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¿Los gatos siempre caen de pie?

14/07/2009 20:40 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Cuando se suele hablar de gatos callejeros, es habitual esa risita de "hazme caso" y que suele seguir con: los gatos son muy listos, se buscan la vida solos de maravilla, no tienen un pelo de tontos, son muy independientes, tienen siete vidas

De acuerdo, no tenía la intención de tirar por los suelos estas teorías. Pero sí que podría intentar explicar un poco qué es lo que en verdad encuentran en la calle.

Los gatos callejeros y los animales abandonados en general no caen del cielo. Son una consecuencia más de las actuaciones de algunos miembros poco responsables de la sociedad que integramos todos y que se rige, como no podría ser de otra manera, por esa constante y eterna ley de la naturaleza: causa - efecto.

Salvo excepciones, las personas que nos ocupamos de gatos callejeros no somos solitarias señoras de cierta edad con problemas mentales, que es lo que algunos vecinos llegan a explicar por ahí de forma despreciativa.

Tanto mis compañeros/as como yo tenemos algún trabajo "en la vida real". Unos cuantos tenemos carreras universitarias, tenemos familia, vida social, que intentamos hacer compatible con el esfuerzo, la responsabilidad y la constancia que conlleva atender a seres vivos en apuros de forma voluntaria.

Alguna vez, explicando lo que hacemos, ha habido personas que me han contestado: "hay cosas mucho más importantes en el mundo como para preocuparme por salvar a cuatro gatos".

Tener que justificar una actividad que desempeñamos de forma voluntaria, gratuita y con toda la buena voluntad del mundo, me resulta incómodo y en ocasiones doloroso hasta el punto de amargarme. Primero, con nuestras acciones, nunca pretendemos arreglar el mundo. Una vez leí que la felicidad se puede alcanzar ajustando los objetivos con sentido común a lo que podamos realizar, a metas alcanzables. Personalmente, aunque lo haga hace años, pagar una cuota mensual de una ONG del ámbito que sea no me acaba de satisfacer del todo. Ya que no tengo los medios para dejarlo todo e irme a sitios lejanos, necesito actuar cerca de casa, de forma física, en una meta alcanzable con mis medios, mi capacidad y con un resultado visible. Por otro lado, si todos nos dejáramos guiar en la vida por el lema "hay otras cosas más importantes", nunca actuaríamos en ningún sector: siempre habrá alguna situación más desesperada, alguien más enfermo, algún país que incumpla más los derechos humanos, alguna mujer a punto de ser lapidada, algún niño a punto de ser explotado sexualmente, algún maltrato animal más grave que un gato en la calle, algún vertido tóxico a punto de contaminar un paraje natural, o algún laboratorio farmacéutico multinacional especulando con la vida y desesperación de alguna comunidad… Un problema deja de ser grave y se puede resolver si lo fraccionamos en partes pequeñas, lo repartimos entre todos y cada uno aporta un granito de arena. Tiene que haber variedad y actuaciones en todos los sectores desfavorecidos, todo es necesario y sobre todo, ninguna actividad es incompatible con otra! Pero lo duro de la realidad social actual es que el 85% de la población del primer mundo no colabora nunca, en ninguna causa… (Fuentes información de este último dato: www.canalsolidario.org, biblioteca.universia.net, www.siscal.net, he indicado una media aproximada de los tres datos que se facilitan en estos sitios web).

Sin duda, Internet nos ha dado mucha visibilidad y nos ayuda a comunicarnos de forma instantánea con gastos mínimos, difundir con facilidad toda la información, llegar a muchas personas y solucionar muchas situaciones. Espero que también mediante estos artículos en Internet consigamos que más personas adquieran conciencia sobre lo que es una tenencia responsable de animales o incluso se nos unan nuevos/as voluntarios/as.

Volviendo a la problemática de los gatos en la calle, esos que se buscan la vida de las mil maravillas y son tan listos: la mayoría vive a la intemperie, soportando temperaturas más o menos extremas tanto en verano como en invierno en función de la zona donde viven. Puede ser que pasen días sin comer. Sin agua limpia o sencillamente con gran escasez de agua en verano y a temperaturas superiores a 30 grados. Cualquier enfermedad, por muy llevadera que sea en un animal que tenemos en casa, en un animal de la calle puede llegar a causar estragos y tener como desenlace la muerte del animal después de posiblemente una agonía lenta de varias semanas. Otras "maravillas" de sus vidas: parásitos de todo tipo, perros sueltos adiestrados a veces para atacar gatos bajo la mirada orgullosa de los quillos de turno, atropellos, vecinos que aunque no sufran molestias directamente, están empeñados en que los gatos callejeros son una plaga y deben ser exterminados (hasta hace pocos años se consideraban así, ahora son un tema que se gestiona por el Medio Ambiente, por lo menos en Cataluña, con la ayuda de las distintas protectoras y organizaciones animalistas), envenenamientos, patadas, caza por diversión, amputaciones en vivo para colgar videos en Internet - pobres desperdicios humanos los que anhelen ganar prestigio social de esta forma...

Por no mencionar los gatos de los patios interiores a los que los vecinos ven parir, enfermar y morir con completa indiferencia o a lo sumo quejándose de los olores o las molestias que les causan los gatos en su desesperada lucha por sobrevivir. Para resumir quizás baste decir que mientras un gato casero puede vivir quince años o más, un gato callejero – o de patio - suele vivir pocos meses y los que sobreviven algunos años acaban en un estado lamentable.

Quizás es desconocimiento. La mayoría de las personas no saben que una colonia sana, esterilizada y controlada minimiza las molestias en el vecindario tanto en patios interiores como en lugares públicos. Un gato adulto suele dormir/dormitar una media de 16 horas diarias y al estar esterilizado, se eliminan los problemas de olores, marcaje de territorio, maullidos de llamamiento de celo, peleas entre machos, dos camadas anuales de cuatro gatitos de media por cada hembra, gatos fallecidos y en descomposición en tejados o patios donde los vecinos no permiten el acceso de los/las voluntarios/as porque no quieren asumir que la proliferación de los gatos de su patio interior es un problema de su falta de sentido común y porque siempre es más fácil quejarse y matar que no organizarse y buscar la manera de conseguir un equilibrio pacífico que permita una buena convivencia entre gatos y vecinos.

Una colonia controlada en un parque o en un patio de manzana atendida por voluntarios y/o por vecinos puede llegar a ser un cuadro agradable de contemplar e incluso relajante, con mininos bien cuidados, limpios, dormitando perezosos en la sombra o tomando el sol, aseándose mutuamente, durmiendo abrazados o jugando cual ágiles acróbatas y contorsionistas, o simplemente vigilando con interés a una vecina colgando la ropa con sus miraditas medio-distraídas.

¿Es ético esterilizar? ¿No es antinatural, o una mutilación para el animal? Hay quien basándose en la autoridad que a veces da la ignorancia sobre las cosas nos acusa de que no es ético “capar” los gatos. De que es antinatural.

Poco saben de los dramas diarios con los cuales nos encontramos los voluntarios. Gatos adultos perdidos o "dejados" por sus dueños, que han vivido a cuerpo de rey en una casa y acaban de repente en la calle, asustados, rodeados de peligros, sucios, con hambre, frío o calor, sin saber en quien confiar, destrozados emocionalmente, con un porcentaje mínimo de posibilidades de sobrevivir en la calle. Gatas preñadas "dejadas" en un parque - porque su dueño no se ha querido hacer cargo de la esterilización, ni puede hacerse cargo de la camada. Camadas enteras abandonadas en cualquier sitio, incluso en contenedores de basura u obras de difícil acceso, gatitos muy pequeños que no se pueden valer por si solos y suponen un esfuerzo enorme para quien se ocupa de sacarlos adelante con biberones cada tres horas. Ataques de perros dejando atrás gatos malheridos, operaciones costosas que dejan nuestros bolsillos tiritando, recuperaciones lentas y complicadas y secuelas de por vida que alejan cualquier posibilidad de adopción – si el animal logra sobrevivir. Casas de acogida saturadas. Envenenamientos a colonias controladas – es decir después de todo el esfuerzo de capturar, esterilizar, invertir en sanear y alimentar la colonia, encontrártelos agónicos yaciendo en sus propios vómitos y no poder hacer más que mirar con desesperación como exhalan su último respiro delante de ti retorciéndose de dolor. Colonias recién saneadas donde vecinos listos ven que alguien se ocupa bien de los gatos y al cabo de dos semanas nos encontramos 3, 4 ó incluso 5 nuevas camadas abandonadas en cualquier estado de salud con riesgo de contagios y vuelta a empezar… Quizá sea esto lo que quienes nos acusan de mutilar gatos, consideran “natural”.

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En qué consiste la actividad de voluntariado:

1. Localizar una colonia de gatos;

2. Conocer/averiguar/estudiar la ubicación, los alrededores, los peligros del terreno;

3. Aproximar el número de gatos que integran la colonia para valorar necesidades;

4. Averiguar la predisposición del vecindario, empresas, propietarios terrenos;

5. Coordinarnos para iniciar la captura de los animales adultos. Es una labor que puede durar varios meses y para la que se precisa una persona con transporte propio que pueda encargarse de la captura – con jaulas – de los gatos, de llevarlos al veterinario para su esterilización y marcaje en la oreja y devolverlos después de la intervención. Tiene que ser un persona dispuesta a trabajar de forma regular y constante hasta esterilizar por completo los gatos de la colonia.

6. Rescatar a los pequeñitos, sociabilizarlos, comprobar su estado de salud, publicitarlos y darlos en adopción con contrato de adopción, compromiso de esterilización cuando la edad lo permita y seguimiento.

7. Intentar conseguir adopciones de los gatos adultos más mansos y que tengan posibilidades de adaptarse en una casa o estén acostumbrados a la presencia y trato con humanos; 8. Instalar bebederos, comederos y casetas donde sea posible para mantener la colonia en buen estado, desparasitada, sana, alimentada correctamente, atendiendo posibles enfermedades y emergencias.

Es importante remarcar que los voluntarios trabajamos por áreas y siguiendo una estrategia de expansión radial. Si se esteriliza y establece una colonia en un punto pero no se controlan los gatos de los alrededores más inmediatos, el flujo de gatos hacia la colonia controlada persistirá por la presencia de comida, lo que da lugar a peleas, accidentes y también que muchos gatos asustados por los residentes de las colonias, mueran atropellados al ser perseguidos.

Pero establecer una colonia no es solo esterilizar y alimentar y, en algunos casos, medicar. Si algo gratifica al voluntario es la relación que establece con los gatos de la colonia. Por eso muchos de nosotros les ponemos nombres y les identificamos por ellos: Erik; La Persa; La Fosca; Lord Byron, Barry White, César…. Los gatos de una colonia no son un número. Los cuidadores sabemos que cada gato es diferente y que, por ejemplo, Barry White, es Barry White y no sólo un gato blanco.

Adicionalmente, buscamos medios publicitarios gratuitos, intentamos captar voluntarios/as, establecemos contactos en foros de Internet y/o redes sociales para expandir el grupo de personas con sensibilidad para esta causa y que en algún momento puedan desear colaborar de la forma que sea.

¿Qué puedes hacer tú?

Colaborar haciéndote socio/a de alguna entidad del sector.

Adoptar un animal abandonado y así darle una oportunidad para una nueva vida.

Apadrinar si no te es posible tener animales en tu casa.

Tener un animal en acogida hasta que es adoptado si no puedes tener animales de forma permanente, pero sí podrías ser casa de acogida durante unos meses.

Ayudarnos con mantitas, cunetas, pienso, latas de alimentos, material veterinario, rascadores, juguetes, trasportines.

Hacer un donativo puntual del importe que te va bien en ese momento.

Ser voluntario/a cuidando de una colonia de gatos cerca de tu casa o ayudando al grupo establecido en las acciones que lleven a cabo.

Explicarlo a otras personas, facilitándoles el acceso a este artículo redactado por el grupo de voluntarias/os del barrio de Gràcia de Barcelona.

Contacto: Carmen - E-mail: domenechlluch@yahoo.es

Cuenta donativos: 0065 0113 28 0001053599


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Autor:
Atigrado (1 noticias)
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Reportaje
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