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¿Quieres ser un gamer profesional? Pues prepárate

08/07/2010 16:32 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Hace tiempo terminé de leer Outliers, una de las novelas de Malcom Gladwell -autor del famoso y genial The Tipping Point, que también leí en su día- en la que este autor hablaba de las claves del éxito que han llevado a algunos súper gurús de la informática y personalidades de todos los ámbitos a conseguir los logros que les han hecho famosos.

Una cosa me sorprendió de las historias y las conclusiones de Gladwell en aquel libro: el talento natural o la inteligencia son ingredientes poco importantes de la ecuación. Los que han logrado triunfar lo han hecho gracias a miles de horas de trabajo que han dado su fruto en un momento en el que, eso sí, se combinaron otros factores y, yo diría, algo de suerte.

Es el caso de Bill Gates, que con el acné en plena acción se pasaba horas y horas delante de un ordenador antediluviano para aprender todos sus secretos. Aquel esfuerzo -que probablemente para él no lo era- dio como resultado que cuando IBM necesitó un nuevo lenguaje para sus microordenadores personales, Gates pudiera dar la respuesta que buscaba el gigante azul. BASIC fue el primer gran éxito de Microsoft, y el resto, como suele decirse, es historia. Pero para llegar ahí se estima que Gates había pasado unas 10.000 horas (416 días sin descanso, para que os hagáis una idea) delante de un ordenador, cuando la media en aquella época era mucho más reducida.

Esa máxima en la cual el trabajo personal es prácticamente el 80% o 90% del éxito de esa persona sigue siendo la norma -con excepciones, y si no mirad a Belén Esteban- en un mundo en el que incluso para convertirse en jugador profesional de videojuegos hay que currárselo. Y mucho.

Ya he comentado en varias ocasiones que mi relación con los videojuegos ha cambiado notablemente. Los tiempos del C64 y del Amiga 500 y 1200 dieron paso al PC y, años después, a las consolas y al juego en Internet. Ya no competías contra un amiguete o con tu hermano -los piques con el mío al Match Day 2 y al Sensible Soccer son legendarios- sino con toda la prole de jugadores de Internet, y la cosa cambiaba.

Tanto, que hoy en día disfrutar de las partidas on-line es complicado. Hay mucho nivel en muchísimos juegos, y afortunadamente se han implementado algunos sistemas para tratar de igualar el nivel de los participantes en un juego, como sucede con FIFA 2010 en la Xbox 360, el único videojuego al que juego de forma regular y que vivo quizá con más tensión de la que debería (¡pipi!).

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Ese nivel de los jugadores de Internet (‘ malditos niños rusos‘ , decía constantemente un antiguo amigo al jugar al Counter Strike en Internet) ha ido creciendo de forma gradual, y hoy en día son famosos los clanes de jugadores profesionales o semi-profesionales que se pueden permitir vivir casi de los videojuegos gracias a competiciones nacionales y mundiales que coronan a los vencedores con cheques muy cuantiosos y con esponsorizaciones por parte de marcas de informática que permiten llevar una vida muy decente a los mejores en ciertos títulos.

Sin embargo, esas historias de éxito son las menos, y de hecho los pocos que pueden permitirse ser calificados de jugadores o gamers profesionales lo hacen porque se han pasado horas, horas y más horas delante de la pantalla perfeccionando sus habilidades en estos videojuegos.

Lo demuestran los vídeos del documental The Hax Life, que he descubierto gracias a un artículo de Ars Technica en el que comentan cómo en la actualidad los jugadores profesionales de StarCraft alcanzan un nivel de 300 acciones por minuto. Eso para el que no lo sepa, es como tener un nivel de mecanografía de unas 400 palabras por minuto, al alcance solo de un puñado de personas en todo el mundo.

Los vídeos están centrados en la vida de algunos jugadores profesionales de Corea del Sur, donde este segmento es una realidad desde hace tiempo y donde los protagonistas se pasan su ‘ jornada laboral’ entrenando y jugando a estos videojuegos.

Lo que, yo diría, ya nos lo convierte en videojuegos, sino en otra cosa muy distinta. ¿Creéis que los jovencitos que salen en los vídeos disfrutan en las partidas? Ni les da tiempo, creo yo. No os los perdáis.


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javipas.com
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