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Gabriel Güemes Montero Bárzena Gómez y Campero uno de los padres de la Independencia Argentina

16/08/2020 05:45 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

El siguiente artículo es tan solo a modo de homenaje hacia el padre de Martín Miguel Güemes, quién se llamó Gabriel Güemes, muchas veces estudiamos a los próceres pero en pocas ocasiones conocemos a sus progenitores. En este caso se busco información en algunas ponencias realizadas al respecto, y se le agregó un tilde de nota periodística, para hacerla la información más amena en su lectura.

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Escudo de la familia Güemes

Gabriel Güemes Montero Bárzena Gómez y Campero, nació en Abionzo, valle de Villacarriedo, obispado de Santander, en la península ibérica. Sus padres tenían lazos familiares entre sí, como casi todos los campesinos del valle de Villacarriedo, dado que estamos ante un área geográfica donde la residencia y el parentesco formaban una tupida red de relaciones sociales, manteniendo cada parroquia su propia identidad a través de circuitos de intercambio matrimonial compactos, y donde se invierte en estrategias de unidad familiar y territorial. De esta forma podemos entender los cinco apellidos de Gabriel Güemes.

La actuación profesional de la red de parentesco de la cual formaba parte Güemes debe ser analizada dentro del marco de la notable participación de las elites vascas y navarras en la gestión de la monarquía española durante el siglo XVIII, a pesar de que algunos de sus miembros obtuvieron beneficios de la corona ya en el siglo anterior. Con la llegada de los borbonés se produjo una importante elevación de nuevas elites gobernantes; Felipe V desplazó a la aristocracia castellana y, como luego Carlos III, se rodeó especialmente de extranjeros, de hombres de la periferia, sobre todo de hidalgos norteños. Estos sujetos, de la nobleza baja o hidalguía, que tenían una gran lealtad al rey por pertenecer a un origen social distinto desplegaron sus tentáculos en la misma baja nobleza y en partes del estado llano. Numerosas familias del norte de España se elevaron de simples casas vecinales hacia posiciones notables y en este punto las redes de parentesco fueron fundamentales ya que los que se encontraban en puestos importantes promocionaron a los parientes colaterales operando con la lógica de la solidaridad, para acomodar a sus miembros manteniendo activos, con mayor o menor éxito, los vínculos que los unían.

En el caso de los Güemes encontramos a principios del siglo XVIII a Antonio Gutiérrez de la Huerta y Güemes, oriundo de Villacarriedo, tomando parte en la guerra de sucesión española, apoyando al Duque de Anjou y luego detentando importantes cargos dentro de la administración, llegando a dirigir las aduanas de Huelva y Cádiz, siendo cruzado como caballero de la Orden de Santiago. Ninguna de los padres de nuestros próceres puede ostentar tan brillante título como el de Tesorero de las Reales Cajas de Jujuy, título con el cual llegó al territorio americano. Durante el mes de noviembre de 1777, ni el título que obtuvo más tarde como el de Comisario de los Reales Ejércitos de Su Majestad y Ministro Tesorero de la Real Hacienda ya en Salta. Por aquellos tiempos cuando don Gabriel Güemes llegó, se acababa de crear el virreinato del Rio de la Plata y se ha abierto, para los barcos de España, el puerto del poblado de Buenos Aires, además se estableció la libertad de comercio entre las provincias de la nueva jurisdicción recientemente creadas, con lo cual la llegada de don Gabriel de Güemes coincide con una nueva época, no sólo para nuestra actual Argentina, sino además para todo el continente americano de dominación española, en casi todo el territorio, tiempo más o tiempo menos. Dados que las transformaciones se fueron gestando en cadena.

El imperio español era reinado por Carlos III, en 1777 comienza a brillar con toda su luz, en la corte de Madrid, la estrella del Conde de Floridablanca, en quien el rey depositó toda su confianza, de esta forma lo hizo con la figura de primer ministro. De esta manera podemos decir, que en esa época se consagró el despotismo ilustrado, como dicen los especialistas que estudian estos tiempos. En el presente conocemos a estos hechos como las reformas "borbónicas" donde una serie de reformas administrativas terminan desencadenando la lucha por la independencia en las colonias.

Con las noticias nuevas y buenas que trajo el Primer Virrey Pedro de Ceballos, el poblado de Buenos Aires se empenacha de júbilo y de esperanza. Ya no será tributaria forzosa de la lejana Lima, a la que se hallaba sujeta por unas ligaduras muy molestas, las cuales trabajan todos los movimientos de dicha sociedad e impedían engrandecerse. Dado que había síndromes feudales en las relaciones comerciales existentes de fondo. Por primera vez la ciudad experimentaba la impresión de sentirse libre, lo que enardece todos los espíritus, predisponiendo los a grandes empresas, y la más grande de todas que fue el sentir el goce completo de la libertad. Solamente cuando esta se pierde se goza de su disfrute.

¿Sería verdad que Buenos Aires, abierto su puerto para todos los barcos de España, que hasta entonces sólo podían traficar por los puertos de Panamá y el puerto de "El Callao" en el actual Perú. Por esos entonces la ciudad de Buenos Aires, era un pueblo de casas bajas y sin ninguna suntuosidad arquitectónica que era Buenos Aires por aquellos días y confrontar lo que veía de las noticias que tenían de la ciudad de Lima por esos días.

Durante su viaje desde el poblado (actual ciudad) de Buenos Aires, eran semejantes a Buenos Aires todos los poblados que fue viendo a su alrededor, el camino de las carretas en algunas zonas y en otras se andaba entre las malezas para hacer el trayecto desde Salta a Buenos Aires y viceversa. Había que hacer una parada obligatoria en la Ciudad de Córdoba, luego allí por el actual valle de Punilla se seguía camino hacia el norte, parando en unas cuantas postas que había a lo largo del viaje. Luego desde Jujuy comenzaban los senderos sinuosos hasta Potosí, y luego desde allí a La Paz, y Lima.

Para hacer este recorrido en el medio del camino entre Lima y Buenos Aires, se criaban Mulas, fundamentalmente en el norte argentino. En algunos períodos de la historia estas mulas se creían en las afueras de la ciudad de Buenos Aires hasta los dos años, luego se las llevaba hasta Tucuman, para que luego llegasen hasta Lima donde finalmente morían. Esto está en el libro de Concolorcorvo titulado " el lazarillos de ciegos caminantes desde Buenos Aires a Lima ".

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Por aquellos años, durante el mes de febrero, se realizaba en la ciudad de Salta la feria anual "La feria mundial de mulas" como le decían algunos, no era la mayor del mundo, pero había millares de mulas allí. Esta feria no era como las modernas ferias de unos días, sino que comenzaba en febrero y duraba todo el mes de marzo. Se realizaba en el valle de Lerma, muy próximo a la ciudad de Salta, en donde algunas fuentes hablan de más de 60 mil mulas que se ponían a la venta, de distintos criadores de mulas. Imaginemos del negocio millonario que estamos hablando. Recordemos que la mula era indispensable para el transporte de los metales entre Lima y Bs As. Este tipo de comercio era muy interesante para los empleados del rey Carlos III, dado que se dirigían hasta allí para fiscalizar la compra y ventas de estos animales. Para luego exigir el correspondiente tributo que le correspondía al rey por ese entonces. En esos años había una aduana creada en Jujuy para que este tipo de comercio que era fundamental para las minas de plata del Potosí o el Oro del Alto Perú, pudiera pagar el impuesto correspondiente.

La aduana estaba ubicada en las afueras del pueblo de Humahuaca, donde estaba el paso obligado para ir hacia los territorios de la actual Bolivia. Allí se desempeñó en un principio don Gabriel de Güemes, como hombre de confianza del rey. El pequeño poblado de Jujuy a donde llegó Gabriel Güemes, en enero de 1778, tenía un aire marcadamente feudal, que contaba con una reducida población de ciudadanos españoles, quienes eran la oligarquía jujeña. Esta población apenas pasaba de 600 personas, quienes en general habían amasado mucho capital, dado que se evadía muchos impuestos, por qué los funcionarios del rey hasta ese entonces ganaban más dinero aceptando coimas o dádivas, que por el salario del reino. Además había unos " 11 mil indígenas " como dicen las fuentes de ese momento, además había unos 2000 mil mulatos, zambos y libres criollos. Dando un total de una población estimada de 13.600 personas. Más personas de paso que iban y venían desde Lima a Buenos Aires y de Buenos Aires a Lima.

Por aquellos días, ante la llegada de un ciudadano español a cualquier ciudad o pueblo de la colonia española, era un acontecimiento sumamente grato para sus pares radicados acá desde hacía tiempo. Más aún lo era si este venía directamente de la corte del rey, sumado si este traía un nombramiento directo del rey, como sucedió con don Gabriel Güemes Montero Bárzena Gómez y Campero. Llegó con e el aura verificadora de aquel poder que se extiende desde Madrid hasta los últimos rincones del nuevo mundo, como se lo consideraba por ese entonces al territorio jujeño. Hombre de cinco apellidos era don Gabriel.

El 28 de enero de 1782, realiza las famosas ordenanzas donde organiza las provincias (territorios) en las intendencias, Y un año más tarde, por cédula declaratoria del 5 de agosto de 1783, se cambia la Intendencia de San Miguel del Tubumán por la de Salta, cuya ciudad sería la capital y su jurisdicción la de ésta, con la de Jujuy, San Miguel de Tucuman, Catamarca, Santiago del Estero y los territorios de Nueva Orán y la Puna. Coincide este cambio, con otro en la vida de Gabriel Güemes, que por aquel entonces se casa con una hija del General español don Martín Miguel de Goyechea, muerto años antes de su arribo a Jujuy y cuya viuda se encontraba entre los vecinos "beneméritos" de la ciudad como narran las crónicas. Magdalena Goyechea se llamaba su esposa, de espléndida belleza, como dicen los libros (fuentes) de ese entonces, pasó a ser la Tesorera de Gabriel Güemes. A los cuatro años de su llegada a Jujuy y seguramente precedido por sus contactos, Güemes contrajo matrimonio con María Magdalena Goyechea, miembro de una de las familias más importantes del lugar, oriunda de la Villa de la Bera en los reinos de Navarra. El padre de doña María Magdalena, Maestre de Campo don Martín Miguel Goyechea se desempeñaba como teniente gobernador de Jujuy y descendía por rama materna de los fundadores de la ciudad.

No solamente cambió el estado civil de Gabriel Güemes, sino también su posición social, pues al trocarse la Intendencia de Tucuman en la de Salta, salió beneficiado con el cargo de Comisario de los Reales Ejércitos de su majestad y Ministro Tesorero de la Real Hacienda. La ciudad de Salta, con este nuevo rango comenzó a crecer enormemente, y con este nuevo cargo Gabriel Güemes se muda hacia allí. La posición geográfica y estratégica que ocupaba esta ciudad en el comercio entre Lima y Buenos Aires, la hizo aflorar rápidamente. ya en salta nacen sus hijos, entre ellos Martín Miguel (héroe nacional de la independencia Argentina), Además a la ciudad de Salta llegan ilustres ciudadanos desde Lima, que buscaban hacer carrera y fortuna en esta ciudad, dado que en Lima ya una pequeña casta de españoles manejaba todo el negocio y los altos cargos disponibles. Muchas historiadores en este periódo ven lo que llamaron "La lucha de las generaciones", donde los padres eran representantes de los intereses del reino español, mientras que los hijos tenían un sentimiento de pertenencia criollo para con estas tierras y sus intereses de libertad, tanto social como económica.

Todos los españoles de la vida colonial, procuraron para sus hijos e hijas, una educación esmerada, y es precisamente en el terreno de la educación donde son más sensibles las reformas del mundo colonial, sobre todo después de la expulsión de los jesuitas del continente americano como en la península ibérica. Gabriel Güemes, interna a sus hijos en los colegios más prestigiosos de ese momento del mundo colonial, dado que dinero no le faltaba. Otros vecinos acaudalados de Salta enviaron a España a estudiar a las "mejores aulas" como se le decía por entonces a sus hijos, como don Juan Antonio de Moldes, y don Pedro Antonio de Gurruchaga, Güemes no tenía tanto dinero como para mandar a sus hijos a España. El hijo primogénito Martín Miguel, seguiría la carrera de las armas, en donde ya se había distinguido su abuelo materno, cuyo nombre llevaba. La carrera de Martín Miguel de Güemes, comienza el 13 de febrero de 1799, cuando tenía 14 años. Estaba como cadete de infantería del Regimiento de Buenos Aires, por el mismo entonces, como cadete de infantería (pero en España) estaba en otro regimiento José de San Martín, hijo de un oficial español que había prestado servicios para la corona en el Rio de La Plata.

Tanto en España o en América, esta generación iría, aunque por distintos caminos, hacía un mismo fín: La libertad de la tierra en que habían nacido, reuniéndose todos bajo la misma gloriosa bandera de la independencia, nada más y nada menos. Algunos sociólogos modernos explican que el racismo existente para con los niños nacidos en el territorio de las colonias, sería una de las claves sobre por qué el impulso sobre la participación de toda una generación de hijos de altos funcionarios españoles en la lucha de la independencia. Un viajero francés allá por el siglo XVIII escribiría " hasta los niños nacidos en América eran mirados como si hubieran perdido un rango en la sociedad ". El despotismo ilustrado comparte el criterio del gran polígrafo en cuanto a la valorización de los criollos. Bajo el reinado de Carlos III, estos empiezan a gozar de una plenitud de derechos y de una consideración social que en nada desmerece de la de los españoles. Tanto unos como los otros están de igual manera representados en los cabildos, y los hijos de de "América" como se les decía en algunos territorios, alcanzan cargos públicos y de gobierno, un recuerdo de esto es el de don Juan José de Vértiz y Salcedo, el Virrey.

Tanto en el Cabildo de Salta, Gabriel Güemes, comparte tareas laborales con personas nacidas en América, "Criollos", de esta forma es natural que estos españoles radicados en la colonia, pensarán que cuando sus hijos crecieran, ellos alcancen los puestos que ahora ocupan otros americanos. Dado que estaban siendo educados de manera convenientemente como los cargos lo exigían. Cuando en 1806 el hijo Martín Miguel sale rumbo para el poblado de Buenos Aires con el regimiento al cual él pertenecía, para tomar parte en la lucha contra las invasiones inglesas, el no sabría que nunca más vería a su hijo, dado que el 15 de noviembre de 1807, la muerte lo alcanzaría. Sus ojos se cerraron para siempre llevando impresa en su retina la imagen de aquel hijo, llena de gallardía y heroísmo. En el año 1808 Martín Miguel de Güemes, retorna a Salta, una vez finalizado el conflicto de las invasiones inglesas, pero su padre ya no estaba entre los mortales.

El azar o la fortuna, quiso que al iniciarse la lucha por la independencia, don Diego Pueyrredón, vecino de Jujuy y jefe militar de la región del norte, lo destinará a Martín Miguel de Güemes, para que cuidara los caminos que dirigían hacia el Alto Perú en defensa de la patria nueva. Unos treinta dos años antes su padre, Gabriel de Güemes, había llegado hasta allí enviado por su Majestad Carlos III, también para que guardara y cuidara los caminos hacia el Alto Perú, pero desde un plano económico y monetario claro está. Misión que cumplió con éxito Gabriel de Guemes. También su hijo, Martín Guemes cumplió celosamente la misión que le fue confiada cuando en nuestra tierra empezaron a sonar los clarinetes de la libertad. Durante 15 años de tremenda lucha fronteriza, en la que se agotaron todos los recursos de aquella inmensa riqueza tributaria que había guardada en nombre del rey Carlos III, ningún enemigo a la patria pudo atravesar la "garganta de Humahuaca" sin que sus gauchos los interceptaran. Pero esa es otra historia. Acá solamente se quería hacer hincapié en la figura del padre de Martín Güemes Héroe nacional argentino y latinoamericano de las luchas por la independencia de América. Será otro trabajo el que hable sobre la madre de Martín Güemes.

Ulises Barreiro


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Ulises Barreiro (770 noticias)
Fuente:
ulisesbarreiro.com.ar
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