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Las Fake News y la prensa seria

29/08/2020 12:21 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

En las redes sociales abundan historias disfrazadas de verosimilitud o de cierta credibilidad, que no son otra cosa que inventos, es decir, mentiras con ansias de destruir o desprestigiar a algo, como una nación, una empresa, o a alguien como usted o cualquier otra persona

Estas falsas historias, Bulos o Fake News, parten de personas que han sido rechazadas, descartadas o simplemente no han sido aceptadas por las empresas o por otras personas a las que dirigen sus ataques, sus mentiras, o contra las que construyen esas Fake News en venganza por haber sido rechazados o menos preciados.

Uno de los ejemplos de creación de Fake News más conocido es el de Benjamín Fulford, un periodista despedido por la famosa revista Forbes, de la cual era corresponsal en Asia.

Su actividad en las redes es febril y enfermiza, hasta tal punto que logra borrar todos los datos negativos que sobre él se publican y reproduce de forma sistemática su sarta de mentiras conspirativas en todos los países del mundo y en todos los idiomas.

De los pocos que quedan en la Red, destacamos precisamente un alucinante análisis sobre la economía, que deja claro por qué fue despedido, ya que más idiota no se puede ser, la crisis que explotaría poco después se lo llevó a él por delante. (ver enlace)

Una de sus delirantes mentiras, inventadas para desprestigiar a los EE.UU., fue usada por el régimen de Hugo Chávez para acusar a los EE.UU. de haber provocado el Terremoto de Haití de 2010, teoría de la que se hicieron eco algunas publicaciones de izquierda, como Rebelión, Aporrea y otras. (ver enlace)

Cuatro años más tarde, aparece el escándalo de la Sony, cuando se difunde el Bulo de que Corea del Norte estaba detrás de un ataque informático que paralizó a la Pictures de Sony, pero un mes después la cadena norteamericana CBS publicaba:

Los expertos en ciberseguridad están cuestionando la afirmación del FBI de que Corea del Norte es responsable del ataque que paralizó Sony Pictures. Kurt Stammberger, vicepresidente senior de la firma de ciberseguridad Norse, le dijo a CBS News que su compañía tiene datos que ponen en duda algunos de los hallazgos del FBI”.

La autora de los ataques había sido una empleada despedida por Sony, que había actuado en venganza por su despido, en compañía de otros despedidos y hakers que a su vez pirateaban las películas de Sony Pictures.

Meses más tarde el diario español El País, cometía el error de seguir defendiendo la teoría del FBI, en un alarde de servilismo y fomento del odio contra Corea del Norte, alimentando las Fake News y poniendo en evidencia su seriedad.

No hay peor mentira que la mentira inteligente

Años después se hizo público el experimento Anna Olga Szust, al que dedicamos un artículo, titulado “De cómo engañar a los listos”, otra forma de falsificar la verdad, pero esta vez dirigida a los más cultos y documentados del mundo.

En el mundo científico una de las mejores formas de adquirir prestigio, es gracias a las publicaciones, cuantas más publicaciones y en mayor número de medios mejor.  Pero la calidad de estas publicaciones es cada día menor y en todos los medios cobran a los científicos por publicar sus trabajos, en contra de la creencia generalizada, de que los científicos cobran por publicar sus trabajos.

Así las cosas muchas de las revistas científicas conocidas publican verdaderas tonterías  y banalidades que pasan por investigaciones serias y concienzudas, lo que ha llevado a un grupo de científicos polacos a crearse un personaje ficticio con el que han dejado en evidencia a más de un científico y a más de una publicación.

El asunto de la señora Szust, se trataba de una acción dirigida por un grupo de investigadores polacos que pretendían destapar el sórdido mundillo de las editoriales científicas enviando 360 correos electrónicos ofreciendo gratis sus servicios e incluso la publicación de algún que otro artículo de carácter científico evidentemente falso.

Un tercio de estos emails fueron enviados a revistas científicas del listado de Journal Citation  Report, las más serias,   otro tercio al listado de Directory Open Access Journals, las de mediana confiabilidad  y los 120 restantes se enviaron a “predatory  journals”,   las que publican cualquier cosa con tal de que pagues, de todas ellas 48 picaron el anzuelo, si bien la mayoría (40) eran de la más baja categoría, pero las otras 8 que picaron, eran del  Directory Open Access Journals, al cual pertenece una empresa española que también ha picado.

Esto quiere decir que muchos de los trabajos científicos que se publican carecen del rigor y el contraste necesario para su difusión.

Así que aviso a navegantes…no todo lo que se publica bajo la aureola de científico es necesariamente cierto ni creíble, requiere como siempre ser contrastado con otras informaciones, otras opiniones y mantener las precauciones necesarias antes de reproducir o compartir esa información.

La pandemia, ha servido para comprobar que no todo lo que se dice es correcto y que no todo lo que se publica en nombre de la ciencia es verdad o al menos una verdad completa.

Y ya se sabe las medias verdades suelen ser mentiras.

 

@ordosgonzalo

 

 

gonzalo  alvarez-lago   garcia-teixeiro

 


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