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Globalización-Mundialización, recursos para la comunicación

21/06/2009 04:11 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Estamos en la era en la que el ciudadano acepta feliz ser constantemente controlado, espiado, narcotizado, manipulado porque la propaganda universal ha logrado convencerlo que nunca en la historia ha sido tan libre, estado tan informado y tan participe en la construcción de su propio destino

Los grandes medios de comunicación masiva nos recuerdan en toda ocasión que esta es la era de la comunicación global, del mundo interconectado, de las realidades interdependientes. Globalización es la palabra que resume y al mismo tiempo pretende encarnar nuestro presente. Pocos son los que prefieren usar el término mundialismo y quien lo hace tiende a recargarlo de significados negativos.

No es nuestro interés ponernos a debatir sobre significados semánticos o discernir entre los mil usos e interpretaciones que se dan del binomio Mundialismo-Globalización sino hacer unas valoraciones alrededor de las dinámicas que estos procesos están desencadenando y las repercusiones que tendrán, y ya tienen, en el desarrollo de una mentalidad critica.

Estamos frente a un sistema mundial que es organizado para concentrar las riquezas y las decisiones políticas. Una reducida elite dominante, con ramificaciones en cada nación, ha logrado diseñar una idea de política radicalmente nueva. Si es verdad que también en el pasado la política había sido influenciada por las esferas económicas, hoy el margen de acción de la primera es totalmente supeditado a la segunda. En el pasado siglo el mundo capitalista y el mundo comunista, en aparente contraste y lucha, esperaban encaminar la humanidad hacia un destino común: de un lado la construcción de un mundo donde el capital se moviera sin la necesidad de cruzar fronteras y del otro, la idea y el sueño del internacionalismo socialista de realizar la “egalite”; todos los seres humanos funcionaron con fuerza centrípeta para la actual globalización. El hecho que finalmente el dinero haya ganado sobre la utopía del socialismo real es mero accidente histórico que no cambia la realidad que vivimos. Pero la planificación de concentrar el poder en las manos de unos pocos que desde un centro controlaran todo el "imperio” y lo plasman según su ideología ha sido práctica tanto de Washington como del PCUS soviético. Desde este punto de vista el Mundialismo es hijo de las dos ideologías que hicieron la historia de la humanidad en el pasado siglo: las retoma, las trivializa, las distorsiona, las pone en una licuadora y desparrama la nueva poción por todos los rincones del planeta. La finalidad sigue siendo una sola: controlar las mentes para que unos pocos puedan poner en camino sus proyectos socio-económicos. Para lograr todo esto cárceles clandestinas, tortura, campos de concentración, censura ya son herramientas en declino, viejos vestigios de un poder aún primitivo y poco popular.

Frente a esta situación, Internet, Manifiesto para unos, trampa para otros, de la globalización, desarrolla un papel fundamental en la evolución de los medios de comunicación de masa. No cabe duda que el panorama es sin duda desalentador: usando las palabras de Adinolfi podemos decir que “existe una mentalidad paralizante que se compone de prejuicios ideológicos de los que se nutren intelectuales y opinionistas (de derecha y de izquierda, según la situación de facto de cada país y de cada gobierno) y se aprovechan del sentido de impotencia y de marginación donde se pierden los opositores y, para finalizar, de la engañosa sensación de eterna inmutabilidad de una conducta social y política que se fundamenta en el cinismo, en el interés inmediato y en el desprecio del hombre”. La pregunta clave por lo tanto es: ¿Qué hacer frente a esta situación? ¿Cuáles son las alternativas que hay?

La razon plantea una primera necesidad: montar medios de comunicación independientes y éticos dirigidos por y para el pueblo y la comunidad de pensadores de las ciencias sociales. Medios que, aunque con pocos recursos económicos, vayan ganando relevancia en la sociedad y vayan creciendo en la gradualidad del desarrollo de sus acciones y quehaceres.

La creciente utilización del fenómeno revolucionario del Internet, lejos del orden mundial predicho por los teóricos neoliberales, nos está acercando a una globalización de la información. Los Nuevos Medios de Comunicación están mundializando la información y las coyunturas de cada región del planeta. Así, es posible saber cómo han evolucionado las elecciones en Francia, cómo en Guatemala, Colombia o enterarse de la opinión sobre el etanol que tiene Fidel Castro, George Bush o algún ambientalista brasileño, mientras que leemos un artículo que haya escrito Noam Chomsky, José Saramago o James Petras acerca del conflicto Israel-Palestina.

¿Qué hacer frente a esta situación? ¿Cuáles son las alternativas que hay?

“La revolución informática no solo ha comenzado, sino que ha comenzado a aplastarnos, a inundarnos. Se está superando nuestra capacidad de sorpresa, anticuándose nuestras leyes, transformando nuestras costumbres y tradiciones, remodelando nuestra economía, reordenando nuestras prioridades, redefiniendo nuestros lugares de trabajo, invadiendo nuestra privacidad, desplazando nuestro concepto de realidad e induciéndonos a pasar largos períodos delante de las pantallas de computadoras.” Luis Joyanes. Cibersociedad. 1997. Tan real es esta predicción que cada vez más nuestras leyes dejan de cubrir los nuevos delitos informáticos, estamos siendo victimas de la transculturación con la aparición del fenómeno de los Chats, se comercia por Internet, revisar nuestro email y los nuevos mensajes en los eForos en los que participamos es prioridad al sentarnos frente al computador (regularmente a diario). Muchos de nuestros trabajos son con y por el Internet, no tenemos una oficina pero sí una pagina de internet por medio de la cual exponemos nuestros pensamientos o nuestros productos y servicios mientras estamos percibiendo ingresos monetarios. Llegando a casa, si contamos con Internet en nuestra PC, revisamos el correo electrónico, leemos el periódico, mientras escuchamos música o buscamos algún video, audio o texto interesante. Tenemos cada vez más una realidad diferente a la del tiempo y el espacio, la llamada Realidad Virtual (RV), que poco a poco va apoyando o sustituyendo a la Realidad Real (RR) que conocemos.

Siendo Internet una herramienta de información muy poderosa es necesario que las disciplinas sociales, tanto como las políticas y económicas, aprovechen estos medios de difusión del pensamiento en su búsqueda del deseado cambio social y la democratización, especialmente en Latinoamérica donde cada vez más los gobiernos se están volviendo autoritarios y poco tolerantes ante las ideas que ellos consideran subversivas. Es también el medio por el cual las masas (llamadas así por marxistas) se están expresando con mayor libertad y facilidad para hacer oír su voz a la mayor parte del mundo posible. Estas puertas que abre son una de las mayores fuentes de democratización contemporáneas, ya que cumple con la visión de Declaración de los Derechos Humanos al poner a disposición de cualquiera la información y los medios de reivindicación a todos los que deseen expresarse. Esta democratización, que podría definirse como la Netcracia, se da en la apertura de espacios de opinión pública, de denuncia y pensamiento libre que no se da en la sociedad real, sino solo en la sociedad cibernética.

La Netcracia ha concedido también a los pensadores de las ciencias sociales incluir una dinámica participativa con la gente que constituye la cultura cibernética que cada vez más intentan buscar espacios de participación ciudadana más reales que los que supuestamente les concede la “democracia” imperante en los países de la región.

Los científicos sociales, como los politólogos y periodistas, tenemos que aprovechar estas nuevas tecnologías no solo para difundir nuestros pensamientos, sino para interactuar con quienes nos leen y así enriquecer nuestros estudios con las visiones de los actores cotidianos de las realidades sociales que tratamos de exponer. Hacer uso del recurso de Interactividad que confiere la multimedia aplicada en las nuevas tecnologías de la información, como el Internet, puede facilitar el proceso de retroalimentación que exigen nuestros estudios sobre el pensamiento social y colectivo.

Para ello, se deben fundar espacios que genere opinión pública dinámica que a parte de ser libres también deben ser talleres perennes. Permitir que estudiantes y profesionales de las ciencias sociales, de las comunicaciones y de las ciencias políticas participen activamente con sus opiniones, trabajos, ensayos e investigaciones es uno de los ejes fundamentales que éste debe plantear. Sin tapujos ni limitaciones partidarias o ideológicas. Dicho taller debe exponer la mayor cantidad de opiniones y trabajos de los diferentes puntos de vista, no importando la tendencia de los mismos. La idea es generar discusiones serias en torno a dichos trabajos para, a la vez, producir opinión pública.


Sobre esta noticia

Autor:
Patria Exacta (4 noticias)
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Opinión
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