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Guernica: la brutalidad del fascismo y la chispa que inspiró a Picasso (II)

24/03/2010 20:00 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Al no poder tomar Madrid, Franco quiso tomar Bilbao y llegó el bombardeo de Guernica el 26 de abril de 1937. Aquí la génesis del mural, su historia, su significado

Hubo otros factores militares en marzo-abril de 1937 que trataremos de sintetizar. Franco había lanzado su ofensiva para tomar Madrid y luego de limpiar España de la canalla marxo-separatista, descansar antes del octavo día. Pero sin fuerzas de tierra alemanas que le ayudaran a entrar en la ansiada capital, la empresa le fue imposible.

Hitler no podía darle infantería: hubiera sido demasiado descarado para la No-Intervención... Pero si su Luftwaffe (Aviación) a la que bautizó, eufemísticamente, como la Legión Cóndor, y camufló sus aviones con la enseña de la ‘ Aviación Nacional‘ . Era, en teoría, capaz de romper ciudades abiertas por la destrucción y el horror, aunque tal cosa había que ensayarla en vivo, sobre cobayas humanos.

Por indicación del Mariscal Sperrle, jefe de la Legión Condor, Franco eligió Guernica. El ensayo se haría, el día (el más concurrido, día de feria, un lunes de 26 de Abril), que el Generalísimo marcó en el calendario con un círculo rojo.

Ramón Unamuno encabeza la manifestación pacífica de París

Tras la derrota de Franco y Mola en Madrid, se había organizado con suficiente antelación una manifestación de presencia republicana. Los exiliados vascos estaban invitados... El coro vasco Eresoinka que había actuado el día 24 en un teatro Parísino estaba allí en pleno. Llevaba la voz de los vascos en guerra a toda Europa y era admirado en París donde se preparaba para ir a Londres. Interpretaba como pieza obligada el ‘ Gernikako Arbola’, del bardo Iparraguirre, un canto al árbol de las libertades, del siglo XIX, que tiene un mensaje vasco y universalista ¿Una premonición? No. Habían desfilado por París personajes vascos importantes de esos días como Antonio Guezala, Sota, Enrique Jordá, etc...

Dejando la cama del hospital a pesar del consejo médico, estaba allí, con todos, un joven de apellido famoso, Ramón Unamuno, hijo del pensador vasco Miguel de Unamuno, ex-rector de la Universidad de Salamanca. Herido de gravedad en la cara y en un ojo. Ramón, iba en cabeza de la manifestación ? agarrándose del brazo de la guerniquesa Concha Lizarraga-. Su dolor encabezaba una demostración pacifica y no muy masiva y sin pancarta. Todavía no había muchos vascos en París. Ramón estaba mal y quedó mal, le había alcanzado una granada fascista un mes atrás, era gudari en las Milicias Vascas que colaboraban en la defensa de Madrid.

París, 26 de Abril de 1937. La manifestación recorría el centro de París. A decir verdad, la demostración era en principio silenciosa, no ruidosa, y se sentían más los insultos de la gente del público francés que gritos de ‘ agitadores’ republicanos o vascos que no los había. Los gendarmes no hubieran tolerado cualquier desorden.

Tras la noticia de Gernika en llamas se oyeron gritos subversivos de ¡Muera Franco! y ¡Gora Euskadi!, y un pequeño grupo empezó a cantar el Gernikako, pero pronto se calló y terminó por disolverse. El pintor Urcelay, vio a Juan Larrea desaparecer del grupo en que estaba y alguien le sugirió que le encontraría en casa de Picasso y le comunicara la noticia, pero no debió hacerlo.

Era la Francia del socialista Leon Blum, que no solo no ayudaba a la república sino más bien la obstruía. Los propagandistas y agentes de Franco en Francia se movían a su antojo guiados por la Quinta Columna. Los franquistas se manejaban a su libre albedrío con ayuda de los gendarmes, casi todos los alcaldes y los prefectos, etc...

Así estaba el exágono en 1937, sin intuir siquiera lo que le venía encima. El 70% de los franceses deseaba el neutralismo para Francia o sea la colaboración con Franco.

La Legión Cóndor proporciona brutalmente un tema a Picasso: Gernika.

Aunque Picasso se había comprometido a principios del año 37 a pintar el mural del pabellón de la república, que cubriera, por así decirlo el ancho muro que iba desde la entrada del hall hasta el stand de Euskadi, seguía bastante deprimido, no encontraba el tema o mas bien no encontraba el catalizador, el impulso vital que todo artista u hombre de acción necesita para dar un paso adelante.

Dejemos hablar a Juan Larrea, sintetizando en lo posible sobre el ambiente republicano en París ese día...

‘ Sobrevino la ofensiva del General Mola, en el País Vasco con muchos horrores y desdichas. Se sucedieron los bombardeos de Eibar, de Durango y otras localidades ?entre ellas Bolivar, de egregio nombre- destrozado por la misma aviación que en seguida detonara el fulminante de la explosión en la gran masa de las conciencias libres.

La comunidad artística, tan importante en París, no solo compartía la consternación que embargaba a la inmensa mayoría, sino que en su seno era prácticamente obsesiva y total, como les cabía comprobarlo a los españoles residentes allí y entre ellos a quien esto escribe. Como cabeza visible de la gente que expresa en el lenguaje universal de la plástica, Pablo Picasso se veía asediado por artistas y escritores que esperaban de él una palabra plástica que formulase pertinentemente la angustia opresiva que padecían todos y que, al descargarla, les procurase algún alivio.

Los sentimientos de Picasso eran sobradamente conocidos. Republicano de cepa, es decir, partidario de un régimen distinto al que reinaba en la España de sus años mozos de la que se había distanciado, se manifestó en esta ocasión con firmeza desde el día del levantamiento. A primeros de enero de 1937 ?según hemos dicho antes- se había comprometido a pintar el mural del Pabellón de la República Española ?a fin de que lo viera todo el mundo- en la Exposición Internacional que debía inaugurarse aquel verano en París.

Y en la misma oportunidad había también convenido con el profesor José Gaos, comisario de la Delegación encargada de llevar a cabo los proyectos, la ejecución de una serie de aguafuertes de tamaña postal, de su obra ‘ sueño y mentiras de Franco’ que pudieran distribuirse entre los visitantes por unas monedas que ayudaran a sostener a las fuerzas populares que combatían a las reaccionarias -serie que en su mayor parte realizó de inmediato, el 8 de enero, para terminarla a primeros de junio-Ya que no podía incorporarse a los frentes de batalla como un miliciano más, Picasso facilitaba ayudas económicas a quien se las pedía para intervenir en la lucha. En febrero, marzo y abril mientras se construía el pabellón republicano, Picasso vivía como el que más, un estado de tensión angustiosa por los odiosos incidentes internacionales y la fiereza de aquel drama atroz. El espectáculo de los políticos de la No-Intervención le tenía acomplejado.

¡Gernika! El nombre de la villa vasca, apenas conocido en París y fuera del ámbito regional, brincó de pronto en la escena internacional con la vibración de una moneda de oro golpeada en el mármol mejor bruñido; brincó dispuesto a convertirse en el santo y seña de una emoción universal contigua a la que desde hace siglos mantiene en vigencia los valores esenciales de nuestro mundo.

A la inocencia inerme, a la personificación urbana del espíritu de paz y concordia democrática, se enfrenta descarada, cínicamente, la perfidia de los príncipes del genocidio y la barbarie de la romana clerecía soldadesca. Contra los pacíficos desarmados, los desalmados siniestros. Si Madrid era desde el siglo XVI la capital de las Españas, en el XX las naciones se dieron cuenta de que por derecho prioritario de antigüedad, Gernika era la ciudad basal de la democracia europea’ .

La prensa lleva a Picasso un cuadro de horrores: la total destrucción de Gernika

Picasso se enteró del bombardeo el 29, por ‘ L´Humanité’ . Lo que quiere decir que Larrea no fue a su casa después de la manifestación republicana de París.

Un telegrama traducido del ‘ Times’ de Londres, en L’ Humanité, del 29 de Abril, dio a Picasso la descripción de los horrores de Gernika, villa indefensa. Ese ejemplar del periódico se lo consiguió su amigo Bergamin...

Picasso quedo absorto, luego se enfureció al leer las 1.012 palabras en que el corresponsal del ‘ Times’, sobre el lugar del bombardeo, George L. Steer, su hijo George era gran amigo nuestro. El corresponsal del periódico inglés, detallaba de forma inverosímilmente exacta los detalles más minuciosos y vitales para hacerse una idea cabal de la brutalidad y de la Legión Cóndor. Steer era testigo de la masacre. Estaba allí, aunque una hora después del bombardeo, viendo la gran hoguera desde la distancia hasta que pudo llegar. Picasso complementó su información el día 30, con un reportaje fotográfico de ‘ Ce Soir’ que publicaba tres grandes ampliaciones del atroz suceso, elegidas por su director Azagan y comentadas por Mathieu Corman (belga). Con eso y la lectura de ‘ Le Matin’ se hizo una composición de lugar suficiente para ponerse a pintar el 1º de Mayo, fiesta del trabajador, justo cuando una manifestación de medio millón de personas recorría París, dando gritos contra Franco. Sin que nadie (del gobierno francés) la escuchara y la valorara.

Según todas las apariencias y algunos testimonios, fue la propia cólera que le produjo el bombardeo de Gernika la que inspiró a Picasso, súbitamente, la ejecución inmediata del mural prometido al gobierno de la república del que nada había preparado desde su encargo, hacia mas de medio año. Es, en efecto, un hecho que el 1º de mayo, fecha el artista los primeros bocetos y que, a partir de entonces, no paró hasta presentar el lienzo terminado en su estudio da fines de mismo mes. Parece pues evidente la relación de causa a efecto. La atrocidad de Gernika, la inspiración-acción. También le proporciono el impulso vital para algo urgente y complicado.

El artista pensó, al parecer, al principio, pintar el mural al ‘ fresco’, una de las raras técnicas ausente de sus múltiples formas de expresión, y que llegó incluso a consultar con algún colega especializado. Parecía la más adecuada a la índole de la obra y las grandes dimensiones del muro a llenar. Pero la dificultad de pintar in situ durante el montaje del pabellón y, por otra parte, su provisionalidad intrínseca debieron decidirle por el lienzo. Gracias a ello existe hoy el ‘ Guernica’ .

Guernica fue un símbolo universal en parte gracias a Picasso, luego llegaron Iroshima, Dresden, Bagdad

Esta circunstancia le obligó a adaptar un estudio capaz de albergar ?inclinado- un bastidor de casi cuatro metros de alto.

Hubo una persona sin la cual probablemente Picasso se hubiera perdido ante la descomunal labor que le esperaba. Esa persona fue la encantadora Dora Maar, su tercer amor. Sin ella, el impacto final de la obra hubiera podido ser muy otro, porque ella le fue mostrando el camino por medio de fotografías de los bocetos y una vez en el lienzo final, supo aglutinar las interconexiones de todos los elementos, absolutamente heterogéneos y dispares de su proyecto. El la llamaba ‘ mi musa privada’ .

Al genio o talento le guían a través del inconsciente quizás freudiano, el ‘ inner thinking’ - para hallar la correspondencia (el paralelismo) entre el pensamiento creador y su imagen racional- Su habilidad artística, sus conocimientos históricos y hasta prehistóricos y su experiencia, le fueron naturalmente indispensables. Pero en este caso necesitaba en cada momento conocer el nexo correspondiente con lo plasmado el día anterior y allí estaba la fiel Dora con todas las referencias impresas: las fotografías. Se ha hablado de Larrea, de Paul Eluard, etc... pero poco pudieron hacer. Algunas dotes personales podrían ayudarle en otras obras, pero no en el ‘ Guernica’ .

Las imágenes de los tres primeros personajes, de los nueve que protagonizan el mural, son el ‘ plot’ de una auténtica novela de misterio y para seguir su trayectoria desde el 1º de mayo 1937 en que empezó a pintar, hasta que completó los 45 bocetos, habría que sumergirse en la cultura enciclopédica de Picasso, que desde los cinco años de edad había, no sólo recibido sino asimilado imágenes. También habría que bucear en aguas mitológicas e históricas. Creo que Jorge Oteiza ha sido uno de los mejores analistas de esos aspectos.

Para negar Gernika como inspiración siquiera del ‘ Guernica’, algún necio ha dicho que no hay rastros de multitudes huyendo despavoridas, ciudades destruidas o, incluso ni aparece el escudo de Gernika, etc... La idiocia humana no conoce límites. El bombardeo de Gernika actuó como catalizador de imágenes del consciente y hasta del inconsciente grabadas en el alma de Picasso por los relatos que leyó en la prensa, las fotografías de ‘ Ce Soir’ y de sus recuerdos y vivencias de medio siglo. Como suceso actual barbárico, inédito en la historia de la humanidad, por desgracia, el único en esos momentos era Gernika. El cubismo desarrolla cierto apetito en el pintor de primitivismo de ahí que la crudeza en muchos de los bocetos de Picasso, sus símbolos o arquetipos estén revestidos, de adornos de civilizaciones no actuales sino hasta de tiempos mitológicos.

Las ‘ musas’ de Picasso: Dora Maar y el horror de Gernika

La noticia de la total devastación de una ciudad, llena de seres humanos y de rebaños de ovejas y caballos que habían sido llevados al mercado de Guernica, ese lunes. El famoso espíritu de libertad de los vascos, simbolizado por el Árbol. El ametrallamiento de mujeres y niños que huían de los cazas italianos sin rumbo ni refugio posible, la sangre mezclada de animales y personas que hacía charcos en la plaza de una de las iglesias, Santa María. El ruido ensordecedor de los aviones Junker. La noche en pleno día causada por el polvo y el humo de cien incendios. La desesperanza, el cinismo de la casta militar, los ayes de dolor humano y animal. La aniquilación de la resistencia, el fin de un mundo... mezclados con el furor suyo propio (del pintor)... Esos fueron las otras ‘ musas’ del ‘ Guernica’, cuando pintó el primer boceto aquel 1º de mayo 1937.

No eran abstracciones o pesadillas, todo eso existía. La bestia lo había hecho posible... Los griegos llaman locos a los hombres que se dejan guiar por sus ‘ musas’, pero si esto es cierto, allí estaba Dora Maar para despertarle de su locura. Picasso tenía que condensar el lunes negro de Gernika, en tiempo y espacio. Era más que una escena de la guerra de España. Gernika resumía un mundo, dos, tres, cuatro guerras... El despiadado bombardeo desde el aire de una ciudad inerme inédito en la Historia hace aún hoy que pronunciar el nombre de Gernika equivale a decir Bagdad, Hiroshima, Dresden....

Claro que no hay mural en que quepan todas las secuencias de un film de largo metraje. Si alguien quiere eso: ¡que llame a Spielberg! O si algún otro piensa que el testimonio histórico de un genocidio no está suficientemente expresado en blanco y negro en el ‘ Guernica’ todo el horror, que apele a los archivos de un buen fotógrafo de los que se distinguieron en esa u otras guerras: Frank Capa, Cartier Bresson o Jordan, quien probablemente tomó las fotografías del histórico ‘ Ce Soir’, que angustiaron a Pablo Picasso aquel 30 de abril l937, en cuanto las vio incrédulo sentado en una cama en Grands-Augustins.

Pensar que esa prodigiosa concentración mental que necesitó Picasso para pintar el ‘ Guernica’ le hizo escapar de este mundo y que por un largo momento olvidó su compromiso político y artístico con quien le contrataba, también resulta ridículo.

En entrevista publicada después en ‘ Lettres Francaises’, documento único, pues Picasso apenas ‘ sabía’ hablar, sin embargo el propio pintor declaró lo siguiente a Simone Déry: ‘ ¿Qué cree usted que es un artista? ¿Un imbécil que sólo tiene ojos si es pintor, orejas si es músico o una lira en todos los pisos de su corazón si es poeta o, incluso, únicamente músculos si es boxeador? Muy por el contrario, un artista es, al mismo tiempo, un ser político, un ser humano, un pintor, que se halla permanentemente alerta ante los acontecimientos ardientes o dulces, agradables o desagradables del mundo y sabe amoldarse a ellos y a su propia imagen. ¿Es que es posible desinteresarse por completo de los demás hombres y en virtud de qué elefantina despreocupación podría uno desentenderse de vidas que tan copiosamente se sacrifican todos los días?

No...!!! La pintura no se ha hecho para decorar viviendas. Hoy es un instrumento de guerra defensiva y ofensiva contra el enemigo’ .

Juan Olavide mi ‘ musa’ para saber, de niño, toda la verdad.

Quien esto escribe era niño y supe del bombardeo por mi tío Juan Olavide Carrera, ex ingeniero militar retirado, que dijo a mi padre en San Sebastián años después como un gran secreto el cruel destino de Guernica, ’ Los ‘ peques’ deben callarlo porque nos puede costar la vida a todos si hablaban’ . Y especificó que Guernica lo habían destruido los bombardeos alemanes, no incendiado por los vascos. Por supuesto no hablamos. Era un secreto sagrado. El chocolate con churros de tía Jacinta se nos había quedado en la garganta.

Vivíamos en San Sebastián, zona ya ocupada semanas antes por las heterogéneas fuerzas del General Mola. El 70% de la población, había evacuado hacia Bilbao. Mi padre Joaquín Elosegui Alday, Director de Hacienda con el Concierto Económico, (que se recaudaba por ‘ cupos’ cada Diputación) lo pasó bastante mal (depuraciones, excedencias, responsabilidades políticas, etc) como casi todos los que se quedaron, leales a la república.

El ex Lehendakari Leizaola, que era Secretario de la Diputación, e íntimo colaborador y amigo de Don Joaquín, en vísperas del 13 de septiembre (entrada en Donostia de los 30 requetés de Artajona) había hablado largamente con él tratando de convencerle para que evacuara, pero con diez hijos que llevar (yo el menor), Don Joaquín para su desdicha optó por quedarse a merced de un enemigo desconocido que resultó implacable. Ese inciso personal pinta una situación general... en muchos casos, macabra por los fusilamientos de gente conocida en al parte vieja de la ciudad en el puente de hierro, en Galarreta (Hernani) y en el cementerio de Polloe.

Juan Olavide supo lo de Gernika por su hermano, Raimundo Olabide, que se encontraba trabajando casualmente en Gernika el 26 de Abril y sobrevivió al bombardeo. Era uno de los cerebros de Euskaltzaindia, multilingüe, escritor, traductor al euskera y al castellano, etc... Pero sobre todo, hombre solidario y compasivo. No sé como se lo comunicó desde Gernika a su hermano en San Sebastián diciéndole claramente que los autores de la destrucción habían sido ‘ ellos’, Raimundo era lingüista y como, a pesar de la férrea defensa de sus montes por los gudaris, el terreno leal se iba estrechando, él y su equipo de cuatro ayudantes jóvenes habían elegido Gernika, como lugar tranquilo, para traducir del sánscrito su obra ‘ Itun Berria’ .

En cuanto al tío Juan, por si alguien quiere localizarle: era un ingeniero militar retirado famoso como autor de los planos de varios edificios de la ciudad tales como el Gobierno Militar, el edificio Easo y otros. También autor de alguna monografía que figura en la Biblioteca ‘ Dr. Camino’ . Los planos originales que estuvieron algún tiempo en mi casa, los hizo en estrecha colaboración con otro militar (capitán) José González Gutierrez Palacios bajo la supervisión del coronel de ingenieros Aldaz Goñi. José de Goicoa no era militar, sino empleado municipal, al parecer un infatigable trabajador.

Por supuesto, a mi tío Juan no le pasó nada a la entrada del general Mola, naturalmente. Vivió y murió cerca del gobierno militar en una casa de la calle Ijentea, cercana a la parte vieja. Estaba pendiente de la suerte de su hermano. Pero Raimundo se exiló por monte a Iparralde y vivía en Burdeos hasta que un coche le atropelló y lo mató. Y más adelante, tuvieron en Juan Olavide, un tío bueno, que nos informaba sobre cosas increíbles de Gernika, con la exactitud del ingeniero, porque algún compañero de Raimundo, también euskerólogo vivía cerca en algún caserío y tenían cierta comunicación. Estaban horrorizados.

(EL ÁRBOL DE GUERNICA)

Era en la primavera del año treinta y siete

cuando llegué a Guernica.

Allí, en Guernica, estaban las fuerzas guipuzcoanas

nuevas, y yo debía

- servicio de instrucción- enseñarles la humana

protección que es posible cuando con gas atacan.

Todo me parecía remoto. Aunque cumplía

lo debido, imposible

era pensar que nadie lanzase tal ataque.

El frente estaba lejos. Brillaba el cielo indemne.

¡Parecía tan fácil la paz! No se entendían

la ira y la mentira.

A veces visitaba nuestro árbol de Guernica,

y miraba el azul,

un azul que duró todos aquellos días,

un ancho azul tranquilo que nada parecía

podría perturbar, marzo querido.

¡Ay, quién diría

que a poco de marcharme zumbaría en el cielo,

en ese mismo cielo que parecía indemne,

limpio de mancha y leve,

el horror de una muerte mecánica y salvaje!

¡Ay, quién diría!

¡Ay, dilo tú si puedes, Gernikako Arbola,

dilo con tu raíz, tus ramas y tus niños,

dilo si eso es posible,

di con la libertad de los vascos antiguos,

con el temblor de fronda que cubre el país entero

y dice lo que somos, diciendo lo que fuimos!

¡Ay, si es posible, dilo!

(Gabriel Celaya)


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