienda, pilares de su "revolución socialista". El plan de un gobierno opositor-según la propaganda de Chávez- “tiene un paquetazo neoliberal oculto en la manga" que "pretende retrotraernos a una Venezuela que ya no lo resistiría y entraría de nuevo en un nefasto escenario, en una profunda desestabilización (...) “que nos acercaría quizás a una guerra civil". Es una manera de decir lo mismo de siempre con la incansable repetición de lo de guerra civil.

El presidente de la encuestadora Datanálisis, Luis Vicente León, considera que estas advertencias indispensables son más "un tema político especulativo que un riesgo real (de guerra civil), una finta de póker que el presidente Chávez colocó sobre la mesa para inocular miedo al elector independiente y decidirlo a votar por él".

"'Si no está Chávez viene el caos, si no está Chávez viene la guerra civil, si no está Chávez viene el golpe de Estado'. El presidente incorporaba un castigo caro a la decisión de votar por el candidato opositor: un país en guerra, convulsionado", explica Luis Vicente León a la agencia de noticias francesa. "La última intención de Chávez antes de su muerte era desalentar el voto hacia Capriles", opina la analista política Mariana Bacalao, profesora de la Universidad Central de Venezuela. Pero su slogan- dilema lo ha usado mil veces durante década y media.

Ese castigo a la infidelidad de la oposición lo han repetido muchos dictadores, militares o no, desde el general Franco, con variaciones imprescindibles en cada caso:” Hitler o el judaismo internacional”(Von Ribbentrop). “Yo o el comunismo” (Francisco Franco). “Yo o la Revolución izquierdista” (Fulgencio Batista, Cuba), “Yo o el capitalismo burgués” (Stalin), ” Yo o la bomba atómica soviética sobre Nueva York” (General Dwigt D.Eisenhower).

Según la analista Carmen Beatriz Fernández, presidenta de la consultora DataStrategia, Chávez y sus hombres fuertes han desplegado siempre esta "estrategia del miedo" para evitar el “transfuguismo electoral" o sea la huida de electores de entre sus propias filas, el temor permanente de perder el poder.

Para León, que calculó antes de la elección que los "ni-ni" (indecisos) podrían ser un 30% de los 19 millones de venezolanos llamados a las urnas, el presidente Chávez buscaba "amedrentar" a quienes eligen la paz antes que el cambio.

Fernández señala por último que Chávez suele agitar el fantasma del pasado, al identificar a Capriles con los dos partidos, Copei y Acción Democrática, que ahora lo apoyan y que se repartieron el poder durante 40 años, desde la huida en 1958 del general Marcos Pérez Jimenez por presión popular, hasta que el coronel Chavez llegó a la Presidencia gracias a un golpe militar hace 14 años.

Si la técnica de Chávez funciona o no, ni los analistas lo saben. Pero desde luego funcionó para los electores que no querían posibles conflictos violentos y sabían que Chávez estaba dispuesto a todo por no perder el poder, intención que Maduro heredó.

Hoy si Venezuela es un caos perfecto, no es por las elecciones sino por culpa del régimen militar que Chávez instauró. Mientras muchos se secaban las lágrimas tras la muerte de Hugo Chávez, a quien mató el cáncer, nadie habla de la muerte de miles de venezolanos no de cáncer sino asesinados. El año 2013 con un Chávez agonizante existía una verdadera guerra civil en Venezuela que él inició bajo su mandato. De acuerdo a cotejos internacionales la patria de Simón Bolivar se ha convertido en el país más violento del mundo. Se calculan casi 22.000 homicidios en el país en 2012, aunque no hay cifras oficiales públicas naturalmente, y nunca las habrá. El número de 22.000 homicidios es una cifra récord y pone de manifiesto la guerra civil disfrazada que existe en Venezuela. Antes que Chávez se hiciera con el poder para instalar el actual régimen, se estima que en 1998 hubo menos de 5.000 asesinatos, y la cifra para 2012 se ha más que cuadriplicado. De hecho, hoy ni las cárceles están seguras, como demuestran las recientes muertes en las prisiones venezolanas.

Según estimaciones del Observatorio Venezolano de Violencia y del Provea (Programa Venezolano de Educación-Acción en Derechos Humanos), que son organizaciones no gubernamentales especializadas en la defensa de los derechos humanos, el número de homicidios ha aumentado de 4.550 en 1998 hasta casi 22.000 en 2012. Por si fuera poco, los secuestros han aumentado mucho más que los homicidios, según otro informe oficial de la Organización de Estados Americanos (OEA). En 1998 se contabilizaron 50 casos de secuestros en Venezuela, el año pasado la cifra casi se multiplicó por 12, llegando a 600 secuestros, y eso sólo contando los casos denunciados.

Bajo el régimen de Chávez desde 1999 bajo un gobierno militarizado la cifra total de asesinatos llega a casi 220.000 según el Observatorio Venezolano de Violencia y Derechos Humanos

Es increíble que bajo un gobierno militar, con militares en muchas de las principales posiciones, el número de homicidios se haya multiplicado hasta alcanzar el año pasado a 22.000 los ciudadanos asesinados. Por si fuera poco, en los 14 años del régimen actual, el número de asesinatos ha superado la cifra de 150.000 muertos. Lamentablemente, el número es todavía muy conservador pues no incluye a las víctimas de la policía chavista, por "resistencia a la autoridad"( entre comillas), ni tampoco incluye las llamadas "averiguaciones de muerte". Cuando se agregan las muertes adicionales, que rondan las 70.000 desde 1999. Y la cifra total, cifras naturalmente no oficiales, supera los 200.000, según organismos pro Derechos Humanos de la Universidad Central.

El problema de la violencia lo trató de ocultar Chávez con el silencio y el control férreo de los medios, pero no funcionó. ¿Se combate el asesinato ocultando el cadáver de la víctima?

Muchos venezolanos pedirían la intervención de la OEA (organización de Estados Americanos) y la ONU los cascos azules para garantizar la vida de los ciudadanos, pero sería peligroso para ellos y sus familias.

Por otro lado, según publica El Nuevo Herald, uno de los temas más vulnerables para el gobierno de Hugo Chávez antes de las elecciones presidenciales, ha sido el elevado índice delictivo en Venezuela, pero los propios candidatos lo olvidaron o lo soslayaron.

“Ellos (los chavistas) quieren tapar una realidad, con el silencio”, dijo Freddy Guevara, integrante de la dirección nacional del opositor Partido Voluntad Popular. El diputado del mismo partido, Juan Guiado, advierte que “estadísticamente está comprobado que en estos últimos 14 años, cada año ha sido más violento que el anterior (…). Ya van más de 200.000 muertos en los últimos 14 años”, termina El Nuevo Herald. Pero ni el propio Capriles ha hecho de la violencia su tema crucial e indispensable, aunque se ha referido a ella más que Maduro, que se ha centrado en el continuismo del legado Chávez, amenazado sólo por la amenaza de la derecha golpista. Por supuesto el retrato de Bolívar o sus mensajes han sido sustituidos por los del comandante-presidente.

Capriles propone, si se revisa la votación y resulta ganador, un plan de seguridad ciudadana, y un férreo control del petróleo

Por su lado, las agencias informan que el candidato de la alianza opositora venezolana, Henrique Capriles ha reiterado que comenzará su gobierno, en caso de resultar ganador, con un paquete inmediato de medidas a ejecutarse desde el primer día de gobierno, sin perder un día, porque no podemos decir a los venezolanos que esperen para tener seguridad", prometió Capriles durante un acto celebrado en la Universidad Metropolitana de Caracas.

La clase militar que es ahora la clase media impuesta por Chavez ha transformado el país y lo ha vuelto un caos sin futuro

El candidato señaló que el plan de seguridad incluye la depuración de los cuerpos policiales y aplicación de "todo el peso del Estado" para policías que avalen la corrupción y la violencia. Naturalmente eso requiere un apoyo total de la población, pues la corrupción de todos estamentos de los gobiernos chavistas, huele desde lejos.

Asimismo, apuntó que comenzará rápidamente un proceso de transformación del sistema penitenciario nacional y "se van a acabar los muertos en las cárceles venezolanas", un área fundamental, dijo, para que el ciudadano común tenga seguridad.

En materia de vivienda, dijo que se comprometía a entregar sus casas a todas las personas que aún permanecen en refugios tras perder sus techos durante las lluvias que azotaron el país a fines de 2010 y principios de 2011, "a esas 25.000 familias les digo que son mi prioridad".

Probablemente no quiso referirse al chabolismo, los “ranchitos”, que ahogan la capital y las ciudades importantes, un vivero de hambre y todo tipo de enfermedades, como en México. Para curarlo hace falta que los millones del crudo venezolano, no vayan a otros puertos del Caribe, a precio de ganga. Sobre eso ha hablado Capriles aunque no Maduro.

Después “hay que ajustar el salario mínimo, arrancando a 2, 500 bolívares (581 dólares)", indicó, prometiendo una subida de casi el 25 % sobre los 2, 047 bolívares (476 dólares) actuales“.

Capriles insistió ante el público de Caracas en que no romperá relaciones con ningún país pero que no se "regalará" más petróleo a ninguna nación (se refería a Cuba) porque el dinero procedente del petróleo venezolano debe ser invertido en solucionar los problemas locales.

Eso constituye un aviso serio y directo para Fidel Castro que depende absolutamente de Venezuela y su crudo baratísimo para hacer andar al país. Hace tiempo que-lo quisiera o no Capriles- la CIA y sus compinches están infiltrados en Venezuela para finiquitar la amenaza de Cuba y también la del binomio Chavez-Putin y el rearme escandaloso y masivo de las Fuerzas Armadas Venezolanas ( FAN).

Los militares después de Chávez son la gran incógnita y aún sabiéndose que están divididos, el Ministro de la Defensa habla por todos

Al desaparecido mandatario lo identificaron las Fuerzas Armadas, oficialmente, con el título comandante-presidente un título que ya usó su homónimo Fidel Castro Ruz.

Hugo Chávez revolucionó las relaciones entre poder civil y el militar en Venezuela en un proceso que algunos definen como la politización de los militares o la militarización de la política. El desaparecido se ufanaba de lo que llamaba la integración pueblo-ejército, un modelo con el que sacó a los uniformados de los cuarteles para involucrarlos en trabajos civiles.

Los críticos del modelo aseguran que Chávez puso en peligro la preparación castrense y la operatividad de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FAN) además de convertirla en el foco de la corrupción, por los abultados presupuestos que los altos oficiales de la FAN manejaban, en los puestos a los que Chávez les dedicó.

Chávez siempre se consideró "un soldado", como gustaba repetir. Su militarización integral era evidente en su gusto por la parafernalia militar, en su preferencia de nombrar a excompañeros de armas para cargos importantes del gobierno y al frente de empresas civiles, las multimillonarias inversiones en armamento y equipos con que dotó a la FAN, en contratos con China, España o Rusia. Chávez se gastó el dinero del petróleo y es el mejor cliente del mundo, para sus proveedores citados. Esas compras requieren un epígrafe aparte.

Que su funeral se celebrara en la Academia Militar de Caracas y no en el Palacio Federal, sede de la Asamblea Nacional, como ha sido la tradición política venezolana, no extrañó a sus opositores. "Para casi todos los analistas la verdadera base en que se apoyó Chávez era la FAN -ahora apellidada Bolivariana. Aunque su culto al Libertador fue bajando en fervor.

Lo que lo propios militares dicen respecto a su ideología es contradictorio cuando responden al dilema: "¿La FAN está con el pueblo o con el capitalismo?”. Dicen “Estamos construyendo un poder popular organizado y armado para la defensa de la revolución". Fernando Soto Rojas, diputado oficialista, que dictó cursos en la Academia Militar, oyó que los oficiales le decían: 'Con Chávez todo, sin Chávez nada”.

Pero cuando el ministro de la Defensa, Almirante Diego Molero, durante las honras al fallecido, tras el desfile fúnebre que acompañó a sus restos, dijo en homenaje al Comandante en Jefe que " Nuestras fuerzas armadas le darán en la madre a los fascistas (los de la oposición) en las elecciones convocadas para elegir nuevo presidente”. La oposición se alarmó.

En Venezuela un dicho popular advierte sobre lo incongruente que es dejar a "Zamuro (zopilote o buitre) cuidando carne". Y algunos creen que es preciso aplicar el dicho a la situación planteada con el discurso del Almirante Molero.

La oposición civil reaccionó con estas palabras de Ramón Guillermo Aveledo, coordinador de la Mesa de la Unidad, plataforma de la oposición: "Cuando Venezuela entera quiere unidad y paz, y que predomine un clima de respeto entre todos en el país, las declaraciones del Ministro de la Defensa, contrastan por lo inaceptable ya que son, además de falsas e inconstitucionales”.

Aunque según la nueva Constitución promovida por Chávez en 1999, se permite a los militares votar en elecciones, se prohíbe expresamente que los uniformados tengan militancia partidista o participen en campañas electorales. Pero de hecho la tienen. Y por lo pronto, la FAN fue la encargada de coordinar el Plan Republica, la organización de las elecciones, empezando la operación de transporte y custodia del material que se usa en las elecciones, la distribución de las boletas y hasta el resguardo de las actas una vez concluido el proceso electoral.

Rocío San Miguel, directora de Control Ciudadano, una organización no gubernamental que estudia el sector militar venezolano aseguró a BBC Mundo, que la frase del Ministro de la Defensa, Almirante Diego Molero, pronunciándose anticipadamente por los herederos de Chávez puede resultar al final una bomba de tiempo".

De acuerdo con Rocío San Miguel la bomba se está armando con las divisiones internas que existen dentro del sector militar: desde una supuesta falta de identificación entre el Alto Mando y la oficialidad media -que resiente la partidización de sus superiores- hasta las claras tensiones entre la "tendencia procubana" y la "nacionalista" que cuestiona la intrusión de oficiales de la isla de Cuba en la estructura militar venezolana.

Más de la mitad de los gobernadores de estado o una cuarta parte del gabinete ejecutivo son militares activos o retirados, algunos de ellos ex-compañeros del presidente Chávez desde su fracasado primer intento de golpe de estado de 1992. Y otro tanto están en cabeza de los consejos de dirección de grandes empresas. Por este motivo se dice con razón que Chávez ha destruido la clase media venezolana de antaño y no se parece en nada a la de hace 14 años. La cubanización de muchos cargos en casa o en el exterior ha hecho el resto.

Y este último representa otro punto de división interna, según el análisis de Rocío San Miguel, quien indica que algunos militares aun activos no se sienten a gusto con las funciones de administración pública, o de empresa, la convivencia de trabajo con los civiles y los problemas que genera, como la marcha hacia una corrupción nacional total.

"Y además están las diferencias de quienes apoyan a Maduro versus a Diosdado Cabello. Es decir, que tenemos una atomización que se está avivando a marchas forzadas en los días post Chávez. Es verdad que esas brechas siempre estuvieron allí pero contaron con cierta cohesión bajo el mando del presidente Chávez".

Pero estas FAN forjadas durante la era chavista no responden al concepto de vinculación con la sociedad venezolana no política, explican ciertos seguidores de la Revolución Bolivariana, aunque no todos los oficialistas. Oigámosles:

"Aquí hay un proceso revolucionario y esa concepción burguesa de una fuerza armada no deliberante, ese concepto que nos metieron hace casi 20 años, es puro cinismo", dijo a BBC Mundo, el diputado Fernando Soto Rojas, expresidente de la Asamblea Nacional y persona vinculada al sector militar.

Lo que lo propios militares dicen respecto a su ideología es contradictorio: "La FAN está con el pueblo contra el capitalismo. Estamos construyendo un poder popular organizado y armado para la defensa de la revolución". Fernando Soto Rojas, diputado oficialista, tras un curso que dictó en la Academia Militar. Pero la frase “Con Chávez todo, sin Chávez nada” cuadra ahora con oficiales que perciben sueldos mucho más altos que muchos “burgueses sin cachucha” (gorra militar).

Pero para Rocío San Miguel la cuestión de fondo no es el de un problema electoral aislado como el recién vivido, sino la estabilidad del sistema político venezolano en la nueva era posterior a Chávez, que se inicia. "Creo que Chávez fue el único factor capaz de amalgamar la Fuerza Armada Nacional, a pesar de sus profundas diferencias existentes hoy en ella, porque él mismo habíha ido creando el entramado del nuevo ejército, formado a lo largo de 14 años. Y por eso es muy arriesgada la posición que ha asumido el ministro de la Defensa", afirma San Miguel. El legado -si existía alguno- cayó en malas manos. Nadie sabe como terminará todo esto.

Fuente: DIASPORAWEB, especial para GLOBEDIA

Comentarios

No hay comentarios, se el primero en